{"id":7598,"date":"2012-03-27T17:29:40","date_gmt":"2012-03-27T20:29:40","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2012\/03\/27\/a-voz-dos-cientistas-na-rio20-2\/"},"modified":"2015-08-26T14:20:52","modified_gmt":"2015-08-26T17:20:52","slug":"a-voz-dos-cientistas-na-rio20","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/a-voz-dos-cientistas-na-rio20\/","title":{"rendered":"La voz de los cient\u00edficos en la R\u00edo+20"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/018-025_CAPA_Rio+20_193-1A.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-116455\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/018-025_CAPA_Rio+20_193-1A-300x140.jpg\" alt=\"018-025_CAPA_Rio+20_193-1A\" width=\"300\" height=\"140\" \/><\/a>Los investigadores del estado de S\u00e3o Paulo comienzan a movilizarse para influir en los debates de la R\u00edo+20, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, que convocar\u00e1 a jefes de Estado y representantes de centenares de pa\u00edses en R\u00edo de Janeiro, entre los d\u00edas 20 y 22 de junio. Cient\u00edficos de las \u00e1reas de la biodiversidad, de las energ\u00edas de fuentes renovables y de los cambios clim\u00e1ticos, involucrados en proyectos de investigaci\u00f3n apoyados por la FAPESP, se dar\u00e1n cita en un <em>workshop<\/em> en S\u00e3o Paulo, a realizarse durante los d\u00edas 6 y 7 de marzo, para discutir temas que estar\u00e1n en pauta durante la R\u00edo+20, desde la perspectiva de las m\u00e1s avanzadas investigaciones realizadas en el pa\u00eds. La R\u00edo+20 procura actualizar los compromisos de los pa\u00edses con el desarrollo sostenible, firmados durante la hist\u00f3rica Conferencia R\u00edo-92, hace 20 a\u00f1os, y, como novedad principal, propone avanzar en el concepto de econom\u00eda verde, un conjunto de estrategias enfocadas en movilizar la econom\u00eda reduciendo el impacto ambiental, bas\u00e1ndose en el avance de las fuentes renovables de energ\u00eda, en el consumo eficiente de la energ\u00eda y de los recursos naturales y en el uso sostenible de los servicios y productos provenientes de la biodiversidad.<\/p>\n<p>Al finalizar el <em>workshop<\/em> se presentar\u00e1n los resultados de un cuestionario, dirigido a todos los investigadores que realizan proyectos apoyados por los tres programas de la FAPESP, con sus opiniones al respecto de los temas que tratar\u00e1 la R\u00edo+20. \u201cEste documento ser\u00e1 remitido al comit\u00e9 de la conferencia como aporte de la ciencia paulista al debate\u201d, dice Glaucia Souza, docente del Instituto de Qu\u00edmica de la USP y miembro de la coordinaci\u00f3n del Programa FAPESP de Investigaci\u00f3n en Bioenerg\u00eda (Bioen). El <em>workshop<\/em> constituir\u00e1 la primera ocasi\u00f3n en que los investigadores de tres grandes programas de investigaci\u00f3n de la FAPESP: el Bioen, el de la biodiversidad paulista (Biota) y el de Cambios Clim\u00e1ticos Globales (PFPMCG), participen en un evento conjunto para debatir puntos en com\u00fan de sus investigaciones.<\/p>\n<p><strong>El turno de la bioenerg\u00eda<\/strong><br \/>\nEl compromiso de las universidades e institutos de investigaci\u00f3n de S\u00e3o Paulo con la R\u00edo+20 es una consecuencia natural del trabajo que vienen llevando a cabo. \u201cMediante el apoyo de la FAPESP, investigadores de diversas disciplinas han avanzado en estudios que abordan los pilares de la sostenibilidad y son cuestiones claves para la conferencia, tales como la protecci\u00f3n de la biodiversidad, el impacto de los cambios clim\u00e1ticos globales y la sostenibilidad en la agricultura\u201d, dice Reynaldo Victoria, profesor en el Centro de Energ\u00eda Nuclear en la Agricultura (Cena), del <em>campus<\/em> Luiz de Queiroz, perteneciente a la Universidad de S\u00e3o