{"id":75621,"date":"2002-10-01T00:00:00","date_gmt":"2002-10-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/10\/01\/una-luz-en-los-naranjos\/"},"modified":"2013-01-22T20:39:47","modified_gmt":"2013-01-22T22:39:47","slug":"una-luz-en-los-naranjos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-luz-en-los-naranjos\/","title":{"rendered":"Una luz en los naranjos"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_97606\" style=\"max-width: 169px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2002\/10\/01\/una-luz-en-los-naranjos\/laranjeiras\/\" rel=\"attachment wp-att-97606\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-97606\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/10\/laranjeiras.jpg\" alt=\"\" width=\"159\" height=\"116\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/10\/laranjeiras.jpg 159w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/10\/laranjeiras-120x88.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 159px) 100vw, 159px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">eduardo cesar<\/span><\/a><p class=\"wp-caption-text\">Bagnato y Marcassa con el visor y el l\u00e1ser que permiten detectar el chancro c\u00edtrico<span class=\"media-credits\">eduardo cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Es una enfermedad devastadora. Empiezan a aparecer manchas en las plantas, sus hojas caen y los frutos muestran formaciones extra\u00f1as en la superficie de la c\u00e1scara. Cuando se detecta el chancro o cancro c\u00edtrico en las plantaciones de naranjas, limones y mandarinas, la orden &#8211; amparada por ley &#8211; es erradicar los \u00e1rboles y dejar el sitio libre de esas especies durante dos a\u00f1os. Pese a que la incidencia de este problema en el estado de S\u00e3o Paulo es de menos del 1%, el mismo preocupa porque, si un \u00e1rbol es afectado, es necesario cortar alrededor de 100 plantas en un radio de 30 metros, lo que les ocasiona severas p\u00e9rdidas a los citricultores, que gastaron entre 1999 y 2001 casi 100 millones de reales con el chancro.<\/p>\n<p>Para controlar esta enfermedad, provocada por la bacteria\u00a0<em>Xanthomonas axonopodis pv. Citri<\/em>, la \u00fanica soluci\u00f3n es disponer un batall\u00f3n de inspectores para la realizaci\u00f3n de visitas programadas a las \u00e1reas contaminadas o que est\u00e9n bajo sospecha de contaminaci\u00f3n. Otras medidas de control, al margen de la erradicaci\u00f3n, no resuelven el problema. La pulverizaci\u00f3n de medicamentos mata a la bacteria en la parte externa de la planta, mientras que en su interior el microorganismo continua reproduci\u00e9ndose.<\/p>\n<p>La inspecci\u00f3n se efect\u00faa por muestreo, directamente en el campo &#8211; uno de cada cinco \u00e1rboles -, y cada inspector analiza unas 110 plantas por d\u00eda. Pero ese agotador trabajo, dif\u00edcil de ejecutar y sujeto a fallas humanas, contar\u00e1 en poco tiempo con una nueva herramienta, probablemente con forma de linterna, dotada de un haz de l\u00e1ser, que facilitar\u00e1, dotar\u00e1 de mayor precisi\u00f3n y, principalmente, anticipar\u00e1 el diagn\u00f3stico del chancro en las plantas.<\/p>\n<p>Dicha t\u00e9cnica &#8211; in\u00e9dita en el mundo &#8211; se encuentra en fase de desarrollo en uno de los brazos del Centro de Investigaci\u00f3n en \u00d3ptica y Fot\u00f3nica (Cepof), ubicado en el Instituto de F\u00edsica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) de S\u00e3o Carlos (el otro brazo se encuentra emplazado en el Instituto de F\u00edsica de la Universidad Estadual de Campinas &#8211; Unicamp), uno de los diez Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepids) financiados por la FAPESP. La investigaci\u00f3n cuenta tambi\u00e9n con el apoyo del Fondo de Defensa de la Citricultura (Fundecitrus), una instituci\u00f3n solventada por los productores y las industrias de jugo.