{"id":76460,"date":"2003-01-01T00:00:00","date_gmt":"2003-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/01\/01\/los-limites-del-mar\/"},"modified":"2013-01-21T20:09:40","modified_gmt":"2013-01-21T22:09:40","slug":"los-limites-del-mar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-limites-del-mar\/","title":{"rendered":"Los l\u00edmites del mar"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_96229\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/01\/01\/los-limites-del-mar\/mar-2\/\" rel=\"attachment wp-att-96229\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-96229\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/01\/mar.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/01\/mar.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/01\/mar-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/01\/mar-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">eduardo cesar<\/span><\/a><p class=\"wp-caption-text\">El cangrejo de profundidad: pesa hasta 2 kilos<span class=\"media-credits\">eduardo cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Este a\u00f1o puede ser decisivo para los destinos de la pesca mar\u00edtima en Brasil, especialmente aqu\u00e9lla que se realiza en aguas profundas. Desde ahora y hasta diciembre, una red integrada por 150 especialistas de 40 instituciones nacionales de investigaci\u00f3n comienza a entregar una serie de reportes, que permitir\u00e1n delinear con in\u00e9dita precisi\u00f3n una estrategia para la explotaci\u00f3n y preservaci\u00f3n del a\u00fan poco conocido potencial pesquero de la costa brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>Al concluir los estudios, el gobierno federal, que financia esta iniciativa, que deber\u00e1 consumir m\u00e1s de 15 millones de reales, reunir\u00e1 informaciones que permitir\u00e1n redimensionar y reorientar, siempre que sea necesario, el esfuerzo dedicado a la captura de especies marinas dentro de un \u00e1rea oce\u00e1nica equivalente a poco m\u00e1s del 40% del territorio continental del pa\u00eds. De manera simplificada, esta amplia radiograf\u00eda pretende responder -siempre con los mejores datos cient\u00edfico disponibles, y sin contrariar el principio b\u00e1sico de la explotaci\u00f3n racional de las especies acu\u00e1ticas- a las siguientes indagaciones de \u00edndole pr\u00e1ctica: qu\u00e9, cu\u00e1nto, d\u00f3nde, cu\u00e1ndo y c\u00f3mo pescar dentro de esa enorme franja mar\u00edtima bajo jurisdicci\u00f3n brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>El amplio y ambicioso Programa de Evaluaci\u00f3n del Potencial Sostenible de Recursos Vivos de la Zona Econ\u00f3mica Exclusiva (Revizee), el nombre formal de este proyecto, a\u00fan no ha establecido un veredicto final sobre la situaci\u00f3n de las existencias de los principales tipos de peces y otros animales de valor comercial que habitan el \u00e1rea oce\u00e1nica en cuesti\u00f3n. Aunque la conclusi\u00f3n del proyecto se ha prorrogado para el final de este a\u00f1o, el mismo ya ha producido resultados sobre la situaci\u00f3n de especies de gran inter\u00e9s comercial. Estos datos preliminares muestran que dif\u00edcilmente sea posible hacer que se incremente de manera significativa -y no predatoria- la cantidad de pescados marinos capturado por Brasil en su Zona Econ\u00f3mica Exclusiva (ZEE).<\/p>\n<p>Dicho t\u00e9rmino define un nuevo concepto internacional, en vigor desde 1994, que ordena la utilizaci\u00f3n de los recursos oce\u00e1nicos en una franja que comienza en donde finaliza el mar territorial de un pa\u00eds -a 12 millas n\u00e1uticas de la costa (22 kil\u00f3metros)- y se extiende otras 188 millas n\u00e1uticas (cerca de 350 kil\u00f3metros) mar adentro. En Brasil la ZEE abarca 3,5 millones de kil\u00f3metros cuadrados. Para mantener los derechos exclusivos de explotaci\u00f3n de los recursos en dicha \u00e1rea, el pa\u00eds debe demostrar que tiene capacidad para explotarlos de manera sostenida, sin necesidad de abrir sus aguas a otros pa\u00edses. El programa Revizee surgi\u00f3 en 1997 para servir como gu\u00eda para el accionar brasile\u00f1o en esa nueva e inmensa porci\u00f3n mar\u00edtima. Sus datos iniciales sugieren que los recursos mar\u00edtimos en aguas nacionales que son objeto de pesca sistem\u00e1tica, ya sea en forma industrial o artesanal, se encuentran al l\u00edmite m\u00e1ximo de explotaci\u00f3n econ\u00f3mica, o incluso han transpuesto ese punto.