{"id":76422,"date":"2002-11-01T00:00:00","date_gmt":"2002-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/11\/01\/produccion-creciente\/"},"modified":"2013-04-15T19:03:42","modified_gmt":"2013-04-15T22:03:42","slug":"produccion-creciente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/produccion-creciente\/","title":{"rendered":"Producci\u00f3n creciente"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-94745\" title=\"producao\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/11\/producao1.jpg\" width=\"159\" height=\"119\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/11\/producao1.jpg 159w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/11\/producao1-120x90.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 159px) 100vw, 159px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>El vigor de la actividad de investigaci\u00f3n de un pa\u00eds se mide generalmente de acuerdo al n\u00famero de art\u00edculos publicados por sus investigadores en peri\u00f3dicos cient\u00edficos internacionales indexados. Uno de los indicadores consensualmente aceptados por la comunidad cient\u00edfica es el\u00a0<em>Science Citation Index<\/em> (SCI) de la base de datos del\u00a0<em>Institute for Scientific Information<\/em> (ISI), divulgada por el\u00a0<em>National Science Indicators<\/em>. Ese indicador indexa m\u00e1s de 5 mil peri\u00f3dicos, rigurosamente seleccionados, referentes a 164 \u00e1reas del conocimiento. Seg\u00fan el criterio del ISI, la producci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a va muy bien.<\/p>\n<p>El a\u00f1o pasado, los investigadores brasile\u00f1os publicaron 10.555 art\u00edculos, n\u00famero que representa un 1,44% de la producci\u00f3n de sus pares en todo el mundo. Parece poco, pero equivale alrededor del 40% de los art\u00edculos cient\u00edficos publicados por los latinoamericanos en igual per\u00edodo.<\/p>\n<p>La base de datos del ISI revela tambi\u00e9n que el n\u00famero de publicaciones brasile\u00f1as crece a\u00f1o tras a\u00f1o con relaci\u00f3n al de los dem\u00e1s pa\u00edses. En 1995, representaba un 0,83%. Pas\u00f3 al 1% en 1997, y en 2000, cuando alcanz\u00f3 el 1,33% del total de publicaciones, Brasil ya ocupaba la novena posici\u00f3n en el ranking de los 20 pa\u00edses que registraban mayor crecimiento del n\u00famero de art\u00edculos publicados en peri\u00f3dicos indexados. En esa lista, encabezada por China, Corea del Sur -cuyo modelo de desarrollo es considerado la ant\u00edpoda del brasile\u00f1o en el apartado innovaci\u00f3n y patentes- estaba en cuarto lugar. &#8220;La producci\u00f3n cient\u00edfica se cuadruplic\u00f3 desde los a\u00f1os 80 hasta hoy&#8221;, resume Carlos Henrique de Brito Cruz, rector de la Universidad Estadual de Campinas y un estudioso de la cienciometr\u00eda, que tiene por objeto generar informaciones y estimular discusiones que contribuyan a superar los desaf\u00edos de la ciencia moderna.<\/p>\n<p>En otro ranking del ISI para 2000, el de la clasificaci\u00f3n de los pa\u00edses seg\u00fan n\u00famero de art\u00edculos publicados, Brasil, a la \u00e9poca con 9.511 art\u00edculos publicados, se encontraba en la 17\u00aa posici\u00f3n. China, con 24. 923 art\u00edculos publicados, se ubic\u00f3 en el 9\u00ba puesto; y Corea del Sur, con 12.218, en el 16\u00ba. En esa lista, el campe\u00f3n es Estados Unidos, con un desempe\u00f1o espectacular: 243.269 art\u00edculos publicados en revistas indexadas. Jap\u00f3n, el segundo colocado, public\u00f3 68.047 art\u00edculos; y Alemania, en tercer lugar, 62.941. Es interesante registrar que, entre 1981 y 2000, el crecimiento del n\u00famero de art\u00edculos publicados por investigadores estadounidenses fue del 41,51%, mientras que la variaci\u00f3n porcentual de las publicaciones de Jap\u00f3n y Alemania aumentaron, respectivamente, 153,29% y 91,57% en igual per\u00edodo.