{"id":76443,"date":"2002-12-01T00:00:00","date_gmt":"2002-12-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/12\/01\/los-dilemas-de-la-comunicacion\/"},"modified":"2016-01-29T16:25:22","modified_gmt":"2016-01-29T18:25:22","slug":"los-dilemas-de-la-comunicacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-dilemas-de-la-comunicacion\/","title":{"rendered":"Los dilemas de la comunicaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2002\/12\/01\/los-dilemas-de-la-comunicacion\/art2005img1-3\/\" rel=\"attachment wp-att-86883\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-86883\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/12\/art2005img12.jpg\" alt=\"\" width=\"160\" height=\"113\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/12\/art2005img12.jpg 160w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/12\/art2005img12-120x85.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 160px) 100vw, 160px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">DIVULGACCI\u00d3N<\/span><\/a>Ser o no ser ciencia. \u00c9sta parece ser, sino la cuesti\u00f3n, por lo menos una cuesti\u00f3n crucial para el campo de estudios de la comunicaci\u00f3n en el Brasil actual. Se est\u00e1n suscitando en torno a \u00e9sta nuevos problemas te\u00f3ricos e institucionales; se forman grupos de inter\u00e9s, se consolidan posturas y planteos divergentes y, si bien hablar de escisi\u00f3n de la peque\u00f1a y aguerrida comunidad cient\u00edfica vinculada a dicho campo puede sonar como una hip\u00e9rbole inadecuada, existe s\u00ed, y claramente, una disputa viva entre los investigadores con relaci\u00f3n al\u00a0<em>status<\/em> de la comunicaci\u00f3n, cuyo resultado puede significar incluso una redefinici\u00f3n de su espacio en el seno de las ciencias humanas y sociales en el pa\u00eds, con todas las consecuencias previsibles en estos casos, en t\u00e9rminos acad\u00e9micos, pol\u00edticos e institucionales y, l\u00f3gicamente, de disponibilidad de fondos para la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En ese sentido, los investigadores brindaron un panorama esclarecedor en el marco del seminario intitulado Epistemolog\u00eda de la Comunicaci\u00f3n, organizado conjuntamente por la Asociaci\u00f3n Nacional de Programas de Posgrado en Comunicaci\u00f3n (Comp\u00f3s) y la Escuela de Comunicaci\u00f3n y Artes de la Universidad de S\u00e3o Paulo (ECA-USP), durante los pasados d\u00edas 7 y 8 de noviembre. All\u00ed se juntaron, de un lado, aqu\u00e9llos que quieren arrastrar a la comunicaci\u00f3n hacia un\u00a0<em>status<\/em> estricto de ciencia, con un objeto rigurosamente definido y metodolog\u00edas de investigaci\u00f3n expl\u00edcitas, a punto tal de permitir que se confirmen o refuten los experimentos ya realizados &#8211; o incluso los descubrimientos que se van anunciando.<\/p>\n<p>Del otro lado se perfilaron los estudiosos que prefieren mantener a la comunicaci\u00f3n como un campo de estudios abierto, multidisciplinario, en el interior del cual los medios constituyen el objeto m\u00e1s visible para su abordaje, pero que, no obstante, estar\u00eda muy lejos de ser un tema exclusivo. Estos investigadores entienden tambi\u00e9n que la prisa y la ansiedad para encuadrar a la comunicaci\u00f3n como una ciencia en el sentido estricto, por razones m\u00e1s institucionales que otra cosa, acaban cercenando un debate cient\u00edfico fecundo y ciertamente internacional, que a\u00fan se encuentra en el estadio de la exposici\u00f3n de las diferencias, y por ello, no ha alcanzado todav\u00eda la madurez indispensable para llegar a un consenso.<\/p>\n<p>Entre un extremo y otro &#8211; tal como pudo confirmarse tambi\u00e9n en el Seminario de Epistemolog\u00eda -, hay lugar para visiones m\u00e1s sutiles, como la de Muniz Sodr\u00e9, coordinador del posgrado en comunicaci\u00f3n de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), que plantea tomar a la comunicaci\u00f3n como una ciencia, pero no a la manera de las ciencias exactas o biol\u00f3gicas, como un conocimiento exacto y universal, &#8220;sino en el sentido del discurso bien estructurado, del lenguaje bien hecho, capaz por tal motivo de ser reconocido por la comunidad, rescatado de Kant y de los fil\u00f3sofos sensualistas del siglo XVIII&#8221;.