{"id":75591,"date":"2002-09-01T00:00:00","date_gmt":"2002-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/09\/01\/los-50-anos-del-cnpq\/"},"modified":"2015-03-18T13:06:57","modified_gmt":"2015-03-18T16:06:57","slug":"los-50-anos-del-cnpq","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-50-anos-del-cnpq\/","title":{"rendered":"Los 50 a\u00f1os del CNPq"},"content":{"rendered":"<p>Si no fuera por el papel decisivo de la ciencia y la tecnolog\u00eda en la definici\u00f3n de la Segunda Guerra Mundial -que tuvo su punto culminante con la explosi\u00f3n de la bomba at\u00f3mica- el entonces presidente de Brasil, Get\u00falio Vargas, y las elites del pa\u00eds dif\u00edcilmente se habr\u00edan convencido acerca de la necesidad de crear el Consejo Nacional de Investigaci\u00f3n, actual Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq). En aquella \u00e9poca, la pol\u00edtica de modernizaci\u00f3n del pa\u00eds concebida por Vargas se basaba en la sustituci\u00f3n de importaciones y prescind\u00eda de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica, de la cual se ocupaba un selecto y peque\u00f1o grupo de cient\u00edficos, concentrado en S\u00e3o Paulo y R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p>Actualmente, Brasil tiene 11.700 grupos de investigaci\u00f3n dispersos por todo el pa\u00eds, integrados por 48.781 investigadores, trabajando en 41.539 l\u00edneas de investigaci\u00f3n en las diversas \u00e1reas del conocimiento. En 1951, a\u00f1o de la creaci\u00f3n del CNPq, \u00e9se ser\u00eda un cuadro impensable, incluso para los m\u00e1s optimistas. Una parte de la historia de este salto tecnol\u00f3gico y de la consolidaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n en el pa\u00eds puede encontrarse en el libro\u00a0<em>50 Anos de CNPq &#8211; Contados por pelos seus Presidentes<\/em> (50 A\u00f1os de CNPq &#8211; Contados por sus Presidentes), editado por iniciativa de la FAPESP, con fecha prevista de presentaci\u00f3n en septiembre. La organizaci\u00f3n del trabajo es de Shozo Motoyama, profesor del Departamento de Historia de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP).<\/p>\n<p>El libro tiene como personajes centrales a los 20 presidentes del Consejo, entre 1951 y 2001. A lo largo de 717 p\u00e1ginas, \u00e9stos hablan sobre su formaci\u00f3n, su carrera profesional, sus acciones, sus dificultades y sus \u00e9xitos en el comando del CNPq. Motoyama y su equipo, formado por tres investigadores del Centro Interunidades de Historia de la Ciencia de la USP -Edson Manoel Sim\u00f5es, Marilda Nagamini y Renato Teixeira Vargas- lograron entrevistar a 15 de ellos, en diversas situaciones y lugares, reuniendo centenas de horas de grabaci\u00f3n que, una vez editadas, le dieron forma al libro. Cinco de estas personalidades ya hab\u00edan fallecido, por eso equipo recurri\u00f3 a los Anales del Consejo Nacional de Investigaci\u00f3n de 1951 a 1974 para rescatar sus relatos.<\/p>\n<p>&#8220;Los Anales constituyen un repertorio inestimable para el conocimiento hist\u00f3rico, pues se trata de la reproducci\u00f3n integral de las sesiones del Consejo Deliberativo, \u00f3rgano m\u00e1ximo de la agremiaci\u00f3n, durante sus primeros veintitantos a\u00f1os&#8221;, explica Motoyama. De esos documentos fueron seleccionadas informaciones -sin hacer ning\u00fan tipo de alteraci\u00f3n en el texto, subraya Motoyama- que ayudaron a componer el perfil profesional de cada uno de ellos y su visi\u00f3n sobre cuestiones institucionales.<\/p>\n<p><strong>El rescate de la memoria<br \/>\n<\/strong>M\u00e1s all\u00e1 de esos relatos, el equipo de Motoyama reuni\u00f3 &#8220;la mayor cantidad posible de documentos sobre el CNPq&#8221;, evalu\u00f3 informaciones que permitieron trazar los contornos de las pol\u00edticas cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica implementadas en el per\u00edodo y estudi\u00f3 los diversos planes de desarrollo del pa\u00eds adoptados por los diversos gobiernos. El resultado es que el libro<em>50 Anos de CNPq<\/em> , adem\u00e1s de ser registro, o el banco oral de informaciones hist\u00f3ricas sobre el \u00f3rgano, efect\u00faa un an\u00e1lisis consistente de la evoluci\u00f3n de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica en Brasil en el \u00faltimo medio siglo.<\/p>\n<p>Motoyama comenta que siempre estuvo preocupado con el rescate de la memoria de la ciencia y la tecnolog\u00eda en Brasil. La idea de escribir un libro sobre el CNPq, utilizando el m\u00e9todo de la memoria oral, surgi\u00f3 en 1981, cuando era miembro de la Consultor\u00eda Cient\u00edfica del Consejo. &#8220;En esa \u00e9poca, hice entrevistas con ex presidentes, con cient\u00edficos y con el personal, y la intenci\u00f3n era hacer una edici\u00f3n conmemorativa de los 30 a\u00f1os de la entidad&#8221;, revela. Pero Motoyama esper\u00f3 otros 20 a\u00f1os hasta que la FAPESP apoyase el proyecto, concluido en un a\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>&#8220;Compensaciones espec\u00edficas&#8221;<br \/>\n<\/strong>El libro tiene pasajes muy interesantes, como uno en el que el almirante \u00c1lvaro Alberto relata su participaci\u00f3n, en 1946, en la Comisi\u00f3n de Energ\u00eda At\u00f3mica de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas, nominado por el presidente Eurico Gaspar Dutra. El objetivo del encuentro era discutir mecanismos de control de la energ\u00eda nuclear y la propuesta era la expropiaci\u00f3n universal de todas las minas de uranio y torio en favor de un futuro \u00f3rgano internacional de control. La comisi\u00f3n brasile\u00f1a cuestion\u00f3 ese punto, defendiendo la nacionalizaci\u00f3n de los minerales y &#8220;compensaciones espec\u00edficas&#8221;, es decir, que el material at\u00f3mico solamente ser\u00eda cedido a cambio del acceso a la tecnolog\u00eda nuclear.