{"id":76492,"date":"2003-02-01T00:00:00","date_gmt":"2003-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/02\/01\/hallan-nuevos-frutos-del-mar\/"},"modified":"2015-01-19T17:24:38","modified_gmt":"2015-01-19T19:24:38","slug":"hallan-nuevos-frutos-del-mar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/hallan-nuevos-frutos-del-mar\/","title":{"rendered":"Hallan nuevos frutos del mar"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_98980\" style=\"max-width: 169px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-98980\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/02\/art2054img12.jpg\" alt=\"\" width=\"159\" height=\"116\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/02\/art2054img12.jpg 159w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/02\/art2054img12-120x88.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 159px) 100vw, 159px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">TATIANA MENCHINI STEINER - IB \/ UNICAMP<\/span>El gusano Diopatra cuprea, de hasta 15 cent\u00edmetros de longitud: ahora son cinco especies<span class=\"media-credits\">TATIANA MENCHINI STEINER - IB \/ UNICAMP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Imag\u00ednese un mar en el que, de cada diez especies de animales que viven en el fondo, una puede ser nueva y totalmente desconocida para la ciencia. Una costa con tal riqueza a\u00fan no conocida de fauna bent\u00f3nica &#8211; el nombre t\u00e9cnico dado a los moluscos, crust\u00e1ceos, gusanos y otros seres que habitan el piso de los oc\u00e9anos -, existe de verdad, y en realidad no est\u00e1 tan lejos. Es la porci\u00f3n del litoral norte de S\u00e3o Paulo, en los municipios de S\u00e3o Sebasti\u00e3o, Caraguatatuba y Ubatuba, situada a alrededor de tres horas, yendo en autom\u00f3vil, de la ciudad de S\u00e3o Paulo. Ocultos en la arena de las playas, incrustados en las rocas costeras, o sencillamente escondidos en las profundidades del mar, algunos de estos animales son bonitos y singulares; otros incluso pueden causar miedo, como el gusano\u00a0<em>Diopatra cuprea<\/em>, que es el que se ve en la foto. Probablemente estaban all\u00ed, a un paso de ser descubiertos por el hombre, desde tiempos inmemoriales.<\/p>\n<p>Pero faltaba que apareciera alguien con suerte y disposici\u00f3n para revolver en la arena y en las costas a la hora y en el lugar precisos. Y ese &#8216;alguien&#8217; lo constituyen un grupo de investigadores, que lleva adelante un proyecto tem\u00e1tico de la FAPESP que pretende mapear la biodiversidad de la fauna bent\u00f3nica marina presente en la costa paulista, coordinado por Antonia Cec\u00edlia Zacagnini Amaral, del Instituto de Biolog\u00eda (IB) de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp).<\/p>\n<p>Luego de efectuar amplias recolecciones, entre enero de 2001 y diciembre de 2002, en tramos de la costa de esas tres ciudades, casi siempre en puntos que no hab\u00edan sido objeto de trabajos exploratorios en el pasado, los investigadores del proyecto pararon el trabajo en el campo y se abocaron a analizar lo que hab\u00edan capturado. Hasta ahora han contabilizado 535 especies diferentes, entre las cuales se encuentran algunas de aspecto tan intrigante como las colonias de tonalidad rojiza de tunicados de\u00a0<em>Symplegma rubra<\/em>, seres que parecen peque\u00f1as burbujas sujetas a las rocas, y la serpiente del mar, el equinoderma\u00a0<em>Amphiodia riisei<\/em>, que pertenece al mismo grupo taxon\u00f3mico que las estrellas de mar. En medio de ese medio millar de distintas especies catalogadas, 52 fueron identificadas como nuevas para la ciencia.<\/p>\n<p>Son seres nunca antes descritos en ning\u00fan lugar del mundo en la literatura especializada en bentos. De all\u00ed la proporci\u00f3n de una especie nueva de fauna bent\u00f3nica por cada diez especies identificadas en el litoral norte paulista, esa impresionante cifra mencionada al comienzo de este art\u00edculo. &#8220;Y ojo que esos n\u00fameros se refieren tan solo al 30% de las muestras recolectadas&#8221;, afirma Cec\u00edlia. &#8220;El otro 70% est\u00e1 a\u00fan siendo estudiado&#8221;, agrega. En t\u00e9rminos de tama\u00f1o, 40 de las 52 nuevas especies pertenecen a la llamada mediofauna. Son animales que permanecen apresados en una red de 0,05 mil\u00edmetro. Las otras 12 nuevas especies corresponden a representantes de la macrofauna, animales de mayor porte.<\/p>\n<p><strong>Seres que se arrastran<br \/>\n<\/strong>Entre las 52 nuevas especies hay algunos descubrimientos interesantes, sobre todo para aqu\u00e9llos que trabajan con taxonom\u00eda. Fueron capturadas, por ejemplo, cinco variedades de\u00a0<em>D. cuprea<\/em> , un gusano an\u00e9lido del mismo grupo de las lombrices, que puede llegar a medir 15 cent\u00edmetros de longitud y 8 mil\u00edmetros de ancho, y que fue identificado por primera vez hace m\u00e1s de 200 a\u00f1os. Cada una de esas variedades, pese a ser muy parecidas, es, a decir verdad, una especie diferente, que ser\u00e1 descrita minuciosamente por una especialista en este tipo de animal marino. Ante ojos no avezados, una\u00a0<em>D. cuprea<\/em> de cualquiera de las cinco variedades hallada en las arenas de las playas es considerada igual.