{"id":76497,"date":"2003-02-01T10:30:00","date_gmt":"2003-02-01T12:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/02\/01\/dario-fo-4\/"},"modified":"2016-01-29T15:15:14","modified_gmt":"2016-01-29T17:15:14","slug":"dario-fo-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/dario-fo-4\/","title":{"rendered":"Dario Fo"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_99052\" style=\"max-width: 170px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-99052\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/02\/art2059img12.jpg\" alt=\"\" width=\"160\" height=\"119\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/02\/art2059img12.jpg 160w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/02\/art2059img12-120x89.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 160px) 100vw, 160px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">DIVULGACI\u00d3N<\/span>Roberto Birindelli en la obra Il Primo Miracolo, de Fo: solo en escena, el actor encarna 21 personajes<span class=\"media-credits\">DIVULGACI\u00d3N<\/span><\/p><\/div>\n<p>Solo en escena, un hombre de ropas oscuras habla sin parar, gesticula bastante y arrastra multitudes. A los 77 a\u00f1os, mantiene como que hipnotizada a la platea, que llega a juntar 8 mil personas en un \u00fanico espect\u00e1culo. Seductor como pocos, se transforma en el mejor amigo de cada uno de los espectadores, a quienes les narra por el micr\u00f3fono alguna historia que parece haber sucedido ayer. Si una persona de la platea tose, estornuda o deja sonar el celular, el hombre se aprovecha de ello &#8211; y, sin perder un solo instante el hilo de la madeja que est\u00e1 enrollando, incorpora lo inesperado a la narraci\u00f3n, como si ambos estuvieran naturalmente interconextados.<\/p>\n<p>El p\u00fablico r\u00ede, aplaude y se regocija con el italiano Dario Fo, maestro en la precisi\u00f3n casi quir\u00fargica de los gestos y en el fabuloso arte de contar historias. Dario Fo, actor, director, dramaturgo y, desde 1997, Premio Nobel de Literatura, se ha transformado tambi\u00e9n en el objeto de estudio de Neyde Veneziano, libre docente de Teatro de la Escuela de Comunicaci\u00f3n y Artes de la Universidad de S\u00e3o Paulo (ECA\/ USP). Su tesis de posdoctorado, publicada por Editora C\u00f3dex, e intitulada\u00a0<em>La Escena de Dario Fo &#8211; El Ejercicio de la Imaginaci\u00f3n<\/em>, que cont\u00f3 con el apoyo de la FAPESP, constituye el primer estudio elaborado en portugu\u00e9s sobre el artista italiano.El primer efecto de esta investigaci\u00f3n de Neyde Veneziano es echar una luz de estudiosa sobre el trabajo de un profesional poco afecto a las teor\u00edas.<\/p>\n<p>Fo, un investigador incansable de los or\u00edgenes de la comedia popular, rescat\u00f3 para la escena contempor\u00e1nea elementos perdidos en la Edad Media &#8211; como los juglares, los contadores de historias (o &#8216;raccontadores&#8217;, tal como prefiere llamarlos la profesora). Mezcl\u00f3 estos estudios con signos de la comedia m\u00e1s popular, de aquellas hechas en los circos, y arroj\u00f3 sobre todo eso un fuerte condimento pol\u00edtico &#8211; lo suficientemente fuerte como para signar su obra y vincularla al pensamiento de izquierda. Para algunos, esta postura politizada podr\u00eda ser la raz\u00f3n de un cierto envejecimiento del trabajo del dramaturgo: en Italia, algunas universidades entablan verdaderas batallas contra Fo y su dramaturgia comprometida. Otros lo acusan de falso revolucionario, pues defiende teor\u00edas de izquierda, pero no dispensa la vida confortable, con Mercedes en el garaje, joyas y otros signos del &#8220;lujo burgu\u00e9s&#8221;.