Paulo en Piracicaba, quien se desempe\u00f1a como coordinador ejecutivo del PFPMCG. El programa se cre\u00f3 en 2008 y actualmente asiste a m\u00e1s de 50 proyectos de investigaci\u00f3n en temas que involucran a las ciencias naturales, biol\u00f3gicas y sociales, abarcando desde los efectos del calentamiento global en las lluvias y en la distribuci\u00f3n de los gases en la atm\u00f3sfera hasta el impacto de las quemas y la influencia de las pr\u00e1cticas de manejo agr\u00edcola en las emisiones de gas carb\u00f3nico provenientes del suelo en las plantaciones de ca\u00f1a de az\u00facar, o la vulnerabilidad de los municipios del litoral norte de S\u00e3o Paulo al cambio del clima, entre otros.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/018-025_CAPA_Rio+20_193-1B.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-116459 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/018-025_CAPA_Rio+20_193-1B-300x107.jpg\" alt=\"018-025_CAPA_Rio+20_193-1B\" width=\"300\" height=\"107\" \/><\/a>Reynaldo Victoria destaca la ambici\u00f3n del PFPMCG de crear un modelo clim\u00e1tico brasile\u00f1o, un sistema computacional capaz de realizar sofisticadas simulaciones de fen\u00f3menos clim\u00e1ticos. \u201cPara la ciencia, ofrecerle a la sociedad informaci\u00f3n fidedigna resulta esencial en cuanto a la provisi\u00f3n de un modelo que no s\u00f3lo sea una imitaci\u00f3n de los que existen en otros pa\u00edses, sino que contemple caracter\u00edsticas y datos regionales\u201d, expresa. \u201cLa adquisici\u00f3n de la nueva supercomputadora del Inpe, patrocinada por la FAPESP y por el Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda, resulta importante para alcanzar ese objetivo. La inversi\u00f3n en proyectos de investigaci\u00f3n en varias regiones, tales como la Amazonia, el Pantanal y el Atl\u00e1ntico Sur, ya est\u00e1 aportando datos para abastecer a ese modelo\u201d, dice Reynaldo. Hay incertidumbre acerca del futuro de la Amazonia que la ciencia todav\u00eda no ha logrado resolver e interesan al mundo en su conjunto, sostiene el investigador. \u201cExisten estudios que alertan sobre el riesgo se sabanizaci\u00f3n de la selva y otros que sugieren lo contrario. Tambi\u00e9n hay divergencias sobre el volumen de biomasa que alberga la Amazonia. Estamos abocados a responder preguntas de este tipo\u201d.<\/p>\n<p>Otro aporte de fuste para abonar los debates de la R\u00edo+20 est\u00e1 vinculado con la producci\u00f3n sostenible de biocombustibles. \u201cLa FAPESP ha promovido investigaciones con miras a aumentar la producci\u00f3n de etanol por hect\u00e1rea de ca\u00f1a plantada. El desempe\u00f1o actual es de 75 toneladas por hect\u00e1rea, aunque estudios recientes revelan que el potencial es de m\u00e1s de 300 toneladas por hect\u00e1rea y el objetivo de los investigadores es lograr un gran incremento en la producci\u00f3n sin aumentar la superficie agr\u00edcola ni competir con la producci\u00f3n de alimentos\u201d, afirma Reynaldo Victoria, refiri\u00e9ndose a uno de los estudios realizados por el Bioen al respecto del impacto de las mejoras gen\u00e9ticas y las nuevas tecnolog\u00edas en la producci\u00f3n brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>El f\u00edsico Jos\u00e9 Goldemberg, rector de la USP entre 1986 y 1990, y secretario Especial de Medio Ambiente cuando Brasil fue sede de la R\u00edo-92, cree que la conferencia podr\u00e1 traer avances en el compromiso de los pa\u00edses para adoptar fuentes renovables de energ\u00eda. \u201cEn el documento preliminar de la conferencia, hay un art\u00edculo de importancia para Brasil. El mismo propone duplicar el porcentaje de energ\u00eda producida por fuentes renovables, en todo el mundo, para 2030. Pocos lo mencionan, pero la biomasa ya provee m\u00e1s energ\u00eda a nivel mundial que las centrales nucleares. El ejemplo del etanol brasile\u00f1o es inspirador. Se puede multiplicar diez veces la producci\u00f3n actual sin afectar la producci\u00f3n de alimentos\u201d, dice Goldemberg, quien brindar\u00e1 una conferencia sobre el tema durante el <em>workshop<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/018-025_CAPA_Rio+20_193-1C.