<\/p>\n<p>Se pueden mencionar algunos ejemplos de esa tendencia a la extracci\u00f3n exagerada de los recursos del mar. En la costa sur-sudeste, porci\u00f3n del litoral brasile\u00f1o que empieza en Chu\u00ed, extremo sur de R\u00edo Grande do Sul, y se extiende hasta el Cabo de S\u00e3o Tom\u00e9, en el norte de R\u00edo de Janeiro, los resultados de los estudios sobre el potencial de captura de tres especies de relevancia econ\u00f3mica -el rape o pejesapo (<em>Lophius gastrophysus<\/em>), el &#8216;batata&#8217; (<em>Lopholatillus villarii<\/em>) y el cangrejo de las profundidades (del g\u00e9nero\u00a0<em>Chaceon<\/em>)- recomiendan la disminuci\u00f3n de la pesca de dichos recursos. &#8220;Muchas veces, los barcos pesqueros descubren nuevas existencias de una especie en una regi\u00f3n y empiezan a explotarla tan r\u00e1pidamente que ni siquiera tenemos tiempo de estudiar en detalle el volumen de esos recursos&#8221;, dice Carmen Rossi-Wongtschowski, del Instituto Oceanogr\u00e1fico de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IO\/ USP), coordinadora del Revizee en esa franja del litoral, de donde sale la mitad del total de pescados marinos capturados en Brasil.<\/p>\n<p>Un poco m\u00e1s arriba, en la fracci\u00f3n central de la costa brasile\u00f1a, ubicada entre el Cabo de S\u00e3o Tom\u00e9 y Salvador, el panorama no es muy distinto. El an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n de las diez especies m\u00e1s explotadas en los fondos de los arrecifes y bancos coralinos tambi\u00e9n ha revelado datos preocupantes. &#8220;Nuestros modelos num\u00e9ricos y matem\u00e1ticos indicaron que ocho de esas especies est\u00e1n siendo plenamente explotadas o superexplotadas econ\u00f3micamente&#8221;, dice el bi\u00f3logo marino Jean Valentin, de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), coordinador de los trabajos realizados en ese tramo de la costa brasile\u00f1a. Aun en los casos de dos especies que todav\u00eda exhiben aparentemente alg\u00fan potencial extra de explotaci\u00f3n -el dorado (<em>Coryphaena hyppurus<\/em>) y el jurel o serviola (<em>Seriola dumerilli<\/em>)-, los investigadores no creen que est\u00e9n dadas las condiciones para elevar sus niveles de captura.<\/p>\n<p>Subiendo todav\u00eda m\u00e1s, a lo largo de la plataforma mar\u00edtima de los restantes estados del nordeste, en donde la pesca sigue siendo fundamentalmente artesanal, los datos tampoco dan margen para un incremento de la actividad pesquera. &#8220;Contamos con peces de calidad en la regi\u00f3n, pero la cantidad de recursos es escasa&#8221;, sintetiza Ros\u00e2ngela Lessa, de la Universidad Federal Rural de Pernambuco (UFRPE), encargada de la din\u00e1mica de las poblaciones y de la evaluaci\u00f3n de las existencias en la costa nordeste, que se extiende desde Salvador hasta la desembocadura del r\u00edo Parna\u00edba, en el l\u00edmite entre los estados de Piau\u00ed y Maranh\u00e3o, y abarca los archipi\u00e9lagos de Fernando de Noronha, S\u00e3o Pedro y S\u00e3o Paulo y el Atol\u00f3n de las Rocas. &#8220;De los peces explotados econ\u00f3micamente en la actualidad, como en los casos de los rojos y el dorado, ninguno debe ser pescado m\u00e1s de lo que se lo est\u00e1 haciendo actualmente&#8221;.