{"id":76425,"date":"2002-11-01T00:00:00","date_gmt":"2002-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/11\/01\/un-llamado-a-la-flexibilizacion\/"},"modified":"2013-04-15T19:08:57","modified_gmt":"2013-04-15T22:08:57","slug":"un-llamado-a-la-flexibilizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-llamado-a-la-flexibilizacion\/","title":{"rendered":"Un llamado a la flexibilizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-94759\" title=\"apelo\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/11\/apelo2.jpg\" width=\"159\" height=\"109\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/11\/apelo2.jpg 159w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/11\/apelo2-120x82.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 159px) 100vw, 159px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">LAURA BEATRIZ<\/span>La situaci\u00f3n actual de las patentes en el mundo solamente puede definirse como esquizofr\u00e9nica. Por un lado, su uso como instrumento de protecci\u00f3n de la propiedad intelectual y de est\u00edmulo a la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica nunca fue tan preconizado por ricos y pobres: la intenci\u00f3n de la Organizaci\u00f3n Mundial de Comercio (OMC) es extender un m\u00ednimo de protecci\u00f3n v\u00eda patentes a todos los 142 pa\u00edses miembros en un plazo estimado para 2006, y naciones como Brasil tienen como meta casi obsesiva incrementar el n\u00famero de patentes nacionales depositadas en el pa\u00eds y en el exterior.<\/p>\n<p>Por otro lado, los pa\u00edses subdesarrollados parecen haber dado inicio a una lucha sin cuartel (por ahora, relativamente exitosa) para reducir el monopolio de las patentes de los pa\u00edses ricos, principalmente en las \u00e1reas de biotecnolog\u00eda y de la industria farmac\u00e9utica. A prop\u00f3sito, la \u00faltima victoria en esa guerra se concret\u00f3 en octubre pasado: durante la asamblea general de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), realizada en Ginebra, Suiza, los pa\u00edses pobres lograron detener el avance de un proyecto que pretende establecer un sistema global de patentes, aboliendo las prerrogativas de las oficinas de patentes nacionales para aprobar o negar determinados pedidos.<\/p>\n<p>La respuesta a esa oscilaci\u00f3n entre dos extremos puede hallarse en un principio muy mencionado en las cumbres mundiales sobre desarrollo sostenible, pero en general ignorado en la pr\u00e1ctica: el de las responsabilidades comunes, empero diferenciadas. &#8220;No estamos diciendo que los pa\u00edses pobres no deber\u00edan obedecer las leyes de patentes&#8221;, afirma John Barton, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Stanford, Estados Unidos. &#8220;Lo que estamos diciendo es que las reglas deben establecerse teniendo en mente sus intereses&#8221;, dice el abogado.<\/p>\n<p>Barton coordin\u00f3 la creaci\u00f3n del informe intitulado\u00a0<em>Integrando Derechos de Propiedad Intelectual y Pol\u00edticas de Desarrollo<\/em>, encomendado por el gobierno brit\u00e1nico a una comisi\u00f3n internacional de especialistas y concluido en septiembre. El mensaje del texto, una encuadernaci\u00f3n de 200 p\u00e1ginas, abultada, pero esclarecedora, constituye un llamamiento a la flexibilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;Arribamos a esa conclusi\u00f3n observando tres puntos principales: en primer lugar, la equidad requiere que los pobres paguen una parte menor de los costos de R&amp;D [I&amp;D o &#8216;investigaci\u00f3n y desarrollo&#8217;, en ingl\u00e9s] que los ricos. En segundo lugar, a menudo los pa\u00edses m\u00e1s pobres no tienen cient\u00edficos que puedan beneficiarse con las reglas de propiedad intelectual. Y, finalmente, la historia nos muestra que muchas de las actuales naciones desarrolladas prosperaron en per\u00edodos de propiedad intelectual m\u00e1s d\u00e9bil&#8221;, afirma Barton.