{"id":76421,"date":"2002-11-01T00:00:00","date_gmt":"2002-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/11\/01\/el-impacto-del-dolar-sobre-la-ciencia\/"},"modified":"2013-04-15T19:01:47","modified_gmt":"2013-04-15T22:01:47","slug":"el-impacto-del-dolar-sobre-la-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-impacto-del-dolar-sobre-la-ciencia\/","title":{"rendered":"El impacto del d\u00f3lar sobre la ciencia"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-94738\" title=\"impacto\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/11\/impacto2.jpg\" width=\"160\" height=\"117\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/11\/impacto2.jpg 160w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/11\/impacto2-120x88.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 160px) 100vw, 160px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">H\u00c9LIO DE ALMEIDA<\/span>El martes 1\u00ba de octubre por la tarde, Carlos Vogt, presidente de la FAPESP, se reuni\u00f3 con 24 investigadores, todos \u00e9stos directores de institutos de investigaci\u00f3n paulistas vinculados a las \u00e1reas de biolog\u00eda, bioqu\u00edmica y ciencias biom\u00e9dicas, en la sede del Instituto Butantan. Entre otros, se encontraban en la ocasi\u00f3n Erney Camargo, del propio Butantan, Walter Colli, del Instituto de Qu\u00edmica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), y Henrique Krieger, del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas, tambi\u00e9n de la USP.<\/p>\n<p>En la agenda de esa reuni\u00f3n, los dram\u00e1ticos efectos de la coyuntura econ\u00f3mica imperante en el pa\u00eds, en particular la crisis cambiaria, sobre el fomento a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica en S\u00e3o Paulo. Hab\u00eda un cierto temor diseminado en el ambiente de que el hasta ahora bien guarnecido sistema paulista de ciencia y tecnolog\u00eda, s\u00f3lido y estable como ning\u00fan otro en el pa\u00eds, estuviera ante la amenaza de da\u00f1os irreparables en la continuidad de su desarrollo.<\/p>\n<p>Explicando: el 7 de agosto pasado, y ante las abultadas p\u00e9rdidas de valor del real con relaci\u00f3n al d\u00f3lar, la Fundaci\u00f3n tom\u00f3 la decisi\u00f3n de suspender, en car\u00e1cter de emergencia y temporalmente, el giro de recursos destinados a la importaci\u00f3n de bienes y servicios para proyectos de investigaci\u00f3n en marcha y el otorgamiento de ese tipo de recursos para nuevos proyectos. Ahora bien, en un sistema en el cual el grado de dependencia de las importaciones es de tal magnitud que nada menos que un tercio del presupuesto de su agencia financiadora, la FAPESP, es ejecutado en d\u00f3lares -a causa de los contratos de compra de equipamientos e insumos, sumado al pago (menos significativo) de becas en el exterior-, es de imaginarse el clima sombr\u00edo que el anuncio de tal medida disemin\u00f3 en el seno de la comunidad cient\u00edfica. E incluso a expensas de que se enfatiz\u00f3 su car\u00e1cter transitorio.<\/p>\n<p>Pero el 1\u00ba de octubre no se ampliar\u00eda el arsenal de malas noticias. Lo que se estaba poniendo en discusi\u00f3n fundamentalmente eran ciertas formas de menguar o esquivar los perjuicios ocasionados por la suspensi\u00f3n pura y simple de las importaciones. Y un paso en ese sentido, tal cual Vogt explic\u00f3, acababa de darse, con una nueva decisi\u00f3n de la Fundaci\u00f3n sobre importaciones de emergencia. En el texto que la anunciaba, se informaba que: &#8220;a fin de atender situaciones extremas, en las cuales esa medida (la suspensi\u00f3n de las importaciones) acarrear\u00eda perjuicios irreparables para el desarrollo de proyectos en marcha, la FAPESP podr\u00e1 autorizar, en car\u00e1cter excepcional y al l\u00edmite de su disponibilidad presupuestaria, la importaci\u00f3n de material de consumo y piezas de repuesto, en la cantidad m\u00ednima indispensable&#8221;.