{"id":75606,"date":"2002-10-01T10:20:00","date_gmt":"2002-10-01T13:20:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/10\/01\/peligro-en-la-mesa\/"},"modified":"2015-07-20T17:18:36","modified_gmt":"2015-07-20T20:18:36","slug":"peligro-en-la-mesa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/peligro-en-la-mesa\/","title":{"rendered":"Peligro en la mesa"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_97555\" style=\"max-width: 168px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2002\/10\/01\/peligro-en-la-mesa\/virus\/\" rel=\"attachment wp-att-97555\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-97555\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/10\/virus.jpg\" alt=\"\" width=\"158\" height=\"115\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/10\/virus.jpg 158w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/10\/virus-120x87.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 158px) 100vw, 158px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">eduardo cesar<\/span><\/a> Pteridium aquilinum: un alimento de la poblaci\u00f3n pobre vinculado a anomal\u00edas cromos\u00f3micas<span class=\"media-credits\">eduardo cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Probablemente los habitantes de Minas Gerais pensar\u00e1n dos veces antes de saborear un pollo con helechos, plato muy com\u00fan entre la gente m\u00e1s pobre de la regi\u00f3n de Ouro Preto. El motivo de ello son los resultados de los estudios realizados por investigadores del referido estado y de S\u00e3o Paulo, que descubrieron que el helecho macho (<em>Pteridium aquilinum<\/em>), conocido tambi\u00e9n como helecho alambre o &#8216;samambaia-das-taperas&#8217; (en Brasil) favorece la proliferaci\u00f3n del papilomavirus humano (HPV), causante de problemas benignos, como las verrugas, u otros mucho m\u00e1s graves, como los tumores de mama, vejiga y aparato digestivo.<\/p>\n<p>Y, con mayor frecuencia, el HPV est\u00e1 asociado al c\u00e1ncer del cuello del \u00fatero, que por s\u00ed solo representa el 10% de los casos de tumores malignos en mujeres en Brasil. En el mundo es la Segunda causa de c\u00e1ncer, detr\u00e1s \u00fanicamente del c\u00e1ncer de mama. Los investigadores examinaron dos grupos de habitantes de Ouro Preto y constataron que hombres y mujeres que consum\u00edan este helecho regularmente (hasta dos veces por d\u00eda), en comparaci\u00f3n con personas que no lo com\u00edan, presentaban un 30% m\u00e1s de anomal\u00edas cromos\u00f3micas, lo que aumenta la predisposici\u00f3n a contraer c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>No obstante, no todas las personas infectadas con el virus obligatoriamente desarrollar\u00e1n las enfermedades: el HPV requiere de otros elementos, los llamados cofactores, que facilitan su acci\u00f3n. Hasta hace poco, no hab\u00eda ning\u00fan alimento entre los principales cofactores &#8211; tabaquismo, alcohol, drogas y p\u00edldoras anticonceptivas y el n\u00famero de compa\u00f1eros sexuales. Las investigaciones coordenadas por Willy Be\u00e7ak, director cient\u00edfico del Instituto Butantan de S\u00e3o Paulo, demuestran que el\u00a0<em>Pteridium<\/em> puede ser un poderoso cofactor, que allana el camino para la acci\u00f3n del HPV y la formaci\u00f3n de tumores.<\/p>\n<p>&#8220;En el organismo humano, al margen de causar anomal\u00edas cromos\u00f3micas, el helecho act\u00faa como inmunosupresor, disminuyendo la capacidad de resistencia del sistema de defensa&#8221;, dice Be\u00e7ak. No existe consenso acerca de cu\u00e1l compuesto qu\u00edmico del helecho act\u00faa como inmusupresor, pero ya se da como un hecho que el HPV no debe ser el \u00fanico virus cuya acci\u00f3n puede ser potencializada.<\/p>\n<p>Hasta ahora, se sabe tambi\u00e9n que en los seres humanos, el contacto sexual es la \u00fanica v\u00eda de contagio de las formas malignas del virus. Pero los estudios realizados por los equipos del Butantan y de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), en asociaci\u00f3n con la Universidad de Oslo, Noruega, sugieren otra posibilidad: el HPV puede transmitirse tambi\u00e9n por v\u00eda sangu\u00ednea. Investigaciones inicialmente realizadas con bovinos mostraron que el BPV (papilomavirus bovino, que presenta una estructura molecular b\u00e1sica similar a la del HPV) se aloja en los linfocitos &#8211; c\u00e9lulas de sangre que integran el sistema de defensa &#8211; como un espacio en el cual permanece latente antes de esparcirse por el cuerpo y ayudar a desencadenar el proceso de formaci\u00f3n de tumores.