<\/p>\n<p>En la costa norte, que extiende desde la desembocadura del r\u00edo Parna\u00edba hasta el r\u00edo Oiapoque, en Amap\u00e1, los recursos marinos est\u00e1n igualmente con sus poblaciones bajo presi\u00f3n, como resultado de la pesquer\u00eda excesiva. &#8220;Todo se encuentra en su l\u00edmite m\u00e1ximo: tanto la captura industrial del langostino o camar\u00f3n rosado (especies del g\u00e9nero\u00a0<em>Penaeus<\/em>), de la piramutaba (<em>Brachyplatystoma vaillantti<\/em>) y del pargo (<em>Pagrus pagrus<\/em>), como la artesanal de la pescada amarilla y del guarijuba (<em>Tachysurus luniscutis<\/em>)&#8221;, dice Rosalia Cutrim Souza, de la Facultad de Ciencias Agrarias de Bel\u00e9m, una de las investigadoras del Revizee que act\u00faan en la costa norte.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Rosalia, la flota destinada a la explotaci\u00f3n industrial del langostino rosado suma 200 embarcaciones, pero no deber\u00eda sobrepasar las 150. La pesca profesional de la piramutaba -el bagre de agua dulce y la salobra, de hasta 1,2 metros, que ya lleg\u00f3 a ser la tercera especie m\u00e1s pescada en el pa\u00eds en importancia- estaba tan descontrolada que, del 1\u00ba de octubre al 30 de noviembre del a\u00f1o pasado, el Ibama instituy\u00f3 por primera vez la veda de la especie en la desembocadura del Amazonas. La veda es la prohibici\u00f3n de la pesca de una especie en la \u00e9poca m\u00e1s importante para su reproducci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el marco del Revizee, m\u00e1s de 30 tipos de peces y crust\u00e1ceos son objeto de estudios para determinar el tama\u00f1o de sus poblaciones en puntos variados de la costa brasile\u00f1a, y para verificar si se dan las condiciones para el incremento de su pesca o si en realidad es necesario restringirla a\u00fan m\u00e1s. Los cient\u00edficos han dado preferencia a especies poco investigadas.<\/p>\n<p>Esta elecci\u00f3n lleva a que recursos de gran importancia comercial, que ya han sido objeto de innumerables trabajos cient\u00edficos, como la sardina en la costa sur-sudeste y la langosta en el nordeste, no vuelvan a ser objeto de trabajos detallados del Revizee. Pero ocurre que tanto las existencias de sardinas como las de langostas est\u00e1n sufriendo una acentuada merma debido a la captura excesiva. La cantidad de sardinas retirada de las aguas de la costa sudeste cay\u00f3 de 200 mil toneladas anuales a finales de la d\u00e9cada del 70 a cerca de 20 mil toneladas en 2000. Y especies pescadas en aguas internacionales, como el at\u00fan, tambi\u00e9n han quedado almargen de los trabajos del Revizee.<\/p>\n<p>Claro que, para contrabalancear el cuadro de agotamiento de los recursos pesqueros explotados en demas\u00eda actualmente, los investigadores del Revizee han descubierto existencias hasta ahora desconocidas de nuevas o antiguas especies marinas. Uno de los puntos salientes del proyecto es precisamente el hecho de impulsar estudios sobre los recursos mar\u00edtimos existentes en profundidades pr\u00e1cticamente inexploradas por la ciencia nacional. &#8220;Nunca hab\u00edamos trabajado por debajo de los 200 metros de profundidad, y en algunos casos, ahora hemos llegado hasta los 1.800 metros&#8221;, comenta Carmen Wongtschowski. &#8220;Gracias al Revizee, contamos actualmente con una mejor fotograf\u00eda de toda esa regi\u00f3n&#8221;. El proyecto ha contribuido decisivamente para obtener un mejor mapeamiento de los llamados recursos demersales de la costa brasile\u00f1a: los peces y otros seres que viven cerca del fondo del oc\u00e9ano (las especies que permanecen m\u00e1s cerca de la superficie del agua se denominan pel\u00e1gicas).