{"id":75614,"date":"2002-10-01T00:00:00","date_gmt":"2002-10-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/10\/01\/el-vital-brazil-con-z\/"},"modified":"2016-01-29T16:45:27","modified_gmt":"2016-01-29T18:45:27","slug":"el-vital-brazil-con-z","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-vital-brazil-con-z\/","title":{"rendered":"El vital Brazil con Z"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_97674\" style=\"max-width: 168px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2002\/10\/01\/el-vital-brazil-con-z\/vital-brazil\/\" rel=\"attachment wp-att-97674\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-97674\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/10\/vital-brazil.jpg\" alt=\"\" width=\"158\" height=\"125\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/10\/vital-brazil.jpg 158w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/10\/vital-brazil-120x95.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 158px) 100vw, 158px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">reproducion<\/span><\/a> El cient\u00edfico (con birrete) y su \u201cinstrumento de trabajo\u201d: \u00bfc\u00f3mo constatar qu\u00e9 especie de serpiente era responsable por el ataque?<span class=\"media-credits\">reproducion<\/span><\/p><\/div>\n<p>Vital Brazil dejar\u00e1 de ser tan solo el nombre de una calle. R\u00edo de Janeiro es el punto de partida de un movimiento de rescate de la memoria de este cient\u00edfico, sanitarista, farmac\u00e9utico, bi\u00f3logo y cl\u00ednico, de intensa actuaci\u00f3n en S\u00e3o Paulo y en R\u00edo en las postrimer\u00edas del siglo XIX y durante la primera mitad del siglo XX, hasta su muerte en 1950, a los 85 a\u00f1os. El Instituto Vital Brazil de Niter\u00f3i &#8211; una creaci\u00f3n de este cient\u00edfico &#8211; ha editado este a\u00f1o un ejemplar con m\u00e1s de mil p\u00e1ginas con su obra cient\u00edfica completa, organizada por el historiador Andr\u00e9 de Faria Pereira Neto. Dicho material esta disponible tambi\u00e9n en el sitio del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq), en el marco de un trabajo realizado en convenio con el Instituto Vital Brazil e igualmente a cargo de Pereira Neto (www.prossiga.br\/vitalbrazil\/).<\/p>\n<p>La numerosa familia del cient\u00edfico, que se encuentra en su mayor parte concentrada en R\u00edo, organiz\u00f3 una fundaci\u00f3n llamada Casa Vital Brazil. Al margen de ser responsable por el nombre del cient\u00edfico, la fundaci\u00f3n compr\u00f3 recientemente la casa en la cual \u00e9ste naci\u00f3, el 28 de abril de 1865, en la ciudad de Campanha (Minas Gerais). All\u00ed se est\u00e1 organizando el Museo Vital Brazil, bajo la direcci\u00f3n de la bisnieta del cient\u00edfico, Rosa Esteves.<\/p>\n<p>Es el comienzo del rescate de su memoria y del rol que Vital Brazil despe\u00f1\u00f3 en la ciencia brasile\u00f1a y en la historia de la salud p\u00fablica en el pa\u00eds. Ocurre que actualmente, para las nuevas generaciones, por fuera de la familia y del grupo de seguidores fieles en el mundo de la ciencia, el nombre del cient\u00edfico no representa casi nada. En la\u00a0<em>Enciclopedia Mirador<\/em>, por ejemplo, tres p\u00e1rrafos hacen referencia al cient\u00edfico, y uno de \u00e9stos lo menciona como un auxiliar de Em\u00edlio Ribas en la producci\u00f3n del suero antiveneno.<\/p>\n<p>La reducci\u00f3n de Vital Brazil a un ayudante de Ribas es lamentable. Pese a que Vital Brazil actu\u00f3 en una \u00e9poca en la cual el movimiento sanitarista junt\u00f3 a las grandes figuras de la ciencia brasile\u00f1a &#8211; tales como el propio Ribas, que desempe\u00f1\u00f3 un gran papel institucional en la salud p\u00fablica del final del siglo XIX y el comienzo del siglo XX, por el hecho de haber ocupado un cargo correspondiente al de secretario estadual de Salud; Oswaldo Cruz; Adolpho Lutz y el propio Brazil -, mantuvo durante toda su vida un espacio propio de investigaci\u00f3n, en el cual las serpientes ocuparon un lugar central.