{"id":76495,"date":"2003-02-01T10:10:00","date_gmt":"2003-02-01T12:10:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/02\/01\/el-regreso-de-la-malvada-de-gomes\/"},"modified":"2016-01-29T15:18:42","modified_gmt":"2016-01-29T17:18:42","slug":"el-regreso-de-la-malvada-de-gomes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-regreso-de-la-malvada-de-gomes\/","title":{"rendered":"El regreso de la malvada de Gomes"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_99068\" style=\"max-width: 170px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-99068\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/02\/art2057img12.jpg\" alt=\"\" width=\"160\" height=\"119\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/02\/art2057img12.jpg 160w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/02\/art2057img12-120x89.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 160px) 100vw, 160px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">REPRODUCCI\u00d3N<\/span>Joanna real: detalle de tapiz belga de 1703 que muestra a la personaje<span class=\"media-credits\">REPRODUCCI\u00d3N<\/span><\/p><\/div>\n<p>Fue como si la posteridad quisiera castigar las maldades medievales de Joanna de Flandres, la mujer que reneg\u00f3 al padre para no perder la corona y al amante. La \u00f3pera que Carlos Gomes escribi\u00f3 sobre ella en 1863 &#8211; y que en cierta forma fue su &#8220;pasaporte&#8221; para estudiar en Italia &#8211; fue dejada por el compositor en Brasil antes de partir rumbo a Europa, y pas\u00f3 140 a\u00f1os en el olvido total, pues nunca m\u00e1s fue puesta en escena, tras su tormentoso estreno en R\u00edo de Janeiro. Muchos llegaron incluso a darla por perdida, cosa nunca ocurri\u00f3. &#8220;\u00a1Fin de un triunfiasco!&#8221;, anot\u00f3 Gomes en la \u00faltima p\u00e1gina de su partitura, previendo sin querer el futuro.<\/p>\n<p>Pero ahora la muchacha terrible est\u00e1 de regreso y por partida doble. La profesora de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) Lenita Waldige Mendes Nogueira acaba de compilar la versi\u00f3n integral de\u00a0<em>Joanna de Flandres<\/em>, un trabajo concluido con apoyo de la FAPESP, al tiempo que otros dos investigadores, Achille Picchi, de la Universidad Estadual Paulista (Unesp), y el maestro F\u00e1bio Gomes de Oliveira, tambi\u00e9n terminaron su edici\u00f3n \u00edntegra de la \u00f3pera de Gomes, con el apoyo de Unisys y de la Secretar\u00eda de Cultura del Estado de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Lo curioso es que la profesora de la Unicamp no sab\u00eda acerca del otro trabajo, y viceversa. &#8220;Fue una sorpresa. Pero, as\u00ed como existen varias ediciones de una sinfon\u00eda de Beethoven, por ejemplo, no hay nada de malo en que tengamos esas dos compilaciones de\u00a0<em>Joanna<\/em> &#8220;, comenta Lenita. Al fin y al cabo, fueron d\u00e9cadas de ausencia. A decir verdad, la partitura estaba a disposici\u00f3n de los interesados en forma de microfilm en los archivos de la Biblioteca Nacional (el acto I) y de la Escuela de M\u00fasica de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (del acto II al acto IV).<\/p>\n<p>&#8220;No sabemos por qu\u00e9 estaban en archivos separados, pero eso debe haber confundido a los investigadores, que la llegaron a declarar perdida&#8221;, explica la profesora. Sea como sea, no existen m\u00e1s excusas para que las orquestas y los maestros no vuelvan a revivir la segunda \u00f3pera de Gomes, escrita (al igual que la anterior,\u00a0<em>A Noite do Castelo<\/em>, de 1861), sobre libreto en portugu\u00e9s de Salvador de Mendon\u00e7a para la \u00d3pera Nacional, que intentaba fomentar ese g\u00e9nero en lengua portuguesa.\u00a0<em>Joanna<\/em> fue el canto del cisne del proyecto nacionalista musical de Jos\u00e9 Amat, creador de la instituci\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed y todo, su historia no es de las m\u00e1s tropicales: Balduino, el padre de Joanna y conde de Flandres, ha desaparecido en las Cruzadas. La muchacha asume el poder y se enamora de un trovador, Ra\u00fal, y se casa con \u00e9ste. En el momento en que el muchacho va a ser proclamado como el nuevo se\u00f1or de Flandres, reaparece Balduino. Sin querer perder el poder y el amante, Joanna lo acusa de impostor y lo manda a prisi\u00f3n. Arrepentido, Ra\u00fal intenta convencerla de liberte a su padre y acaba apu\u00f1al\u00e1ndola. Balduino es liberado y saludado por la multitud, y llega a tiempo solamente para ver a su hija muerta y a su &#8220;yerno&#8221; mat\u00e1ndose frente a \u00e9l.<\/p>\n<p>Cae el tel\u00f3n. &#8220;Gomes fue audaz al musicalizar un drama sobre una mujer mala como Joanna, algo in\u00e9dito para ese tiempo. Le tom\u00f3 gusto a la cosa y luego hizo varias otras \u00f3peras con mujeres dif\u00edciles, como\u00a0<em>Fosca<\/em> &#8220;, observa Lenita. &#8220;Musicalmente, la obra tambi\u00e9n es un progreso en relaci\u00f3n con\u00a0<em>A Noite do Castelo<\/em>, y muestra rasgos de aquello que Gomes ser\u00eda m\u00e1s tarde&#8221;, acota. &#8220;Pese a estar vinculada a una est\u00e9tica algo superada a la \u00e9poca, hay momentos muy buenos, coros bonitos y una orquestaci\u00f3n m\u00e1s avanzada y menos supeditada a las modas, cosa que se observa ya en su creaci\u00f3n anterior.