<\/p>\n<p><strong>Absorci\u00f3n de energ\u00eda<br \/>\n<\/strong>Para llegar al detector del chancro c\u00edtrico, los profesores Vanderlei Salvador Bagnato, coordinador del Cepof de S\u00e3o Carlos, y Luis Gustavo Marcassa, partieron de un fen\u00f3meno f\u00edsico denominado espectroscop\u00eda de fluorescencia, presente en determinadas mol\u00e9culas que absorben energ\u00eda y emiten luz luego de ser excitadas por otra fuente luminosa. &#8220;En el caso del chancro, cuando orientamos un haz de l\u00e1ser monocrom\u00e1tico de color verde sobre el naranjo, las sustancias presentes en las bacterias absorben esa energ\u00eda y responden con otro color, o mejor dicho, en otra frecuencia&#8221;, explica Bagnato. No obstante, la enfermedad no es verificable solamente con el haz de l\u00e1ser verde. Es necesario un visor de amarillo que intercepta la frecuencia verde ante el ojo humano. De este modo, las lesiones provocadas por la enfermedad son m\u00e1s f\u00e1cilmente identificadas durante la inspecci\u00f3n. Existen tambi\u00e9n grandes posibilidades de que sea posible la identificaci\u00f3n de plantas enfermas que no hayan presentado los s\u00edntomas del chancro c\u00edtrico. Esa posibilidad, que ser\u00e1 probada en laboratorio, es totalmente imposible mediante una simple inspecci\u00f3n visual.<\/p>\n<p>Bagnato y Marcassa ya hab\u00edan utilizado el l\u00e1ser y la espectroscop\u00eda de fluorescencia para diagnosticar diversos tipos de c\u00e1ncer (de piel, de boca, de es\u00f3fago, de vejiga y de pulm\u00f3n) en el marco de un proyecto que est\u00e1 desarroll\u00e1ndose en el Cepof. De igual manera, un haz de l\u00e1ser es orientado hacia la regi\u00f3n del cuerpo humano que se desea verificar, y la respuesta determina el tipo de tumor, si es maligno o benigno (lea en\u00a0<strong>Pesquisa FAPESP<\/strong> n\u00b0 74). El haz es transportado por una fibra \u00f3ptica, normalmente utilizada en transmisiones telef\u00f3nicas, compuesta por siete segmentos. Uno de \u00e9stos sirve para enviar la luz, y los otros seis para recolectar la respuesta luminosa. Tanto la detecci\u00f3n de los c\u00e1nceres como la del chancro c\u00edtrico se efect\u00faan por medio de\u00a0<em>software<\/em> espec\u00edficos, desarrollados por el equipo.<\/p>\n<p>En las plantas, la comparaci\u00f3n, efectuada en la pantalla de la computadora, permite visualizar en gr\u00e1ficos las diferentes frecuencias, cu\u00e1ndo la planta se encuentra sana y cu\u00e1ndo la misma est\u00e1 infectada por la\u00a0<em>Xanthomonas<\/em>. El patr\u00f3n de fluorescencia cambia seg\u00fan c\u00f3mo la planta se encuentre, en estado normal o infectada, pues en este \u00faltimo caso existe una alteraci\u00f3n metab\u00f3lica de las mol\u00e9culas causada por la bacteria. El nuevo equipamiento permitir\u00e1 en primer lugar una prueba visual, por medio del uso del haz de l\u00e1ser y la observaci\u00f3n con anteojos especiales. Asimismo, si fuera detectado alg\u00fan problema, la parte afectada de la planta ser\u00e1 sometida a una confirmaci\u00f3n de la presencia del chancro mediante el\u00a0<em>software<\/em> instalado en una\u00a0<em>lap top<\/em> que estar\u00e1 acoplada a un sistema de fibra \u00f3ptica, para recolectar el espectro de las hojas.