<\/p>\n<p>Era algo significativo, en un cuadro en el cual la cotizaci\u00f3n del d\u00f3lar en reales experiment\u00f3 un aumento del 67,5% en 2002, hasta comienzos de octubre (de acuerdo con el peri\u00f3dico<em>Folha de S. Paulo<\/em> , edici\u00f3n del 10 de octubre. Por cierto, tan solo en la primera semana del mes, la cotizaci\u00f3n subi\u00f3 un 7%). El encuentro en el Butantan no fue el primero ni ser\u00eda el \u00faltimo entre directivos de la FAPESP y los preocupados representantes de la comunidad cient\u00edfica para abordar el tema de las importaciones.<\/p>\n<p>Lo precedi\u00f3 una reuni\u00f3n efectuada en la tarde del 27 de septiembre, en la propia sede de la Fundaci\u00f3n, entre su presidente, su director cient\u00edfico, Jos\u00e9 Fernando Perez, los prorrectores de investigaci\u00f3n de cuatro de las cinco universidades p\u00fablicas del estado de S\u00e3o Paulo -Lu\u00eds Nunes de Oliveira, de la USP, Fernando Ferreira Costa, de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), Marcos Macari, de la Universidad Estadual Paulista (Unesp), Nestor Schor, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp)- y el vicerrector de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar), Romeu Cardozo Rocha Filho. A prop\u00f3sito, en ese primer encuentro, se ajustaron los t\u00e9rminos de la medida sobre importaciones de emergencia para material de consumo, que est\u00e1n detallados en el sitio de la FAPESP (www.fapesp.br).<\/p>\n<p>Y otras reuniones se seguir\u00edan: el 3 de octubre, una entre Perez y los miembros del Consejo de Posgrado y del Consejo de Investigaciones de la USP; el d\u00eda 10, una con la Congregaci\u00f3n del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas de la USP; el d\u00eda 11, con la Comisi\u00f3n de Investigaciones de la Unifesp; el 24 de octubre, con los profesores de la Unicamp que tienen proyectos que cuentan con el apoyo de la FAPESP. Asimismo, el 7 de noviembre, Vogt har\u00e1 una presentaci\u00f3n en el Instituto de Investigaciones Tecnol\u00f3gicas del Estado de S\u00e3o Paulo (IPT, sigla en portugu\u00e9s), y el d\u00eda 13, en Ribeir\u00e3o Preto, para profesores de las facultades de Medicina y Filosof\u00eda, Ciencias y Letras de la USP.<\/p>\n<p>El resultado de esas reuniones, pese a que persisten residualmente en la comunidad cient\u00edfica manifestaciones de insatisfacci\u00f3n y cr\u00edticas a la actuaci\u00f3n de la FAPESP, es un cierto alivio y, sobre todo, el esbozo de una actitud de reconocimiento ante la necesidad de afrontar de manera conjunta y organizada los problemas que en este momento afectan fuertemente al sistema de investigaci\u00f3n paulista en general. &#8220;La cuesti\u00f3n de las importaciones de emergencia para material de consumo fue resuelta de manera correcta y todos se han quedado m\u00e1s tranquilos&#8221;, dice Lu\u00eds Nunes, por ejemplo. Nunez informa que asisti\u00f3 a la primera reuni\u00f3n &#8220;con una idea bien definida de que hab\u00eda un subconjunto de la comunidad que se ve\u00eda bajo la amenaza de sufrir fuertes perjuicios&#8221;.<\/p>\n<p>Este grupo estaba formado por investigadores que dependen de material de consumo perecedero, tales como materiales radioactivos, de los cuales no se pueden comprar grandes cantidades y hay que renovar la compra todos los meses; y por otros investigadores con proyectos estacionales, que sencillamente no seguir\u00edan adelante si el material de consumo no estuviera disponible en una fecha previamente definida, como es el caso, por ejemplo, de quienes deben hacer pruebas de una vacuna con un gran n\u00famero de personas ya convocadas. &#8220;Esas situaciones ha sido resueltas&#8221;, subraya Nunes.