{"id":76410,"date":"2002-11-01T00:00:00","date_gmt":"2002-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/11\/01\/con-la-salud-humana-en-la-mira\/"},"modified":"2015-08-27T14:48:27","modified_gmt":"2015-08-27T17:48:27","slug":"con-la-salud-humana-en-la-mira","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/con-la-salud-humana-en-la-mira\/","title":{"rendered":"Con la salud humana en la mira"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_95007\" style=\"max-width: 170px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-95007\" title=\"alvo\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/11\/alvo3.jpg\" alt=\"\" width=\"160\" height=\"112\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/11\/alvo3.jpg 160w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/11\/alvo3-120x84.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 160px) 100vw, 160px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">MIGUEL BOYAYAN<\/span>Mycobacterium tuberculosis cultivado en laboratorio: el bacilo, transmitido por el aire, mata a 2 millones de personas anualmente<span class=\"media-credits\">MIGUEL BOYAYAN<\/span><\/p><\/div>\n<p>A m\u00e1s tardar en tres meses, empieza un cap\u00edtulo decisivo en la historia de la primera vacuna g\u00e9nica desarrollada en Brasil: las pruebas en seres humanos. La f\u00f3rmula creada y perfeccionada durante diez a\u00f1os por el bioqu\u00edmico C\u00e9lio Lopes Silva, de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) de Ribeir\u00e3o Preto, originariamente ideada para la prevenci\u00f3n y el tratamiento de la tuberculosis, se aplicar\u00e1 a un grupo restringido integrado por 18 personas en fase avanzada de c\u00e1ncer de cabeza y cuello, que ya no responden a ning\u00fan otro tratamiento. En esta fase, cuya ejecuci\u00f3n fue aprobada en agosto por el Consejo Nacional de \u00c9tica en Investigaci\u00f3n (Conep), se pretende evaluar si el compuesto presenta efectos t\u00f3xicos, a\u00fan no verificados en animales de laboratorio, cu\u00e1l es la mejor dosificaci\u00f3n y si puede efectivamente detener el avance de los tumores. &#8220;Los resultados, en caso de que sean positivos, deben servir de referencia para ulteriores estudios cl\u00ednicos (en humanos) de la vacunag\u00e9nica&#8221;, comenta Silva.<\/p>\n<p>La pr\u00f3xima etapa de la investigaci\u00f3n, planificada minuciosamente a lo largo de este a\u00f1o, puede representar una evidencia m\u00e1s concreta de que esa vacuna de ADN, como tambi\u00e9n es llamada, funciona como medicamento, actuando cuando una determinada enfermedad ya se ha instalado en el organismo, y no solamente como una tradicional vacuna, es decir, en car\u00e1cter preventivo. A decir verdad, los estudios m\u00e1s recientes en el \u00e1rea ampl\u00edan el significado de la palabra vacuna, que actualmente no representa tan solo algo que evita una enfermedad, sino tambi\u00e9n algo que puede curarla.<\/p>\n<p>Los resultados, a medida en que surjan, probablemente luego de seis meses de iniciadas las pruebas, pueden hacer posible un nuevo abordaje en el tratamiento del c\u00e1ncer, con menos efectos indeseables que los de las tradicionales radio y quimioterapia. En otros pa\u00edses ya se est\u00e1n realizando pruebas cl\u00ednicas con vacunas g\u00e9nicas contra el Sida, la hepatitis y la malaria, y con varios tipos de c\u00e1ncer. Seg\u00fan Kald Ali Abdallah, investigador de la Facultad de Medicina de la USP de S\u00e3o Paulo y uno de los coordinadores de las pruebas, no existen relatos de que hayan surgido reacciones graves, al margen de una fiebre moderada y la hinchaz\u00f3n en el lugar de la aplicaci\u00f3n, t\u00edpicas de cualquier vacuna.