{"id":76466,"date":"2003-01-01T00:00:00","date_gmt":"2003-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/01\/01\/se-duplican-los-riesgos\/"},"modified":"2013-01-21T20:18:05","modified_gmt":"2013-01-21T22:18:05","slug":"se-duplican-los-riesgos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/se-duplican-los-riesgos\/","title":{"rendered":"Se duplican los riesgos"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_96287\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/01\/01\/se-duplican-los-riesgos\/risco\/\" rel=\"attachment wp-att-96287\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-96287\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/01\/risco.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"241\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/01\/risco.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/01\/risco-120x96.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/01\/risco-250x201.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">PAULO EDUARDO BODZIAK<\/span><\/a><p class=\"wp-caption-text\">Sonho e Realidade de um Depressivo Paulo Eduardo Bodziak<span class=\"media-credits\">PAULO EDUARDO BODZIAK<\/span><\/p><\/div>\n<p>De un momento a otro se pasa del infierno al para\u00edso: una sensaci\u00f3n de impotencia, apat\u00eda y tristeza profunda se transforma en un estado de euforia, entusiasmo y optimismo. En la actualidad, cuando ya se sabe que existen por lo menos 30 genes asociados a enfermedades mentales, nadie con buen juicio osar\u00eda decir que ha encontrado el gen responsable de tales oscilaciones bruscas del humor, t\u00edpicas del trastorno bipolar, conocido hasta hace poco tiempo como psicosis man\u00edaco-depresiva.<\/p>\n<p>Tampoco ser\u00eda prudente anunciar el origen gen\u00e9tico de las alucinaciones, del pensamiento desordenado y de la sensaci\u00f3n de persecuci\u00f3n, que son indicios de la esquizofrenia, otro problema psiqui\u00e1trico igualmente grave.\u00a0Pero un grupo de investigadores de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) ha descubierto que una alteraci\u00f3n muy simple en un gen duplica el riesgo de desarrollar uno de esos dos trastornos mentales. Cada uno de \u00e9stos se manifiesta en alrededor de un 1% de la poblaci\u00f3n mundial. En Brasil se calcula que existen 800 mil esquizofr\u00e9nicos y un n\u00famero similar de bipolares.<\/p>\n<p>Al combinar las descripciones de los genes del genoma humano reunidas en bancos de datos internacionales con las informaciones provenientes de pacientes atendidos en el Instituto de Psiquiatr\u00eda de la USP, el grupo de investigadores paulistas constat\u00f3 que una versi\u00f3n ligeramente diferente del gen ALOX12, facilita el desarrollo del trastorno bipolar y de la esquizofrenia, probablemente debido a que intensifica la muerte de las neuronas (las c\u00e9lulas nerviosas), uno de los signos caracter\u00edsticos no solamente de \u00e9stas, sino tambi\u00e9n de otras enfermedades psiqui\u00e1tricas.<\/p>\n<p>&#8220;Se observa el desencadenamiento de una respuesta del organismo, que lleva a la muerte neuronal en los momentos de crisis m\u00e1s aguda de todas las enfermedades neurodegenerativas&#8221;, afirma Emmanuel Dias Neto, uno de los autores del estudio. Id\u00e9ntico proceso ocurre tambi\u00e9n en el mal de Alzheimer, una enfermedad que da\u00f1a fundamentalmente a las neuronas vinculadas a la memoria, y afecta a alrededor de 1,2 millones de personas en Brasil.