{"id":76432,"date":"2002-11-01T00:00:00","date_gmt":"2002-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/11\/01\/al-ataque-contra-las-cigarritas\/"},"modified":"2013-01-18T21:01:34","modified_gmt":"2013-01-18T23:01:34","slug":"al-ataque-contra-las-cigarritas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/al-ataque-contra-las-cigarritas\/","title":{"rendered":"Al ataque contra las cigarritas"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_94958\" style=\"max-width: 169px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-94958\" title=\"ataques\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/11\/ataques2.jpg\" alt=\"\" width=\"159\" height=\"109\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/11\/ataques2.jpg 159w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/11\/ataques2-120x82.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 159px) 100vw, 159px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">MIGUEL BOYAYAN<\/span><p class=\"wp-caption-text\">La cigarrita inyecta toxinas en las hojas, en detrimento de la fotos\u00edntesis de la planta<span class=\"media-credits\">MIGUEL BOYAYAN<\/span><\/p><\/div>\n<p>La gradual restricci\u00f3n de la quema de la paja de la ca\u00f1a de az\u00facar durante la zafra, determinada por una ley estadual, ha generado como efecto inmediato la reducci\u00f3n del mon\u00f3xido de carbono arrojado a la atm\u00f3sfera, lo que representa un alivio considerable para el ambiente y para la salud de la gente que vive en los 350 municipios productores de ca\u00f1a del estado de S\u00e3o Paulo. Pero el cambio en el sistema de zafra, con la consiguiente adopci\u00f3n de la mecanizaci\u00f3n del corte, ocasion\u00f3 tambi\u00e9n la proliferaci\u00f3n de nuevas plagas para este cultivo, como la cigarrita de la ra\u00edz (<em>Mahanarva fimbriolata<\/em>).<\/p>\n<p>Sin la quema, que tambi\u00e9n mata a los insectos, estas cigarritas encuentran un ambiente propicio para vivir en medio al material org\u00e1nico acumulado en el suelo. Y los estragos ocasionados por estos peque\u00f1os insectos, que miden alrededor de un cent\u00edmetro, son devastadores para el mayor y m\u00e1s importante cultivo agroindustrial del estado de S\u00e3o Paulo, que representa una producci\u00f3n anual de 148 millones de toneladas de materia prima, transformadas en 9,6 millones de toneladas de az\u00facar y 6,4 millones de metros c\u00fabicos de alcohol.<\/p>\n<p>Para controlar a esta plaga y a otros enemigos naturales de la ca\u00f1a, y tambi\u00e9n para evaluar la persistencia o acci\u00f3n residual de los herbicidas utilizados en el cultivo, un grupo integrado por 12 investigadores est\u00e1 trabajando desde mayo de 2000 en un proyecto tem\u00e1tico financiado por la FAPESP, que ya exhibe resultados prometedores. El grupo, coordinado por el profesor Antonio Batista Filho, director del Centro Experimental del Instituto Biol\u00f3gico, un ente vinculado a la Agencia Paulista de Tecnolog\u00eda de Agronegocios de la Secretar\u00eda de Agricultura y Abastecimiento del Estado de S\u00e3o Paulo, con sede en Campinas, trabaja con un bioinsecticida elaborado utilizando como base el hongo\u00a0<em>Metarhizium anisopliae<\/em>, un pat\u00f3geno de la cigarrita, que muestra gran eficacia en la eliminaci\u00f3n del insecto.<\/p>\n<p>Esta tecnolog\u00eda ya ha sido transferida a cuatro laboratorios paulistas, creados e instalados en municipios productores de ca\u00f1a: Biocana (Pontal),Biocontrol (Sert\u00e3ozinho), MethaVida (Catigu\u00e1) y Usina Univalem (Valpara\u00edso). Este insecticida natural tambi\u00e9n ser\u00e1 fabricado por Usina Delta, de la ciudad hom\u00f3nima de Minas Gerais. Todos estos laboratorios contar\u00e1n con el apoyo del Centro Experimental del Instituto Biol\u00f3gico.