<\/p>\n<p>Las pr\u00f3ximas pruebas crean tambi\u00e9n expectativas por otra raz\u00f3n: de ser exitosas, pueden comprobar que la formulaci\u00f3n sobre la cual Silva trabaja intensamente desde hace diez a\u00f1os tiene un radio de acci\u00f3n mayor que el buscado inicialmente: puede proteger contra el\u00a0<em>Mycobacterium tuberculosis<\/em>, la bacteria causante de la tuberculosis humana, transmitida por el aire, que infecta a una persona por segundo. Dicha bacteria, instalada en un tercio de la poblaci\u00f3n mundial, sobre todo en los pa\u00edses pobres, mata a dos millones de personas -solamente en Brasil, se registran 130 mil nuevos casos por a\u00f1o. Resultados preliminares obtenidos con animales en laboratorio indican que la vacuna, mediante peque\u00f1as variaciones en su composici\u00f3n y en su dosificaci\u00f3n, puede ser eficaz no solamente contra la tuberculosis, sino tambi\u00e9n contra otros tipos de c\u00e1ncer, como el de vejiga y el de piel, al margen de serlo tambi\u00e9n contra la leishmaniosis y, en animales, contra la tuberculosis bovina.<\/p>\n<p>Pero, m\u00e1s all\u00e1 de su autorizaci\u00f3n para pruebas en seres humanos, los investigadores del laboratorio de vacunas g\u00e9nicas, coordinado por Silva, lograron una nueva formulaci\u00f3n de la vacuna, que hace viable la aplicaci\u00f3n en una dosis \u00fanica y no m\u00e1s en tres, como en la versi\u00f3n anterior, simplificando as\u00ed el trabajo de los m\u00e9dicos y los veterinarios. Con la nueva composici\u00f3n, una dosis diez veces menor que la que antes se utilizaba puede tener el mismo efecto protector contra las bacterias que causan la tuberculosis, de acuerdo con los resultados publicados este mes en\u00a0<em>Gene Therapy<\/em>, una de las revistas internacionales m\u00e1s importantes del \u00e1rea.<\/p>\n<p>Tanto en la f\u00f3rmula antigua, con el ADN puro, como en la m\u00e1s reciente, en la cual el ADN va envuelto en otras mol\u00e9culas, la vacuna prepara al organismo para que por s\u00ed solo resuelva problemas o, de una manera m\u00e1s precisa, funciona como un regulador del sistema inmunol\u00f3gico -como un inmunomodulador. Debido a esta raz\u00f3n, en principio, la vacuna puede aplicarse a m\u00e1s de una enfermedad, y para prevenir o para curar. Una de las incumbencias m\u00e1s importantes de la vacuna estudiada por el grupo de Ribeir\u00e3o Preto consiste en actuar directamente sobre los macr\u00f3fagos, c\u00e9lulas esenciales del sistema de defensa, que coordinan la acci\u00f3n de otras c\u00e9lulas -precisamente en los macr\u00f3fagos se instalan los\u00a0<em>Mycobacterium tuberculosis<\/em>, y all\u00ed permanecen latentes, hasta entrar en acci\u00f3n, en alg\u00fan momento de fragilidad del organismo.<\/p>\n<p>Al accionar a los macr\u00f3fagos, la vacuna de ADN induce la producci\u00f3n de las mol\u00e9culas llamadas interfer\u00f3n gama, que regulan uno de los tipos de respuestas del sistema inmunol\u00f3gico contra los agentes extra\u00f1os al organismo o contra c\u00e9lulas tumorales, al margen de estimular a los linfocitos, encargados de eliminar c\u00e9lulas infectadas.Pese a que la nueva formulaci\u00f3n se insin\u00faa prometedora, las pr\u00f3ximas pruebas evaluar\u00e1n la eficacia de la formulaci\u00f3n m\u00e1s sencilla, con el ADN puro, que ya ha sido mejor estudiada y que se aplicar\u00e1 directamente en el tipo de tumor tratado en las pr\u00f3ximas pruebas -el llamado carcinoma epidermoide, responsable por la casi totalidad de los alrededor de 11 mil casos de c\u00e1ncer de cabeza y cuello que se registran anualmente en Brasil.<\/p>\n<p>Cuatro equipos de la Facultad de Medicina de la USP trabajar\u00e1n en esta pr\u00f3xima etapa: dos de \u00e9stos, coordinados por Abdallah y Jorge Elias Kalil, se encargar\u00e1n de la evaluaci\u00f3n cl\u00ednica de los individuos seleccionados y del seguimiento de los eventuales efectos colaterales de la vacuna; los otros dos, encabezados por Alberto Ferraz y Pedro Michaluart, se abocar\u00e1n al an\u00e1lisis de la acci\u00f3n del compuesto directamente sobre el tumor. &#8220;Bastan 50 miligramos de la vacuna para que podamos iniciar las pruebas&#8221;, dice Abdallah. Pero no es f\u00e1cil obtener eso que parece tan poco en el actual estadio de la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Silva