<\/p>\n<p>Los investigadores recogieron aquello que creen que sean las primeras evidencias de que id\u00e9ntico proceso pudiera ocurrir con seres humanos. Ellos mismos insisten: por ahora, es un fuerte indicador que llama la atenci\u00f3n, porque transformar\u00eda el combate contra la enfermedad en un problema m\u00e1s complejo. &#8220;Los experimentos de comprobaci\u00f3n son fundamentales&#8221;, subraya Rita de C\u00e1ssia Stocco dos Santos, investigadora del Butantan que participa del trabajo. &#8220;En caso de que esa hip\u00f3tesis se confirme, la transmisi\u00f3n del HPV podr\u00e1 equipararse a la del VIH, el virus del Sida&#8221;.<\/p>\n<p>Charles Lindsey, del Departamento de Biof\u00edsica de la Unifesp y colaborador del proyecto, recab\u00f3 un indicio que refuerza la hip\u00f3tesis. En un estudio paralelo, con 30 mujeres tratadas por estar infectadas con el HPV, 29 ten\u00edan el virus en la sangre. Qued\u00f3 claro tambi\u00e9n que el virus altera el material gen\u00e9tico: dos mujeres del grupo presentaban por lo menos diez veces m\u00e1s anomal\u00edas cromos\u00f3micas que lo normal. &#8220;Observamos cromosomas completamente pulverizados&#8221;, dice Lindsey. La situaci\u00f3n que se perfila puede ser grave, pues los test realizados en donaciones o transfusiones de sangre contemplan el Sida, la hepatitis, la s\u00edfilis y la enfermedad de Chagas, pero no analizan la presencia del HPV. &#8220;El sistema p\u00fablico de salud a\u00fan no est\u00e1 preparado para combatir esta nueva forma de transmisi\u00f3n del virus, si \u00e9sta se confirma&#8221;, dice Be\u00e7ak.<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda de la relaci\u00f3n del HPV con diversos tipos de c\u00e1ncer comenz\u00f3 en los a\u00f1os 80 a partir de estudios realizados en otros pa\u00edses que relacionaban el consumo del helecho con la mayor incidencia de tumores de vejiga y del aparato digestivo en bovinos. A partir de entonces, el equipo del Butantan, en asociaci\u00f3n con la Unifesp y la Universidad Federal de Ouro Preto (Ufop), resolvi\u00f3 verificar si la situaci\u00f3n tambi\u00e9n val\u00eda para los seres humanos. Pero tuvieron que contar con la suerte y encontrar gente que consumiera esa planta.<\/p>\n<p>Y lo lograron. En Ouro Preto, el\u00a0<em>Pteridium<\/em> es consumido por la poblaci\u00f3n pobre en forma de rehogados, con carnes o tambi\u00e9n en t\u00e9s. Pero no es un h\u00e1bito exclusivo de los habitantes de Minas Gerais. Los japoneses tambi\u00e9n consumen helechos. En tanto, se sabe que en Venezuela y Escocia forman parte de la alimentaci\u00f3n de los bovinos. Seg\u00fan Rita, investigadores venezolanos encontraron resquicios de helechos en la leche de las vacas, en una regi\u00f3n en la cual la incidencia de c\u00e1ncer de est\u00f3mago en humanos era m\u00e1s alta que lo normal.<\/p>\n<p>Uno de los m\u00e9ritos del grupo del Butantan fue crear el modelo experimental en bovinos e intentar entender el efecto del helecho a los seres humanos. En Ouro Preto, los investigadores estudiaron a 40 habitantes: la mitad de \u00e9stos consum\u00eda el helecho y la otra mitad no. El an\u00e1lisis citogen\u00e9tico, que eval\u00faa el n\u00famero de cromosomas, las mutaciones y roturas del material gen\u00e9tico, demostr\u00f3 que en el primer grupo la frecuencia de anomal\u00edas y alteraciones era alrededor de un 30% mayor. Por eso un equipo de la Ufop, en asociaci\u00f3n con la Secretar\u00eda Municipal de Salud, orienta a los habitantes de Ouro Preto sobre los males causados por el\u00a0<em>Pteridium<\/em>, en un intento por modificar los h\u00e1bitos alimentarios.<\/p>\n<p>Una vez establecida la relaci\u00f3n entre el helecho y el HPV, los investigadores se dedican ahora a la etapa m\u00e1s dif\u00edcil: analizar las nuevas formas de transmisi\u00f3n del virus. La observaci\u00f3n de los reba\u00f1os bovinos suscit\u00f3 una duda: \u00bfc\u00f3mo puede ser que animales que no sehab\u00edan apareado pudieran haberse contaminado con el BPV? Las heridas, en las cuales los animales se rascan refreg\u00e1ndose unos contra otros, y el uso compartido de jeringas para aplicar vacunas, llamaron la atenci\u00f3n y arrojaron las sospechas sobre la sangre. Al final de los a\u00f1os 90, los equipos confirmaron la presencia del BPV en linfocitos de bovinos y sugirieron la posibilidad de transmisi\u00f3n por la sangre en un art\u00edculo publicado en 1998 en el\u00a0<em>Journal of General Virology<\/em>.