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-116461 alignright\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/018-025_CAPA_Rio+20_193-1C-300x146.jpg\" alt=\"018-025_CAPA_Rio+20_193-1C\" width=\"300\" height=\"146\" \/><\/a>Seg\u00fan Glaucia Souza, del programa Bioen, una de las cinco divisiones del programa se encuentra especialmente configurada para contribuir con la R\u00edo+20, aqu\u00e9lla que trata sobre los impactos sociales y econ\u00f3micos de una sociedad basada en la energ\u00eda producida a partir de la biomasa. \u201cContamos con grupos de investigadores estudiando modelos econ\u00f3micos capaces de evaluar las modificaciones en el uso de la tierra provocadas por la producci\u00f3n de biocombustibles en gran escala. Tambi\u00e9n hay estudios acerca de los dilemas econ\u00f3micos de la producci\u00f3n de biocombustibles, mapeos agroecol\u00f3gicos e impacto sobre la biodiversidad, por citar algunos ejemplos\u201d, dice. Nuevos conocimientos aparte, ella destaca el potencial de los biocombustibles para el combate contra la pobreza, una de las premisas de la R\u00edo+20. \u201cLa ca\u00f1a de az\u00facar contribuye al desarrollo rural, mientras que la agricultura a\u00fan reporta pocas utilidades para los productores. La producci\u00f3n de biocombustibles puede agregarle valor al agronegocio, permitiendo, por ejemplo, que el sector genere su propia energ\u00eda, vendiendo el excedente, contribuyendo al desarrollo regional y a combatir la pobreza\u201d, expresa.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es muy fuerte la pasi\u00f3n vocacional de los investigadores del programa Biota-FAPESP, que desde 1999 promueve estudios sobre la biodiversidad del territorio paulista, para contribuir con la conferencia de R\u00edo. Es reconocida, por ejemplo, la capacidad del Biota para convertir conocimiento en pol\u00edticas p\u00fablicas, tales como los datos cient\u00edficos acopiados por el programa que orientaron la legislaci\u00f3n que regula la autorizaci\u00f3n de corte y supresi\u00f3n de la vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona en territorio paulista. Tambi\u00e9n puede resultar de importancia la experiencia en producci\u00f3n de inventarios sobre biodiversidad y en disponer la informaci\u00f3n en bancos de datos p\u00fablicos. Carlos Joly, docente en la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), coordinador del Biota-FAPESP y director de Investigaciones y Programas Tem\u00e1ticos del Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n (MCTI), resalta otros avances brasile\u00f1os impulsados por la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. \u201cM\u00e1s all\u00e1 de toda nuestra tecnolog\u00eda en producci\u00f3n de etanol, que redujo la dependencia de los combustibles f\u00f3siles y actualmente constituye un paradigma incluso para camiones y \u00f3mnibus en el pa\u00eds, tambi\u00e9n hemos avanzado en cuanto al biodiesel, en un modelo que puede utilizarse en otras regiones, tales como \u00c1frica y Am\u00e9rica Central. Disponemos de modelos para ofrecer en gesti\u00f3n de residuos: aunque todav\u00eda sean escasos, contamos con vertederos de residuos que se transformaron en \u00e1reas de producci\u00f3n de gas. Es verdad que desperdiciamos gas en las zonas de explotaci\u00f3n del petr\u00f3leo. El impacto de la quema del gas por las llamaradas de las plataformas es alto y no poseemos la tecnolog\u00eda para resolverlo\u201d, ejemplifica.