<\/p>\n<p>El cient\u00edfico descubri\u00f3 la especificidad del suero de serpiente, que permiti\u00f3 el desarrollo del suero antiof\u00eddico, responsable por la salvaci\u00f3n de miles de vidas en el interior de un pa\u00eds que estaba expandiendo sus fronteras agr\u00edcolas y creando as\u00ed desequilibrios ecol\u00f3gicos responsables por la proliferaci\u00f3n de los ofidios venenosos. Asimismo, Brazil desarroll\u00f3 medicamentos con base en su investigaci\u00f3n sobre los venenos, una vertiente de la investigaci\u00f3n que ha producido resultados bastante significativos en los \u00faltimos a\u00f1os. Pero existi\u00f3 un tiempo en el cual el nombre del cient\u00edfico brasile\u00f1o era mucho mayor que la instituci\u00f3n que \u00e9l cre\u00f3 y dirigi\u00f3: el Instituto Butantan. Pero incluso siendo su aventura en el mundo de los negocios privados mayor que el Instituto Vital Brazil de Niter\u00f3i, \u00e9sta produjo m\u00e1s investigaciones cient\u00edficas que propiamente dinero para su due\u00f1o. No debe olvidarse que este cient\u00edfico naci\u00f3 pobre y muri\u00f3 sin patrimonio.<\/p>\n<p>Siendo el soporte de la familia, se recibi\u00f3 de m\u00e9dico gracias a un empleo como escribano de polic\u00eda que le consiguieron los amigos m\u00e1s influyentes de su padre. Construy\u00f3 de la nada el Instituto Butantan, originalmente llamado &#8216;Instituto Serumtherapico do Estado de S\u00e3o Paulo&#8217;, y conjuntamente con su espacio de investigaci\u00f3n cient\u00edfica y producci\u00f3n de sueros form\u00f3 una familia de nueve hijos con su primera mujer, Maria da Concei\u00e7\u00e3o Filipina de Magalh\u00e3es, con quien vivi\u00f3 pr\u00e1cticamente durante los 20 a\u00f1os en que estuvo en S\u00e3o Paulo. Luego de enviudar, parti\u00f3 en 1919 hacia Niter\u00f3i, en donde inici\u00f3 la construcci\u00f3n, tambi\u00e9n de la nada, de su empresa: el Instituto Vital Brazil. Se cas\u00f3 nuevamente en 1920 con Dinah Carneiro Viana, que era 30 a\u00f1os m\u00e1s joven, y tuvo otros nueve hijos.<\/p>\n<p><strong>Vitalidad<br \/>\n<\/strong>Cuando muri\u00f3 en 1950, su familia tuvo que venderle el instituto al gobierno de R\u00edo: la obra era del cient\u00edfico y sobreviv\u00eda a su sombra. Sin los recursos que \u00e9ste aportaba para la investigaci\u00f3n y sin su vitalidad para unir especialidades y gente en torno a sus investigaciones, el instituto no seguir\u00eda delante. Y m\u00e1s all\u00e1 de esto, de sus dieciocho hijos &#8211; nueve que crecieron junto con el Butantan y los otros nueve simult\u00e1neamente con el instituto de Niter\u00f3i y los nietos del primero casamiento -, solamente dos siguieron sus pasos. Uno de ellos, Vital Brazil Filho, que iba a ser su heredero, muri\u00f3 de una septicemia, tras contaminarse en investigaciones con g\u00e9rmenes y microorganismos en el laboratorio del instituto en Niter\u00f3i. Oswaldo Vital Brazil, tambi\u00e9n m\u00e9dico, que a\u00fan vive &#8211; su nombre es un homenaje a Oswaldo Cruz &#8211; trabaj\u00f3 al lado del padre, pero hizo su carrera cient\u00edfica en la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), en farmacolog\u00eda.<\/p>\n<p>Si bien no dej\u00f3 dinero para sus descendientes, s\u00ed los nutri\u00f3 de un legado moral que hasta la actualidad une a sus incontables nietos y bisnietos. La familia lo venera hasta hoy. El bi\u00f3logo Oswaldo Augusto Sant&#8217;Anna, su primer bisnieto, que naci\u00f3 apenas un a\u00f1o antes de la muerte del bisabuelo y es el \u00fanico de su generaci\u00f3n que se convirti\u00f3 en cient\u00edfico como \u00e9l (de la generaci\u00f3n de los nietos, solamente dos mujeres siguieron al abuelo), guarda como reliquia una foto autografiada por el bisabuelo, con las siguientes palabras: &#8220;A Oswaldo Augusto, que al nacer le trajo gran alegr\u00eda al coraz\u00f3n de su bisabuelo, por ser su primer bisnieto. Hago votos para que siga mis pasos&#8221;.