<\/p>\n<p>Y la identificaci\u00f3n de otros microorganismos presentes en los c\u00edtricos tambi\u00e9n se encuentra en los planes del equipo. &#8220;Sabemos que la emisi\u00f3n del l\u00e1ser puede ser igual y las respuestas pueden ser diferentes en cada bacteria u hongo&#8221;, dice Marcassa. &#8220;Vamos a crear un banco de datos con un sistema de detecci\u00f3n de enfermedades que abarque el espectro de fluorescencia de cada microorganismo, de manera tal de facilitar su identificaci\u00f3n&#8221;, relata Bagnato. Los investigadores ya han obtenido las respuestas preliminares diferenciadas de otras enfermedades, como la clorosis variegada de los c\u00edtricos (CVC), tambi\u00e9n conocida como plaga amarilla o &#8216;amarelinho&#8217; en Brasil, causada por la bacteria\u00a0<em>Xylella fastidiosa<\/em>, y del sarampi\u00f3n, una enfermedad de la cual a\u00fan no se conoce su agente causante.<\/p>\n<p>En el experimento con el chancro se realizaron pruebas comparativas, confrontando plantas de la variedad &#8216;naranja pera r\u00edo&#8217; inoculadas con\u00a0<em>Xanthomonas<\/em> y plantas sanas. Con los primeros datos en sus manos, los dos investigadores registraron la nueva t\u00e9cnica para la detecci\u00f3n del chancro c\u00edtrico en una patente depositada en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (Inpi), en abril de este a\u00f1o.<\/p>\n<p>Las investigaciones en el Cepof abren ciertamente un inmenso campo para la construcci\u00f3n de nuevos equipamientos que puedan auxiliar en el diagn\u00f3stico de enfermedades agr\u00edcolas sin la necesidad de llevar una muestra para su identificaci\u00f3n en laboratorio. Un procedimiento que retrasa mucho el inicio del control de las enfermedades.<\/p>\n<p>El desarrollo de la nueva t\u00e9cnica empez\u00f3 hace dos a\u00f1os, cuando el ingeniero agr\u00f3nomo Jos\u00e9 Belasque J\u00fanior, del Departamento Cient\u00edfico del Fundecitrus, consult\u00f3 al Instituto de F\u00edsica de S\u00e3o Carlos. &#8220;Quer\u00edamos algo que nos ayudara a dotar de mayor eficiencia a la inspecci\u00f3n&#8221;, cuenta Belasque. &#8220;Pens\u00e1bamos en unos anteojos o en pulverizar la planta con una pintura para poder detectar m\u00e1s f\u00e1cilmente el chancro.&#8221;<\/p>\n<p><strong>En la hoja correcta<br \/>\n<\/strong>Actualmente la inspecci\u00f3n es efectuada en forma visual por el personal capacitado por el Fundecitrus. &#8220;Existen \u00e1rboles de hasta 4 metros de altura, en los cuales es posible que apenas dos o tres hojas est\u00e9n infectadas en medio de 20 \u00f3 30 mil&#8221;, explica el agr\u00f3nomo. Mediante el procedimiento actual, todas las plantaciones contaminadas son inspeccionadas peri\u00f3dicamente, y una vez por a\u00f1o, un 10% das plantaciones de c\u00edtricos de S\u00e3o Paulo pasa por un sorteo para la posterior inspecci\u00f3n. Al encontrar una hoja con sospecha de chancro, el inspector convoca al productor y a un representante de la Secretar\u00eda de Agricultura del estado o del Fundecitrus. Reci\u00e9n entonces la hoja puede ser arrancada y llevada a un laboratorio del Instituto Biol\u00f3gico, que emitir\u00e1 un dictamen. Si \u00e9ste fuera positivo, as\u00ed fuera tan solo una planta, se corta todo en un radio de 30 metros alrededor de la misma, lo que equivale a alrededor de 100 \u00e1rboles.