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/018-025_CAPA_Rio+20_193-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-116463 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/018-025_CAPA_Rio+20_193-2-300x288.jpg\" alt=\"018-025_CAPA_Rio+20_193-2\" width=\"300\" height=\"288\" \/><\/a>El <em>workshop<\/em> de los tres programas de la FAPESP contar\u00e1 con la participaci\u00f3n de diplom\u00e1ticos, autoridades, y dos cient\u00edficos extranjeros. El bi\u00f3logo Edward O. Wilson, de la Universidad Harvard, uno de los pioneros en alertar sobre la extinci\u00f3n en masa de las especies durante el siglo XX, ofrecer\u00e1 una videoconferencia. El bi\u00f3logo Thomas Lovejoy, de la Universidad George Mason, disertar\u00e1 sobre la ciencia de la biodiversidad en el contexto de la R\u00edo+20. Fue \u00e9l, por cierto, quien acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino biodiversidad en los a\u00f1os 1980 (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2010\/05\/01\/una-carrera-contra-el-reloj\/\" target=\"_blank\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP, <em>edici\u00f3n N\u00ba 171<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>El <em>workshop<\/em> representa el punto de partida de la articulaci\u00f3n de los cient\u00edficos, que contar\u00e1n con otras oportunidades para manifestarse hasta la R\u00edo+20. Tambi\u00e9n en marzo, se realiza en Londres la Conferencia Planet Under Pressure, que reunir\u00e1 a cient\u00edficos, empresarios, autoridades y representantes de organizaciones no gubernamentales para aportar subsidios para la R\u00edo+20. Entre los 6.800 investigadores que remitir\u00e1n trabajos al comit\u00e9 cient\u00edfico del evento, un 40% de ellos proviene del mundo en desarrollo.<\/p>\n<p>Brasil aport\u00f3 343 trabajos. En el bloque de los denominados Brics, qued\u00f3 detr\u00e1s de la India (531 trabajos), pero super\u00f3 a China (123), a Sud\u00e1frica (63) y a Rusia (50). El Reino Unido encabeza la lista, con 907 trabajos. \u201cEntre los trabajos brasile\u00f1os aceptados, hay varios de ellos financiados por la FAPESP, en el campo de las energ\u00edas provenientes de fuentes renovables, en din\u00e1mica socioambiental, clima y meteorolog\u00eda\u201d, dice Patr\u00edcia Pinho, investigadora del Inpe y coordinadora cient\u00edfica de la oficina del Programa Internacional Biosfera-Geosfera (IGBP), uno de los organizadores de la conferencia londinense. En el marco del Planet Under Pressure, el Belmont Forum, un grupo de alto nivel que re\u00fane a los principales financistas de la investigaci\u00f3n sobre los cambios globales en el mundo, emitir\u00e1 un llamado a la presentaci\u00f3n de propuestas para investigadores de diversas nacionalidades y disciplinas en dos temas claves: seguridad h\u00eddrica y vulnerabilidad costera. \u201cLos investigadores paulistas podr\u00e1n participar de la convocatoria internacional\u201d, dice Reynaldo Victoria. \u201cLa FAPESP, que integra el Belmont Forum, invertir\u00e1 2 millones de euros en ese llamado, que ser\u00e1n destinados a estudios realizados en el pa\u00eds\u201d, afirma.<\/p>\n<p>Las negociaciones que preceder\u00e1n a la R\u00edo+20 cumplir\u00e1n un rol decisivo. La reuni\u00f3n de la c\u00fapula estar\u00e1 precedida por la \u00faltima conferencia preparatoria, entre los d\u00edas 13 y 15 de junio. A continuaci\u00f3n, entre el 16 y el 19, se desarrollar\u00e1 un evento organizado por el Ministerio de Relaciones Exteriores, Di\u00e1logos sobre Desarrollo Sostenible. En total, la conferencia y las actividades preliminares contabilizar\u00e1n 10 d\u00edas, algo menos que los 12 d\u00edas de programa de la R\u00edo-92, que se desarroll\u00f3 del 3 al 14 de junio de 1992. \u201cPor ser