<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos de nuevas existencias, algunos resultados de esta in\u00e9dita prospecci\u00f3n de fondo ya saltan a la vista. En la costa sur-sudeste, por ejemplo, llama la atenci\u00f3n la existencia de un stock estimado en un mill\u00f3n de toneladas anuales de\u00a0<em>Maurolicus stehmani<\/em>, el popular pez linterna. Dicha especie, de apenas 5 cent\u00edmetros de largo, carece de valor comercial, pero debido a que es el alimento com\u00fan de los atunes, es un indicador de la posibilidad de grandes card\u00famenes de esos valiosos peces. En el nordeste, tambi\u00e9n fueron identificadas poblaciones a\u00fan no explotadas econ\u00f3micamente de los llamados cangrejos de profundidad, de una especie del g\u00e9nero\u00a0<em>Chaceon<\/em>, el mismo de los cangrejos hallados en grandes cantidades y capturados en la regi\u00f3n sur-sudeste.<\/p>\n<p>En la porci\u00f3n central de la costa, cruceros de investigaci\u00f3n exploraron aguas de una profundidad de entre 60 y 750 metros, que hicieron posible el descubrimiento de existencias de &#8216;batata&#8217;, abadejo o negrillo (<em>Epinephelus niveatus<\/em>), catu\u00e1 (<em>Cephalopholis fulva<\/em>) y pargo criolloo lunar (<em>Lutjanus analis<\/em>). &#8220;Pero ac\u00e1 los niveles de rendimiento de esas especies son considerablemente m\u00e1s bajos que los que se obtienen en la costa sur-sudeste y en otras partes del mundo&#8221;, dice Paulo Alberto Silva da Costa, de la Universidad de R\u00edo de Janeiro (Unirio), responsable del \u00e1rea de din\u00e1mica pesquera del Revizee en la costa central. &#8220;Por eso no representan una posibilidad concreta de incremento de la flota (pesquera) local, que las explota de manera artesanal.&#8221;<\/p>\n<p>Brasil retira actualmente alrededor de 470 mil toneladas anuales de pescado, incluidos all\u00ed los crust\u00e1ceos y moluscos. Si se suman a ello los recursos de origen fluvial y los proyectos de acuicultura de agua dulce y salada, ese n\u00famero asciende a 840 mil toneladas anuales de pescado. \u00bfY eso es poco o es mucho? Basta decir que toda la producci\u00f3n brasile\u00f1a es alrededor de cinco veces menor que la de Chile y menos de un d\u00e9cimo de la de Per\u00fa, pa\u00edses con grandes existencias de pescado. Contando desde las diminutas canoas hasta los barcos de gran porte, la flota pesquera brasile\u00f1a cuenta con cerca de 25 mil embarcaciones, sin contar los 50 barcos que componen la flota arrendada, integrada por buques extranjeros que operan legalmente en el pa\u00eds, contratados por la industria pesquera local.<\/p>\n<p>Alrededor de 800 mil personas trabajan en el sector pesquero brasile\u00f1o, sobre el cual existen escasos datos relativos a su facturaci\u00f3n total. Con todo, se sabe que en 2001 ese segmento de la econom\u00eda produjo un super\u00e1vit en su balanza comercial del orden de los 25 millones de d\u00f3lares -las exportaciones de pescado sumaron 270 millones de d\u00f3lares, y las importaciones se ubicaron en alrededor de 245 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Es probable que el peso del sector pesquero nacional sea un poco mayor de lo que se desprende de las estad\u00edsticas disponibles. Los n\u00fameros referentes a la captura artesanal, en peque\u00f1a escala, realizada en la zona cercana a la costa por las comunidades locales, son en general subestimados. &#8220;El caso de R\u00edo de Janeiro es paradigm\u00e1tico con relaci\u00f3n a lo que sucede en todo el pa\u00eds&#8221;, dice Carmen Wongtschowski. &#8220;Los trabajos realizados en el litoral norte del estado de R\u00edo de Janeiro y en la Bah\u00eda de Guanabara demuestran que los datos de desembarque representan tan solo alrededor del 30% de lo que se saca efectivamente del mar&#8221;. Pero, para fines oficiales, lo que cuenta es la cifra disponible, de 840 mil toneladas anuales. De cualquier manera, el consumo de pescado en el pa\u00eds es bajo: alrededor de 6 kilos anuales per c\u00e1pita; es decir, unas seis veces menor que el de carne bovina y de pollo, las carnes m\u00e1s apreciadas.