sabe que, para iniciar r\u00e1pidamente las pruebas en seres humanos y delimitar con precisi\u00f3n las reales aplicaciones en otras enfermedades, al margen de la tuberculosis, debe hallar nuevas formas de producir la vacuna en cantidad. Por lo menos mil veces m\u00e1s, trepando de los actuales miligramos a algunos gramos por semana, y con el grado de pureza recomendado internacionalmente para su uso en seres humanos, de manera tal de estar acorde con las llamadas condiciones de GMP (<em>good manufacturing practices<\/em> o buenas pr\u00e1cticas de fabricaci\u00f3n), que exigen un ambiente ultralimpio, con menos part\u00edculas en el aire que en una sala de cirug\u00eda. &#8220;No es f\u00e1cil&#8221;, dice el investigador de la USP. &#8220;Ahora necesitamos dominar los procesos tecnol\u00f3gicos&#8221;. La proporci\u00f3n entre los reactivos, el tiempo de reacci\u00f3n y la productividad suelen cambiar cuando la producci\u00f3n deja el laboratorio y gana una escala mayor.<\/p>\n<p>A comienzos de octubre, poco antes de viajar a la India junto a una misi\u00f3n de intercambio de investigaci\u00f3n y producci\u00f3n de medicamentos del gobierno federal brasile\u00f1o, Silva envi\u00f3 al Ministerio de Salud el plan de aquello que \u00e9l denomina como plataforma de desarrollo tecnol\u00f3gico. Se trata de un proyecto presupuestado en 20 millones de reales que incluye la producci\u00f3n y las pruebas de la vacuna de ADN y de otros medicamentos contra la tuberculosis, investigadas en el \u00e1mbito de la Red TB, una asociaci\u00f3n de expertos creada el a\u00f1o pasado para combatir la enfermedad. Como resultado de la integraci\u00f3n impulsada por esa red de investigaciones, el laboratorio de la USP analiz\u00f3 600 extractos de plantas contra la tuberculosis y verific\u00f3 que por lo menos diez de \u00e9stos son prometedores como potenciales alternativas contra el tambi\u00e9n llamado bacilo de Koch, en homenaje a su descubridor, el bacteri\u00f3logo alem\u00e1n Robert Kock (1843-1910, Nobel de 1905).<\/p>\n<p>Por ahora, Silva aguarda la concesi\u00f3n de un espacio en la Facultad de Medicina de la USP para armar los fermentadores, las centr\u00edfugas, los extractores y los purificadores de ADN, e iniciar as\u00ed la producci\u00f3n a escala piloto, con una productividad hasta mil veces mayor que la actual. Cuando los equipamientos entren en actividad, probablemente a comienzos del pr\u00f3ximo a\u00f1o, la investigaci\u00f3n nacida en la universidad empezar\u00e1 a transformarse en un producto.<\/p>\n<p>De esta etapa participa RDBiotec, una empresa de base tecnol\u00f3gica creada en mayo, precisamente para ampliar la escala de producci\u00f3n, en las mejores condiciones posibles de tiempo y de costo, por medio de un proyecto financiado por la FAPESP. Uno de los directores de RD es el investigador de Minas Gerais, Jos\u00e9 Maciel Rodrigues Junior, que al final del a\u00f1o pasado renunci\u00f3 a su cargo de profesor de tecnolog\u00eda farmac\u00e9utica de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG) para dedicarse exclusivamente al desaf\u00edo de hacer que la vacuna de C\u00e9lio Lopes -con quien en realidad ya trabajaba desde hac\u00eda algunos a\u00f1os- sea factible. Rodrigues sugiri\u00f3 en 1997 el camino que llevar\u00eda a la actual formulaci\u00f3n de la vacuna.<\/p>\n<p>Del nuevo laboratorio saldr\u00e1 la vacuna que se aplicar\u00e1 en las pruebas en seres humanos, que empezar\u00e1n con el c\u00e1ncer, debido a que ya existen equipos e instalaciones adecuadas. Silva piensa tambi\u00e9n, por supuesto, en las pruebas contra la tuberculosis, pero sabe que \u00e9stas son m\u00e1s complejas: requieren infraestructura y condiciones de seguridad m\u00e1s sofisticadas, para evitar la propagaci\u00f3n de los bacilos resistentes a cualquier medicamento, que causan la tuberculosis multirresistente, contra la cual ser\u00eda inicialmente aplicada la vacuna. Si funciona con la modalidad m\u00e1s grave de la enfermedad, que en Brasil a afecta aproximadamente un 1% de los infectados, es casi seguro que la vacuna de ADN del grupo de Ribeir\u00e3o Preto ser\u00e1 eficaz contra las formas menos graves de tuberculosis, y se afirme como una alternativa a la vacuna m\u00e1s utilizada contra la enfermedad: la BCG (Bacilo Calmette-Guerin), que est\u00e1 perdiendo eficacia paulatinamente, desde que empez\u00f3 a usarse en 1921.