<\/p>\n<p>En Brasil, este tipo de cuestionamiento no cuaj\u00f3, y Fo cuenta en el pa\u00eds con varios defensores. &#8220;Dario Fo es uno de esos artistas que resignifican la tradici\u00f3n, en la medida en que la colocan en un nuevo nivel, imprimi\u00e9ndole actualidad, pero preservando de ella sus constituyentes fundamentales&#8221;, afirma Silvana Garcia, profesora y directora de tesis del programa de posgrado de la ECA\/ USP. &#8220;Fo hizo eso con la\u00a0<em>commedia dell&#8217;arte<\/em>, con la tradici\u00f3n c\u00f3mica medieval y con la m\u00edmica moderna, y a todas esas herencias, a\u00f1adi\u00f3 la sustancia cr\u00edtica pol\u00edtica, que lo remite a los or\u00edgenes de la comedia, a Arist\u00f3fanes&#8221;. Para el director Antonio Abujamra, responsable por los primeras montajes de Dario Fo en Brasil, el autor italiano es imprescindible. &#8220;Es un arsenal de teatro popular&#8221;, afirma. &#8220;Como autor, Fo percibi\u00f3 la falta de espacio de los derrotados de la Historia, y decidi\u00f3 darles voz en su trabajo&#8221;.<\/p>\n<p>Abujamra dirigi\u00f3 dos veces textos de Fo, ambas a comienzos de los a\u00f1os 80:\u00a0<em>Muerte Accidental de un Anarquista<\/em> , con Ant\u00f4nio Fagundes como protagonista, y que se mantuvo a teatro lleno durante siete a\u00f1os, y<em>Un Orgasmo Adulto se Escap\u00f3 del Zool\u00f3gico<\/em>, espect\u00e1culo que sirvi\u00f3 de trampol\u00edn al &#8220;teatro esencial&#8221; de la actriz Denise Stoklos. En ambos &#8211; como as\u00ed tambi\u00e9n en toda la obra del italiano &#8211; el humor \u00e1cido es constante. &#8220;Dario Fo sabe que sin humor no es posible soportar al planeta&#8221;, comenta Abujamra. &#8220;Es impresionante, porque \u00e9l no es un gran actor, pero es un grand\u00edsimo contador de historias&#8221;. Fo aprendi\u00f3 esa cualidad desde su infancia, escuchando a los contadores del Lago Maggiore. Con \u00e9stos, el dramaturgo aprender\u00eda a utilizar dialectos, a prestar atenci\u00f3n a los movimientos de la platea, a hacer uso de la hip\u00e9rbole y de lo surreal y a pasar de un personaje a otro, aun contando una historia narrada en primera persona.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 en esa clave resida uno de los secretos de la permanencia de la obra de Fo. &#8220;\u00c9l estudi\u00f3 la historia de los gestos tan profundamente que hoy en d\u00eda, cuando est\u00e1 en escena, transforma el menor movimiento en algo enorme. Fo mueve apenas una mano y el teatro entero se da cuenta de lo que \u00e9l est\u00e1 contando&#8221;, afirma el actor &#8216;ga\u00facho&#8217; Roberto Birindelli. Desde hace diez a\u00f1os, Birindelli recorre varias ciudades &#8211; de Brasil y del exterior -, presentando el mon\u00f3logo<em>Il Primo Miracolo<\/em>, uno de los textos m\u00e1s graciosos y cr\u00edticos de Fo. En esa obra, Fo cuenta el desajuste que Jes\u00fas &#8211; acompa\u00f1ado por Jos\u00e9 y Mar\u00eda &#8211; sent\u00eda cuando iba a jugar con los ni\u00f1os de Egipto. &#8220;Fo se refiere al segregaci\u00f3n racial y al aislamiento del extranjero, y es posible adaptar eso a cualquier situaci\u00f3n&#8221;, dice el actor, que permanece solo en escena y encarna 21 personajes.