<\/p>\n<p>Algunos ven la crisis cambiaria como &#8220;uno de los varios factores que contribuyeron para las p\u00e9rdidas patrimoniales de la Fundaci\u00f3n&#8221;. Pero aun as\u00ed, como en el caso de Erney Camargo, \u00e9ste asegura que &#8220;todos entendieron que la variaci\u00f3n del cambio impone una retracci\u00f3n del gasto y nadie cuestiona las medidas restrictivas. Pero queda la preocupaci\u00f3n de que las restricciones no se apliquen uniformemente. Entendemos que no pueden existir grupos privilegiados&#8221;. Camargo agrega que, si las dificultades cambiariasson una realidad, &#8220;tenemos deadaptarnos a ello. El proceso de adaptaci\u00f3n implica establecer prioridades, y la FAPESP obr\u00f3 correctamente al dejar en manos de los investigadores la definici\u00f3n de las prioridades de importaci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>Empero, con seguridad, seg\u00fan Nunes, surgir\u00e1n algunos casos especiales de importaci\u00f3n de equipos que no est\u00e1n cubiertos por la medida de las importaciones de emergencia y que requerir\u00e1n un an\u00e1lisis caso por caso de parte de la FAPESP. &#8220;Ya he recibido una carta de una investigadora cuyo proyecto requiere con urgencia la importaci\u00f3n de un equipamiento, sin el cual ella deber\u00e1 pararlo. Ese caso deber\u00e1 analizarse, y otros casos como \u00e9se se van a multiplicar si la dif\u00edcil situaci\u00f3n cambiaria se extiende por mucho tiempo&#8221;, dice.<\/p>\n<p><strong>Soluciones solidarias<br \/>\n<\/strong>Aparentemente, se est\u00e1 difundiendo entre la comunidad cient\u00edfica paulista la visi\u00f3n de que se est\u00e1 ante un problema generado fuera del sistema de investigaci\u00f3n. Y que, no obstante, debe ser enfrentado tambi\u00e9n por dicha comunidad y por las diferentes instituciones que integran el sistema de investigaci\u00f3n del estado de S\u00e3o Paulo, en una batalla articulada con soluciones de corto plazo, y otras de mediano y largo plazo.<\/p>\n<p>A decir verdad, la crisis cambiaria que en este momento disemina sus efectos perversos sobre el sistema de investigaci\u00f3n en Brasil ha puesto en descubierto, por un lado, el problema de la extrema dependencia de bienes y servicios producidos fuera del pa\u00eds que padece el desarrollo cient\u00edfico nacional. Y, por otro lado, en el caso paulista espec\u00edficamente, la despreocupaci\u00f3n hasta ahora reinante con relaci\u00f3n al grado de utilizaci\u00f3n efectiva de los equipamientos importados, debido a la c\u00f3moda situaci\u00f3n econ\u00f3mica que se manten\u00eda desde hac\u00eda varios a\u00f1os en la investigaci\u00f3n en el estado.<\/p>\n<p>Que la dependencia del exterior es actualmente un hecho preocupante, ya lo se\u00f1al\u00f3 el presidente de la FAPESP en un art\u00edculo publicado en el diario<em>Folha de S. Paulo<\/em> el 17 de octubre, intitulado<em>Ci\u00eancia, Tecnologia e Inova\u00e7\u00e3o: Urg\u00eancias do Brasil<\/em> . En dicha nota, Vogt observaba que &#8220;el pa\u00eds pr\u00e1cticamente no cuenta con ninguna infraestructura para la producci\u00f3n de los insumos necesarios para el desarrollo de las investigaciones, siendo que \u00e9stos, en su gran mayor\u00eda, son importados mediante contratos en d\u00f3lares&#8221;. Vogt a\u00f1ad\u00eda luego que el presupuesto de la FAPESP, que en reales oscil\u00f3 en los \u00faltimos siete a\u00f1os en torno a los 350 y los 400 millones de reales, en d\u00f3lares se redujo a la mitad en 2002, si se lo compara con el de 1996, &#8220;situaci\u00f3n que se agrava debido a las crisis cambiarias que, como la que ahora vivimos, de tiempo en tiempo asolan al pa\u00eds&#8221;.