<\/p>\n<p><strong>Prevenci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>A medida que van torn\u00e1ndose m\u00e1s claras las alteraciones gen\u00e9ticas y bioqu\u00edmicas que llevan a la p\u00e9rdida m\u00e1s o menos intensa del sentido de realidad, uno de los signos t\u00edpicos de las enfermedades psiqui\u00e1tricas, se hace posible pensar en diagn\u00f3sticos previos, realizados a\u00fan durante la infancia, como es el caso de la prueba del tal\u00f3n, realizada desde hace d\u00e9cadas para detectar en los reci\u00e9n nacidos el hipotiroidismo cong\u00e9nito y la fenilcetonuria, dos enfermedades resultantes de problemas metab\u00f3licos, que ocasionan deficiencia mental si no son tratadas a tiempo. &#8220;Con los progresos de la biolog\u00eda molecular&#8221;, dice el psiquiatra Wagner Gattaz, otro coordinador de la investigaci\u00f3n, &#8220;esperamos que sea posible, poco a poco, detectar los subgrupos gen\u00e9ticos de riesgo, adem\u00e1s de detectar y prevenir la enfermedad antes que \u00e9sta aparezca.&#8221;<\/p>\n<p>La alteraci\u00f3n encontrada en el referdo gen -llamado ALOX12, a causa de la enzima que produce, la araquidonato 12-lipoxigenasa- es un ejemplo de intercambio de un \u00fanico nucle\u00f3tido, tal como se denomina a cada una de las cuatro bases nitrogenadas o letras qu\u00edmicas que forman el ADN: A (adenina), T (timina), C (citosina) y G (guanina). Cuando se concreta ese tipo de reemplazo, conocido como polimorfismo de nucle\u00f3tidos \u00fanicos o SNPs, una A puede ocupar el lugar de una G, por ejemplo. Una alteraci\u00f3n de este tipo puede parecer insignificante si se considera que el genoma humano tiene 3 mil millones de pares de esas bases, pero ya es suficiente como para alterar uno de los amino\u00e1cidos constituyentes de una prote\u00edna. Ese simple intercambio puede alterar no solamente la estructura, sino tambi\u00e9n la funci\u00f3n de la prote\u00edna, y causar problemas en el funcionamiento del organismo.<\/p>\n<p><strong>Intercambio perjudicial<br \/>\n<\/strong>Gattaz, Dias Neto y la posdoctoranda C\u00edntia Fridman constataron que \u00e9se es precisamente el caso del gen ALOX12. Descubrieron que un intercambio de bases -sali\u00f3 una guanina y entr\u00f3 una adenina- deriva en el reemplazo del amino\u00e1cido arginina -tal como estaba previsto en la receta original de la prote\u00edna- por la glutamina. Como posible consecuencia, se modifica la acci\u00f3n de la enzima construida con esos amino\u00e1cidos, fundamental para el control de la apoptosis, la muerte celular programada que regula buena parte de los procesos de crecimiento, desarrollo y metabolismo del organismo. Aparentemente, las mayores perjudicadas a causa esa modificaci\u00f3n, seg\u00fan Dias Neto, son las neuronas sanas, que no deber\u00edan morir, pero pueden acabar siendo condenadas y abriendo las puertas a la enfermedad.<\/p>\n<p>Luego de trabajar durante dos a\u00f1os en el Instituto Ludwig en el Proyecto Genoma Humano del C\u00e1ncer, financiado por la FAPESP y concluido en 2001, Dias Neto se traslado al Instituto de Psiquiatr\u00eda de la USP, por invitaci\u00f3n de Gattaz. Por m\u00e1s de una raz\u00f3n, r\u00e1pidamente se interes\u00f3 en el ALOX12. Ya se sab\u00eda que ese gen podr\u00eda influir en la respuesta al litio en pacientes con trastorno bipolar. El litio es uno de los medicamentos m\u00e1s eficientes en el control de las crisis de la enfermedad -lo que convert\u00eda al referido gen en un candidato interesante para entender los mecanismos moleculares del trastorno. Asimismo, dicho gen se encuentra frecuentemente activo en el tejido cerebral humano -un motivo extra para convertirlo en sospechoso.<\/p>\n<p>El grupo de la USP analiz\u00f3 el ADN de los gl\u00f3bulos blancos extra\u00eddos de la sangre de 164 portadores del trastorno y de 148 personas normales, en busca de polimorfismos del ALOX12, y constat\u00f3 que el reemplazo de la glutamina por la arginina duplicaba el riesgo de desarrollar la enfermedad, y por ello convirti\u00f3 al polimorfismo del ALOX12 en un factor de riesgo importante para el surgimiento de enfermedades neuropsiqui\u00e1tricas. De acuerdo con Dias Neto, los an\u00e1lisis que se est\u00e1n realizando con otro grupo de pacientes, en este caso portadores de esquizofrenia, muestran una vinculaci\u00f3n muy similar entre el polimorfismo y las manifestaciones cl\u00ednicas de la enfermedad.