<\/p>\n<p>Si el n\u00famero de ejemplares enfermos excede el 0,5% del n\u00famero total existente en la plantaci\u00f3n (como m\u00ednimo, 2 mil plantas), toda el \u00e1rea es erradicada. Aquellos \u00e1rboles que son cortados son quemados en el propio lugar, y todos los de la regi\u00f3n son investigados. En la regi\u00f3n de Florida, Estados Unidos, pa\u00eds que es el segundo productor mundial de c\u00edtricos, solo atr\u00e1s de Brasil, y en donde el clima es m\u00e1s favorable a la diseminaci\u00f3n de la enfermedad, la erradicaci\u00f3n es obligatoria en un radio de 576 metros.<\/p>\n<p><strong>P\u00e9rdidas para todos<br \/>\n<\/strong>La incidencia de la enfermedad ha ca\u00eddo en los \u00faltimos tres a\u00f1os en los estados de S\u00e3o Paulo y Minas Gerais, regiones en donde act\u00faa el Fundecitrus. El a\u00f1o pasado, la presencia del chancro afect\u00f3 al 0,07% de las plantaciones en S\u00e3o Paulo, y en Minas no se lo detecta desde hace dos a\u00f1os. Pero aun con ese bajo \u00edndice, la erradicaci\u00f3n ha implicado desde 1999 el corte de unos 3,5 millones de plantas, y p\u00e9rdidas directas por unos 100 millones de reales. En el estado de S\u00e3o Paulo se suman a dichas p\u00e9rdidas otros 20 millones de reales anuales en recursos del Fundecitrus y de los gobiernos estadual y federal en la inspecci\u00f3n y en la erradicaci\u00f3n de las plantas enfermas.<\/p>\n<p>Por lo tanto, esta bacteria probablemente originaria de Asia, en donde la enfermedad es end\u00e9mica, no es como un fantasma que solamente asusta, sino que constituye un enemigo real de la mayor citricultura del mundo y la segunda agroindustria de Brasil, despu\u00e9s de la ca\u00f1a de az\u00facar. La citricultura mueve 3,5 mil millones de d\u00f3lares por a\u00f1o en el pa\u00eds y emplea a alrededor de 400 mil personas. Los ingresos anuales generados por las exportaciones suman 1,2 mil millones de d\u00f3lares en jugos y frutas\u00a0<em>in natura<\/em>.<\/p>\n<p>Ciertamente, el peso del chancro en la citricultura brasile\u00f1a influy\u00f3 en la decisi\u00f3n de la FAPESP de escoger a la bacteria\u00a0<em>Xanthomonas citri<\/em> como el segundo pat\u00f3geno vegetal del cual se secuenciar\u00eda el genoma, luego del pionero, la\u00a0<em>Xylella fastidiosa<\/em>. &#8220;La incidencia del &#8216;amarelinho&#8217; es mayor, llega al 38% en el estado de S\u00e3o Paulo, pero en ese caso no se necesita cortar la planta, se controla la enfermedad con podas en los puntos atacados y se combate a las cigarritas, los vectores de la bacteria&#8221;, explica Belasque. El secuenciamiento de la\u00a0<em>Xylella<\/em>, realizado tambi\u00e9n en asociaci\u00f3n con el Fundecitrus, cont\u00f3 con una inversi\u00f3n de 13 millones de d\u00f3lares, y el de la\u00a0<em>Xanthomonas<\/em>, concluido en diciembre de 2000, con 2,2 millones de reales. Los investigadores que participaron en esos proyectos estudian ahora las interacciones qu\u00edmicas dentro de cada genoma y las prote\u00ednas sintetizadas por los genes.<\/p>\n<p>El sostenimiento de la competitividad del sector citr\u00edcola brasile\u00f1o depende tanto de las investigaciones realizadas en los laboratorios del proyecto Genoma como del desarrollo de nuevas t\u00e9cnicas y equipamientos para la detecci\u00f3n de enfermedades. Belasque cree que, en poco tiempo, el uso del l\u00e1ser ganar\u00e1 espacio e importancia en la identificaci\u00f3n del chancro y de otras enfermedades de los c\u00edtricos. &#8220;Esperamos que sea \u00fatil tambi\u00e9n, por ejemplo, en la identificaci\u00f3n precoz de la mancha negra de los c\u00edtricos, una enfermedad causada por el hongo\u00a0<em>Guignardia citricarpa<\/em>&#8220;.