{"id":76502,"date":"2003-02-01T00:00:00","date_gmt":"2003-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/02\/01\/con-entrada-libre-y-gratuita\/"},"modified":"2013-04-15T18:13:01","modified_gmt":"2013-04-15T21:13:01","slug":"con-entrada-libre-y-gratuita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/con-entrada-libre-y-gratuita\/","title":{"rendered":"Con entrada libre y gratuita"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-98907\" title=\"\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/02\/art2063img12.jpg\" width=\"159\" height=\"104\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/02\/art2063img12.jpg 159w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/02\/art2063img12-120x78.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 159px) 100vw, 159px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">BRAZ<\/span>Con 9 millones de d\u00f3lares en caja, donados por una instituci\u00f3n de California, la Fundaci\u00f3n Gordon y Betty Moore &#8211; un grupo de renombrados cient\u00edficos estadounidenses encabezados por Harold Varmus, Premio Nobel de Medicina en 1989 &#8211; anunci\u00f3 recientemente la creaci\u00f3n de\u00a0<em>Public Library of Science<\/em>, o sencillamente PLoS (<a href=\"www.publiclibraryofscience.org\">www.publiclibraryofscience.org<\/a>), una editorial cient\u00edfica sin fines de lucro que pretende lanzar t\u00edtulos electr\u00f3nicos de acceso libre y gratuito v\u00eda Internet, para competir con las grandes revistas del sector, como\u00a0<em>Science, Nature<\/em> y publicaciones del \u00e1rea m\u00e9dica.<\/p>\n<p>Se crear\u00e1n dos t\u00edtulos\u00a0<em>online<\/em> hasta el final de este a\u00f1o: primero\u00a0<em>PLoS Biology<\/em>, y luego\u00a0<em>PLoS Medicine<\/em>. &#8220;Posteriormente iniciaremos revistas m\u00e1s centradas en \u00e1reas m\u00e9dicas espec\u00edficas, como la oncolog\u00eda y la biolog\u00eda del desarrollo, y luego contaremos con t\u00edtulos m\u00e1s especializados&#8221;, dice Varmos, ex director de los National Institutes of Health (NIH) y actualmente presidente del Memorial-Sloan Kettering Cancer Center, en entrevista concedida a la revista\u00a0<strong>Pesquisa FAPESP<\/strong>.<\/p>\n<p>Las secciones y el contenido de las revistas de PLoS seguir\u00e1n el est\u00e1ndar consagrado por las grandes publicaciones cient\u00edficas y &#8211; un detalle importante &#8211; todos los art\u00edculos aceptados deber\u00e1n pasar por el tradicional proceso de admisi\u00f3n y evaluaci\u00f3n, a cargo de un especialista en el tema (<em>peer review<\/em>). El objetivo de esta iniciativa es democratizar de manera r\u00e1pida e instant\u00e1nea la informaci\u00f3n cient\u00edfica de punta, poni\u00e9ndola al alcance de cualquier investigador, especialmente de aqu\u00e9llos que no tienen medios financieros para costear las suscripciones a las grandes revistas, ya sean \u00e9stas electr\u00f3nicas o en papel. Junto al laureado Varmus se encuentran, al frente del montaje de PloS, los investigadores Michael B. Eisen, de la Universidad de California en Berkeley, y Patrick O. Brown, de la Universidad de Stanford.<\/p>\n<p>Aqu\u00e9llos que publiquen en PLoS contar\u00e1n con otra ventaja: los derechos de autor de los art\u00edculos (<em>copyright<\/em>) permanecer\u00e1n a nombre de los investigadores que los redactaron &#8211; y no en poder de la revista que los public\u00f3, tal como normalmente sucede en el universo editorial cient\u00edfico. Pese a ser titulares del\u00a0<em>copyright<\/em> de sus propios textos, los autores que publiquen en las PLoS no podr\u00e1n impedir la distribuci\u00f3n de sus art\u00edculos por parte de terceros; esto siempre y cuando el cr\u00e9dito del trabajo sea debidamente respetado.<\/p>\n<p>Pero no todo en las publicaciones de PLoS ser\u00e1 gratuito. La salud financiera de la editorial cient\u00edfica creada por los investigadores depender\u00e1, al margen de las nuevas becas y donaciones que se reciban, del cobro de una tasa de 1.500 d\u00f3lares por cada art\u00edculo publicado. Varmus y sus colegas pretenden que los costos de publicaci\u00f3n de los art\u00edculos en PLoS pasen a figurar como un \u00edtem m\u00e1s entre los gastos previstos en el presupuesto de las investigaciones. En Estados Unidos, el Howard Hughes Medical Institute se ha comprometido a solventar las tasas de publicaci\u00f3n de sus 350 investigadores cuando sus art\u00edculos se dirijan a revistas de acceso electr\u00f3nico libre, como es el caso de las de PLoS.