<\/p>\n<p>Con todo, Sant&#8217;Anna no sabe si sigui\u00f3 a su bisabuelo en el camino de la ciencia o sencillamente al abrazar la causa de la ciencia con un sentido humanista. &#8220;Ese fue el gran legado de mi bisabuelo: \u00e9l era un humanista, y la vocaci\u00f3n familiar no es la ciencia, sino las humanidades&#8221;, dice el bi\u00f3logo. &#8220;Crec\u00ed viendo la fotograf\u00eda del &#8216;Abuelito Vital&#8217; y escuchando historias sobre \u00e9l&#8221;, cuenta la soci\u00f3loga y artista pl\u00e1stica Rosa Esteves, que eligi\u00f3 al cient\u00edfico como tema de su disertaci\u00f3n de maestr\u00eda en la Escuela de Sociolog\u00eda y Pol\u00edtica de S\u00e3o Paulo en 1984.<\/p>\n<p><strong>Especificidad antig\u00e9nica<br \/>\n<\/strong>Al descubrir, el los albores del siglo XX, que un suero producido con base en el veneno de la cascabel (<em>Crotalus spp<\/em>) no surt\u00eda efecto en una persona envenenada por una yararaca (<em>Bothrops spp<\/em>), el cient\u00edfico concluy\u00f3 que el ser humano tiene un mecanismo inmunol\u00f3gico que responde de manera diferente a tipos diversos de toxina. La mol\u00e9cula de la toxina se combina con una mol\u00e9cula espec\u00edfica de la inmunoglobulina y de los receptores, con semejanza funcional, para dar una respuesta inmunol\u00f3gica precisa.<\/p>\n<p>&#8220;\u00c9sa es la base de la inmunolog\u00eda moderna&#8221;, afirma Oswaldo Augusto Sant&#8217; Anna, el bisnieto que actualmente investiga en el Laboratorio Especial de Microbiolog\u00eda del Instituto Butantan. Seg\u00fan el profesor del Departamento de Bioqu\u00edmica y Farmacolog\u00eda de la Facultad de Medicina de Ribeir\u00e3o Preto de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), Nelson Vaz, el descubrimiento de la especificidad del suero antiponzo\u00f1oso plasmado por Brazil convergi\u00f3 con los resultados de las investigaciones inmunol\u00f3gicas que se estaban llevando a cabo en todo el mundo en esa \u00e9poca. Poco antes, Karl Landstein tambi\u00e9n hab\u00eda arribado al concepto de especificidad antig\u00e9nica, pero analizando peque\u00f1as part\u00edculas.<\/p>\n<p>Vital Brazil lleg\u00f3 a esa conclusi\u00f3n por medio de un m\u00e9todo experimental meticuloso. En 1897, tras pasar un a\u00f1o en Botucat\u00fa, adonde fue a ejercer como m\u00e9dico luego de recibirse, fue a trabajar con Adolpho Lutz en el Instituto Bacteriol\u00f3gico de S\u00e3o Paulo. Un a\u00f1o despu\u00e9s fue nombrado para dirigir un nuevo laboratorio vinculado al instituto, m\u00e1s tarde transformado en el &#8216;Instituto Serumtherapico do Estado de S\u00e3o Paulo&#8217;, destinado a producir el suero contra la peste bub\u00f3nica que asolaba al pa\u00eds. No obstante, llevaba consigo desde Botucat\u00fa una realidad del interior brasile\u00f1o: las muertes por picaduras de serpientes.<\/p>\n<p>Al final del siglo XIX, prevalec\u00edan los estudios sobre el suero antiponzo\u00f1oso desarrollados por el franc\u00e9s A. Calmette. Vital Brazil prob\u00f3 el suero producido por el Instituto Pasteur de Francia, en simult\u00e1neo con experiencias desarrolladas en su propio instituto con el veneno de dos serpientes brasile\u00f1as que registraban el mayor n\u00famero de incidencias en el interior del estado: la yararaca y la cascabel. En 1901, Brazil ya constataba que el suero de Calmette, producido con el veneno de serpientes indias najas, no surt\u00eda efecto curativo o preventivo en los cobayos picados por una yararaca o una cascabel; y m\u00e1s a\u00fan: que los cobayos contaminados