<\/p>\n<p>A partir de all\u00ed, considerando que, en este caso, lo que vale para la FAPESP en S\u00e3o Paulo vale para el sistema de financiamiento a la investigaci\u00f3n en todo el pa\u00eds, Vogt conclu\u00eda en la &#8220;urgencia de invertir en la nacionalizaci\u00f3n de los productos, ya sea de bienes de servicio o de capital para ciencia y tecnolog\u00eda, para de tal forma contribuir vigorosamente para destrabar el funcionamiento del sistema, por una parte, y para reducir dr\u00e1sticamente sus costos, por otra&#8221;.<\/p>\n<p>En el mismo punto toca Marcos Macari, que, simult\u00e1neamente con su cargo en la Unesp, es consejero de la FAPESP. Primeramente, Macari aclara su postura con relaci\u00f3n a la suspensi\u00f3n de las importaciones por parte de la Fundaci\u00f3n. &#8220;De acuerdo con la lectura que yo hago, la comunidad cient\u00edfica debe apoyar a la agencia, porque la suspensi\u00f3n se dio dentro de un cuadro de preocupaci\u00f3n conla preservaci\u00f3n del patrimonio de la instituci\u00f3n&#8221;, dice. Con relaci\u00f3n a la serie de reuniones que la FAPESP promueve en torno al tema, Macari piensa que la comunidad cient\u00edfica debe realmente ser informada sobre los procesos de decisi\u00f3n que se efectivizan en la agencias de fomento. Sin informaci\u00f3n, dice, &#8220;la comunidad se siente en el derecho de interpretar las cosas de la manera que le sea m\u00e1s conveniente&#8221;.<\/p>\n<p>Pero, esbozando luego una mirada amplia con relaci\u00f3n al problema, lo que Macari observa es que &#8220;nuestro avance cient\u00edfico depende del avance tecnol\u00f3gico de los pa\u00edses desarrollados, sobre lo cual no tenemos ning\u00fan control&#8221;. Para el prorrector, &#8220;Desgraciadamente, no tenemos en nuestro pa\u00eds un polo industrial de equipamientos de investigaci\u00f3n, y apenas si hemos iniciado un proceso incipiente de fabricaci\u00f3n de reactivos&#8221;. Macari est\u00e1 persuadido de que el problema debe enfrentarse pol\u00edticamente, pues es de vital importancia que se instalen en el pa\u00eds empresas que produzcan equipos e insumos, para reducir la vulnerabilidad de la investigaci\u00f3n brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>De cualquier manera, Macari entiende que \u00e9se es un objetivo que requiere plazos y defiende que en este tiempo se adopten pol\u00edticas de maximizaci\u00f3n del uso del parque de equipamientos existente. &#8220;La FAPESP puede adoptar una pol\u00edtica de esa \u00edndole. No tiene sentido tener un equipamiento de 30 mil \u00f3 40 mil d\u00f3lares en una sala y uno igual en otra. Claro que existen especificidades, estandarizaciones, pero un mismo equipo puede ser en muchos casos compartido por dos o m\u00e1s grupos de investigaci\u00f3n, cosa que continua siendo una pr\u00e1ctica corriente en pa\u00edses como Inglaterra, de donde he regresado en estos d\u00edas&#8221;. Macari cree que las \u00e9pocas de crisis sirven m\u00e1s bien para el aprendizaje que para las cr\u00edticas \u00e1cidas, y asevera: &#8220;Tenemos que preservar a nuestra Fundaci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>La idea de compartir equipamientos es defendida tambi\u00e9n por el prorrector de investigaci\u00f3n de la Unicamp. &#8220;Pienso que el mecanismo de importaci\u00f3n debe ser estudiado nuevamente. Y la cuesti\u00f3n de compartir equipamientos debe ser incentivada como una pr\u00e1ctica necesaria&#8221;, resume Fernando Ferreira Costa. Es una tendencia natural del investigador, dice, el querer tener el control total sobre el equipamiento de investigaci\u00f3n. &#8220;Pero si existe un equipamiento con un cierto grado de ociosidad en su uso, \u00bfpor qu\u00e9 comprar otro? Si un equipamiento de una generaci\u00f3n anterior funciona, \u00bfes necesario comprar uno de \u00faltima generaci\u00f3n?