<\/p>\n<p><strong>Intelectuales colectivos<br \/>\n<\/strong>De todas maneras, las divergencias no se agotan en la versi\u00f3n propia del dilema hamleteano que los comunic\u00f3logos se han planteado. Las mismas tienen tambi\u00e9n que ver, tal como destaca Maria Immacolata Lopes, coordinadora del posgrado de la ECA-USP, con otra indagaci\u00f3n crucial, a saber: al fin de cuentas, \u00bfcu\u00e1l es el objeto de estudio de la comunicaci\u00f3n, ya sea que \u00e9ste haga o no a la constituci\u00f3n de una ciencia? Esta pregunta, que parece ordenar a los grupos de diferente modo que como los acomodan las disputas en torno al\u00a0<em>status<\/em> cient\u00edfico de la comunicaci\u00f3n, recibe respuestas diversas, tanto con relaci\u00f3n a su contenido como en el tono, que oscila entre una visible dubitaci\u00f3n y una convicci\u00f3n m\u00e1s profunda. En ese sentido, ser\u00edan los medios y la vinculaci\u00f3n social, y todas las relaciones de comunicaci\u00f3n humana, incluso las interpersonales, el sentido de actualidad, de presente continuo, que los medios de comunicaci\u00f3n de masas cargan y difunden, etc., etc.<\/p>\n<p>En medio a ese enmara\u00f1ado de visiones y discursos, el profesor Octavio Ianni, de 76 a\u00f1os, un respetado decano de la sociolog\u00eda nacional y actualmente vinculado al posgrado en comunicaci\u00f3n de la ECA-USP, se sinti\u00f3 c\u00f3modo como para quejarse ante lo que \u00e9l sinti\u00f3 durante el seminario como la ausencia de un personaje fundamental en el debate: &#8220;Las corporaciones y los conglomerados de medios, poderosos y sofisticad\u00edsimos intelectuales colectivos&#8221;.<\/p>\n<p>Ianni lanz\u00f3 su queja en la mesa redonda especial sobre &#8220;el futuro del campo de la comunicaci\u00f3n&#8221;, que clausur\u00f3 el seminario, tras cuestionar al auditorio acerca de qu\u00e9 se estaba debatiendo realmente all\u00ed cuando se hablaba de comunicaci\u00f3n, y luego de recordar did\u00e1cticamente que, &#8220;en su acepci\u00f3n m\u00e1s general, la comunicaci\u00f3n es constitutiva y constituyente de la sociedad, y todas las relaciones sociales involucran o est\u00e1n involucradas en la comunicaci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>Una vez establecido esto, Ianni observ\u00f3 que existen formas particulares en ese fen\u00f3meno universal que es la comunicaci\u00f3n, que adquieren relevancia en la pol\u00edtica, la econom\u00eda, la cultura, etc. &#8220;Y existe una forma especial, la de los medios, que abarca a los medios y a las empresas, a las corporaciones y a los conglomerados, que integran intr\u00ednsecamente el proceso de globalizaci\u00f3n. Dicha forma involucra a intelectuales, artistas y t\u00e9cnicos, y compone as\u00ed un vasto intelectual colectivo que forma la consciencia social de las personas.&#8221;<\/p>\n<p>A decir verdad, Immacolata Lopes ya hab\u00eda destacado la preocupaci\u00f3n con las pr\u00e1cticas de los medios, que atraviesan &#8220;qui\u00e9rase o no&#8221; el campo de la comunicaci\u00f3n. &#8220;Pero, \u00bfy la teor\u00eda?&#8221;, interrog\u00f3 Lopes. En un \u00e1rea en la cual las reflexiones contin\u00faan vali\u00e9ndose b\u00e1sicamente de las actualizaciones de Adorno y otros pensadores de la Escuela de Francfort, de los estructuralistas y de los estudios culturales, faltan todav\u00eda referentes te\u00f3ricos s\u00f3lidos producidos en el propio pa\u00eds. &#8220;No tenemos a\u00fan en Brasil una cr\u00edtica acad\u00e9mica seria de los medios, de la televisi\u00f3n, de la prensa.