<\/p>\n<p>Claramente, \u00e9se es un m\u00e9todo Fo de presentaci\u00f3n del espect\u00e1culo. Aunque como director sepa utilizar muy bien los recursos que suministra la tecnolog\u00eda, cuando entra en escena, Fo prefiere la limpieza total de elementos. Empero, para llegar a esa simplicidad, \u00e9l trabaja &#8211; y trabaja mucho. &#8220;No existe una musa inspiradora, que viene de noche y sopla versos al o\u00eddo del dramaturgo&#8221;, explica Neyde Veneziano. &#8220;Es todo t\u00e9cnica, mucha t\u00e9cnica y mucha investigaci\u00f3n&#8221;. El dramaturgo cuenta con la ayuda de investigadores, digiere lo que lee y monta un texto, que servir\u00e1 \u00fanicamente de gu\u00eda para el espect\u00e1culo. En el proceso de ensayos, los gestos y la voz van cobrando vida y reciben agregados en cada presentaci\u00f3n. &#8220;En ning\u00fan momento Fo pone en escena un espect\u00e1culo del mismo modo que lo hizo hace diez o quince a\u00f1os. \u00c9l lo modifica, lo adapta, lo actualiza y lo perpet\u00faa.&#8221;<\/p>\n<p>Dario Fo le a\u00f1ade al gesto el uso sofisticado de la voz. Nacido en un pa\u00eds en el que cada ciudad parece tener un acento propio, Fo percibi\u00f3 que el buen contador de historias capta la voz de cada personaje en medio de la gente. &#8220;Pocos actores hoy en d\u00eda entienden que la voz es cuerpo, que el habla tiene una funci\u00f3n po\u00e9tica y que ella \u00fanicamente se realiza con el uso de un elemento concreto, que es el sonido&#8221;, afirma la profesora Sarah Lopes, titular de la c\u00e1tedra de Expresi\u00f3n Vocal del Departamento de Arte Esc\u00e9nico del Instituto de Artes de la Unicamp. &#8220;Dario Fo hace eso brillantemente. Domina la t\u00e9cnica del &#8216;racconto&#8217;, y por eso, sabe adaptar cada espect\u00e1culo a la regi\u00f3n en la que est\u00e1 present\u00e1ndolo. Fo es como un m\u00fasico que domina su instrumento y es capaz de ejecutar cualquier ritmo.&#8221;<\/p>\n<p>La capacidad de escrutar la esencia de la comedia popular y descubrir elementos del medievo en la risa de hoy fue evidentemente estimulada por el trasfondo pol\u00edtico de Dario Fo y Franca Rame, su mujer, tambi\u00e9n actriz. El teatro que empezaron a hacer en los a\u00f1os 70 adquiri\u00f3 una fuerte coloraci\u00f3n pol\u00edtica, con presentaciones en f\u00e1bricas, sindicatos, escuelas y canchas de bochas, y en cualquier lugar que fuera posible montar un espect\u00e1culo. La organizaci\u00f3n de la compa\u00f1\u00eda, vinculada a un brazo del Partido Comunista Italiano, era comunitaria &#8211; en los carteles, los nombres de Franca y Dario no encabezaban el elenco, sino que aparec\u00edan en un modesto orden alfab\u00e9tico.<\/p>\n<p>Pero aun as\u00ed, en ning\u00fan momento Fo dejar\u00eda de lado su concepci\u00f3n de teatro popular. &#8220;Fo no se preocup\u00f3 en hacer un teatro partidario, sino un teatro pol\u00edtico&#8221;, analiza Sarah Lopes. &#8220;Dario Fo sabe defender una ideolog\u00eda sin perder en ning\u00fan momento la calidad art\u00edstica.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;Todo teatro de intencionalidad pol\u00edtica extrae su savia del momento hist\u00f3rico, pero adquiere universalidad con el empleo de construcciones aleg\u00f3ricas y metaf\u00f3ricas&#8221;, afirma Silvana Garcia. &#8220;Este teatro acepta actualizaciones, porque se dispone a ser un instrumento interpretativo de la realidad, y no un mero retrato de una realidad hist\u00f3rica en particular&#8221;. En el caso de Dario Fo, la prueba de ello es que sus obras contin\u00faan siendo montadas, y en condiciones &#8211; en todos los sentidos, geogr\u00e1ficos e hist\u00f3ricos &#8211; bastante distantes de aqu\u00e9llas que lo fueron en el origen de esa