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o antes, al divulgar los resultados iniciales en una conferencia internacional sobre papilomavirus realizada en Siena, Italia, los brasile\u00f1os fueron consultados por investigadores de la Universidad de Oslo, que buscaban ayuda para solucionar un problema: 56 pacientes atendidas en el hospital de la universidad ten\u00edan c\u00e1ncer en el cuello de \u00fatero, tras haberse curado completamente de tumores de mama cinco a\u00f1os antes. En ninguno de los casos hubo met\u00e1stasis &#8211; el esparcimiento del tumor por otros tejidos -, pero el c\u00e1ncer reapareci\u00f3 en otras partes del cuerpo. El equipo del Butantan analiz\u00f3 muestras de sangre de las mujeres y constat\u00f3 la presencia del HPV en los linfocitos. Entre los m\u00e1s de 100 tipos de virus, los que m\u00e1s infectaban a las pacientes eran el HPV-16 y el HPV-18, vinculados a tumores de mama y cuello de \u00fatero.<\/p>\n<p>&#8220;La sangre actuaba como un medio de transporte del HPV hacia otras partes del cuerpo. Cuando el virus encontr\u00f3 las condiciones ideales, gener\u00f3 un nuevo tipo de c\u00e1ncer, incluso despu\u00e9s de un cierto tiempo&#8221;, afirma Be\u00e7ak. &#8220;Es la primera evidencia de que, en los seres humanos, la situaci\u00f3n es similar a la observada en animales&#8221;. Para Lindsey, los resultados, pese a ser preliminares, llevan a una revisi\u00f3n del conocimiento m\u00e9dico sobre el virus y pueden generar beneficios concretos para la sociedad: &#8220;El test que indica la presencia del HPV en los linfocitos podr\u00e1 hacer m\u00e1s f\u00e1cil y menos invasivo el diagn\u00f3stico de tumores en caso de que \u00e9ste sea incorporado a los an\u00e1lisis de rutina&#8221;.<\/p>\n<p>Los investigadores admiten la necesidad de reunir m\u00e1s evidencias que confirmen la transmisi\u00f3n a trav\u00e9s de la sangre, incluso porque en los seres humanos, los estudios son m\u00e1s complicados que en animales. A decir verdad, la confirmaci\u00f3n de dicha tesis solamente se dar\u00e1 cuando se re\u00fanan varias evidencias que garanticen la validez de los resultados experimentales. No fue por casualidad que la comunidad cient\u00edfica internacional recibi\u00f3 con incredulidad los resultados de esta investigaci\u00f3n, presentados en 2000 en la Conferencia Internacional de Papilomavirus, en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Los investigadores pretenden ampliar los estudios llevados a cabo en Ouro Preto y estudiar a las gestantes que comen ese helecho, a fin de saber si producen alteraciones cromos\u00f3micas en los beb\u00e9s. Esta propuesta permitir\u00e1 efectuar el cruzamiento de los datos obtenidos por los dos estudios &#8211; el del\u00a0<em>Pteridium<\/em> y el de la sangre -, y si la hip\u00f3tesis de la transferencia se confirma, ser\u00e1 un indicio m\u00e1s de que la transmisi\u00f3n del HPV en humanos puede producirse por v\u00eda sangu\u00ednea, ya que la comunicaci\u00f3n de la madre con el beb\u00e9 se da a trav\u00e9s de la placenta. Ellos tambi\u00e9n consideran estudios de grupos de la Universidad de Baltimore (Estados Unidos), de la Universidad de Ginebra (Suiza) y de la Universidad de Tailandia, que discuten la posibilidad de que el ADN del virus sea transportado a trav\u00e9s del plasma sangu\u00edneo (y no por la v\u00eda de los linfocitos).<\/p>\n<p>Internacionalmente este esfuerzo converge hacia la producci\u00f3n de una vacuna capaz de combatir el HPV. En Brasil, el proyecto de llegar a dos vacunas de ADN de HPV, una preventiva y otra terap\u00e9utica, re\u00fane a los equipos del Butantan, dela Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), de la Unifesp y del Instituto Ludwig de Investigaciones sobre el C\u00e1ncer, en colaboraci\u00f3n con la Universidad de Glasgow, Escocia, mientras que otros grupos, principalmente de Estados Unidos, trabajan con la vacuna de ant\u00edgenos, que estimula la producci\u00f3n de anticuerpos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un helecho consumido en el estado de Minas Gerais favorece la reproducci\u00f3n de un virus vinculado a la aparici\u00f3n de tumores\r\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[109],"class_list":["post-75606","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75606","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75606"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75606\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75606"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75606"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75606"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=75606"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}