{"id":75610,"date":"2002-10-01T10:50:00","date_gmt":"2002-10-01T13:50:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/10\/01\/explosion-de-energia\/"},"modified":"2015-07-20T17:18:53","modified_gmt":"2015-07-20T20:18:53","slug":"explosion-de-energia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/explosion-de-energia\/","title":{"rendered":"Explosi\u00f3n de energ\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Un equipo de astrof\u00edsicos brasile\u00f1os y astr\u00f3nomos estadounidenses ha identificado un tipo bastante raro de galaxia, conocida como blazar, situado a 10 mil millones de a\u00f1os luz de la Tierra (un a\u00f1o luz corresponde a 9,5 billones de kil\u00f3metros) &#8211; uno de los m\u00e1s distantes objetos c\u00f3smicos que ya se hayan encontrado. De las 93 galaxias de ese tipo ya conocidas, \u00e9sta es la m\u00e1s d\u00e9bil fuente de emisi\u00f3n de rayos gama y de ondas de radio. Pero aun as\u00ed, dicha emisi\u00f3n es mil veces mayor que la emitida por toda la V\u00eda L\u00e1ctea y 100 trillones de veces superior a la que libera el Sol.<\/p>\n<p>Solamente fue posible descubrir ese blazar, llamado 3EG J2006-2321, porque se conjugaron t\u00e9cnicas sofisticadas de investigaci\u00f3n con recursos que podr\u00edan denominarse como arcaicos. Lejos ha quedado el tiempo en el cual bastaba apuntar el telescopio hacia el cielo y encontrar nuevas galaxias. Hoy en d\u00eda, la b\u00fasqueda de objetos celestes, sobre todo aqu\u00e9llos que se encuentran m\u00e1s distantes, requiere de la integraci\u00f3n de t\u00e9cnicas que detectan la energ\u00eda emitida en las diferentes formas de radiaci\u00f3n electromagn\u00e9tica de un extremo al otro del espectro &#8211; desde los rayos gama hasta las ondas de radio, pasando por los rayos X y por la luz visible. Cada tipo de radiaci\u00f3n funciona como si fuera una pieza de un rompecabezas que se encaja y lentamente as\u00ed va brindando una idea de la imagen que se forma.<\/p>\n<p>El descubrimiento surgi\u00f3 de las informaciones del Telescopio de Experimentos Energ\u00e9ticos en Rayos Gama (Egret) del Observatorio Compton, el sat\u00e9lite de la Nasa, la agencia espacial norteamericana, que escrut\u00f3 los cielos entre 1991 y 2000 en busca de fuentes de rayos gama, catalogando algunas posibles nuevas galaxias. Pero fue un telescopio del Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas (IAG) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), equipado con una c\u00e1mara digital y cristales de calcita &#8211; un material utilizado por los vikingos hace mil a\u00f1os para navegar, debido a que permite localizar la posici\u00f3n del Sol con base en la polarizaci\u00f3n de la luz -, que confirm\u00f3 la identificaci\u00f3n del blazar. La cooperaci\u00f3n perfeccion\u00f3 el m\u00e9todo de detecci\u00f3n de esos objetos, con la asociaci\u00f3n del an\u00e1lisis de la emisi\u00f3n de rayos gama, ondas de radio y luz visible.<\/p>\n<p>&#8220;Est\u00e1 cada vez m\u00e1s claro que es necesario reunir informaci\u00f3n de varias longitudes de onda para comprender mejor un objeto&#8221;, afirma el astrof\u00edsico Ant\u00f4nio M\u00e1rio Magalh\u00e3es del IAG, que coordin\u00f3 la etapa brasile\u00f1a de dicho estudio, publicado en la edici\u00f3n de abril de la revista\u00a0<em>The Astrophysical Journal<\/em>. La suma de t\u00e9cnicas permite comprender mejor la estructura y la formaci\u00f3n de los blazares ya conocidos, e identificar otras fuentes d\u00e9biles de rayos gama, una radiaci\u00f3n compuesta por luz de longitud de onda del orden de la mil\u00e9sima billon\u00e9sima parte del metro (el tama\u00f1o del n\u00facleo de los \u00e1tomos) y millones de veces m\u00e1s energ\u00e9tica que la luz visible.<\/p>\n<p>Los blazares pertenecen a una clase de galaxias con n\u00facleos activos, que presentan una caracter\u00edstica que los distingue de las galaxias m\u00e1s calmas, como la V\u00eda L\u00e1ctea: la regi\u00f3n central de las galaxias activas, concentrada en una regi\u00f3n menor que el Sistema Solar, emite m\u00e1s energ\u00eda que el resto de la galaxia, justificando su nombre de n\u00facleos activos de galaxias o NAGs. El blazar recientemente identificado, incluso con una emisi\u00f3n de radiaci\u00f3n gama relativamente baja entre los ya conocidos, libera 1040 watts (el n\u00famero 1 seguido de 40 ceros).