<\/p>\n<p>Los ne\u00f3fitos, sin s\u00f3lidos conocimientos oceanogr\u00e1ficos, no entienden c\u00f3mo puede ser que Brasil, con un litoral de cerca de 8 mil kil\u00f3metros de extensi\u00f3n, no es una naci\u00f3n pesquera por excelencia. Pero las aguas brasile\u00f1as, aunque son ricas en biodiversidad, no re\u00fanen condiciones que permitan la existencia de muchos peces. Debido a una serie de peculiaridades, tales como la presencia de menos nutrientes que los hallados en las aguas templadas, no hay grandes card\u00famenes a lo largo del litoral brasile\u00f1o. \u00c9se es un dato inmutable de la realidad pesquera nacional, que explica en parte el modesto tama\u00f1o del sector.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfexisten perspectivas reales de crecimiento de la pesca en el pa\u00eds sin presionar sobre las existencias de las especies marinas? Pocas y limitadas, de acuerdo con los especialistas. Cuando se inici\u00f3 el Revizee, en 1997, se estimaba que el potencial pesquero de la ZEE brasile\u00f1a fuese alrededor de 1,5 millones de toneladas de pescado por a\u00f1o. En t\u00e9rminos de pesquer\u00eda costera, generalmente artesanal, la exploraci\u00f3n se encuentra en su l\u00edmite m\u00e1ximo. &#8220;Con relaci\u00f3n a los recursos de aguas profundas, por debajo delos 200 metros, existe alguna posibilidad de crecimiento, pero en niveles que jam\u00e1s superar\u00e1n las 100 mil toneladas&#8221;, opina F\u00e1bio Hazin, de la Universidad Federal Rural de Pernambuco (UFRPE), coordinador del Revizee en la costa nordeste.<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n a la captura de peces que viven en aguas oce\u00e1nicas m\u00e1s cercanas a la superficie (pel\u00e1gicos), tales como los atunes, agujones, tiburones, ancho\u00edtas y calamares, Hazin cree que el aumento puede ser un poco m\u00e1s significativo. &#8220;Pero, de cualquier manera, no creo que logremos llegar a la marca de 1,5 millones de toneladas anuales de pescado&#8221;, afirma el investigador de la UFRPE.<\/p>\n<p>Una salida puede ser pescar en otras regiones, como la Ant\u00e1rtida o el Atl\u00e1ntico Norte. Otra alternativa ser\u00eda invertir en la cr\u00eda de peces en agua dulce y salada. &#8220;Pero el crecimiento de la acuicultura se da de manera desordenada, sin una planificaci\u00f3n adecuada, que tenga en cuenta los procesos biol\u00f3gicos, hidrol\u00f3gicos, sociales y econ\u00f3micos relativos a su \u00e1rea de implantaci\u00f3n&#8221;, acota Carmen Wongtschowski.<\/p>\n<p><em><strong>V\u00edctimas de la carrera del oro<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em>La disminuci\u00f3n del tama\u00f1o de las existencias de dos recursos intensamente explotados en la costa sur-sudeste de Brasil -el cangrejo de profundidad y el rape o pejesapo- ilustra de manera casi que did\u00e1ctica el tipo de relaci\u00f3n que la industria pesquera nacional suele mantener con la especies marinas de valor comercial. Las historias de esas dos nuevas &#8216;vedettes&#8217; de la pesca de exportaci\u00f3n realizada en aguas profundas son bastante parecidas y representativas de la carrera del oro (t\u00e9rmino empleado por algunos cient\u00edficos), que transcurre en el mar siempre que alguien &#8220;descubre&#8221; un pez o un crust\u00e1ceo valioso, aparentemente abundante y hasta entonces poco o nada explotado econ\u00f3micamente. El cangrejo y el pejesapo (o rape, o tamboril), casi desconocidos de los consumidores brasile\u00f1os, pero muy apreciados en el exterior, empezaron a ser capturados de manera m\u00e1s sistem\u00e1tica en la segunda mitad de la d\u00e9cada pasada.<\/em><\/p>\n<p><em>En conjunto, el stock promedio de las dos especies de cangrejo de profundidad -el\u00a0Chaceon notialis\u00a0y el\u00a0Chaceon ramosae, crust\u00e1ceos que pueden pesar m\u00e1s de 2 kilos e integran ese tipo de recurso en la costa sur-sudeste- es de 23,6 mil toneladas, de acuerdo con Alessandro Athi\u00ea, estudiante de doctorado del Instituto Oceanogr\u00e1fico de la USP, que realiz\u00f3 un trabajo espec\u00edfico sobre ese cangrejo. &#8220;De acuerdo a nuestros c\u00e1lculos, la explotaci\u00f3n racional de esa poblaci\u00f3n equivale al retiro anual de 1.150 toneladas de cangrejo, como m\u00e1ximo&#8221;, dice Athi\u00ea, que en 1999 pas\u00f3 un mes en el barco japon\u00e9s Kimpo Maru, el mayor de los cinco buques arrendados que se dedican actualmente a la captura de ese crust\u00e1ceo en aguas brasile\u00f1as.