{"id":76471,"date":"2003-01-01T00:00:00","date_gmt":"2003-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/01\/01\/lectura-de-viaje\/"},"modified":"2016-01-29T16:21:15","modified_gmt":"2016-01-29T18:21:15","slug":"lectura-de-viaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/lectura-de-viaje\/","title":{"rendered":"Lectura de viaje"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_96455\" style=\"max-width: 170px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/01\/01\/lectura-de-viaje\/leitura-3\/\" rel=\"attachment wp-att-96455\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-96455\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/01\/leitura.jpg\" alt=\"\" width=\"160\" height=\"113\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/01\/leitura.jpg 160w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/01\/leitura-120x85.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 160px) 100vw, 160px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">biblioteca nacional<\/span><\/a> D. J\u00f5ao VI huyendo de Portugal con la familia real, en noviembre de 1807<span class=\"media-credits\">biblioteca nacional<\/span><\/p><\/div>\n<p>Brasil pag\u00f3 para lograr la independencia de Portugal; eso no es ninguna novedad. Lo que no se sab\u00eda es que la abultada suma de 800 &#8216;contos de r\u00e9is&#8217;, el equivalente a dos millones de libras esterlinas y cuatro veces el valor de la plater\u00eda de la Corona, se gast\u00f3 para asegurar la llegada de la valiosa Real Biblioteca a tierras brasile\u00f1as. Esto es lo que se relata en el libro\u00a0<em>A Longa Viagem da Biblioteca dos Reis<\/em> (El Largo Viaje de la Biblioteca de los Reyes)(Companhia das Letras, 560 p\u00e1ginas, R$ 44,50), de la profesora del Departamento de Antropolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) Lilia Moritz Schwarcz. La obra de esta libre docente cuenta la historia de la Real Biblioteca portuguesa -luego transformada en Biblioteca Nacional-, desde el terremoto seguido de incendio de Lisboa, acaecido en 1755, hasta la independencia de Brasil.<\/p>\n<p>El deseo de estudiar la trayectoria del acervo real portugu\u00e9s surgi\u00f3 a partir de una investigaci\u00f3n anterior de Schwarcz financiada por la FAPESP, que origin\u00f3 el libro\u00a0<em>As Barbas do Imperador<\/em> (Las Barbas del Emperador) (Companhia das Letras, 1998, 624 p\u00e1ginas, R$ 44,00), focalizado en la figura de Don Pedro II. A causa de esa tesis, la investigadora permaneci\u00f3 durante mucho tiempo dentro de la Biblioteca Nacional. Estando all\u00ed se dio cuenta de que faltaba un trabajo que analizara el archivo de esa biblioteca. &#8220;Las documentaciones estaban dispersas por entre las diferentes divisiones&#8221;, comenta Lilia. El objetivo era unificar y clasificar dicho patrimonio, para de esa manera suministrar un incentivo a la investigaci\u00f3n en la biblioteca. Lilia es antrop\u00f3loga, pero siempre transit\u00f3 por la etnohistoria, que est\u00e1 vinculada a la antropolog\u00eda.<\/p>\n<p>El proyecto fue financiado por Odebrecht y escrito en asociaci\u00f3n con Paulo Cesar de Azevedo (que fallecido antes que el libro fuese lanzado) y Angela Marques da Costa. Adem\u00e1s, Lilia cont\u00f3 con la ayuda de unas 20 personas, entre bibliotecarios, latinistas y &#8220;traductores&#8221; de documentos. La investigaci\u00f3n se extendi\u00f3 por cuatro a\u00f1os y demand\u00f3 que la antrop\u00f3loga fuese dos veces a Portugal, en donde permaneci\u00f3 durante un mes en promedio. Durante los viajes, Schwarcz busc\u00f3 informaciones en la Torre do Tombo, en la Biblioteca Nacional en la Biblioteca da Ajuda.