<\/p>\n<p>En el caso brasile\u00f1o, dicha variaci\u00f3n fue del 403,49%; en el de China, del 1.414,16%; y en el de Corea del Sur, de un incre\u00edble 5.235,37%. Un detalle: en 1981, los investigadoresbrasile\u00f1os publicaron 1.889 art\u00edculos en peri\u00f3dicos indexados en el ISI, ante apenas 229 art\u00edculos de Corea del Sur y 1.646 art\u00edculos de investigadores chinos. Por lo tanto, en el lapso de 18 a\u00f1os, mientras Brasil lentamente ocupaba una posici\u00f3n en el ranking de la producci\u00f3n cient\u00edfica, China y Corea del Sur se disparaban.<\/p>\n<p>Por cierto, el desempe\u00f1o de China, Corea del Sur y Brasil ha preocupado bastante a los indios. La edici\u00f3n n\u00ba 419 de la revista\u00a0<em>Nature<\/em> del 12 de septiembre, comenta que Subbiah Arunachalam, un analista de ciencia de la M.S. Swaminathan Research Foundation de Chennai, India, observ\u00f3 que, al contrario que esas tres naciones, el n\u00famero de art\u00edculos de investigadores de su pa\u00eds publicados en revistas indexadas en el ISI cay\u00f3 de 14.983 en 1980 a 12.127 en 2000. Esa constataci\u00f3n, seg\u00fan<em>Nature<\/em> , llev\u00f3 a un llamamiento fervoroso de Arunachalam a sus pares: &#8220;O hacemos alguna cosa seria, o temo que nos transformaremos en breve en un pa\u00eds con una ciencia del tercer mundo&#8221;.<\/p>\n<p><strong>Factor de impacto<br \/>\n<\/strong>El ISI tambi\u00e9n clasifica los art\u00edculos cient\u00edficos por \u00e1rea de conocimiento. Tambi\u00e9n en ese \u00edtem, la producci\u00f3n brasile\u00f1a merece ser destacada. Entre 1981 y 2000, el n\u00famero de art\u00edculos publicados en el \u00e1rea de biolog\u00eda y bioqu\u00edmica, por ejemplo, salt\u00f3 de 192 a 816, llevando al porcentaje de participaci\u00f3n de la producci\u00f3n cient\u00edfica nacional en esas \u00e1reas de un 0,47% a un 1,55% con relaci\u00f3n al resto del mundo. Un desempe\u00f1o similar puede observarse en las \u00e1reas de ciencias agrarias, inmunolog\u00eda, biolog\u00eda molecular y gen\u00e9tica e ingenier\u00eda y f\u00edsica, entre otras.<\/p>\n<p>Es sabido que, cuanto m\u00e1s publica un pa\u00eds, m\u00e1s es mencionado. Por lo tanto, otra forma de evaluar el desempe\u00f1o de un pa\u00eds en lo que se refiere a la producci\u00f3n cient\u00edfica consiste en contabilizar el n\u00famero de citas de art\u00edculos en las diversas publicaciones, durante per\u00edodo de tres a\u00f1os desde su publicaci\u00f3n. Esta medida es conocida como factor de impacto. Brito Cruz y Jaqueline Leta, del Departamento de Bioqu\u00edmica M\u00e9dica de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), hicieron las cuentas, utilizando los datos del\u00a0<em>National Science Citation Reports 1981 -2000<\/em>, y registraron un aumento progresivo del factor de impacto de las publicaciones brasile\u00f1as. En 1981, se registraba una cita por art\u00edculo para el conjunto publicado es a\u00f1o. En 1998, el factor de impacto salt\u00f3 a 1,9 citas por art\u00edculo, considerando el total de art\u00edculos del per\u00edodo.<\/p>\n<p>Pero Brito y Leta fueron m\u00e1s lejos: decidieron comparar los factores de impacto de la producci\u00f3n brasile\u00f1a con el promedio mundial en 1998. Utilizando como base informaciones de las revistas registradas en el\u00a0<em>Journal of Citation Reports<\/em> (JCR), una publicaci\u00f3n anual del ISI, constataron que tan solo las publicaciones del \u00e1rea de f\u00edsica presentaban un factor de impacto superior al promedio mundial. Pero tambi\u00e9n observaron que el factor de impacto de las publicaciones de algunas \u00e1reas, como ingenier\u00eda y ciencias agrarias, se encontraba muy cerca de esa media. No llega a ser una coincidencia el hecho de que, en el V Congreso Mundial de Mec\u00e1nica Computacional, llevado a cabo en julio pasado en Viena, Brasil se haya ubicado en el cuarto lugar en n\u00famero de contribuciones, detr\u00e1s de Estados Unidos, Alemania y Jap\u00f3n. Y participaban del congreso 57 pa\u00edses.