<\/p>\n<p>&#8220;Este bioinseticida ha mostrado una acci\u00f3n bastante eficaz contra las ninfas (que son las formas j\u00f3venes de las cigarritas), principalmente luego de varias aplicaciones sucesivas&#8221;, relata Batista. &#8220;Una buena parte de la poblaci\u00f3n de insectos es eliminada en esta fase, considerada estrat\u00e9gica para el control&#8221;. Batista subraya que los insecticidas qu\u00edmicos tienen un desempe\u00f1o similar, o incluso mejor en algunos casos, pero cuestan alrededor de diez veces m\u00e1s y ocasionan perjuicios ambientales. Los gastos por hect\u00e1rea con defensivos agr\u00edcolas se ubican en torno a los 150 reales, mientras que el control con el hongo cuesta 15 reales.<\/p>\n<p>El ciclo de vida de la cigarrita se inicia con la llegada del per\u00edodo de lluvias, entre los meses de septiembre y octubre. Los huevos enterrados en el suelo dan origen a las ninfas, que viven entre 50 y 60 d\u00edas. Ya al salir de los huevos, las ninfas se dirigen hacia la base de la ca\u00f1a y se envuelven en una espuma por producida ellas mismas, para protegerse mientras chupan la savia de la planta para alimentarse hasta la fase adulta, cuando vuelan, se aparean y generan nuevos huevos. Los ejemplares adultos ocasionan da\u00f1os al inyectar toxinas en las hojas, interfiriendo as\u00ed en la capacidad de fotos\u00edntesis de la planta. Las p\u00e9rdidas ascienden al 60% en el campo, y eso sin contar aqu\u00e9llas ocasionadas en la producci\u00f3n industrial, debido a la reducci\u00f3n del tenor de sacarosa de la ca\u00f1a. El ataque, que llega hasta la tercera generaci\u00f3n, reci\u00e9n concluye en marzo, cuando empieza el per\u00edodo m\u00e1s seco. A partir de esa \u00e9poca, la cigarrita deposita sus huevos en el suelo, y all\u00ed permanecen a la espera de lahumedad de un nuevo per\u00edodo de lluvias. Entonces se inicia una nueva colonia.<\/p>\n<p><strong>Control natural<br \/>\n<\/strong>Los estudios para la multiplicaci\u00f3n a escala industrial del hongo\u00a0<em>Metarhizium anisopliae<\/em> se iniciaron en la regi\u00f3n nordeste del pa\u00eds hace 30 a\u00f1os, cuando los productores de az\u00facar empezaron a sufrir p\u00e9rdidas con la cigarrita de la hoja (<em>Mahanarva posticata<\/em>). Y la observaci\u00f3n que llev\u00f3 al bioinsecticida se efectu\u00f3 en Campos (interior de R\u00edo de Janeiro), en donde este insecto era encontrado en las plantaciones de ca\u00f1a, pero no ocasionaba problemas, porque estaba asociado a un pat\u00f3geno que efectuaba el control natural: el\u00a0<em>Metarhizium<\/em>.<\/p>\n<p>El trabajo desarrollado por el Instituto Biol\u00f3gico, en asociaci\u00f3n con la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz (Esalq) de la Universidad S\u00e3o Paulo (USP) y el Centro de Ciencias Agrarias de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar), abarc\u00f3 pruebas de nuevos linajes m\u00e1s agresivos del hongo en diferentes regiones del estado, adem\u00e1s de estudios con otros agentes patog\u00e9nicos que podr\u00edan incorporarse al manejo. Una de las etapas del trabajo para seleccionar hongos m\u00e1s eficientes, que a\u00fan est\u00e1 en marcha, incluy\u00f3 pruebas con 80 linajes, de los cuales se seleccionaron los ocho mejores.