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Crisis de crecimiento<br \/>\n<\/strong>Una sensaci\u00f3n posible, para quien observa desde los bordes el debate sobre la comunicaci\u00f3n, luego de atravesar un denso enmara\u00f1ado ret\u00f3rico, es que se est\u00e1 antes que nada frente a una crisis de crecimiento acelerado, con sus t\u00edpicos conflictos de identidad. De tal manera, no es gratuita la frecuencia con cual las palabras legitimaci\u00f3n y autonom\u00eda aparecen en las discusiones de los investigadores del \u00e1rea, como expresi\u00f3n clara del deseo de hacer que la comunicaci\u00f3n pase de la condici\u00f3n de campo menor en el \u00e1mbito de las Humanidades &#8211; en cierta medida al abrigo de las alas extensas de la sociolog\u00eda, la ling\u00fc\u00edstica o la filosof\u00eda &#8211; a la situaci\u00f3n de un respetado campo cient\u00edfico aut\u00f3nomo.<\/p>\n<p>Indiscutiblemente, se est\u00e1 registrando un r\u00e1pido crecimiento. Esto es lo que se verifica cuando se analizan, por ejemplo, los n\u00fameros relativos a los programas de posgrado en comunicaci\u00f3n existentes en el pa\u00eds, registrados en la Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes). Hasta 1997, eran siete programas con producci\u00f3n de investigaciones de alumnos en marcha, y en 1999 dicho n\u00famero hab\u00eda trepado a 13, de acuerdo con el libro\u00a0<em>Teses e Disserta\u00e7\u00f5es em Comunica\u00e7\u00e3o no Brasil (1997-1999): Resumos<\/em>, organizado por Ida Regina Stumpf y S\u00e9rgio Capparelli, ambos de la Universidad Federal de R\u00edo Grande do Sul (UFRGS), y publicado en 2001 por el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) con apoyo de la Capes. Actualmente ya son 18 programas, y ante la Capes se est\u00e1 planteando la creaci\u00f3n de algunos otros.<\/p>\n<p>Claro que, con relaci\u00f3n a las ciencias sociales, que tienen un historial mucho mayor y m\u00e1s consolidado en el \u00e1mbito cient\u00edfico brasile\u00f1o, dicho n\u00famero es a\u00fan modesto. La Asociaci\u00f3n Nacional de Posgrado e Investigaci\u00f3n en Ciencias Sociales (Anpocs) registra nada menos que 65 programas de posgrado en dicha \u00e1rea cient\u00edfica.<\/p>\n<p><strong>Doctores suficientes<br \/>\n<\/strong>En n\u00famero de trabajos, es decir, de disertaciones de maestr\u00eda y tesis de doctorado en comunicaci\u00f3n, los investigadores de R\u00edo Grande do Sul ya mencionados muestran que, entre 1992 y 1996, es decir, en cinco a\u00f1os, se elaboraron 754 trabajos, mientras que en los tres a\u00f1os subsiguientes se produjeron 835. De esta manera, y en t\u00e9rminos medios, se observa un incremento de la producci\u00f3n anual de 151 a 278 trabajos, o sea, un considerable aumento porcentual de poco m\u00e1s del 84%. Y, si por curiosidad, tomamos en cuenta la totalidad de las disertaciones y tesis producidas entre 1972 y 1996 -1.895 trabajos, de acuerdo con el gr\u00e1fico que aparece en\u00a0<em>Produ\u00e7\u00e3o Cient\u00edfica Brasileira em Comunica\u00e7\u00e3o na D\u00e9cada de 1980: An\u00e1lise, Tend\u00eancias, Perspectivas<\/em>, publicaci\u00f3n coordinada por Margarida Maria Krohling Kunsch y Ada de Freitas Maneti Dencker, ambas de la ECA-USP-, llegamos a una producci\u00f3n anual promedio de 79 trabajos para ese largo per\u00edodo, frente a los 278 del per\u00edodo situado entre 1997 y 1999.<\/p>\n<p>De esta manera, el campo de estudios de la comunicaci\u00f3n en Brasil produjo, desde sus albores hasta el a\u00f1o 1999, alrededor de 2.730 trabajos, de los cuales unos 640 correspondieron a tesis doctorales (existen algunas imprecisiones en el gr\u00e1fico mostrado en el trabajo de Margarida Kunsch y Ada Dencker que impiden considerar esos n\u00fameros con absoluta certeza). En otros t\u00e9rminos, m\u00e1s de 600 doctores en comunicaci\u00f3n egresaron en el transcurso del tiempo de institucionalizaci\u00f3n de este campo y, aun cuando buena parte de \u00e9stos se encuentra fuera del \u00e1rea acad\u00e9mica, la producci\u00f3n resultante de ese proceso de formaci\u00f3n ciertamente est\u00e1 lejos de ser desde\u00f1able. Parece natural entonces la actual batalla por la legitimaci\u00f3n y por espacio entablada por los investigadores de la comunicaci\u00f3n en el seno de la comunidad cient\u00edfica nacional.