<\/p>\n<p>El libro empieza con el relato del terremoto seguido de incendio que aterroriz\u00f3 a Lisboa en una tranquila ma\u00f1ana del feriado del 1\u00ba de noviembre, D\u00eda de Todos los Santos. A causa de tal efem\u00e9rides, se vino abajo la Real Biblioteca, con sede en el Palacio da Ribeira, la ni\u00f1a de los ojos de la Corona portuguesa, que acumulaba a la \u00e9poca 70 mil vol\u00famenes, depositados en estanter\u00edas de nogal, instaladas en salas de m\u00e1rmol. Lilia describe en su libro que el fuego fue despiadado con los papeles acumulados durante siglos, y que la Real Biblioteca corri\u00f3 id\u00e9ntica suerte que una serie de bibliotecas, como la de Alejandr\u00eda, que termin\u00f3 desintegrada en llamas. Entre los tesoros estaban la Biblia impresa en Moguncia en 1462 y los estudios de Rafael, Michelangelo y Rubens.<\/p>\n<p>La destrucci\u00f3n de la biblioteca regia fue una gran p\u00e9rdida. Era tenida como una de las grandes de Europa, repleta de piezas raras. Y representaba, m\u00e1s que un patrimonio cultural, la autoafirmaci\u00f3n de un pa\u00eds carente, notoriamente separado del resto de Europa. Expresaba una obsesi\u00f3n de los monarcas por los libros, o al menos por las ventajas pol\u00edticas, sociales y simb\u00f3licas que un acervo como el que \u00e9sta representaba, y funcionaba como la principal joya del reino. La tradici\u00f3n de acumular libros empez\u00f3 con el monarca Don Jo\u00e3o II, y adquiri\u00f3 proporciones grandiosas con Don Jo\u00e3o V. \u00c9ste ordenaba comprar bibliotecas enteras en el extranjero, colecciones particulares y preciosidades que eran tenidas como trofeos.<\/p>\n<p>Todo era adquirido con el oro brasile\u00f1o. Ese patrimonio no pose\u00eda \u00fanicamente un rico conjunto de libros y manuscritos, sino tambi\u00e9n preciosas colecciones iconogr\u00e1ficas de estampas europeas.\u00a0El hecho de que los portugueses contasen con una imponente biblioteca no significaba que tuvieran acceso a ella, o incluso que gustasen de leer. Extranjeros anunciaban a los cuatro vientos diversas caracter\u00edsticas que hac\u00edan de Portugal un pa\u00eds taca\u00f1o, para nada acorde con el tama\u00f1o de su acervo cultural. Pero el desapego a las letras era muy bien camuflado. Lilia narra que los miembros de la corte eran afectos a usar gafas, en una tentativa de ostentar gusto por la lectura.<\/p>\n<p>Siendo tama\u00f1a joya para la autoestima de la Corona, la biblioteca real fue reconstruida inmediatamente despu\u00e9s del terremoto -su reconstrucci\u00f3n estaba incluida como una de las tareas de emergencia del plan de reconstrucci\u00f3n del Marqu\u00e9s de Pombal. Se compraron colecciones privadas, se requirieron otras que estaban olvidadas en monasterios, y algunas que hab\u00edan sido abandonadas apresuradamente por los jesuitas (expulsados por Pombal), y hubo tambi\u00e9n generosas donaciones. El real acervo portugu\u00e9s fue dividido en dos: la Real Biblioteca, sita en el Palacio da Ayuda, y la Real Biblioteca P\u00fablica.<\/p>\n<p>Una gran adquisici\u00f3n fue la colecci\u00f3n del abad Diogo Barbosa Machado, que entreg\u00f3 su patrimonio compuesto por 4.301 obras a cambio de una suculenta pensi\u00f3n para \u00e9l y para la gente que \u00e9l manten\u00eda. El Iluminismo orient\u00f3 la elecci\u00f3n de los libros, pero un Iluminismo a la portuguesa, limitado por el tamiz de la Inquisici\u00f3n. En el Portugal pombalino, nuevos modelos de pensamiento se debat\u00edan con las mentalidades tradicionales, y eso fue expl\u00edcito en la reconstrucci\u00f3n del acervo real. Lilia cuenta con lujo de detalles