&#8221; Claro que si un equipamiento ha perdido su utilidad, argumenta, es necesario otro. &#8220;El buen tino debe imperar en esas decisiones, y no siempre es eso lo que se detecta&#8221;, a\u00f1ade. A\u00fan en el campo de los esquemas de importaci\u00f3n, Costa incluye como una alternativa que debe estudiarse la de las compras en grandes lotes, que pueden resultar en una reducci\u00f3n de costos.<\/p>\n<p>Entre las ideas planteadas para enfrentar el actual momento de crisis, Lu\u00eds Nunes destaca tambi\u00e9n como interesante la que propuso Nestor Schor, de la Unifesp, en el sentido de estructurar un banco de informaciones de productos importados disponibles en el sistema de investigaci\u00f3n de S\u00e3o Paulo. &#8220;Con ello, si un investigador tiene exceso de un producto que le est\u00e1 faltando a un colega, el primero puede suplir la necesidad del segundo.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Articulaci\u00f3n Brasil-S\u00e3o Paulo<br \/>\n<\/strong>El mensaje sutil que parece estar por detr\u00e1s de las palabras de Macari, en especial cuando defiende el compartir equipamientos, indica que la comunidad cient\u00edfica paulista debe entender que no se encuentra tan completamente al margen y a salvo de lo que sucede en el \u00e1rea de ciencia y tecnolog\u00eda en el resto del pa\u00eds, a punto tal de no admitir siquiera la revisi\u00f3n de los criterios generosos con los cuales tradicionalmente la FAPESP pod\u00eda dar cabida a su demanda de recursos para la investigaci\u00f3n. Por cierto, eso es pr\u00e1cticamente lo mismo que dice Costa, claramente: &#8220;En los \u00faltimos diez a\u00f1os, la FAPESP ha sido una agencia que satisfizo todas las necesidades de la comunidad cient\u00edfica de S\u00e3o Paulo. Si la actual situaci\u00f3n, con el desequilibrio cambiario, crea un escenario diferente, con dificultades que antes no exist\u00edan, la comunidad y la FAPESP deben enfrentarlo, como aliados que son. Y creo que la comunidad entender\u00e1 esto y obrar\u00e1 en consecuencia&#8221;.<\/p>\n<p>La primera se\u00f1al que la comunidad cient\u00edfica paulista recibi\u00f3 en el sentido de que no est\u00e1 al margen de aquello que sucede en el sistema nacional de ciencia y tecnolog\u00eda fue la ampliaci\u00f3n de las exigencias de la FAPESP para el otorgamiento de becas desde el a\u00f1o pasado, lo que resultar\u00eda en la reducci\u00f3n del n\u00famero de pedidos aceptados por la Fundaci\u00f3n. La reacci\u00f3n fue de una cierta irritaci\u00f3n en una parte de la comunidad, pero poco a poco la mayor\u00eda de los investigadores fue comprendiendo lo que pasaba. &#8220;Los docentes tiene una noci\u00f3n clara de que se estaba registrando una reducci\u00f3n del otorgamiento de becas para S\u00e3o Paulo por parte de las agencias federales, lo que acab\u00f3 afectando a todo el sistema&#8221;, comenta Costa.