<\/p>\n<p><strong>Ciencia escondida<br \/>\n<\/strong>No obstante, la producci\u00f3n cient\u00edfica nacional es mayor que la indexada por el ISI, que contabiliza los art\u00edculos publicados en un universo de alrededor de 5 mil publicaciones, de las cuales tan solo 15 son revistas brasile\u00f1as. &#8220;La comparaci\u00f3n del ISI es parcial, pues solamente toma en cuenta la parte de la producci\u00f3n brasile\u00f1a que va al\u00a0<em>mainstream<\/em>&#8220;, dice Rog\u00e9rio Meneghini, coordinador del Centro de Biolog\u00eda Molecular Estructural (CBME), del Laboratorio Nacional Luz Sincrotr\u00f3n (LNLS), otro estudioso del tema, al referirse a la producci\u00f3n cient\u00edfica de visibilidad internacional. Una parte de los art\u00edculos publicados por los brasile\u00f1os en revistas nacionales, subraya Meneghini, no es computada. Precisamente para incorporar a las estad\u00edsticas a esa ciencia que permanece al margen del circuito de las publicaciones m\u00e1s prestigiadas, Meneghini y Abel Packer, director del Centro Latinoamericano y del Caribe de Informaci\u00f3n en Ciencias de la Salud (Bireme), crearon el programa\u00a0<em>Scientific Eletronic Library On-line<\/em> (SciELO), una biblioteca virtual que indexa a 91 publicaciones brasile\u00f1as.<\/p>\n<p>Tomando como referencia la base de datos de SciELO, Meneghini rehizo la contabilidad de la producci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a. Si el ISI registr\u00f3 cerca de 10 mil art\u00edculos cient\u00edficos brasile\u00f1os en 5 mil publicaciones en 2001, SciELO public\u00f3 5 mil art\u00edculos de 84 revistas nacionales en igual per\u00edodo; y si tan solo 15 de esas revistas de SciELO est\u00e1n indexadas en el ISI, la ciencia publicada en las otras 69 revistas no est\u00e1 siendo considerada, constata. Por lo tanto, a los 10.555 mil art\u00edculos brasile\u00f1os indexados por el ISI, se les deben sumar alrededor de 3 mil contabilizados por SciELO, lo que hace un total de 13 mil art\u00edculos en publicaciones internacionales y nacionales. Pero aun ampliando las bases de datos, los resultados pueden estar subestimados: SciELO cubre apenas una parte de la literatura cient\u00edfica nacional, que, en general, sumar\u00eda 400 \u00f3 500 revistas. &#8220;De hecho, existe una ciencia escondida&#8221;, concluye.<\/p>\n<p>Cabe ac\u00e1 efectuar una indagaci\u00f3n: \u00bfesta ciencia &#8220;escondida&#8221;, ser\u00eda de tercera categor\u00eda? Meneghini constat\u00f3 que no. Y lo argumenta: los \u00edndices de citas entre autores brasile\u00f1os son bastante significativos, y los investigadores mantienen, por medio de publicaciones nacionales, un intenso di\u00e1logo, sobre todo en las \u00e1reas de agricultura, veterinaria, salud p\u00fablica y medicina tropical. &#8220;Esas \u00e1reas abordan problemas locales, que no interesan a las publicaciones extranjeras. Esto demuestra que esa ciencia que no es internacionalmente visible no es basura&#8221;, eval\u00faa. Y esa regla vale incluso para \u00e1reas tales como la f\u00edsica, la qu\u00edmica o la biolog\u00eda, en las cuales existe una cierta tendencia a menoscabar a las publicaciones nacionales. &#8220;Hay art\u00edculos muy buenos en revistas SciELO&#8221;, asevera.<\/p>\n<p>Hay otros indicadores que tambi\u00e9n contribuyen en la evaluaci\u00f3n de la producci\u00f3n cient\u00edfica nacional. Uno de \u00e9stos es la base de datos del Directorio de Grupos de Investigaci\u00f3n en Brasil, del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq), que abarca el 80% de las actividades de investigaci\u00f3n en el pa\u00eds. Tomando los datos del \u00faltimo censo -cuyas informaciones fueron recabadas entre marzo y julio de este a\u00f1o- y considerando \u00fanicamente la producci\u00f3n cient\u00edfica de los profesores doctores, se llega a un total de 24.459 art\u00edculos publicados en revistas t\u00e9cnico-cient\u00edficas y peri\u00f3dicos especializados en lengua extranjera en 2001. M\u00e1s del doble que el n\u00famero contabilizado por el ISI en igual per\u00edodo.