producci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;Quienes creen que el teatro de resistencia est\u00e1 fuera de moda no entiende nada de Dario Fo&#8221;, avisa Neyde. &#8220;Su teatro pol\u00edtico no es agresivo, es provocador, cosa que es muy diferente&#8221;. Para ella, el hombre pol\u00edtico Fo fue dando lugar con el correr de los a\u00f1os al hombre sensible. &#8220;Fo provoca, pero abraza a las personas. Es como si hiciera un teatro pol\u00edtico humanista&#8221;, dice. El actor y director Hugo Possolo, del grupo Parlapat\u00f5es, admirador confeso del italiano, considera que el compromiso pol\u00edtico de Fo no ci\u00f1e su dramaturgia. &#8220;Como se apoya b\u00e1sicamente en la cultura popular, siempre contando historias desde el punto de vista del desfavorecido, su trabajo cobra un matiz de izquierda &#8211; pero lo que efectivamente permanece es la ra\u00edz popular, presentada con un inmenso poder po\u00e9tico&#8221;, dice Possolo.<\/p>\n<p><strong>Ariano Suassuna<br \/>\n<\/strong>Seg\u00fan Neyde Veneziano y Sarah Lopes, Parlapat\u00f5es es en Brasil el grupo que desenvuelve el trabajo m\u00e1s cercano a la dramaturgia que Dario Fo produce en Italia. Y en literatura, el trabajo de Ariano Suassuna es el que m\u00e1s se aproxima a la uni\u00f3n de lo popular y lo erudito. &#8220;En el caso del teatro, la diferencia queda mucho a cuenta de la t\u00e9cnica, que Fo domina como pocos&#8221;, afirma Sarah. Tambi\u00e9n ser\u00eda acreditada a favor del italiano su clase, que evita la vulgaridad a toda costa. Possolo disiente.<\/p>\n<p>&#8220;Que \u00e9l haya ganado un premio Nobel no significa que deba ser le\u00eddo como un autor sagrado&#8221;, afirma. &#8220;Existe un lado escatol\u00f3gico fuerte en la obra de Fo, como en algunas historias de\u00a0<em>Misterio Buffo<\/em>, por ejemplo&#8221;. Possolo, un artista con una impresionante capacidad de aprovechar el momento de la platea y mezclarlo en la historia que est\u00e1 presentando &#8211; y que busca su inspiraci\u00f3n en los circos -, no vacila en calificar a Dario Fo como un payaso. &#8220;Al igual que Leo Bassi &#8211; otro italiano -, Fo resit\u00faa al payaso como demoledor de las morales vigentes, capaz de efectuar cr\u00edticas profundas mientras hace re\u00edr. Y eso nunca caduca.&#8221;<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\nLa Escena de Dario Fo &#8211; El Ejercicio de la Imaginaci\u00f3n;\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Beca de posdoctorado;\u00a0<strong>Supervisi\u00f3n\u00a0<\/strong>Eugenia Casini Ropa &#8211; Departamento de M\u00fasica y Espect\u00e1culo de la Universidad de Bolo\u00f1a (Italia);\u00a0<strong>Becaria\u00a0<\/strong>Neyde Veneziano &#8211; Escuela de Comunicaci\u00f3n y Artes de la USP<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio muestra c\u00f3mo Dario Fo asegura la perennidad del teatro pol\u00edtico","protected":false},"author":193,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[508],"class_list":["post-76497","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76497","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/193"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76497"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76497\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76497"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76497"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76497"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76497"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}