<\/p>\n<p><strong>Versatilidad<br \/>\n<\/strong>Los estudios m\u00e1s profundos en bovinos, planificados con los investigadores de la Escuela de Veterinaria de la UFMG, tambi\u00e9n dependen de una mayor producci\u00f3n de la vacuna. &#8220;Las primeras pruebas indican que la vacuna puede detener la acci\u00f3n de cualquier\u00a0<em>Mycobacterium<\/em>&#8220;, comenta Silva. De esta manera, se podr\u00eda evitar el sacrificio de animales, recomendado por el Ministerio de la Agricultura cuando se detecta la tuberculosis bovina, causada por el\u00a0<em>Mycobacterium bovis<\/em>.<\/p>\n<p>Dicha enfermedad, que a\u00fan no tiene cura, afecta a casi 14 millones de animales del stock bovino nacional, de alrededor de 170 millones de cabezas. Seg\u00fan Rodrigues, tambi\u00e9n se han registrado resultados promisorios contra la leishmaniosis: en un ensayo realizado con un grupo de investigaci\u00f3n de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), ratones que recibieron la vacuna -por v\u00eda nasal- lograron prevenirse contra esa enfermedad, causada por protozoarios del g\u00e9nero\u00a0<em>Leishmania<\/em>. La nueva f\u00f3rmula de la vacuna, que se encuentra en proceso de patentado en Brasil y en el exterior, contiene tres componentes b\u00e1sicos. El primero es el gen que tiene la receta para la producci\u00f3n de la prote\u00edna hsp65 (hsp significa\u00a0<em>heat shock protein<\/em>, o prote\u00edna de shock t\u00e9rmico, y el 65 indica su peso molecular, 65 kilodaltones; el dalton es la unidad de masa at\u00f3mica).<\/p>\n<p>Esa prote\u00edna, producida por la bacteria en condiciones de estr\u00e9s -cuando invade un organismo, por ejemplo-, funciona como un ant\u00edgeno, la mol\u00e9cula que activa las respuestas del sistema inmune, en este caso contra el bacilo. Con ese gen, integrado a un pl\u00e1smido (un fragmento de ADN en forma de anillo), Silva arrib\u00f3 a los resultados preliminares de la primera vacuna g\u00e9nica contra la tuberculosis lograda en el mundo, anunciados en 1994 en un congreso de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) realizado en Ginebra.<\/p>\n<p>En la versi\u00f3n actual de la vacuna, el gen se encuentra rodeado, primeramente por mol\u00e9culas de un glucol\u00edpido -un az\u00facar asociado a grasas (l\u00edpidos)- llamado dimicolato de trehalosa o DMT, incorporado como adyuvante (auxiliar) de la vacuna, por hallarse en la pared externa de las microbacterias y activar los mecanismos de defensa del sistema inmune. Tanto el gen como el glucol\u00edpido ocupan las cavidades de un pol\u00edmero (una mol\u00e9cula con la misma estructura repetida muchas veces) llamado \u00e1cido polil\u00e1ctico-co-glic\u00f3lico o PLGA, para abreviar. Ese pol\u00edmero forma microesferas deunos de 3 micrones (un micr\u00f3n es la millon\u00e9sima parte de un\u00a0metro). Rodrigues le sugiri\u00f3 a Silva que incorporara ese material a la vacuna hace cinco a\u00f1os. Las microesferas producidas en Ribeir\u00e3o Preto transportan el gen directamente al blanco -en el caso de la tuberculosis, los macr\u00f3fagos infectados- y, aparentemente, tambi\u00e9n protegen al ADN contra el ataque de enzimas que normalmente lo degradan ni bien entra en las c\u00e9lulas.