<\/p>\n<p>No obstante, \u00c1lvaro Alberto, en su relato, cuenta que Brasil present\u00f3 una enmienda victoriosa, que garantizaba que ning\u00fan pa\u00eds fuese obligado a aceptar tal expropiaci\u00f3n. Convencido de que la defensa de los minerales at\u00f3micos depend\u00eda fundamentalmente de la capacitaci\u00f3n t\u00e9cnica y cient\u00edfica del pa\u00eds, el almirante pas\u00f3 a defender vehementemente la fundaci\u00f3n &#8220;inmediata&#8221; del CNPq, cuya tarea inicial ser\u00eda la de &#8220;desarrollar la mentalidad at\u00f3mica en Brasil, intensificar la formaci\u00f3n de tecn\u00f3logos y cient\u00edficos, traer hombres de ciencia extranjeros para ense\u00f1arnos y enviar a los brasile\u00f1os a aprender en los grandes centros de investigaci\u00f3n de los pa\u00edses amigos&#8221;. La propuesta de creaci\u00f3n de la entidad tuvo una c\u00e1lida acogida en el Congreso y la &#8220;Ley \u00c1urea de la investigaci\u00f3n&#8221;, en las palabras del almirante (nota de la traducci\u00f3n &#8211; Ley \u00c1urea: la ley que aboli\u00f3 la esclavitud en Brasil, el 13 de mayo de 1888), fue aprobada en 15 de enero de 1951, en los \u00faltimos d\u00edas del gobierno Dutra.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito, el mismo episodio del torio marc\u00f3 el primer conflicto del CNPq con el Estado: Vargas no titube\u00f3 en vaciar sus funciones cuando la agencia se manifest\u00f3 contraria a la exportaci\u00f3n de esos minerales a Estados Unidos a cambio de un empr\u00e9stito de 500 millones de d\u00f3lares. Pese a todo, mientras Vargas estuvo en el poder, \u00c1lvaro Alberto persisti\u00f3 en su esfuerzo de garantizar el desarrollo aut\u00f3nomo de la energ\u00eda at\u00f3mica en el pa\u00eds, hasta el momento que, con el suicidio del presidente y la llegada de Caf\u00e9 Filho a la presidencia de la Rep\u00fablica, su situaci\u00f3n se volvi\u00f3 insostenible y fue sustituido por Jos\u00e9 Alberto Baptista Pereira.<\/p>\n<p>La ciencia y la tecnolog\u00eda tambi\u00e9n ganaron impulso durante el r\u00e9gimen militar, principalmente durante los per\u00edodos en los que estuvieron en el gobierno el mariscal Costa e Silva y el general Ernesto Geisel. Costa e Silva, por ejemplo, cre\u00f3 el Fondo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (FNDCT) en 1969, para financiar proyectos de prioridad, y organiz\u00f3 la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep), en 1967. En este mismo per\u00edodo, el CNPq recibi\u00f3 recursos, no solamente del presupuesto federal, sino que tambi\u00e9n tuvo acceso a cr\u00e9ditos del Banco Interamericano de Desarrollo, del Banco Mundial y mediante acuerdos de cooperaci\u00f3n internacional, como el MEC-Usaid.<\/p>\n<p>Geisel, entretanto, fue responsable por la aproximaci\u00f3n de la pol\u00edtica industrial y la de Ciencia y Tecnolog\u00eda. En las palabras de Jos\u00e9 Dion de Melo Teles, que presidi\u00f3 la entidad entre 1975 y 1979, el modelo de actuaci\u00f3n del Consejo estaba organizado &#8220;con el objetivo fundamental de aumentar la superficie de contacto del CNPq con la comunidad productora de conocimiento cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico, y utilizar ese conocimiento, no solamente el de origen acad\u00e9mico, en pro del desarrollo del pa\u00eds.&#8221;Las cosas empeoraron tanto durante el gobierno de Fernando Collor de Mello que Marcos Luiz dos Mares Guia, que presidi\u00f3 la entidad entre 1991 y 1993, atribuye a la presi\u00f3n cr\u00f3nica producto de la falta de dinero, y al compromiso de tener que dar cuenta de ello, el hecho de haber sido en esa \u00e9poca acometido por una \u00falcera.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, la Ciencia y Tecnolog\u00eda pasaron a formar parte de la agenda pol\u00edtica de la naci\u00f3n. En la visi\u00f3n de Esper Cavalheiro, actual presidente del CNPq, el gran desaf\u00edo del organismo es ahora recuperar su rol de fomentador del desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico y destinar fondos para que los investigadores puedan llevar a cabo sus investigaciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un libro rescata una parte importante de la historia de la C&#038;T en Brasil","protected":false},"author":127,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[437,785],"class_list":["post-75591","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75591","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/127"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75591"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75591\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75591"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75591"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75591"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=75591"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}