rara y ambiciosa, pueden surgir de la conferencia cosas que, en el momento en que suceden, no nos damos cuenta de su real importancia\u201d, declar\u00f3 al peri\u00f3dico <em>Valor Econ\u00f4mico<\/em> el embajador Andr\u00e9 Corr\u00eaa do Lago, negociador jefe de Brasil para la R\u00edo+20. \u201cAunque estas conferencias, al trabajar a largo plazo, tambi\u00e9n suponen un gran grado de incertidumbre. Existen procesos que se truncan por la mitad y otros, que inspiran a toda una generaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/018-025_CAPA_Rio+20_193-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-116465\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/018-025_CAPA_Rio+20_193-3-300x167.jpg\" alt=\"018-025_CAPA_Rio+20_193-3\" width=\"300\" height=\"167\" \/><\/a>La R\u00edo-92 gener\u00f3 una serie de compromisos que instauraron un marco para las negociaciones internacionales posteriores, tales como las convenciones del clima y de la biodiversidad, adem\u00e1s de la Agenda 21 y de los Principios de R\u00edo, instrumentos que ayudaron a organizar la acci\u00f3n de gobiernos, empresas y organizaciones no gubernamentales, en la b\u00fasqueda de una soluci\u00f3n para los problemas ambientales. En tanto, el objetivo de la R\u00edo+20 es m\u00e1s acotado. En ella se reafirmar\u00e1n los principios, aunque como novedad, tan s\u00f3lo podr\u00e1 originar una reforma en la estructura de las Naciones Unidas, mediante la creaci\u00f3n de una agencia especializada en medio ambiente, que sustituir\u00e1 al programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma). De todos modos, no hay un consenso al respecto. Los pa\u00edses europeos y algunos africanos apoyan la creaci\u00f3n de la agencia. Estados Unidos se opone. \u201cBrasil ha mostrado cierta reticencia, pero sosteniendo que la reuni\u00f3n deber\u00eda apoyarse en tres grandes pilares, el ambiental, el econ\u00f3mico y el social, dando por sentado que la organizaci\u00f3n reforzar\u00eda tan s\u00f3lo al primero de ellos\u201d, afirma el embajador y ex ministro de Medio Ambiente Rubens Ricupero.<\/p>\n<p><strong>Buenas intenciones<\/strong><br \/>\nLa fortaleza de la R\u00edo+20 se demuestra por convocar a jefes de Estado, y no tan s\u00f3lo a sus representantes, para debatir importantes cuestiones. \u201cNo es una conferencia de diplom\u00e1ticos y ministros defendiendo los intereses de sus pa\u00edses, tal como sucede en las conferencias de las partes del clima y la biodiversidad que ocurren todos los a\u00f1os y suman lentos avances. Se trata de un marco oportuno para los estadistas, que podr\u00e1n asumir compromisos generales para el futuro del planeta\u201d, dice Carlos Nobre, climat\u00f3logo del Inpe, quien se desempe\u00f1a como secretario de Pol\u00edticas y Programas de Investigaci\u00f3n y Desarrollo del MCTI y es miembro de la coordinadora del Programa FAPESP de Investigaci\u00f3n sobre Cambios Clim\u00e1ticos Globales.<\/p>\n<p>El primer borrador del documento de la conferencia, dado a conocer hace dos meses, cuenta con 128 art\u00edculos y es pr\u00f3digo en buenas intenciones y exhortaciones para pr\u00e1cticas sostenibles, pero est\u00e1 cosechando cr\u00edticas por proponer pocas cosas pr\u00e1cticas. \u201cEl tema no es la conferencia, sino el <em>day after<\/em>. Es preciso generar compromisos que hagan que la conferencia resulte en acciones\u201d, dice el f\u00edsico Jos\u00e9 Goldemberg. El denominado \u201cdocumento cero\u201d, elaborado por una comisi\u00f3n de la ONU que involucr\u00f3 a Estados miembros, agencias internacionales, organizaciones no gubernamentales y grupos pol\u00edticos, establece compromisos gen\u00e9ricos, sin delimitar metas, aunque ser\u00e1 reemplazado por una nueva versi\u00f3n en marzo, luego de incorporar nuevas sugerencias de los pa\u00edses. \u201cTal como est\u00e1, el documento se asemeja al de la R\u00edo+10, realizado en Johannesburgo en 2002, que tuvo escaso impacto fuera de los medios diplom\u00e1ticos\u201d, afirma Carlos Joly.