<\/p>\n<p><strong>Est\u00e1 en discusi\u00f3n la excelencia<br \/>\n<\/strong>Resta saber si existe una calidad creciente en la producci\u00f3ncient\u00edfica, correlativa a la expansi\u00f3n cuantitativa. Si se consideran las notas m\u00e1s recientes otorgadas por la Capes a los programas de posgrado en comunicaci\u00f3n, las cosas no son tan sencillas. El programa de la ECA-USP, por ejemplo, cay\u00f3 de una nota 5 a un modesto 3. Cabe registrar que dicho programa se inici\u00f3 en 1972 con la maestr\u00eda y en 1980 instituy\u00f3 el doctorado, del cual han egresado hasta ahora alrededor de 400 doctores. En dicho programa estudian actualmente 670 alumnos en el posgrado, y el mismo cuenta con 110 profesores doctores en su plantilla docente.<\/p>\n<p>Otros programas con mucha historia, como el de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), el de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo (PUC-SP) y el de la Universidad Metodista de S\u00e3o Paulo (UMESP) obtuvieron la calificaci\u00f3n 4. Entretanto, alcanzaron la nota 5 &#8211; la calificaci\u00f3n m\u00e1s alta atribuida al \u00e1rea &#8211; algunos programas de creaci\u00f3n mucho m\u00e1s reciente: el de la Universidad Federal de Bah\u00eda (UFBA), el de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), el de la Federal Fluminense (UFF), el de la UFRGS y el de la Universidad del Valle del R\u00edo dos Sinos (Unisinos). Cabe se\u00f1alar que 6 y 7 son notas otorgadas \u00fanicamente a programas de excelencia con inserci\u00f3n internacional, que no es el caso de ninguno de los programas en comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estas calificaciones, l\u00f3gicamente, suscitaron una dura pol\u00e9mica en torno a los criterios de atribuci\u00f3n de notas, que pasan por la productividad de los profesores y la de los alumnos, el tiempo dedicado a la formaci\u00f3n y la proporci\u00f3n de profesores de referencia con r\u00e9gimen de dedicaci\u00f3n exclusiva en el programa. En la ECA-USP, por ejemplo, que se consider\u00f3 francamente perjudicada, muchos investigadores se vieron compelidos a concluir que la instituci\u00f3n estaba siendo damnificada, debido a la cantidad de profesores jubilados de alt\u00edsima calidad que actualmente est\u00e1n en actividad en el programa (como es el caso Octavio Ianni). Evidentemente, \u00e9stos no tienen la misma productividad, desde el punto de vista meramente cuantitativo, que un joven doctor.<\/p>\n<p>&#8220;Los profesores jubilados constituyen un grupo de excelencia que el programa incorpora gratuitamente, sin ning\u00fan costo. Por lo tanto, cualquier contribuci\u00f3n de \u00e9stos, es decir: una, dos tesis que dirijan simult\u00e1neamente, algunas clases que dicten, todo eso es ganancia. Pero, de acuerdo con la actual l\u00f3gica del sistema, es mejor tener tan solo cinco j\u00f3venes doctores que \u00e9stos mismos y otros cinco grandes profesores que formalmente ya est\u00e1n jubilados&#8221;, se queja el profesor Ismail Xavier, de 55 a\u00f1os, titular de Teor\u00eda e Historia del Cine y coordinador del \u00e1rea de concentraci\u00f3n de cine del programa de la ECA-USP, por ejemplo.