<\/p>\n<p>\u00c9stos ser\u00e1n ahora probados en el campo en Usina Cerradinho por la doctoranda Elis\u00e2ngela de Sousa Loureiro, de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) del campus de Botucat\u00fa, dirigida por Batista. Otro experimento ligado al grupo est\u00e1 siendo llevado adelante en la UFSCar. El estudiante de maestr\u00eda Jos\u00e9 Francisco Garcia, que cursa entomolog\u00eda en la Esalq, bajo la direcci\u00f3n del profesorPaulo Botelho, de la UFSCar, est\u00e1 desarrollando un sistema de cr\u00eda de cigarritas en laboratorio, garantizando as\u00ed la existencia de insectos para los estudios referentes a su comportamiento y su biolog\u00eda.<\/p>\n<p>La importancia de todo este trabajo reside en el hecho de que la ca\u00f1a de az\u00facar representa casi un 30% del ingreso bruto total de la producci\u00f3n agropecuaria paulista, monto superior al valor de la producci\u00f3n de carnes y del conjunto de las frutas m\u00e1s importantes, como la naranja, la uva y las mandarinas. Por eso el Proyecto Ca\u00f1a, tal como es llamado el proyecto tem\u00e1tico por los investigadores, va m\u00e1s all\u00e1 en los experimentos de control biol\u00f3gico de plagas. La elecci\u00f3n del hongo m\u00e1s agresivo en el combate contra la cigarrita es tan solo una de las vertientes. Es necesario hallar la formulaci\u00f3n m\u00e1s eficaz y la mejor modalidad de aplicaci\u00f3n del hongo.<\/p>\n<p>&#8220;Las observaciones hechas hasta el momento han mostrado que el per\u00edodo ideal para iniciar el control biol\u00f3gico es el comprendido entre los meses de octubre y noviembre&#8221;, dice Batista. En esa \u00e9poca, como la media de infestaci\u00f3n de la cigarrita se ubica entre 0,1 y 0,5 por metro lineal de ca\u00f1a (un coeficiente considerado peque\u00f1o), es m\u00e1s f\u00e1cil romper el ciclo. &#8220;El problema es que, como la ca\u00f1a est\u00e1 muy baja, la incidencia solar es grande y los rayos ultravioleta matan al hongo&#8221;, subraya el investigador Jos\u00e9 Eduardo Marcondes de Almeida, que tambi\u00e9n integra el equipo del Instituto Biol\u00f3gico. Por eso se recomienda que la aplicaci\u00f3n se haga al comienzo de la noche, porque la oscuridad y la humedad favorecen la acci\u00f3n del\u00a0<em>Metarhizium<\/em>.<\/p>\n<p>La dosificaci\u00f3n ideal por hect\u00e1rea plantada, determinada en pruebas realizadas por la Esalq, es de entre 1 y 2 kilos de hongos. Este producto es cultivado en el arroz, de donde se lo extrae, y luego es lavado y colado. Los experimentos en campo fueron seguidos de cerca por los productores del Grupo Cosan, de la ciudad de Valpara\u00edso (interior de S\u00e3o Paulo); de Usina Guarani, de Ol\u00edmpia (interior de S\u00e3o Paulo); y de Cerradinho, de Catanduva (interior de S\u00e3o Paulo), que aprobaron los resultados. El hongo es producido tradicionalmente en el arroz, pero el equipo estudia nuevos m\u00e9todos de cultivo y aplicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Almeida, y tambi\u00e9n como parte integrante del proyecto, pretenden estudiar formulaciones que protejan mejor al hongo, elaboradas a base de aceite, como ya se hace con los herbicidas, para que la aplicaci\u00f3n pueda hacerse tambi\u00e9n durante el d\u00eda. Por ahora, el arroz es el \u00fanico medio de cultivo que es explotado comercialmente para la producci\u00f3n del hongo, pero otros compuestos, como la levadura de ca\u00f1a y la levadura de cerveza, asociados a az\u00facares, como la dextrosa (del ma\u00edz), pueden ofrecer excelentes condiciones para la producci\u00f3n a escala industrial. Los investigadores tambi\u00e9n iniciaron experimentos con agua y prote\u00edna l\u00edquida.