<\/p>\n<p><strong>Mol\u00e9culas asociadas<br \/>\n<\/strong>La investigaci\u00f3n, financiada por la FAPESP y por la Asociaci\u00f3n de Beneficencia Alzira Denise Hertzog Silva, revel\u00f3 otro fen\u00f3meno: el riesgo de desarrollar la enfermedad se duplica con tan solo una copia alterada del gen hallada en el cromosoma proveniente del padre o de la madre (cada c\u00e9lula contiene dos copias de cada cromosoma, una de cada progenitor). &#8220;Probablemente&#8221;, sugiere Dias Neto, &#8220;esas prote\u00ednas act\u00faen \u00fanicamente cuando se asocian bajo la forma de un d\u00edmero (<em>dos mol\u00e9culas del mismo tipo unidas<\/em>)&#8221;. Seg\u00fan el investigador, es posible que copias diferentes de la prote\u00edna, originadas por genes de cromosomas distintos, no logren asociarse correctamente y comprometan el normal funcionamiento de la prote\u00edna.<\/p>\n<p>De acuerdo con Gattaz, la influencia de factores gen\u00e9ticos en ambos problemas ya ha sido perfectamente definida. Estudios anteriores, realizados sobre todo en Estados Unidos e Inglaterra con gemelos (con la misma carga gen\u00e9tica), demostraron que, si uno de los hermanos presenta una de estas enfermedades, el otro tiene un 50% de posibilidades de desarrollarla tambi\u00e9n, mientras que la incidencia de la esquizofrenia o el trastorno bipolar en la poblaci\u00f3n mundial no supera el 1%. Por tal motivo ya nadie se arriesga a decir que hall\u00f3 &#8216;el gen&#8217; causante de un problema u otro: los genes asociados con las enfermedades mentales se encuentran distribuidos en al menos 11 de los 23 pares de cromosomas. &#8220;Lo m\u00e1s probable&#8221;, afirma Gattaz, &#8220;es que la esquizofrenia, por ejemplo, no sea una sola enfermedad, sino m\u00e1s bien un s\u00edndrome, con varias causas biol\u00f3gicas diferentes&#8221;.<\/p>\n<p>Los signos indicativos y cada vez m\u00e1s claros de que las enfermedades mentales pueden tener m\u00e1s de un gatillo gen\u00e9tico complican el diagn\u00f3stico, que a\u00fan es efectuado con un cierto grado de subjetividad. Los investigadores saben que est\u00e1n apenas empezando a develar la complejidad molecular que est\u00e1 por detr\u00e1s de esos s\u00edntomas. &#8220;Para tener una mayor certeza, debemos trabajar con decenas de genes, y con centenas de pacientes&#8221;, subraya Dias Neto.<\/p>\n<p><strong>EL PROYECTO<\/strong><br \/>\nMetabolismo de los Fosfol\u00edpidos en la Esquizofrenia y en la Enfermedad de Alzheimer<br \/>\n<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nProyecto tem\u00e1tico<br \/>\n<strong>Coordinador<\/strong><br \/>\nWagner Farid Gattaz &#8211; Facultad de Medicina de la USP<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nR$ 1.590.193,43<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La variaci\u00f3n de un gen puede intensificar la muerte neuronal y agravar el cuadro de enfermedades mentales","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-76466","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76466","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76466"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76466\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76466"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76466"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76466"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76466"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}