<\/p>\n<p>De cierta forma, esta pol\u00e9mica, que ser parece burocr\u00e1tica, es apenas una de las facetas de un debate mucho m\u00e1s amplio, que se extiende hasta las indagaciones radicales sobre el\u00a0<em>status<\/em> de la comunicaci\u00f3n y sobre su objeto. Porque en el marco de \u00e9ste, qui\u00e9nes encabezan el planteo en defensa de la comunicaci\u00f3n como ciencia en el sentido estricto, generalmente tambi\u00e9n se chocan, debido a su encuadre riguroso, con las normas de las entidades de fomento a la investigaci\u00f3n. &#8220;Mi esfuerzo tiende a la eliminaci\u00f3n de la autocomplacencia, que hasta hace poco tiempo reg\u00eda las relaciones de la comunidad cient\u00edfica en el \u00e1rea de la comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Necesitamos docentes calificados y solidez en las l\u00edneas de investigaci\u00f3n, que deben ser entendidas como lugares para la constituci\u00f3n de especialidades, y no solamente como nombres fantas\u00eda&#8221;, dice Wilson Gomes, de 39 a\u00f1os, profesor titular de Teor\u00eda de la Comunicaci\u00f3n en la UFBA. En su calidad de representante de los programas de posgrado en el \u00e1rea de la informaci\u00f3n y de las ciencias de la comunicaci\u00f3n y del de ciencias sociales aplicadas ante el Comit\u00e9 T\u00e9cnico-Cient\u00edfico (CTC) de la Capes, Gomes insiste en que &#8220;el \u00e1rea de la comunicaci\u00f3n debe trabajar; debe terminar con esa man\u00eda de poner su producci\u00f3n fuera de su propia \u00e1rea. La sociedad sabe que estamos hablando de comunicaci\u00f3n de masas; por lo tanto, aqu\u00e9llos que quieran producir una tesis sobre baile, sobre ergonom\u00eda o sobre comunicaci\u00f3n interpersonal deben ingresar a otros programas&#8221;.<\/p>\n<p>Gomes eval\u00faa que la formaci\u00f3n de la Comp\u00f3s, en 1992, fue un factor fundamental para el est\u00edmulo al crecimiento del \u00e1rea de comunicaci\u00f3n, y cree que, de hecho, la misma se est\u00e1 expandiendo r\u00e1pidamente en volumen y en consistencia. Explica que su discurso hacia dentro de la comunidad de comunic\u00f3logos ha sido muy duro, &#8220;porque existen defectos hist\u00f3ricos de constituci\u00f3n del campo de la comunicaci\u00f3n que deben ser corregidos&#8221;. Pero en la Capes, asegura, su posici\u00f3n es de defensa intransigente de la virtud del campo, que &#8220;no puede ser encabezado por gente a la que no le gusta la ciencia y sus exigencias metodol\u00f3gicas&#8221;. Sin acercarse cada vez m\u00e1s a una mentalidad propiamente cient\u00edfica, completa, el riesgo que corre la comunicaci\u00f3n es ser barrida hacia fuera del sistema de fomento a la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>La disputa en casa<br \/>\n<\/strong>El toque ir\u00f3nico y curioso de este debate radica en que el mismo adquiri\u00f3 una expresi\u00f3n muy concreta en la UFBA, la universidad en la cual Gomes trabaja. &#8220;Plantemos la creaci\u00f3n de un grupo multidisciplinario dentro del programa de Comunicaci\u00f3n y Culturas Contempor\u00e1neas para investigar espect\u00e1culos contempor\u00e1neos. El grupo no fue aceptado, a causa de ese nuevo entendimiento estrecho de la comunicaci\u00f3n que se viene difundiendo, y entonces armamos un nuevo programa de posgrado vinculado a la Facultad de Comunicaci\u00f3n (Facom): el Programa Multidisciplinario de Cultura y Sociedad&#8221;, relata Albino Rubim, de 50 a\u00f1os, director de la Facom y ex coordinador del primer programa de posgrado de la facultad. El nuevo programa se encuentra en an\u00e1lisis en la Capes, para su aprobaci\u00f3n por parte del Comit\u00e9 Multidisciplinario.<\/p>\n<p>Rubim &#8211; quien pese a ser doctor en sociolog\u00eda egresado de la USP es un respetado investigador del \u00e1rea de la comunicaci\u00f3n, vinculado a la Facom-UFBA, en donde se gradu\u00f3, desde los a\u00f1os 70 &#8211; asegura que ning\u00fan grupo tiene inter\u00e9s en mantener una actitud beligerante, y expone con tranquilidad sus divergencias conceptuales con Gomes. &#8220;Personalmente no acredito que exista una ciencia de la comunicaci\u00f3n, a la que veo como un \u00e1rea interdisciplinaria, de la cual se puede dar cuenta accionando simult\u00e1neamente a la econom\u00eda, la sociolog\u00eda, la antropolog\u00eda y las teor\u00edas de la comunicaci\u00f3n&#8221;. Rubim acuerda con que, en el seno del \u00e1rea de la comunicaci\u00f3n no puede caber todo, debe procederse a una limpieza &#8220;del basural&#8221;, como dice Gomes.