con el veneno de la yararaca no respond\u00edan a los sueros fabricados con veneno de cascabeles, y viceversa. Era la llamada &#8220;especificidad antig\u00e9nica&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Ese descubrimiento tuvo una importancia regional que no puede soslayarse&#8221;, afirma Vaz. &#8220;La producci\u00f3n de sueros contra picaduras de diferentes serpientes fue fundamental para la \u00e9poca&#8221;, coincide Isa\u00edas Raw, presidente de la Fundaci\u00f3n Butantan. &#8220;El descubrimiento de la especificidad del suero tuvo una gran importancia para la salud p\u00fablica&#8221;, afirma la bi\u00f3loga Maria de F\u00e1tima Furtado, del Laboratorio de Herpetolog\u00eda del Butantan. &#8220;La constataci\u00f3n de que el tratamiento en accidentes con serpientes deber\u00eda resolverse en cada regi\u00f3n, pa\u00eds o continente fue important\u00edsima en el combate a ese problema&#8221;, dice.<\/p>\n<p><strong>Elite cient\u00edfica<br \/>\n<\/strong>A ejemplo de los sanitaristas del comienzo del siglo, que actuaban ante problemas pr\u00e1cticos y emergencias, inmediatamente despu\u00e9s del primer descubrimiento Vital Brazil se aboc\u00f3 a un problema que dicho hallazgo impon\u00eda: \u00bfc\u00f3mo cerciorarse con precisi\u00f3n de cu\u00e1l serpiente era responsable por un determinado accidente of\u00eddico? De all\u00ed al desarrollo del suero polivalente, por \u00e9l denominado suero antiof\u00eddico, todo fue muy r\u00e1pido: en noviembre de 1901, el &#8216;Instituto Serumtherapico&#8217; entregaba a la poblaci\u00f3n el remedio, elaborado con los inmunizantes de la yararaca y de la cascabel, que comprend\u00eda casi a la totalidad de los accidentes of\u00eddicos ocurridos en Brasil.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Pereira Neto, el organizador de sus obras completas, Brazil fue totalmente subyugado por el encanto de las serpientes. Durante los 20 a\u00f1os que permaneci\u00f3 en el Butantan &#8211; nombre posteriormente dado al &#8216;Instituto Serumtherapico&#8217; -, el cient\u00edfico brasile\u00f1o se dedic\u00f3 a las serpientes: fabricaba sueros, realizaba el trabajo educativo para expandir su uso por el interior de Brasil y simult\u00e1neamente relevaba regi\u00f3n por regi\u00f3n los accidentes of\u00eddicos; investigaba las propiedades terap\u00e9uticas del veneno y efectuaba un minucioso trabajo de clasificaci\u00f3n de las serpientes brasile\u00f1as.<\/p>\n<p>El desarrollo de f\u00e1rmacos con base en los venenos es una de las ciencias de Vital Brazil que tiene repercusi\u00f3n en la investigaci\u00f3n actual. En esto, Brazil fue un precursor, dice Nelson Vaz. &#8220;El soluto crot\u00e1lico, a base de veneno de cascabel, fue producido por el Instituto Vital Brazil hasta los a\u00f1os 70&#8221;, cuenta An\u00edbal Melgarejo, de dicho instituto. El botopril, elaborado con base en el veneno de la yararaca, act\u00faa como coagulador de la sangre y contra dolores de origen canceroso y reum\u00e1tico. Brazil produjo tambi\u00e9n medicamentos para tratar el c\u00e1ncer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Proyecto recupera la memoria del cient\u00edfico Vital Brazil","protected":false},"author":157,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[470],"class_list":["post-75614","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75614","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/157"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75614"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75614\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75614"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75614"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75614"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=75614"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}