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/018-025_CAPA_Rio+20_193-4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-116466 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/018-025_CAPA_Rio+20_193-4-300x161.jpg\" alt=\"018-025_CAPA_Rio+20_193-4\" width=\"300\" height=\"161\" \/><\/a>Las posibilidades de \u00e9xito de la conferencia depender\u00e1n, en gran medida, de la capacidad de las reuniones preliminares para obtener consenso en torno de los indicadores utilizados para delimitar las metas. \u201cLa conferencia pude convertirse en una reuni\u00f3n significativa si pasa de la mera ret\u00f3rica para las medidas concretas\u201d, dice Jacques Marcovitch, rector de la Universidad de S\u00e3o Paulo entre 1997 y 2001. \u00c9l compara el desaf\u00edo de la R\u00edo+20 con el enfrentado en el 2000 por la ONU al definir los denominados \u201cobjetivos del milenio\u201d, un conjunto de ocho metas asumidas por 191 pa\u00edses signatarios en el campo de la erradicaci\u00f3n de la pobreza, del acceso a la educaci\u00f3n y del combate contra las enfermedades, entre otros. \u201cLuego de mucho tiempo de indecisi\u00f3n, se lleg\u00f3 a un consenso sobre las medidas a adoptar y se logr\u00f3 avanzar para ampliar las bases del desarrollo humano\u201d, afirma Marcovitch. Entre las medidas, el ex rector destaca los \u00edndices de eficiencia energ\u00e9tica, tales como el uso de energ\u00eda por \u00edndice de crecimiento econ\u00f3mico, la utilizaci\u00f3n de energ\u00eda por parte del sector privado seg\u00fan el resultado obtenido, el uso de agua y la generaci\u00f3n de deshechos. \u201cMe refiero a un conjunto de indicadores que relacionen insumos y resultados\u201d, afirma.<\/p>\n<p>Marcovitch coordin\u00f3 el estudio intitulado <em>Econom\u00eda del cambio clim\u00e1tico en Brasil: costos y oportunidades<\/em>, elaborado por un consorcio de instituciones, que identific\u00f3 las principales vulnerabilidades de la econom\u00eda y de la sociedad brasile\u00f1a en relaci\u00f3n con los cambios clim\u00e1ticos. Y brindar\u00e1 una charla en el <em>workshop<\/em> relacionando ese estudio con los desaf\u00edos de la R\u00edo+20. Carlos Joly, coordinador del Biota, tambi\u00e9n destaca la necesidad de establecer par\u00e1metros, que en el campo de la biodiversidad, deber\u00edan referirse a un nivel aceptable de \u00e1reas protegidas, tales como parques y reservas, de h\u00e1bitats preservados, de conectividad en los h\u00e1bitats fragmentados y de protecci\u00f3n para las especies end\u00e9micas, entre otros. El documento cero menciona gen\u00e9ricamente la creaci\u00f3n de \u00edndices y delega a un grupo de trabajo la tarea de definirlos durante los pr\u00f3ximos tres a\u00f1os.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Joly, el propio concepto de econom\u00eda verde deber\u00eda ser mejor definido en la conferencia. \u201cHace falta una definici\u00f3n m\u00e1s cabal y exacta de lo que es la econom\u00eda verde y lo que ella involucra, ya que ese es uno de los temas principales\u201d, expresa. El Pnuma, la principal autoridad global sobre medio ambiente de la ONU, define econom\u00eda verde como \u201cuna econom\u00eda que produce una mejor\u00eda en el bienestar de la humanidad e igualdad social, al mismo tiempo que reduce significativamente los riesgos ambientales y la escasez ecol\u00f3gica. En otras palabras, una econom\u00eda verde puede ser considerada como aqu\u00e9lla que produce bajas emisiones de carbono, es eficiente en el uso de recursos y socialmente inclusiva\u201d. No reemplazar\u00eda al concepto de desarrollo sostenible, sino que ser\u00eda un camino para alcanzarlo m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/018-025_CAPA_Rio+20_193-5.