<\/p>\n<p><strong>Las lecciones de la Historia<br \/>\n<\/strong>De cierto manera, la discusi\u00f3n acerca de si fortalecer o flexibilizar el sistema de patentes no tendr\u00eda el m\u00e1s m\u00ednimo sentido para los actuales pa\u00edses desarrollados si \u00e9sta hubiera surgido cuando ellos mismos estaban a\u00fan subiendo la rampa hacia el Primer Mundo. Casi todos, en esa fase de su desarrollo, optaban por un modelo que privilegiaba la incorporaci\u00f3n de la tecnolog\u00eda ajena al menor costo posible. Basta decir que Estados Unidos, hasta 1861, intentaba inhibir el registro de patentes extranjeras cobrando una tasa diez veces mayor que la exigida a los inventores norteamericanos. Hasta 1836, solamente eran concedidas patentes a los naturales del pa\u00eds.<\/p>\n<p>El crecimiento econ\u00f3mico de los pa\u00edses asi\u00e1ticos, como Jap\u00f3n y Corea del Sur, tambi\u00e9n estuvo supeditado en su origen a un sistema de patentes m\u00e1s benigno . Para algunos tipos de productos, el tiempo de protecci\u00f3n no iba m\u00e1s all\u00e1 de los tres a\u00f1os, mientras que otros (tales como los remedios y los productos qu\u00edmicos), solamente empezaron a gozar de una garant\u00eda de patentes muy recientemente (en el caso de los medicamentos en Jap\u00f3n, reci\u00e9n en 1976). No es en vano que, de acuerdo con estimaciones efectuadas por el Banco Mundial, Corea del Sur ser\u00eda el mayor perdedor con el establecimiento de un sistema \u00fanico de protecci\u00f3n de patentes en el mundo: los coreanos podr\u00edan llegar a perder hasta 15 mil millones de d\u00f3lares anuales, mientas que Estados Unidos ser\u00eda uno de los mayores beneficiarios, ganando 19 mil millones de d\u00f3lares m\u00e1s por a\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>La batalla farmac\u00e9utica<br \/>\n<\/strong>Por ahora, el campo de batalla en el cual los pa\u00edses subdesarrollados est\u00e1n logrando imponer en bloque su poder de negociaci\u00f3n es el de la industria farmac\u00e9utica. Pero no sin resistencia, en especial de parte de Estados Unidos -pese a que el mundo subdesarrollado responde tan solo por un 20% del mercado farmac\u00e9utico del planeta, ese porcentaje se refiere a una suma de 406 mil millones de d\u00f3lares anuales.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica de los pa\u00edses m\u00e1s importantes del bloque subdesarrollado, especialmente Brasil y la India, consiste actualmente en amenazar en los casos de medicamentos caros, no obstante indispensables, como el c\u00f3ctel de drogas antirretrovirales utilizado en el combate al Sida, con la llamada licencia obligatoria. En esos casos, las industrias del pa\u00eds son autorizadas a producir una versi\u00f3n gen\u00e9rica del medicamento de la multinacional. Por ahora, la sola amenaza se ha mostrado efectiva en la mayor\u00eda de los casos: para evitar la ruptura de la patente, las empresas farmac\u00e9uticas han aceptado reducir los precios de sus medicamentos.<\/p>\n<p>La presi\u00f3n para obtener precios m\u00e1s razonables tiene aparentemente su raz\u00f3n de ser: para un paciente de los pa\u00edses ricos, el c\u00f3ctel anti-Sida cuesta 10 mil d\u00f3lares anuales, mientras que los gastos para producirlo no superan los 500 d\u00f3lares, de acuerdo con un estudio del economista estadounidense Jeffrey Sachs, de la Universidad de Harvard.<\/p>\n<p>Los 9.500 d\u00f3lares que sobran en esa cuenta, argumentan las multinacionales farmac\u00e9uticas, se refieren a los gastos del sector con investigaci\u00f3n -que llegan a 20 mil millones de d\u00f3lares por a\u00f1o y cubren pruebas con nada menos que 10 mil medicamentos, para que cinco de \u00e9stos lleguen a los tests con seres humanos. Para compensar ese esfuerzo, la legislaci\u00f3n norteamericana concede 20 a\u00f1os de monopolio de la patentes de cada nuevo medicamento registrado.<\/p>\n<p>Pese a todos estos argumentos, el desaf\u00edo parece que lo est\u00e1n venciendo los del otro rinc\u00f3n: en la \u00faltima conferencia mundial de la OMC, realizada en Doha, Qatar, en noviembre del a\u00f1o pasado, los pa\u00edses pobres lograron incluir una declaraci\u00f3n de que la defensa de la salud p\u00fablica no podr\u00eda verse obstaculizada por las determinaciones del Acuerdo sobre Aspectos de la Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio (Trips, seg\u00fan su sigla en ingl\u00e9s), la Biblia de la OMC para la cuesti\u00f3n de las patentes. La inclusi\u00f3n de la declaraci\u00f3n en defensa de la salud p\u00fablica fue considerada como una victoria de Brasil y sus aliados del Tercer Mundo, y del entonces ministro de Salud brasile\u00f1o, Jos\u00e9 Serra.