<\/p>\n<p>Los art\u00edculos publicados por profesores doctores en revistas t\u00e9cnico-cient\u00edficas y peri\u00f3dicos especializados de circulaci\u00f3n nacional suman 22.571, cifra casi cinco veces mayor que el n\u00famero de art\u00edculos publicados por SciELO. Y el n\u00famero de art\u00edculos publicados, tanto en portugu\u00e9s como en idioma extranjero, crece sistem\u00e1ticamente desde 1998. Por cierto, esa evoluci\u00f3n es incluso mayor en el caso de los art\u00edculos publicados en idioma extranjero. Y no hay doble conteo en los totales de las publicaciones, excepto en el caso de los trabajos en co-autor\u00eda, seg\u00fan informa el CNPq.<\/p>\n<p>El Directorio de los Grupos de Investigaci\u00f3n del CNPq no categoriza o califica a los medios en los cuales los art\u00edculos fueron publicados, lo que impide una evaluaci\u00f3n cualitativa de dicha producci\u00f3n. Pero los datos refuerzan la idea de que la actividad cient\u00edfica en el pa\u00eds crece sistem\u00e1ticamente, lo que permite un intenso di\u00e1logo entre investigadores brasile\u00f1os y extranjeros.<\/p>\n<p>Con todo, la actividad cient\u00edfica brasile\u00f1a es localizada. Leopoldo de Meis y Jaqueline Leta ya hab\u00edan observado, en un estudio publicado en 1996, que alrededor del 70% de la producci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a indexada en las bases del ISI te\u00f1\u00eda origen en instituciones de la regi\u00f3n sudeste del pa\u00eds, en la cual, por cierto, se encuentran la mayor parte de las universidades, los programas de posgrado y los investigadores. Los datos del CNPq para 2002 refuerzan esta observaci\u00f3n: un 65% de los art\u00edculos publicados por investigadores doctores en peri\u00f3dicos de circulaci\u00f3n internacional y un 55% de los que circularon en revistas brasile\u00f1as se originaron en la regi\u00f3n sudeste.<\/p>\n<p>La regi\u00f3n sur se ubica en segundo lugar, con el 15% de las publicaciones en peri\u00f3dicos internacionales y el 25% en los nacionales. Claro que el fen\u00f3meno de la concentraci\u00f3n de la investigaci\u00f3n no es una exclusividad brasile\u00f1a: en Estados Unidos, por ejemplo, alrededor del 36% de la producci\u00f3n cient\u00edfica indexada en las bases del ISI en 1998 proced\u00eda de California, Nueva York, Nueva Jersey o Massachusetts. Pero, en el caso brasile\u00f1o, es interesante registrar que todas las regiones experimentaron un incremento del n\u00famero de publicaciones indexadas en la base del ISI entre 1985 y 1999, seg\u00fan constataron Meneghini y Jaqueline Leta, en el cap\u00edtulo dedicado a la\u00a0<em>Producci\u00f3n Cient\u00edfica de Indicadores de Ci\u00eancia, Tecnologia e Inova\u00e7\u00e3o em S\u00e3o Paulo &#8211; 2001<\/em>, publicado por la FAPESP. Los estados que m\u00e1s se destacaron fueron Paran\u00e1 (fue de 74 publicaciones a 608), Santa Catarina (de 55 a 372) y Minas Gerais (de 189 a 1.249).<\/p>\n<p><strong>Investigaci\u00f3n calificada<br \/>\n<\/strong>Los datos de la base del ISI indican un aumento absoluto y relativo del n\u00famero de publicaciones brasile\u00f1as en peri\u00f3dicos indexados y un crecimiento sistem\u00e1tico del factor de impacto de esos art\u00edculos entre 1995 y 2001. Las informaciones de SciELO sugieren que esa actividad puede ser a\u00fan mayor, y las del Directorio de Investigaci\u00f3n del CNPq brindan un cuadro a\u00fan m\u00e1s optimista de la actividad cient\u00edfica en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo explicar ese desempe\u00f1o? &#8220;El crecimiento de la producci\u00f3n cient\u00edfica crece junto al n\u00famero de personas capaces de hacer ciencia&#8221;, responde el rector de la Unicamp. De hecho, entre 1993 y 2002, el n\u00famero de doctores en el pa\u00eds salt\u00f3 de 10.994 a 33.947, y el de m\u00e1steres, de 6.754 para 15.265, de acuerdo con datos del Directorio de Investigaci\u00f3n del CNPq. Lo interesante de esto es que, en dicha evoluci\u00f3n, los doctores ampliaron su participaci\u00f3n en el total de investigadores brasile\u00f1os del 51% al 59,7%, y la presencia de m\u00e1steres cay\u00f3 de 31,4% a 26,8%.