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-116467\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/018-025_CAPA_Rio+20_193-5-300x119.jpg\" alt=\"018-025_CAPA_Rio+20_193-5\" width=\"300\" height=\"119\" \/><\/a>Empero, hay escepticismo acerca del potencial de la econom\u00eda verde para garantizar un futuro sostenible. \u201cLas innovaciones para mejorar la eficiencia en el uso de los recursos son fundamentales. Pero eso ya est\u00e1 sucediendo. Y a pesar de esas innovaciones y de los avances que las mismas propician, el uso de recursos y la presi\u00f3n sobre los ecosistemas no han disminuido, sino que aumentaron\u201d, sostiene Ricardo Abramovay, docente de la Facultad de Econom\u00eda y Administraci\u00f3n (FEA) de la USP. \u00c9l observa que viene registr\u00e1ndose un desajuste entre el crecimiento de la producci\u00f3n y el uso de materiales y energ\u00eda. \u201cEn 2002, cada unidad del PIB mundial se produjo, en promedio, con un 26% menos de recursos materiales que en 1980\u201d, dice. Sin embargo, lo ganado en eficiencia fue anulado por el crecimiento del PIB mundial. \u201cPese a la relativa disminuci\u00f3n, el consumo absoluto de materiales aument\u00f3 un 36%. Para 2020, se estima que el aumento en la productividad por unidad de producto sea contrabalanceado por un consumo casi 50% mayor de materiales, con un impacto devastador sobre el clima y los ecosistemas\u201d, afirma. \u201cY en la ra\u00edz de este aumento en el consumo se encuentra la desigualdad, un tema hasta aqu\u00ed ausente en la R\u00edo+20. No hay progreso t\u00e9cnico que logre equilibrar las cuentas mientras haya tanta desigualdad en el acceso y en el consumo de recursos\u201d.<\/p>\n<p>La elasticidad del concepto otorga margen para las divergencias entre el mundo desarrollado y el que se encuentra en v\u00edas de desarrollo. El problema de la transferencia de tecnolog\u00eda es uno de los puntos en discordia. \u201cLa econom\u00eda verde depende de la concepci\u00f3n de nuevas tecnolog\u00edas. Los pa\u00edses en desarrollo buscan mecanismos transparentes que permitan el reparto o la transferencia de esas tecnolog\u00edas, pero ese no es el objetivo de los pa\u00edses ricos, mayormente preocupados por las cuestiones ambientales y con la protecci\u00f3n de la propiedad intelectual\u201d, dice Carlos Joly. \u201cLos pa\u00edses pobres temen que la definici\u00f3n de par\u00e1metros sobre econom\u00eda verde sirva de argumento para maniobras proteccionistas, con los pa\u00edses ricos diciendo: no comprar\u00e9 sus productos porque su econom\u00eda no es verde\u201d, explica. El documento cero propone que la econom\u00eda verde no sea utilizada para erigir barreras comerciales.<\/p>\n<p>No hay garant\u00edas de que los cient\u00edficos logren ejercer una influencia decisiva en el derrotero de la conferencia. A pesar del trabajo del Panel Intergubernamental de los Cambios Clim\u00e1ticos, asegurando la existencia del peligro del calentamiento global, la \u00faltima conferencia sobre el clima de la ONU, realizada en Durban, opt\u00f3 por postergar la implementaci\u00f3n de medidas ya definidas como necesarias (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2012\/01\/02\/la-plataforma-de-durban\/\" target=\"_blank\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n N\u00ba 191<\/em><\/a>). \u201cEn un contexto de crisis econ\u00f3mica, las autoridades tienden a atender los problemas sociales m\u00e1s graves y dejar el resto para m\u00e1s adelante\u201d, sostiene Jos\u00e9 Goldemberg. Carlos Nobre, del Inpe, recuerda las dificultades experimentadas por el experimento LBA, un programa de investigaciones