<\/p>\n<p>Para Barton, el resultado de Doha es un ejemplo del camino que debe seguirse: &#8220;El sistema de propiedad intelectual es crucial para la industria farmac\u00e9utica en el mundo desarrollado. Pero la extensi\u00f3n de ese sistema a los pa\u00edses m\u00e1s pobres, como los de \u00c1frica Subsahariana, por ejemplo, aporta muy poco o ning\u00fan aliento (el \u00e1rea responde por tan solo un 1% de las ventas)&#8221;, afirma. Por otra parte, la victoria redunda tambi\u00e9n en beneficios econ\u00f3micos para los pa\u00edses subdesarrollados, como la India, cuya industria de gen\u00e9ricos es una de las mayores del mundo.<\/p>\n<p><strong>Para patentar la evoluci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Lejos qued\u00f3 el tiempo en el cual el cient\u00edfico Jonas Salk, creador de la primera vacuna eficaz contra la par\u00e1lisis infantil, respondi\u00f3 con la frase: &#8220;\u00bfAlguien puede patentar el Sol?&#8221; a los que le sugirieron que reservara sus derechos de propiedad intelectual sobre su descubrimiento. Una batalla a\u00fan indefinida en ese campo consiste en saber si el avance de la biotecnolog\u00eda y de la ingenier\u00eda gen\u00e9tica transformar\u00e1 a las patentes de los genes, e incluso de organismos vivos enteros, en una regla de alcance mundial.<\/p>\n<p>El puntapi\u00e9 inicial para la introducci\u00f3n de los dilemas \u00e9ticos relativos a esta cuesti\u00f3n fue dado por la empresa estadounidense General Electric, que en 1980 logr\u00f3 registrar la primera patente sobre un ser vivo -en ese caso, de una bacteria gen\u00e9ticamente modificada por el microbi\u00f3logo indio Ananda Chakrabarty y utilizada para digerir petr\u00f3leo. En la senda de ese caso pol\u00e9mico, que recibi\u00f3 un fallo positivo de la Suprema Corte de EE.UU. luego de diez a\u00f1os de debate, llegaron otras patentes -esta vez sin la disculpa ecol\u00f3gicamente correcta de limpiar derrames de petr\u00f3leo. Se convirti\u00f3 en moda el patentar genes de los m\u00e1s variados organismos. En 2000, solamente Celera Genomics (ex empresa de secuenciamiento de la estrella de la gen\u00f3mica, Craig Venter) hab\u00eda depositado 6.500 patentes referentes a genes en el USPTO, el Despacho de Marcas y Patentes de Estados Unidos (USPTO). La \u00fanica exigencia del organismo se refiere a que la funci\u00f3n del gen sea conocida.<\/p>\n<p>La legislaci\u00f3n brasile\u00f1a y la de la mayor\u00eda de los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina proh\u00edben las patentes de seres vivos en su totalidad o en partes -lo que, claro est\u00e1, incluye a los genes. &#8220;Ser\u00eda como patentar la tabla peri\u00f3dica&#8221;, suele comparar Edgar Dutra Zanotto, de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFScar) y coordinador del N\u00facleo de Patentes y Licencias de Tecnolog\u00eda (Nuplitec) de la FAPESP. De esta manera, solamente ser\u00eda posible patentar procesos o productos (tales como diagn\u00f3sticos o medicamentos) basados en una secuencia de ADN, toda vez que \u00e9sta, por s\u00ed sola, podr\u00eda ser encontrada por cualquiera en la naturaleza.<\/p>\n<p>Pero aun as\u00ed, la presi\u00f3n norteamericana para incluir seres vivos o sus genes bajo el paraguas legal de un sistema global de patentes va en aumento. En este apartado, la Uni\u00f3n Europea y su pol\u00edtica francamente contraria al abuso gen\u00e9tico se alinean a Am\u00e9rica Latina -tal como fue demostrado durante la \u00faltima asamblea de la OMPI, realizada en Ginebra.