<\/p>\n<p>&#8220;Hemos iniciado las pruebas en medio de cultivo l\u00edquido porque el riesgo de contaminaci\u00f3n en cultivo s\u00f3lido -como es el caso del arroz- es grande, sin contar que es un volumen muy grande para trabajar&#8221;, dice Almeida. Tan solo durante el per\u00edodo 2001\/ 2002, las empresas paulistas utilizaron m\u00e1s de 25 mil kilos de arroz para producir el hongo\u00a0<em>Metarhizium<\/em>, lo que represent\u00f3 un \u00e1rea de ca\u00f1a de alrededor de 20 mil hect\u00e1reas. La aplicaci\u00f3n del bioinseticida es realizada mediante el uso de un tractor, cuando es a\u00fan posible entrar en la plantaci\u00f3n, o tambi\u00e9n desde un avi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Eficiencia duplicada<br \/>\n<\/strong>Otro pat\u00f3geno estudiado por el grupo, que muestra graneficiencia en plagas de suelos, son los nematodos, gusanos parecidos a las lombrices. En laboratorio \u00e9stos consiguen un control total, pero su producci\u00f3n es mucho m\u00e1s cara que la del hongo\u00a0<em>Metarhizium<\/em>, pues generalmente son producidos mediante la utilizaci\u00f3n de prote\u00edna animal como substrato. En la investigaci\u00f3n se efect\u00faan pruebas con medios de cultivo alternativos y econ\u00f3micamente viables. De acuerdo con el investigador Lu\u00eds Garrig\u00f3s Leite, los nematodos tienen la capacidad de ubicar al hospedador mediante receptores qu\u00edmicos ubicados en su cabeza. Cuando son aplicados en el suelo, se desplazan hasta 30 cent\u00edmetros, atra\u00eddos por el gas carb\u00f3nico emitido por la cigarrita.<\/p>\n<p>Asimismo, los nematodos trabajan asociados a una bacteria que cargan en sus intestinos. Ni bien penetran en el hospedador, liberan dicha bacteria, que se multiplica r\u00e1pidamente y en 24 horas mata al insecto. En esta fase, los nematodos se alimentan de la bacteria junto con el contenido del insecto. Para obtener nematodos en un medio artificial, se seleccionaron los cien m\u00e1s agresivos, integrantes de dos linajes, para las pruebas que se realizar\u00e1n en el campo durante lo que resta de este a\u00f1o.<\/p>\n<p>Una de las l\u00edneas de investigaci\u00f3n de este proyecto tem\u00e1tico, encabezada por Fl\u00e1vio Martins Garcia Blanco, tambi\u00e9n del Instituto Biol\u00f3gico, estudi\u00f3 la interacci\u00f3n del hongo\u00a0<em>Metarhizium<\/em> con los herbicidas aplicados en el suelo para destruir plantas da\u00f1inas, como el coyolillo o coquito, conocido por su velocidad para invadir terrenos. Esta planta perjudica el crecimiento de la ca\u00f1a porque disputa con \u00e9sta agua, espacio y nutrientes. De acuerdo con la evaluaci\u00f3n hecha por Blanco, lo ideal es utilizar defensivos qu\u00edmicos durante 20 \u00f3 30 d\u00edas como m\u00ednimo antes del valerse del hongo, para no interferir en el control biol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Los estudios verificaron tambi\u00e9n la persistencia de herbicidas en el suelo y los efectos de su permanencia. &#8220;Los resultados mostraron residuos en el campo hasta 600 d\u00edas despu\u00e9s de la aplicaci\u00f3n de un herbicida a base de sulfentrazonie (bastante usado en el combate contra el coyolillo), un per\u00edodo mucho mayor que el necesario para evitar la aparici\u00f3n de la planta&#8221;, relata Blanco. &#8220;Si ese herbicida est\u00e1 en el suelo, puede contaminar r\u00edos y pozos artesianos&#8221;. Blanco subraya que el defensivo qu\u00edmico requiere de un per\u00edodo residual, pero no tan extenso. Antes de esta investigaci\u00f3n, los \u00fanicos datos disponibles para conocer el comportamiento de los herbicidas eran los de cultivos de otros pa\u00edses, que no reflejan las condiciones de clima, el suelo y los microorganismos de Brasil.