<\/p>\n<p>&#8220;Lo m\u00e1s impresionante es que esas cinco especies fueron halladas solamente en un tramo del litoral de S\u00e3o Paulo&#8221;, dice Cec\u00edlia. &#8220;Imag\u00ednense cu\u00e1ntas m\u00e1s puede haber en toda la costa brasile\u00f1a&#8221;. Afortunadamente, algunos ejemplares de estos diversificados seres rastreros, como la\u00a0<em>Eunice sebastiani<\/em> , utilizada como carnada para peces, escaparon a los pescadores, pero no as\u00ed de las recolecciones de los investigadores.<\/p>\n<p>Y las novedades del proyecto no se restringen a la identificaci\u00f3n de especies nuevas para la ciencia. Los trabajos de campo en las playas, en las rocas costeras y en el fondo del mar (hasta una profundidad m\u00e1xima de 45 metros) en S\u00e3o Sebasti\u00e3o, Caraguatatuba y Ubatuba, registraron por primera vez en la costa brasile\u00f1a cinco familias y 28 especies de bentos marinos cuya existencia nunca hab\u00eda sido comprobada en suelo nacional.<\/p>\n<p>Eran especies que se sab\u00eda que exist\u00edan en el exterior, pero no en Brasil. En una l\u00ednea menos acad\u00e9mica y m\u00e1s aplicada, en la que el conocimiento generado puede tener alg\u00fan impacto sobre las comunidades locales, el equipo encabezado por la bi\u00f3loga de la Unicamp ha empezado a analizar m\u00e1s detenidamente las variedades de moluscos, crust\u00e1ceos y gusanos marinos m\u00e1s abundantes en la regi\u00f3n. La idea b\u00e1sica que sostiene este esfuerzo para fines m\u00e1s pr\u00e1cticos reside en entender c\u00f3mo y d\u00f3nde viven estas abundantes poblaciones de bentos marinos, y cu\u00e1l es precisamente su interacci\u00f3n con el medio ambiente.<\/p>\n<p><strong>Posibilidad de cultivo<br \/>\n<\/strong>Entre las especies recogidas con mayor frecuencia, algunas pueden ser de inter\u00e9s econ\u00f3mico, y quiz\u00e1 sean pasibles de explotaci\u00f3n comercial, como los in\u00e9ditos bancos de\u00a0<em>Mytella charruana<\/em>, un tipo de mejill\u00f3n (tambi\u00e9n llamado &#8216;surur\u00fa&#8217;, en el nordeste de Brasil), que fueron localizados por los cient\u00edficos en puntos del litoral norte. El molusco\u00a0<em>Tivela mactroides<\/em>, una valva gris\u00e1cea, de la cual se extrae un marisco comestible, constituye otro ejemplo de un recurso con potencial econ\u00f3mico. &#8220;Una alumna del proyecto va a estudiar espec\u00edficamente la biolog\u00eda de esta especie, para ver si es posible cultivarla industrialmente&#8221;, dice Cec\u00edlia. Otras especies igualmente abundantes son rotuladas por los investigadores como bioindicadoras.<\/p>\n<p>Su aparici\u00f3n en un determinado lugar indica alg\u00fan aspecto de las condiciones ambientales vigentes en \u00e9ste. \u00c9se es el caso de la\u00a0<em>Capitella capitata<\/em>, presente en grandes cantidades en la ensenada de Caraguatatuba, de acuerdo con las muestras recogidas en el marco del proyecto. Este gusano de tonalidad rojiza, que mide unos pocos cent\u00edmetros de longitud, es una presencia t\u00edpica en las arenas situadas cerca de lugares en los que se arrojan desag\u00fces domiciliarios.<\/p>\n<p>En las costas rocosas, la\u00a0<em>Isognomon bicolor<\/em>, una especie ex\u00f3tica, probablemente introducida en el litoral brasile\u00f1o a trav\u00e9s del agua de lastre de los barcos, parece competir y ocupar el espacio de especies nativas, tales como uno de los tipos de mejill\u00f3n explotado comercialmente: el\u00a0<em>Perna perna<\/em> . Este hecho, seg\u00fan la coordinadora del proyecto, puede provocar la extinci\u00f3n local del mejill\u00f3n, con consecuencias socioecon\u00f3micas.<\/p>\n<p>Este proyecto sobre bentos, en realidad la \u00fanica iniciativa abocada al estudio de la fauna marina que forma parte del Biota\/ FAPESP, programa que efect\u00faa un minucioso mapeamiento de toda la diversidad de plantas y animales existentes en el estado de S\u00e3o Paulo, tambi\u00e9n cuenta con la participaci\u00f3n de investigadores de otras dos universidades paulistas: la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y la Unesp (Universidad Estadual Paulista), y de colaboradores de otros estados, e incluso del exterior. &#8220;Si no hab\u00eda por ac\u00e1 expertos en una determinada especie, no dudamos en buscar gente de afuera para ayudarnos&#8221;, explica Cec\u00edlia. Para auxiliar en el trabajo de otros colegas que estudien la fauna marina que habita el fondo de los mares, el equipo de la investigadora prepara un manual de identificaci\u00f3n de bentos encontrados en el litoral paulista. Las fichas descriptivas de 110 de las m\u00e1s de 500 especies catalogadas ya est\u00e1n listas.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\n<em>Biodiversidad B\u00e9ntica Marina en el Estado de S\u00e3o Paulo<\/em><br \/>\n<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nProyecto tem\u00e1tico<br \/>\n<strong>Coordinadora<\/strong><br \/>\nAntonia Cec\u00edlia Zacagnini Amaral &#8211; Unicamp<br \/>\n<strong>Inversiones<\/strong><br \/>\nR$ 2.500.000,00<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Bi\u00f3logos descubren 52 especies de animales que viven en el fondo del oc\u00e9ano","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-76492","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76492","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76492"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76492\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76492"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76492"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76492"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76492"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}