&#8221;<\/p>\n<p>Hay mucho de Donizetti y Bellini &#8211; compositores que Gomes admiraba por entonces -, en la escritura de\u00a0<em>Joanna<\/em>. &#8220;Pero&#8221;, observa el music\u00f3logo Luiz Heitor Correa de Azevedo, &#8220;la melod\u00eda de esa \u00f3pera, sin la preocupaci\u00f3n de seguir la senda de los modelos ya consagrados, tiene momentos de abandono que dejan los cielos mediterr\u00e1neos por el ardor de los tr\u00f3picos, y evoca imprecisamente algo que est\u00e1 muy cerca nuestro.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Intercambio de ofensas<br \/>\n<\/strong>Para Lenita,\u00a0<em>Joanna de Flandres<\/em> , la prueba del deseo de Gomes de transponer sus l\u00edmites t\u00e9cnicos, sufre en cierto sentido la osad\u00eda del m\u00fasico. &#8220;La partitura es muy irregular. El acto I es muy largo, dura casi la mitad de toda la \u00f3pera, con d\u00faos enormes. Curiosamente, en los actos siguientes, es como si el autor quisiera compensar esa dimensi\u00f3n o estuviese cansado de la partitura, pues la acci\u00f3n transcurre r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p>La muerte de la protagonista es cort\u00edsima. En ese todo puede estar faltando todav\u00eda una apertura de la obra, quiz\u00e1 perdida. Poco antes del estreno, el compositor y la producci\u00f3n de la \u00f3pera intercambiaron ofensas en cartas publicadas en los peri\u00f3dicos. &#8220;Hago un llamado a la lealtad que distingue al Sr. Nicolai (<em>el regente de la producci\u00f3n en 1863<\/em>), para que declare ante el p\u00fablico en qu\u00e9 punto la partitura de mi \u00f3pera sufre sus correcciones, cortes y agregados que no fuesen apuntadas por m\u00ed, o sugeridos apenas por una necesidad de la ejecuci\u00f3n&#8221;, dispar\u00f3 Gomes, enfurecido con el ritmo de la producci\u00f3n, la falta de cantores y de preparaci\u00f3n de la orquesta y las alteraciones efectuadas en su partitura. Gomes se mostr\u00f3 furibundo incluso con el atraso del libretista para enviarle el texto para musicalizarlo.<\/p>\n<p><strong>Un genio dif\u00edcil<br \/>\n<\/strong>La pol\u00e9mica, por cierto fascinante, muestra la precaria situaci\u00f3n de la escena musical carioca de entonces, y el genio dif\u00edcil de Gomes, que ser\u00eda puesto a prueba varias veces, con la incuria de los teatros con sus \u00f3peras, incluso en<em>Il Guarany<\/em>, estrenada en 1870 en el Scala de Mil\u00e1n. Los productores llegaron a organizar un grupo para abuchear durante el estreno de\u00a0<em>Joanna<\/em> e intentar infructuosamente destruir al compositor. El 15 de septiembre de 1863, la \u00f3pera fue por fin puesta en escena, ante la presencia del emperador.<\/p>\n<p>Al a\u00f1o siguiente, Gomes embarcaba rumbo Europa. Con todo, no llev\u00f3 consigo la partitura. &#8220;Creo que \u00e9l sab\u00eda que no exist\u00eda inter\u00e9s por una obra en portugu\u00e9s en Italia, y quiz\u00e1 la considerase una obra indigna del futuro glorioso que auguraba tener&#8221;, analiza la profesora. Pero en su partida cont\u00f3 mucho el talento del m\u00fasico.<\/p>\n<p>Exist\u00eda un decreto del Conservatorio de M\u00fasica de R\u00edo de Janeiro que establec\u00eda como funci\u00f3n de los maestros &#8220;proponer al gobierno, cada cinco a\u00f1os, el nombre de alg\u00fan alumno o artista que se haya distinguido por su talento transcendente, con el fin de enviarlo a Europa para perfeccionarse en m\u00fasica&#8221;. Y con esa \u00f3pera el compositor logr\u00f3 el derecho a estudiar en el exterior, y no por una regal\u00eda de Pedro II. La maldad de la moza fue la suerte del mozo de Campinas.<\/p>\n<p><strong>El proyecto<\/strong><br \/>\nRestauraci\u00f3n de la \u00d3pera Joanna de Flandres, de Carlos Gomes\u00a0(<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/5045\/restauracoes-da-opera-joanna-de-flandres-de-carlos-gomes\/\" target=\"_blank\">n\u00ba\u00a001\/07227-3<\/a>); <strong>Modalidad\u00a0<\/strong>L\u00ednea regular de auxilio a la investigaci\u00f3n;\u00a0<strong>Coordinadora\u00a0<\/strong>Lenita Waldige Mendes Nogueira &#8211; Instituto de Artes de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp);\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 23.894,00<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Joanna de Flandres es recuperada en el marco de dos proyectos\r\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-76495","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76495","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76495"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76495\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76495"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76495"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76495"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76495"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}