<\/em><\/p>\n<p><em>La recomendaci\u00f3n de los informes del Revizee choca con la realidad, pues solamente Kimpo Maru retira cada 12 meses esa cantidad de cangrejo. Actualmente la captura de esa especie se lleva a cabo con gran eficacia, generalmente en profundidades superiores a los 200 metros, con el auxilio de un tipo de trampa circular llamada &#8216;covo&#8217;. &#8220;Para complicar a\u00fan m\u00e1s ese cuadro, el stock de cangrejos de la especie\u00a0C. notialis, hallada en el extremo sur del pa\u00eds, es compartido con Uruguay&#8221;, comenta Athi\u00ea.<\/em><\/p>\n<p><em>El caso del pejesapo -tan feo como delicioso, como aseguran aqu\u00e9llos que, al igual que los europeos, ya ha probado la carne de esa extra\u00f1a exquisitez marina, que puede superar el medio metro de largo- es igualmente preocupante. Un trabajo llevado a cabo por investigadores de la Universidad del Valle do Itaja\u00ed (Univali), instituci\u00f3n privada de Santa Catarina, estim\u00f3 que la existencias promedio de\u00a0Lophius gastrophysus\u00a0en la costa sur-sudeste eran de 61 mil toneladas hace dos a\u00f1os. Seg\u00fan dicho estudio, alrededor de 8.600 toneladas de rape, aproximadamente un 15% de la poblaci\u00f3n total de la especie, fueron capturadas en una sola temporada, en 2001.<\/em><\/p>\n<p><em>Otra estimaci\u00f3n, efectuada por bi\u00f3logos involucrados en el Revizee, se\u00f1ala que la cantidad de esos recursos en el mismo tramo del litoral es a\u00fan menor. Con base en esos dos estudios, al final del a\u00f1o pasado, cient\u00edficos, industriales y el Ministerio de Agricultura, que legisla la actividad pesquera, arribaron a un consenso para disminuir la pesca predatoria del rape. Entre las medidas acordadas se destacan la imposici\u00f3n de un l\u00edmite de 1.500 toneladas para la captura de ese recurso en 2003 y la demarcaci\u00f3n de dos zonas de exclusi\u00f3n, en las cuales no se podr\u00e1 extraer la especie, normalmente pescada con redes de arrastre y otras variedades de redes, en profundidades que superan los 200 metros.<\/em><\/p>\n<p><em>Para estimar la dimensi\u00f3n de las existencias de una especie y la cantidad de dicha poblaci\u00f3n que puede ser pescada anualmente en forma sostenible, los investigadores del Revizee producir\u00e1n o relevar\u00e1n una serie de datos biol\u00f3gicos sobre cada recurso analizado. Es necesario conocer, por ejemplo, su expectativa de vida, su ciclo reproductivo, los sitios de desove y el h\u00e1bitat preferido, entre otras informaciones relevantes. De acuerdo con los especialistas, tambi\u00e9n es imprescindible disponer de un conocimiento minucioso sobre el grado de eficiencia de los m\u00e9todos de pesquer\u00eda utilizados para apoderarse de cada recurso. Esto puede obtenerse mediante el an\u00e1lisis de los datos oficiales de captura de la especie estudiada o con informaciones recolectada sin situ\u00a0por cient\u00edficos que participan de cruceros de investigaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio muestra la excesiva explotaci\u00f3n de los recursos pesqueros en Brasil","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[101],"class_list":["post-76460","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76460","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76460"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76460\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76460"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76460"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76460"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76460"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}