<\/p>\n<p>Pero, &#8220;el cerrar el \u00e1rea y definir que todo aquello que no sea estudio de los medios debe quedar afuera es estrechar demasiado el campo&#8221;, eval\u00faa. Y brinda un ejemplo pr\u00e1ctico: &#8220;\u00bfen que \u00e1rea se debe estudiar, procurar entender, un fen\u00f3meno tal como el que sucede en Bah\u00eda, en donde una m\u00fasica que no ha sido grabada, y no se est\u00e1 escuchando en los medios de comunicaci\u00f3n de masas, de repente es cantada por toda la poblaci\u00f3n?&#8221; Existen por lo tanto, y a su entender, otras formas de comunicaci\u00f3n, que no pasan por los medios y que ser\u00edan objetos leg\u00edtimos del campo de estudios de la comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Rubim destaca incluso que el enlace entre la comunicaci\u00f3n y la cultura podr\u00eda dar un gran impulso al alcance cient\u00edfico del \u00e1rea de la comunicaci\u00f3n. &#8220;Hist\u00f3ricamente, la cultura no tiene due\u00f1o en la universidad brasile\u00f1a. Estuvo ligada a las facultades de Derecho, a las ciencias sociales y m\u00e1s recientemente a la comunicaci\u00f3n; eso, desde el punto de vista de la producci\u00f3n de conocimiento, puede ser muy fecundo&#8221;, dice.<\/p>\n<p>La voz de Muniz Sodr\u00e9, de 60 a\u00f1os, uno de los m\u00e1s respetados pensadores de la comunicaci\u00f3n en Brasil, con teor\u00edas originales, como la que establece que vivimos actualmente en un bios, o en una forma de vida medi\u00e1tica, suministra nuevas dimensiones al debate. &#8220;Veo a la ciencia de la comunicaci\u00f3n como un discurso reflexivo, que debe incorporar el sentido del profesional de los medios, de las \u00e9lites logot\u00e9cnicas&#8221;. \u00c9sta ser\u00eda as\u00ed el discurso de una praxis, simult\u00e1neamente reflexivo y t\u00e9cnico, que tendr\u00eda la ambici\u00f3n de reorientar \u00e9tica y pol\u00edticamente a los propios medios y a los usuarios de los medios. Muniz recuerda que los profesionales de los medios de comunicaci\u00f3n crean continuamente un universo imaginario y real, en el cual la gente vive.<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n que existe una forma de vida virtual, fabricada permanentemente por personas conscientes de tal acto. &#8220;Por eso ese discurso de los medios debe ser reconocido por la comunidad cient\u00edfica, no como su propio discurso, sino como aqu\u00e9l al cual \u00e9sta debe ir: volver a la academia para construir el discurso de la ciencia, que es reflexivo, y entonces ir de nuevo al discurso t\u00e9cnico de los medios, con la ambici\u00f3n de una reorientaci\u00f3n \u00e9tica&#8221;, dice Sodr\u00e9. Y en ello la comunicaci\u00f3n no estar\u00eda, seg\u00fan Sodr\u00e9, obrando de manera distinta que otras ciencias sociales, que hist\u00f3ricamente han crecido atendiendo demandas para potenciar a determinados sujetos sociales, tales como el Estado, los sindicatos, etc.<\/p>\n<p>Y si bien se pueden agregar todav\u00eda m\u00e1s elementos a la discusi\u00f3n de la epistemolog\u00eda de la comunicaci\u00f3n, cabe observar que investigadores de un campo tradicionalmente comprendido por la comunicaci\u00f3n, como el del cine, no pretenden renunciar a una dimensi\u00f3n que consideran esencial para sus reflexiones: el de la est\u00e9tica, entre otras cosas. &#8220;Quienes se abocan al an\u00e1lisis cr\u00edtico del cine no pueden dejar de lado los instrumentos que brindan la teor\u00eda literaria, la historia del arte y el teatro.