la reconstrucci\u00f3n de la biblioteca, dejando expuesta su formaci\u00f3n de antrop\u00f3loga, buscando el sentido simb\u00f3lico de esa reconstituci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ese rico patrimonio, lleno de libros, documentos y grabados, arrib\u00f3 a Brasil junto con la familia real en noviembre de 1807. O mejor dicho, deber\u00eda haber arribado. La biblioteca real, toda encajonada, fue olvidada en el puerto, tama\u00f1a fue la prisa de la corte para partir rumbo a las seguras tierras brasile\u00f1as. Y esas cajas all\u00ed quedaron, castigadas por el sol y la lluvia, hasta que fueron llevadas nuevamente a la Ayuda. Fueron necesarios tres viajes para que llegara a Brasil toda la colecci\u00f3n, realizados entre 1810 y 1811.<\/p>\n<p>Pero quien imagina que la ilustraci\u00f3n solamente lleg\u00f3 a Brasil con el desembarco de ese valioso patrimonio se enga\u00f1a. &#8220;Es ilusorio pensar que solamente se empez\u00f3 a leer con la llegada de la corte&#8221;, comenta Lilia. Seg\u00fan la profesora, una peque\u00f1a parte de la poblaci\u00f3n ten\u00eda el h\u00e1bito de la lectura y sorb\u00eda t\u00edtulos provenientes de Portugal y Francia. De cualquier manera, afirma Lilia, su obra sirve para reafirmar aquello que S\u00e9rgio Buarque de Holanda denominaba como &#8220;la cultura del lustre&#8221;: el gobierno no se preocupaba con el analfabetismo de la poblaci\u00f3n, en cuanto que el saber estuviera debidamente guardado en imponentes bibliotecas.<\/p>\n<p>La autora narra c\u00f3mo fue la venta de la biblioteca a Brasil. Para Don Pedro I era muy importante que \u00e9sta permaneciera en el pa\u00eds, para darle brillo a una tierra que era tenida como salvaje y tosca, tropical en demas\u00eda como para albergar saber. En la suma de objetos que Portugal tendr\u00eda derecho a reclamar a Brasil, la biblioteca era el segundo \u00edtem de la Convenci\u00f3n Adicional del Tratado de Paz y Amistad del 29 de agosto de 1825, en el cual Don Pedro I concordaba en indemnizar a la familia real portuguesa con un 12,5% del valor depositado, atr\u00e1s \u00fanicamente del pago de la mitad de la deuda p\u00fablica hasta 1817.<\/p>\n<p>Lilia reconoce que, al intentar contar la trayectoria de la biblioteca, se meti\u00f3 en otras \u00e1reas, investigando la historia de Portugal de esa \u00e9poca. Discute el concepto de biblioteca, de la misma manera que cuenta en detalle la llamada era pombalina. Y se extiende por cap\u00edtulos para explicar la historia portuguesa. &#8220;Tuve que mostrar todo el contexto, pero en lugar de narrar la gran historia, me qued\u00e9 con la microhistoria&#8221;, analiza la antrop\u00f3loga.<\/p>\n<p>Y\u00a0<em>A Longa Viagem da Biblioteca dos Reis<\/em> est\u00e1 rindiendo sus frutos, se lanzar\u00e1n durante el primer semestre del a\u00f1o que viene un CD-ROM de la Biblioteca Nacional y un libro de arte, con alrededor de 600 im\u00e1genes, acompa\u00f1ados con explicaciones t\u00e9cnicas y aclaratorias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Libro narra c\u00f3mo lleg\u00f3 a Brasil la Real Biblioteca portuguesa","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-76471","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76471","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76471"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76471\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76471"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76471"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76471"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76471"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}