<\/p>\n<p><strong>Pol\u00e9micas y controversias<br \/>\n<\/strong>Pero laevaluaci\u00f3n del desempe\u00f1o de las actividades cient\u00edficas en el pa\u00eds puede generar pol\u00e9micas. Helena Nader, prorrectora de grado de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), inquiet\u00f3 a la comunidad cient\u00edfica, al divulgar en agosto pasado los resultados de su trabajo sobre la producci\u00f3n de art\u00edculos por parte de investigadores brasile\u00f1os. Dicho estudio fue llevado a cabo en asociaci\u00f3n con Carl P. Dietrich, del Departamento de Bioqu\u00edmica, y Jair de Jesus Mari, del Departamento de Psiquiatr\u00eda, ambos de la Unifesp, con base en el banco de datos\u00a0<em>Web of Science<\/em>, tambi\u00e9n del ISI, y en informes oficiales del Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda (MCT). Los estudiosos constataron que, tras tres d\u00e9cadas de crecimiento continuo, la participaci\u00f3n de Brasil en la producci\u00f3n cient\u00edfica mundial cay\u00f3 del 1,08% en 2000 al 0,95% el a\u00f1o pasado. Dichos resultados contradicen las estad\u00edsticas del MCT, seg\u00fan las cuales la participaci\u00f3n brasile\u00f1a habr\u00eda representado en 2001 el 1,44% de la producci\u00f3n mundial. Esa diferencia, de acuerdo con Nader, puede explicarse debido al uso de diferentes par\u00e1metros de consulta.<\/p>\n<p>De hecho, el\u00a0<em>Web of Science<\/em>, utilizado como referencia por los investigadores de la Unifesp, congrega a las tres bases de dados del ISI, en un total de m\u00e1s de 8 mil publicaciones. En tanto, los datos del MCT fueron recabados en el SCI, con 5 mil publicaciones rigurosamente seleccionadas. Y la selecci\u00f3n criteriosa avala la calidad de los art\u00edculos publicados. SciELO, por ejemplo, indexa tan solo a 91 de las alrededor de 500 publicaciones brasile\u00f1as. Los t\u00edtulos son seleccionados luego de un an\u00e1lisis de la periodicidad, el cuerpo editorial y los criterios t\u00e9cnicos, entre otras cuestiones. &#8220;Llegaremos a 100 revistas, que representan cerca del 80% \u00f3 el 90% de las citas de revistas nacionales&#8221;, dice Meneghini.<\/p>\n<p>Pero la verdadera controversia radica en la conclusi\u00f3n de la investigaci\u00f3n realizada por Helena Nader: una de las razones de tal ca\u00edda habr\u00eda sido la reducci\u00f3n del financiamiento al sector. &#8220;No existe manera de que la investigaci\u00f3n caiga de un a\u00f1o al otro&#8221;, declar\u00f3 Gil da Costa Marques, director del Instituto de F\u00edsica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), para Agencia USP. Cualquier impacto de una eventual interrupci\u00f3n del financiamiento, continu\u00f3, reci\u00e9n podr\u00eda sentirse en el largo plazo. Tambi\u00e9n hablando para Agencia USP, Roberto Mendon\u00e7a Faria, del Instituto de F\u00edsica de S\u00e3o Carlos, record\u00f3 que la investigaci\u00f3n brasile\u00f1a sufri\u00f3 en 1992 y 1993 un brusco recorte de financiamiento. &#8220;Aun as\u00ed, no se produjo una ca\u00edda de la participaci\u00f3n de Brasil en la producci\u00f3n cient\u00edfica mundial&#8221;, argument\u00f3.<\/p>\n<p>Para Brito Cruz, el financiamiento es tan solo uno de los elementos responsables del desempe\u00f1o de la producci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a durante los \u00faltimos a\u00f1os. &#8220;Ese crecimiento es m\u00e1s en funci\u00f3n de la base acad\u00e9mica que del aumento de los recursos para el financiamiento a la investigaci\u00f3n&#8221;, concluye.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Pol\u00e9micas al margen, los art\u00edculos de autores brasile\u00f1os en peri\u00f3dicos indexados ya representan el 1,44% de la ciencia mundial","protected":false},"author":95,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[397],"class_list":["post-76422","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76422","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/95"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76422"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76422\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76422"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76422"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76422"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76422"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}