<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno de masas del cine est\u00e1 fuertemente anclado en la narrativa dram\u00e1tica, y las teor\u00edas de la comunicaci\u00f3n no dan cuenta de ello. Las teor\u00edas surgidas de la escuela de Francfort, o de los Cultural Studies de Birmingham, matan a la est\u00e9tica, un valor que para nosotros est\u00e1 en el centro de nuestras reflexiones&#8221;, dice Ismail Xavier. De all\u00ed el porqu\u00e9 de que Xavier vislumbre los problemas que aparecen por delante, con los encuadres a los cuales se est\u00e1n sometiendo los programas de posgrado en comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Los problemas de identidad<br \/>\n<\/strong>Dicho encuadramiento ser\u00eda innecesario si la nueva generaci\u00f3n de investigadores de comunicaci\u00f3n no tuviera problemas de identidad con el campo en el que act\u00faa, de acuerdo con la visi\u00f3n del profesor Jos\u00e9 Marques de Mello, uno de los primeros investigadores de la comunicaci\u00f3n en Brasil, profesor titular jubilado de la ECA-USP y actual coordinador del programa de posgrado de la Universidad Metodista. &#8220;Se puede hablar de una historia del \u00e1rea de la comunicaci\u00f3n en Brasil y del posgrado a partir de 1972, pero para ser rigurosos, es necesario recordar que este campo se abre a principios de los a\u00f1os 60 con Darcy Ribeiro, en la Universidad de Brasilia&#8221;, dice Marques.<\/p>\n<p>&#8220;Darcy Ribeiro convoc\u00f3 a Pompeu de Souza, a quien consideraba como el m\u00e1s competente periodista brasile\u00f1o&#8221;, y le encargo que estructurase el \u00e1rea de comunicaci\u00f3n de la nueva universidad. Se cre\u00f3 la facultad de comunicaci\u00f3n con base en el modelo de la Universidad de Stanford, con una escuela de periodismo, una escuela de cine, una escuela de radio y televisi\u00f3n y una escuela de publicidad y propaganda; todo muy vinculado al universo real de la comunicaci\u00f3n. En ese mismo momento se dio inicio a un posgrado en la UnB, cuyos alumnos eran los profesores de la carrera de grado, contratados en r\u00e9gimen de 40 horas semanales &#8220;Y eran tanto gente muy experimentada, como Lu\u00eds Beltr\u00e3o y Paulo Em\u00edlio Salles Gomes, como j\u00f3venes talentosos, como Jean Claude Bernardet&#8221;, dice Marques.<\/p>\n<p>Pero la dictadura militar que se instal\u00f3 en el pa\u00eds a partir de 1964 desmantel\u00f3 la experiencia de Brasilia. No obstante, la misma sirvi\u00f3 de base para la creaci\u00f3n de la ECA-USP en 1966, con la organizaci\u00f3n de la graduaci\u00f3n y de un programa de doctorado que aprovechaba la experiencia que algunos se llevaron de la UnB. &#8220;El primer grupo de doctores entreg\u00f3 sus tesis en 1972, que fueron defendidas al iniciarse 1973&#8221;, dice Marques. Sucede que la reforma de la ense\u00f1anza superior llevada a cabo en el pa\u00eds entre 1967 y 1969 termin\u00f3 con el doctorado directo, y la ECA-USP tuvo que organizar un posgrado asentado en las nuevas bases, con la implementaci\u00f3n de la maestr\u00eda en 1972.<\/p>\n<p>El doctorado, en conformidad con el nuevo modelo, llegar\u00eda tan solamente ocho a\u00f1os despu\u00e9s.Existe as\u00ed &#8220;el interregno de la dictadura&#8221;, una discontinuidad pol\u00edtica que perturba desde el comienzo el despliegue de este campo nov\u00edsimo de la comunicaci\u00f3n y, m\u00e1s adelante, un fen\u00f3meno de jubilaciones precoces en la universidad, a partir del final de los a\u00f1os 80, que tambi\u00e9n act\u00faa como un elemento perturbador del sistema. Un campo que ahora, muchos a\u00f1os despu\u00e9s, se ve ante la exigencia de una profunda reflexi\u00f3n acerca de s\u00ed mismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un campo de estudios extiende el debate acerca de la comunicaci\u00f3n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[124],"class_list":["post-76443","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76443","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76443"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76443\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76443"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76443"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76443"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76443"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}