<\/p>\n<p>Esta enfermedad no afecta a todas las regiones del estado y no implica erradicaci\u00f3n, pero los s\u00edntomas solamente aparecen como peque\u00f1as manchas oscuras durante la maduraci\u00f3n del fruto. &#8220;El hongo permanece all\u00ed por mucho tiempo, pero no es posible detectarlo antes de que aparezcan los s\u00edntomas&#8221;, explica Belasque. La intenci\u00f3n del Fundecitrus es utilizar el futuro equipamiento de detecci\u00f3n del chancro y de otras enfermedades v\u00eda l\u00e1ser tambi\u00e9n en los locales en los se producen los plantines, una estrategia que puede evitar una mayor diseminaci\u00f3n de hongos y bacterias. En el caso del chancro, la contaminaci\u00f3n puede darse por la v\u00eda de una combinaci\u00f3n del viento y la lluvia con la acci\u00f3n involuntaria del hombre, que puede cargar la\u00a0<em>Xanthomonas<\/em> en las manos, en la ropa, en los zapatos o incluso en otros objetos.<\/p>\n<p><strong>Asociaciones productivas<br \/>\n<\/strong>Seg\u00fan Bagnato, el primer prototipo de un equipamiento para su utilizaci\u00f3n en el campo estar\u00e1 listo dentro de un a\u00f1o. &#8220;As\u00ed estaremos cumpliendo una de las misiones del Cepof, que consiste en establecer alianzas para resolver los problemas de la sociedad y del sector productivo&#8221;, dice Bagnato. &#8220;Queremos establecer un historial en ese sentido&#8221;. El Cepof, en dos a\u00f1os, ha registrado ocho patentes de equipamientos utilizados en medicina y odontolog\u00eda, por ejemplo.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las soluciones tecnol\u00f3gicas, este centro promueve la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y ha publicado cerca de 40 trabajos por a\u00f1o en revistas cient\u00edficas internacionales, elaborados por un equipo de cinco profesores y 45 estudiantes de grado con becas de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica, 36 estudiantes de posgrado (maestr\u00eda y doctorado) y tres posdoctorandos. &#8220;Otra cuesti\u00f3n importante es el sentido multidisciplinario de nuestros trabajos&#8221;. En el caso de la detecci\u00f3n del chancro c\u00edtrico v\u00eda l\u00e1ser, un ingeniero agr\u00f3nomo entr\u00f3 en contacto con la f\u00edsica de la luz y los f\u00edsicos empezaron a entender de enfermedades vegetales que perjudican a la citricultura.<\/p>\n<p><strong>EL PROYECTO<\/strong><br \/>\n<em>Detecci\u00f3n del Chancro C\u00edtrico por Medio de L\u00e1ser<\/em><br \/>\n<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nCentro de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid)<br \/>\n<strong>Coordinador<\/strong><br \/>\nVanderlei Salvador Bagnato &#8211; Instituto de F\u00edsica de la USP de S\u00e3o Carlos\/Centro de Investigaciones en \u00d3ptica y Fot\u00f3nica<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nR$ 50 mil<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Investigadores de la USP de S\u00e3o Carlos desarrollan una t\u00e9cnica que utiliza l\u00e1ser para la detecci\u00f3n del chancro c\u00edtrico\r\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"coauthors":[97],"class_list":["post-75621","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75621","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75621"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75621\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75621"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75621"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75621"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=75621"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}