<\/p>\n<p>As\u00ed y todo, el hecho de pagar para publicar en peri\u00f3dicos cient\u00edficos no llega a ser precisamente una novedad. Ya existen revistas impresas que lo hacen. Pero la tasa de PLoS es, por as\u00ed decirlo, pesada, sobre todo para los cient\u00edficos de los pa\u00edses en desarrollo. &#8220;Esperamos reducir o eliminar las tasas para investigadores de naciones que no pueden hacerse cargo de los costos de publicaci\u00f3n&#8221;, asegura el Premio Nobel de Medicina. &#8220;Pero un an\u00e1lisis de la literatura cient\u00edfica actual sugiere que eso suceder\u00e1 en un porcentaje relativamente peque\u00f1o de casos. No porque vayamos a tener prejuicios contra esos art\u00edculos, sino porque desgraciadamente el n\u00famero de cient\u00edficos que trabajan en esos pa\u00edses (los pa\u00edses pobres) es relativamente peque\u00f1o.&#8221;<\/p>\n<p>La viabilidad de una empresa de ese porte depender\u00e1 de la adhesi\u00f3n de cient\u00edficos de peso. Los creadores de la editora virtual est\u00e1n reclutando investigadores de renombre para que formen parte del consejo editorial de PLoS. Uno de esos nombre de primera l\u00ednea es el sueco Svante P\u00e4\u00e4bo, uno de los directores del Instituto Max Planck de Antropolog\u00eda Evolutiva de Leipzig, Alemania. Su visi\u00f3n sobre este emprendimiento es bien realista: &#8220;Si PLoS es capaz de reunir buenos art\u00edculos en sus primeras revistas, ser\u00e1 entonces capaz de expandirse y convertirse as\u00ed en una competencia real para muchas publicaciones cuya suscripci\u00f3n es hoy en d\u00eda cara&#8221;, afirma P\u00e4\u00e4bo. &#8220;No creo que nadie deje de publicar en\u00a0<em>Nature<\/em> o en\u00a0<em>Science<\/em>, pero hay espacio para otra revista top.&#8221;<\/p>\n<p>PLoS no es la \u00fanica iniciativa en pro de democratizar el acceso\u00a0<em>online<\/em> a la informaci\u00f3n cient\u00edfica. BioMed Central (<a href=\"www.biomedcentral.com\">www.biomedcentral.com<\/a>), lanzada en mayo de 2000, por ejemplo, publica alrededor de 100 revistas m\u00e9dicas\u00a0<em>online<\/em>, algunas de ellas propias, y otras de terceros, todas con\u00a0<em>peer review<\/em> y acceso gratuito. Normalmente, Biomed Central, que forma parte de la casa editorial europea Current Science Group, cobra 500 d\u00f3lares por art\u00edculo publicado, pero ofrece descuentos o exime de la tasa en casos de investigadores sin recursos.<\/p>\n<p>PubMed Central (<a href=\"www.pubmedcentral.nih.gov\">www.pubmedcentral.nih.gov<\/a>), solventada por el NIH, funciona de manera similar, pero m\u00e1s bien en la l\u00ednea de una biblioteca digital de algunas revistas del \u00e1rea de las ciencias de la vida que acordaron hacer gratuito totalmente o una parte de su contenido. Y existen otras iniciativas parecidas, incluso en Brasil, como es el caso de\u00a0<em>SciELO &#8211; Scientific Electronic Library online<\/em> (<a href=\"www.scielo.br\">www.scielo.br<\/a>).<\/p>\n<p>SciELO pone disposici\u00f3n y sin ning\u00fan costo el contenido de 93 publicaciones nacionales de las \u00e1reas de humanas, exactas y biol\u00f3gicas. &#8220;Las iniciativas de libre acceso a la informaci\u00f3n cient\u00edfica no acaban con el sistema (de las grandes revistas), pero constituyen un progreso&#8221;, dice Abel Packer, director del Centro Latinoamericano y del Caribe de Informaci\u00f3n en Ciencias de la Salud (Bireme), y uno de los creadores de SciELO.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Cient\u00edficos fundan una editora virtual y planean lanzar dos t\u00edtulos electr\u00f3nicos este a\u00f1o","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-76502","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76502","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76502"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76502\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76502"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76502"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76502"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76502"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}