<\/p>\n<p>De hecho, el aporte del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico (CNPq) para becas y auxilios en S\u00e3o Paulo est\u00e1 disminuyendo desde hace a\u00f1os (en becas, del 39,2% de las concesiones de la agencia en 1995, al 29,9% en 2000, de acuerdo con la Rese\u00f1a Estad\u00edstica del CNPq), y a contramano de la demanda. Y si no se produjo un colapso en el sistema de becas del estado fue solamente porque la FAPESP estuvo en condiciones de ir supliendo el progresivo retroceso del apoyo federal a\u00f1o tras a\u00f1o, hasta 2000. De acuerdo con los informes anuales de actividad de la Fundaci\u00f3n, y tomando 1994 como a\u00f1o base, cuando la Fundaci\u00f3n otorg\u00f3 1.282 nuevas becas, la expansi\u00f3n del n\u00famero de nuevos otorgamientos lleg\u00f3 al 306,5% en el a\u00f1o 2000.<\/p>\n<p>Con ello se supero bastante el porcentaje del 30% de participaci\u00f3n de las becas en el presupuesto de la FAPESP, que la instituci\u00f3n hist\u00f3ricamente consideraba como el m\u00e1ximo para mantener el equilibrio del sistema, basado en el equilibrio entre becas y auxilios. Era necesario, por lo tanto, tomar medidas para restablecer tal equilibrio. Esto se logr\u00f3 en 2001, considerando el total de becas otorgadas con relaci\u00f3n al mismo a\u00f1o base (1994), hubo una expansi\u00f3n del 214,3%. En el caso de los auxilios a la investigaci\u00f3n, tomando tambi\u00e9n 1994 como a\u00f1o base -cuando la FAPESP concedi\u00f3 2.172 auxilios en sus diversas modalidades-, la expansi\u00f3n fue del 65,9% en 2000, con la concesi\u00f3n de 3.604 nuevos auxilios, y del 42,8% en 2001, con 3.102 nuevos otrogamientos.<\/p>\n<p>La noci\u00f3n de que es necesario pensar el sistema paulista en articulaci\u00f3n con el sistema nacional de ciencia e tecnolog\u00eda es sin dudas clara en el art\u00edculo ya mencionado de Vogt, que acumula la presidencia de la FAPESP junto con una vicepresidencia de la Sociedad Brasile\u00f1a para el Progreso de la Ciencia (SBPC), la entidad representativa de la comunidad cient\u00edfica nacional. En dicho texto, Vogt lista, entre las urgencias de la ciencia, la tecnolog\u00eda y la innovaci\u00f3n en Brasil, la implementaci\u00f3n de la ley que asegure la no retenci\u00f3n de los recursos federales para el \u00e1rea, la autonom\u00eda de la gesti\u00f3n financiera del CNPq, de la Coordinaci\u00f3n del Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes) y del sistema p\u00fablico de ense\u00f1anza superior en el pa\u00eds, y tambi\u00e9n la necesidad de garantizar el funcionamiento aut\u00f3nomo y regular de las fundaciones de apoyo a la investigaci\u00f3n, las FAPs, en losestados en que \u00e9stas existen, y su creaci\u00f3n de en los estados que a\u00fan no cuentan con dichas agencias.<\/p>\n<p>Al final de todo esto, Vogt propone la inversi\u00f3n en la nacionalizaci\u00f3n de la producci\u00f3n de bienes para ciencia y tecnolog\u00eda, entre otras medidas para asegurar la existencia de un modelo s\u00f3lido de desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico en el pa\u00eds. El caso de la FAPESP, dice Vogt a cierta altura, &#8220;es ilustrativo sobre la urgente necesidad de reorganizar el sistema de financiamiento a la investigaci\u00f3n en Brasil&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La FAPESP permitir\u00e1 la importaci\u00f3n de bienes de consumo en casos excepcionales, para evitar perjuicios irreparables en aquellos proyectos que ya est\u00e1n en marcha","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-76421","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76421","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76421"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76421\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76421"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76421"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76421"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76421"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}