<\/p>\n<p>La nueva formulaci\u00f3n implic\u00f3 tambi\u00e9n algunas casualidades. En 1998, buscando todav\u00eda los caminos que desembocar\u00edan en las conquistas m\u00e1s recientes, Silva encontr\u00f3 en la revista\u00a0<em>Vaccine<\/em> el informe de investigadores japoneses, que hab\u00edan utilizado el glucol\u00edpido en asociaci\u00f3n con el virus recombinante de la hepatitis B. No necesit\u00f3 estudiar casi nada para adoptar esta mol\u00e9cula, cuyas propiedades \u00e9l mismo hab\u00eda detallado 20 a\u00f1os antes, cuando todav\u00eda estaba haciendo su maestr\u00eda en el Instituto de Qu\u00edmica de la USP en S\u00e3o Paulo. Tiempos dif\u00edciles aqu\u00e9llos. Silva trabajaba como t\u00e9cnico qu\u00edmico durante el d\u00eda, aprovechando los momentos libres para dedicarse a la maestr\u00eda, y por las noches iba a clases. Pero no fueron \u00e9sos los mayores desaf\u00edos de este paulista nacido en la zona rural de Leme.<\/p>\n<p>Siendo a\u00fan ni\u00f1o, el futuro autor de la \u00fanica propuesta de vacuna g\u00e9nica contra la tuberculosis seleccionada por la OMS cosech\u00f3 ca\u00f1a, ma\u00edz y algod\u00f3n, ayudando as\u00ed a sus padres en el campo. M\u00e1s tarde, ya siendo un adolescente, trabaj\u00f3 como ayudante de alba\u00f1il y vendedor de telas, pero sin perder el inter\u00e9s por los estudios, lo que le asegur\u00f3 un lugar en la USP a los 18 a\u00f1os. Ya abocado a la carrera cient\u00edfica, en 1990, durante su posdoctorado realizado en el Instituto Nacional de Investigaci\u00f3n M\u00e9dica de Londres, supo acerca del gen de la prote\u00edna hsp65. Y no tuvo opci\u00f3n: era el \u00fanico disponible en el laboratorio y uno de los pocos ant\u00edgenos de bacteria ya clonados.<\/p>\n<p>El gen que le sirvi\u00f3 para Silva abocarse a la investigaci\u00f3n de la tuberculosis era en verdad de otra bacteria, el\u00a0<em>Mycobacterium leprae<\/em>, que ocasiona la lepra y, como m\u00e1s tarde se descubri\u00f3, tiene un 90% de semejanza con el\u00a0<em>M. tuberculosis<\/em>. La investigaci\u00f3n avanz\u00f3, aunque persisti\u00f3 la duda acerca de si no ser\u00eda mejor utilizar el equivalente del propio bacilo de la tuberculosis. Pero recientemente se descubri\u00f3 que el camino inicial era el correcto. En un art\u00edculo publicado en abril en\u00a0<em>Biochemistry<\/em>, Silva y Antonio Camargo, del Instituto Butantan, demostraron que el gen que funciona mejor es el de la prote\u00edna de\u00a0<em>M. leprae<\/em>.<\/p>\n<p>Esta formulaci\u00f3n, ajustada por Silva, Rodrigues y Karla de Melo Lima, alumna de maestr\u00eda de Rodrigues en la UFMG y de Silva en su doctorado en la USP, redujo diez veces la cantidad de ADN del pl\u00e1smido: una dosis \u00fanica de 30 miligramos de ADN surti\u00f3 el mismo efecto que tres dosis de 100 miligramos de ADN de la versi\u00f3n anterior, elaborada solamente con el pl\u00e1smido. Los investigadores creen que el tr\u00edpode constituido por el gen, el glucol\u00edpido y la microesfera puede tambi\u00e9n funcionar contra otras enfermedades intercambiando el ant\u00edgeno, o para extender el est\u00edmulo inmunol\u00f3gico, con diferentes combinaciones de microesferas que liberen ADN de tiempo en tiempo, en dosis espaciadas. Seg\u00fan informa Silva, las pruebas en ratones demostraron la acci\u00f3n de la vacuna hasta nueve meses despu\u00e9s de la aplicaci\u00f3n. &#8220;Aparentemente&#8221;, dice Karla, &#8220;podemos desarrollar otras estrategias para que las microesferas se degraden en tiempos diferentes, combinando una acci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pida con otra m\u00e1s lenta&#8221;.<\/p>\n<p><strong>Autoinmunidad<br \/>\n<\/strong>Silva no teme el riesgo de que el gen empleado en la vacuna que desarroll\u00f3 se integre al genoma de los individuos tratados, tal como puede suceder en el abordaje cl\u00e1sico del tratamiento gen\u00e9tico: al final de septiembre se supo que un medicamento a base de retrovirus desarrollado en Francia para tratar la llamada enfermedad de la burbuja, un grave problema inmunol\u00f3gico, provoc\u00f3 leucemia en un grupo de pacientes. &#8220;Incluso cuando es utilizada como medicamento, esta vacuna no presenta los mismos riesgos que las otras terapias g\u00e9nicas&#8221;, afirma el investigador de la USP. &#8220;Ya hemos probado que el gen no se incorpora al genoma de las personas tratadas&#8221;. Su mayor preocupaci\u00f3n era otra: el riesgo de que la vacuna originase un ataque al propio cuerpo, la llamada autoinmunidad.