en la Amazonia, para transformar sus resultados en pol\u00edticas. \u201cReflexionamos sobre las razones por las cuales la ciencia generada no lograba incidir en la reducci\u00f3n de los desmontes. Y, m\u00e1s adelante, cuando la tala disminuy\u00f3, no logramos establecer si ocurr\u00eda como resultado del programa o debido al trabajo de algunos cient\u00edficos\u201d, afirma. El embajador Rubens Ricupero observa una gran influencia de los cient\u00edficos en el debate ambiental. \u201cEl tema reci\u00e9n ha ingresado en la agenda internacional y ha empezado a formar parte de una toma de conciencia de la gente al comienzo de los a\u00f1os 1970, y ello se debe, casi exclusivamente, al resultado de la acci\u00f3n de los cient\u00edficos\u201d, afirma.<\/p>\n<p><strong>Una perspectiva para la Amazonia<\/strong><br \/>\nSeg\u00fan Carlos Nobre, uno de los principales aportes de la ciencia brasile\u00f1a se encuentra en su capacidad para monitorear el desmonte por medio de sat\u00e9lites, aunque se trata de un progreso m\u00e1s t\u00e9cnico que cient\u00edfico. \u201cLa disminuci\u00f3n de los desmontes ayud\u00f3 a acreditar a Brasil para ser elegido sede de la conferencia\u201d, recordando que la R\u00edo+10, llevada a cabo en 2002, se desarroll\u00f3 en Johannesburgo y no aqu\u00ed. Nobre advierte que la ciencia todav\u00eda no ha sido capaz de definir un rumbo para la Amazonia que ayude a articular la riqueza de los recursos naturales en forma arm\u00f3nica, permitiendo crear oportunidades de ingresos a partir de los servicios del ecosistema.<\/p>\n<p>En el campo de la agricultura, Nobre observa que la econom\u00eda verde tambi\u00e9n exigir\u00e1 cambios profundos, capaces de tornarla m\u00e1s racional en el uso del agua y la energ\u00eda. \u201cParad\u00f3jicamente, Brasil podr\u00eda alcanzar con cierta facilidad una agricultura sostenible, pero necesita quererlo\u201d, sostiene, citando como ejemplo al asa\u00ed, una fruta amaz\u00f3nica que se ha convertido en un producto global en el lapso de los \u00faltimos cinco a\u00f1os, cuyo comercio hoy involucra m\u00e1s dinero que el de la madera. \u201cNo hubo una estrategia para eso. El asa\u00ed se convirti\u00f3 en un nicho del mercado mundial, pero la ciencia no hizo nada para que ello ocurriera\u201d. Nobre resalta que el pa\u00eds cuenta con el mayor potencial del mundo en cuanto a biomasa, energ\u00eda e\u00f3lica y solar. Con ello, f\u00e1cilmente podr\u00eda transformar su modelo de uso de la energ\u00eda, algo que otros pa\u00edses tienen mayores dificultades para hacer. \u201cEstamos m\u00e1s cerca, aunque otros pa\u00edses lideran la transici\u00f3n. Se est\u00e1n movilizando m\u00e1s\u201d, afirma. \u201cNo podemos dormirnos en los laureles. Qui\u00e9n sabe si en 2030 no nos habremos convertido en el pa\u00eds tropical m\u00e1s sostenible y limpio. Pero, para que ello ocurra, la comunidad cient\u00edfica debe creer en eso ahora\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"C\u00f3mo la investigaci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a puede contribuir en la R\u00edo+20","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[275,276,286,312],"coauthors":[98],"class_list":["post-7598","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-biodiversidad","tag-bioenergia-es","tag-clima-es","tag-innovacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7598","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7598"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7598\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7598"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7598"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7598"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=7598"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}