<\/p>\n<p>Los investigadores creen que la energ\u00eda de los n\u00facleos activos de las galaxias deriva de agujeros negros con masa muy elevada, de entre 100 y 1.000 millones de soles, situados en el centro de dichas galaxias, que puede permanecer activos durante 100 millones de a\u00f1os. Cada a\u00f1o, esos agujeros negros consumen el equivalente a un Sol y lanzan dos chorros de gas, en sentidos opuestos, a una velocidad cercana a la de la luz, de hasta 100 mil a\u00f1os luz de extensi\u00f3n. Los electrones de esos chorros emiten radiaci\u00f3n con una longitud de onda en las franjas de los rayos X, las ondas de radio y la luz visible. Se presume que esos fotones de radio, esparcidos por los electrones energ\u00e9ticos, se convierten en rayos gama.<\/p>\n<p>Pero solamente con el m\u00e9todo tradicional los astr\u00f3nomos no lograban avanzar. Tras analizar las 271 fuentes de radiaci\u00f3n de esa misma franja del espectro electromagn\u00e9tico catalogadas por el telescopio Egret, Paul Wallace, del Berry College, seleccion\u00f3 un objeto que presentaba una mayor probabilidad de ser un blazar entre aqu\u00e9llos a\u00fan no identificados. Esa probable galaxia, a pesar de emitir poca energ\u00eda, ten\u00eda una de las marcas de los n\u00facleos activos: el flujo de energ\u00eda variaba con el tiempo. Pero a diferencia de los objetos observados en el \u00f3ptico, las fuentes de rayos gama provienen de una direcci\u00f3n en el cielo no conocida con exactitud.<\/p>\n<p><strong>Fuentes de radio<br \/>\n<\/strong>Siguiendo un camino complementario, Dave Thompson, del Centro de Vuelos Espaciales Goddard, de la Nasa, analiz\u00f3 fuentes de radio, las menos energ\u00e9ticas del espectro electromagn\u00e9tico, que en el cielo aparec\u00edan cerca de las fuentes de rayos gama. Thompson encontr\u00f3 seis objetos que podr\u00edan corresponder a la fuente gama identificada por Wallace. Cuatro de \u00e9stos fueron r\u00e1pidamente excluidos. Los restantes eran peculiares: generaban un flujo de energ\u00eda en ondas de radio entre cuatro y seis veces m\u00e1s d\u00e9bil que el normal para un blazar.<\/p>\n<p>Jules Halpern, de la Universidad de Columbia, tom\u00f3 im\u00e1genes \u00f3pticas y not\u00f3 que una de las fuentes era una galaxia normal, y la otra, un objeto puntual. Por ser puntual, pod\u00eda ser un blazar o cualquier otro astro dentro o fuera de nuestra galaxia. Pero el espectro de la radiaci\u00f3n emitida por ese objeto exhibi\u00f3 un desplazamiento hacia el rojo, el llamado\u00a0<em>redshift<\/em>, indicando que la fuente se encontraba muy distante de la Via L\u00e1ctea. Magalh\u00e3es dio la palabra final. Con el polar\u00edmetro que \u00e9l mismo hab\u00eda proyectado, el equipo do IAG estudi\u00f3 las dos fuentes de radio, pero en la luz visible.<\/p>\n<p>El polar\u00edmetro, acoplado al telescopio del IAG en el Laboratorio Nacional de Astrof\u00edsica en Bras\u00f3polis, Minas Gerais, mide la fracci\u00f3n de la luz captada que es polarizada, es decir, que vibra en un solo plano. En seis horas de observaci\u00f3n, en dos noches de 2000 y 2001, los astr\u00f3nomos paulistas consolidaron el diagn\u00f3stico al asociar el 3EG J2006-2321 con la fuente distante de luz visible que tambi\u00e9n emit\u00eda en radio: el objeto puntual presentaba una variaci\u00f3n de la polarizaci\u00f3n de la luz, otra caracter\u00edstica de los blazares.<\/p>\n<p>El pr\u00f3ximo paso consistir\u00e1 en evaluar la polarizaci\u00f3n de la luz de otros 15 posibles blazares del Egret con un polar\u00edmetro conectado al telescopio de Cerro Tololo, en Chile. &#8220;La identificaci\u00f3n de fuentes a\u00fan no estudiadas ayudar\u00e1 a conocer el origen de los fotones m\u00e1s energ\u00e9ticos que atraviesan el Universo&#8221;, concluye Magalh\u00e3es.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un conjunto de t\u00e9cnicas permite la identificaci\u00f3n de fuentes m\u00e1s d\u00e9biles de rayos gama\r\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-75610","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75610","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75610"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75610\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75610"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75610"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75610"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=75610"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}