<\/p>\n<p>En principio, el gen de la hsp65 del\u00a0<em>Mycobacterium<\/em>, al ser parecido (un 50% de semejanza) al de una de las prote\u00ednas de los animales vertebrados en general, podr\u00eda generar un mecanismo por el cual el sistema inmunol\u00f3gico tomar\u00eda al propio cuerpo como extra\u00f1o -que es lo que sucede en las enfermedades autoinmunes, como la artritis, uno de los tipos de diabetes y la esclerosis m\u00faltiple. La bioqu\u00edmica Alexandrina Sartori, de R\u00edo Grande do Sul, investigadora de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) de Botucat\u00fa, que est\u00e1 haciendo su posdoctorado en Ribeir\u00e3o Preto, analiz\u00f3 esta posibilidad inicialmente en la artritis, en un estudio llevado adelante conjuntamente con Rubens Santos Jr. y el equipo de Marcelo Franco, del Butantan.<\/p>\n<p>Y los resultados no podr\u00edan ser mejores: adem\u00e1s de evitar la aparici\u00f3n de la artritis, la vacuna combate la enfermedad cuando \u00e9sta ya se ha instalado. En el primer experimento, tan solo uno de los 25 ratones desarroll\u00f3 artritis, inducida a trav\u00e9s del aceite mineral llamado pristane, que hace que la dolencia surja en las articulaciones de la mitad de los animales en los cuales se aplica. En una segunda prueba, los investigadores verificaron que la vacuna hizo que la artritis desapareciera en los 13 ratones en los cuales ya se hab\u00eda instalado. Alexandrina se dio cuenta as\u00ed de la l\u00ednea de investigaci\u00f3n que se abri\u00f3: &#8220;Si esa vacuna tambi\u00e9n funciona en otras enfermedades autoinmunes, podr\u00e1 utilizarse en el tratamiento, m\u00e1s que en la inmunizaci\u00f3n&#8221;. Junto con el equipo de Ricardo Zolner, de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), el equipo de Ribeir\u00e3o se prepara para dar inicio a las pruebas con otra enfermedad autoinmune: la diabetes. Y los resultados saldr\u00edan a mediados del a\u00f1o pr\u00f3ximo.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\n<strong>1.\u00a0<\/strong>Ensayos Precl\u00ednicos de Vacunas, Terapia G\u00e9nica y Nuevas Drogas contra la Tuberculosis;\u00a0<strong>Modalidad:\u00a0<\/strong>Proyecto tem\u00e1tico;\u00a0<strong>Coordinador:\u00a0<\/strong>C\u00e9lio Lopes Silva &#8211; Facultad de Medicina de la USP de Ribeir\u00e3o Preto;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n:\u00a0R$ 929.918,36 y US$ 846.938,75<\/strong><br \/>\n<strong>2.<\/strong>Producci\u00f3n de ADN Plasmideal Purificado y Prote\u00ednas Recombinantes a Gran Escala para su Uso en Vacunas y Diagn\u00f3sticos (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/228\/producao-de-dna-plasmidial-purificado-e-proteinas-recombinantes-em-grande-escala-para-uso-em-vacin\/\" target=\"_blank\">01\/08334-8<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad:\u00a0<\/strong>Programa Asociaci\u00f3n para la Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (PITE);\u00a0<strong>Coordinador:\u00a0<\/strong>Jos\u00e9 Maciel Rodrigues Junior &#8211; Life Sciences Ltda.;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n:\u00a0<\/strong>R$ 21.000,00 y US$ 21.000,00<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Comienzan las pruebas en seres humanos de la primera vacuna g\u00e9nica","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-76410","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76410","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76410"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76410\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76410"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76410"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76410"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76410"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}