<\/p>\n<p>Parad\u00f3jicamente, existe un campo que la inmensa mayor\u00eda de los pa\u00edses pobres ha intentado incluir en el sistema de protecci\u00f3n de la propiedad intelectual, y no retirarlo de all\u00ed. Se trata del conocimiento tradicional sobre la biodiversidad aut\u00f3ctona de los pa\u00edses megadiversos del Tercer Mundo, un \u00e1rea que se ha convertido en el centro de muchas expectativas (casi siempre frustradas) desde la creaci\u00f3n de la Convenci\u00f3n sobre Biodiversidad, en la senda de la Eco-92. En ese documento (ratificado hasta hoy por 168 pa\u00edses, entre los cuales no se encuentra EE.UU.), se estipula que los productos creados con base en el conocimiento de las poblaciones tradicionales sobre la biodiversidad deber\u00edan redundar en derechos de propiedad intelectual para dichos pueblos -los cuales deber\u00edan ser informados previamente y aceptar el uso de tales recursos.<\/p>\n<p>La realidad ha quedado atr\u00e1s con relaci\u00f3n a las buenas intenciones. Hasta ahora, no existen casos exitosos en los cuales el consentimiento previo e informado y el reparto de beneficios para la comunidad se hayan plasmado de manera efectiva -en parte porque la din\u00e1mica del conocimiento tradicional no se presta muy bien a su transformaci\u00f3n en patentes. &#8220;El caso hipot\u00e9tico cl\u00e1sico para explicar esto es el de una tribu ind\u00edgena que vive dispersa por la Amazonia colombiana y brasile\u00f1a y utiliza determinada planta con potencial para generar un remedio&#8221;, dice la bi\u00f3loga Nurit Bensusan, de la organizaci\u00f3n no gubernamental Instituto Socioambiental (ISA). &#8220;Si una empresa concreta un acuerdo con la parte brasile\u00f1a de la tribu, \u00bfdebe hacerlo tambi\u00e9n con la parte colombiana, que puede estar regida por una legislaci\u00f3n totalmente diferente de la de la brasile\u00f1a?&#8221;, cuestiona la bi\u00f3loga.<\/p>\n<p><strong>El futuro<br \/>\n<\/strong>La respuesta para el dilema mencionado, como as\u00ed tambi\u00e9n para aqu\u00e9llos que rodean a la internacionalizaci\u00f3n cada vez mayor del sistema de patentes, solo puede llegar estudiando caso por caso, tal como sugieren los expertos. Pese a sus victorias farmac\u00e9uticas, Brasil no podr\u00e1 esquivar indefinidamente la estructuraci\u00f3n de un r\u00e9gimen de patentes m\u00e1s r\u00edgido, afirma Zanotto. &#8220;Las patentes deben ser respetadas, a no ser en raros casos de epidemias o cat\u00e1strofes. El problema entonces se resume a en qu\u00e9 casos, con qu\u00e9 velocidad y c\u00f3mo juzgar eventuales pedidos de rotura.<\/p>\n<p>Que un \u00f3rgano apropiado, como la propia OMC, cree un comit\u00e9 de alto nivel, representativo tanto de los pa\u00edses emergentes como de los pa\u00edses desarrollados, que analice r\u00e1pidamente, caso por caso, cada solicitud de rotura de patente&#8221;. Para el coordinador del Nuplitec, los pa\u00edses emergentes, como la India y Brasil, tambi\u00e9n deben fortalecer sus propios sistemas de patentes.<\/p>\n<p>Barton dice que conf\u00eda en que se puede llegar a un punto de equilibrio: &#8220;Doha mostr\u00f3 que un t\u00e9rmino medio es viable entre la naciones desarrolladas y aqu\u00e9llas en desarrollo, y que esto es del inter\u00e9s de todos. No es esquizofr\u00e9nico concluir que necesitamos m\u00e1s propiedad intelectual en algunos contextos y menos en otros -el secreto est\u00e1 en hacer que ambas partes del sistema sean apropiadas y efectivas&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las reglas referentes a la propiedad intelectual hacen que recrudezca el debate entre pa\u00edses ricos y pobres","protected":false},"author":40,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[139],"class_list":["post-76425","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76425","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/40"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76425"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76425\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76425"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76425"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76425"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76425"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}