<\/p>\n<p>El plazo fijado por ley para eliminar completamente las quemas en la zafra paulista es el a\u00f1o 2020. A pesar de que esa fecha parece lejana, los productores se est\u00e1n anticipando, para encontrar las variedades m\u00e1s propicias para el plant\u00edo con zafra mecanizada y m\u00e1s resistentes contra las nuevas plagas que est\u00e1n surgiendo. &#8220;Las exigencias de plant\u00edo eran otras antes de la mecanizaci\u00f3n, pero ahora todo ha cambiado, es otro cultivo, otra manera de abordar la plantaci\u00f3n&#8221;, dice Amaury da Silva dos Santos, investigador del Instituto Biol\u00f3gico. En los pr\u00f3ximos a\u00f1os, la mecanizaci\u00f3n de la zafra y del plant\u00edo requerir\u00e1n tierras con bajos niveles de declive, no siempre disponibles.<\/p>\n<p>Algunos municipios productores de ca\u00f1a, como Piracicaba, analizan nuevos nichos de mercado, para adaptarse a las restricciones impuestas por la topograf\u00eda del terreno. De acuerdo con un estudio realizado por la Esalq, alrededor del 70% de las \u00e1reas de la regi\u00f3n tiene un declive superior al 12%, lo que impide el paso de las m\u00e1quinas. Pero los productores han hallado una salida: hacerque la regi\u00f3n entera produzca az\u00facar org\u00e1nico. Este tipo de producto exige un manejo diferente, con mayor espacio entre las plantas y sin pulverizaci\u00f3n de defensivos qu\u00edmicos. El az\u00facar org\u00e1nico alcanza una cotizaci\u00f3n entre tres y cuatro veces mayor que la del az\u00facar tradicional en el mercado internacional, principalmente el norteamericano y el europeo. De esta manera, aun con poca \u00e1rea plana para trabajar, la paga compensa.<\/p>\n<p>La aptitud que se perfila para el municipio de Piracicaba es un reflejo de las nuevas exigencias del cultivo de la ca\u00f1a de az\u00facar, implantado en el pa\u00eds junto con el sistema de capitan\u00edas hereditarias, en el siglo XVII. Las investigaciones desarrolladas por el Instituto Biol\u00f3gico, la USP y la UFSCar son fundamentales para que los productores se adapten a las actuales reglas ambientales y a las exigencias de los consumidores. Y los resultados ya mostrados, incluso p\u00fablicamente, en reuniones itinerantes y talleres, muestran que \u00e9ste es el camino que debe seguirse para que Brasil no pierda su sitial como mayor exportador mundial de az\u00facar.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\n<em>Evaluaci\u00f3n y Control de Plagas, Enfermedades y Persistencia de Herbicidas en Agrosistemas de Ca\u00f1a de az\u00facar con Sistema de Zafra Mecanizada, sin Quema<\/em><br \/>\n<strong>MODALIDAD<\/strong><br \/>\nProyecto tem\u00e1tico<br \/>\n<strong>COORDINADOR<\/strong><br \/>\nAnt\u00f4nio Batista Filho &#8211; Instituto Biol\u00f3gico<br \/>\n<strong>INVERSIONES<\/strong><br \/>\nR$ 228.746,51 y US$ 18.099,66<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El control biol\u00f3gico es la nueva arma contra los insectos que se han convertido en plaga debido a la mecanizaci\u00f3n del corte de la ca\u00f1a de az\u00facar","protected":false},"author":22,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"coauthors":[115],"class_list":["post-76432","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76432","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76432"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76432\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76432"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76432"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76432"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76432"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}