{"id":76509,"date":"2003-02-01T00:00:00","date_gmt":"2003-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/02\/01\/secado-rapido-y-economico\/"},"modified":"2015-04-22T15:26:16","modified_gmt":"2015-04-22T18:26:16","slug":"secado-rapido-y-economico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/secado-rapido-y-economico\/","title":{"rendered":"Secado r\u00e1pido y econ\u00f3mico"},"content":{"rendered":"<p>A mediados de los a\u00f1os 90, cuando el ingeniero forestal Osmar Jos\u00e9 Romeiro de Aguiar, de Embrapa Amazonia Oriental &#8211; empresa estatal con sede en Bel\u00e9m, en el estado Par\u00e1 &#8211; empez\u00f3 a defender ante sus colegas un nuevo m\u00e9todo de secado acelerado de la madera, capaz de reducir dr\u00e1sticamente en tiempo y dinero el gasto destinado a esta tarea vital para la industria del sector, escuchaba frecuentemente que estaba loco. Ese nuevo proceso, basado en el relajamiento de las tensiones de secado que se producen en el interior de la madera (la parte externa va sec\u00e1ndose y la de adentro permanece h\u00fameda) cuando se la coloca en una estufa, auguraba maravillas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan su inventor, el m\u00e9todo disminuye el tenor de agua de cualquier tipo de madera aserrada &#8211; independientemente de la especie, su espesor y el grado inicial de humedad &#8211; a los niveles deseados, generalmente en torno a un 10%, en un plazo entre diez y 20 veces menor que lo normal. Y todo sin provocar rajaduras o deformidades en las tablas y sin recurrir al llamado presecado al aire libre. Esta \u00faltima t\u00e9cnica consiste en dejar la madera cortada en ambiente natural durante largos per\u00edodos &#8211; meses generalmente -, para que las tablas pierdan progresivamente gran parte de su contenido l\u00edquido antes de trasladarlas para que pasen un lapso m\u00e1s breve en el interior de un secador, la estufa industrial, que concluir\u00e1 la reducci\u00f3n del tenor de agua del material.<\/p>\n<p>Se retira el exceso de agua presente naturalmente en una tabla de pino, caoba o cualquier otro \u00e1rbol porque la madera h\u00fameda es inestable y dif\u00edcil de trabajar. En ese estado, no se la puede lijar bien ni colarla, y no mantiene su tama\u00f1o original de ninguna manera. Al margen de estas cuestiones, existen otras ventajas al reducir el tenor de humedad de una plancha de roble o lapacho: la madera seca pesa menos (y por eso reduce el costo del flete), es m\u00e1s resistente y se pudre menos, pues soporta mejor los ataques de hongos e insectos.<\/p>\n<p><strong>Preguntas insistentes<br \/>\n<\/strong>La importancia del secado de la madera &#8211; el sector produce alrededor de 90 millones de metros c\u00fabicos de madera en bloques y factura 2.500 millones de reales al a\u00f1o &#8211; llev\u00f3 confrontar la t\u00e9cnica antigua con la propuesta del investigador de Embrapa. &#8220;Pero, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 escrito que debe procederse as\u00ed? \u00bfSi no hago el presecado y utilizo su m\u00e9todo, la madera no va a rajarse o quemarse? \u00bfQui\u00e9n pagar\u00e1 las p\u00e9rdidas?&#8221;. \u00c9sas eran las preguntas que el investigador escuchaba a sus colegas y a los madereros formular, cuando terminaba de exponer sus ideas.<\/p>\n<p>Hasta hoy Aguiar escucha todav\u00eda ese tipo de indagaci\u00f3n, pero con menor frecuencia, pues tiene dos ases en la manga que le otorgan credibilidad: defendi\u00f3 su m\u00e9todo de secado en una tesis doctoral en la Escuela Nacional de Ingenier\u00eda Rural, Aguas y Selvas de Nancy (Engref), en Francia, y obtuvo, en asociaci\u00f3n con los franceses, coautores del descubrimiento, la patente del proceso en Brasil, Uni\u00f3n Europea, Estados Unidos, Canad\u00e1, Australia, Indonesia y Malasia. &#8220;Ahora me piden que d\u00e9 charlas en empresas y universidades&#8221;, afirma el investigador, que por una cuesti\u00f3n de secreto industrial no puede divulgar todos los detalles de su creaci\u00f3n intelectual. Aguiar cree que el inter\u00e9s suscitado responde a un c\u00e1lculo de los costos de secado siguiendo su m\u00e9todo. En promedio son un 60% menores que los de los procesos tradicionales.<\/p>\n<p>Este ahorro generado por su invenci\u00f3n deriva en gran medida de la ventaja de utilizar las estufas, que consumen gran cantidad de energ\u00eda el\u00e9ctrica y t\u00e9rmica (vapor), durante un lapso de tiempo menor que el que se emplea cuando se utilizan los m\u00e9todos conocidos. Siguiendo el abordaje convencional, el tiempo utilizado por ejemplo para secar las tablas de roble -una madera noble, utilizada para construir muebles de lujo, instrumentos musicales y barriles para el a\u00f1ejamiento de bebidas &#8211; oscila entre un a\u00f1o y medio y dos a\u00f1os. Primero la madera permanece sec\u00e1ndose al aire libre durante alrededor de 18 meses, y luego 40 d\u00edas dentro de una estufa, a 45\u00b0 C. Hay que tener mucha paciencia. &#8220;Con mi m\u00e9todo, el roble es colocado directamente en el secador industrial, a temperaturas superiores a los 70\u00b0 C, y se seca en 20 d\u00edas&#8221;, asegura Aguiar.<\/p>\n<p><strong>Fluidez molecular<br \/>\n<\/strong>El nombre t\u00e9cnico del nuevo m\u00e9todo es secado basado en las propiedades reol\u00f3gicas de la madera, caracterizadas por la fluidez molecular de sus pol\u00edmeros naturales cuando \u00e9sta es calentada a una cierta temperatura. Este m\u00e9todo explota la transici\u00f3n v\u00edtrea de la lignina, una sustancia org\u00e1nica compleja que se deposita en las paredes celulares del le\u00f1o y le otorga dureza y rigidez. Si se mantiene a la madera en su punto de transici\u00f3n v\u00edtrea, dentro de un rango de temperatura, generalmente superior a los 70\u00b0 C, la madera moment\u00e1neamente pierde su car\u00e1cter r\u00edgido y adquiere viscosidad y elasticidad. Esa condici\u00f3n m\u00e1s flexible permite el relajamiento de las tensiones del secado tradicional, y de esa manera permite un proceso m\u00e1s r\u00e1pido y homog\u00e9neo.<\/p>\n<p>En esta condici\u00f3n v\u00edtrea, menos r\u00edgida y m\u00e1s viscosa, la madera sufre m\u00e1s suavemente el impacto de las tensiones de secado inherentes al proceso de disminuci\u00f3n de su tenor de agua, y consecuentemente presenta menos rajaduras, de acuerdo con Aguiar. &#8220;Piense en un tubo de PVC calentado. Si usted lo calienta un poco, pero no en demas\u00eda, no cambia de estado f\u00edsico, pero se vuelve maleable. Es posible entonces alterar sus contornos sin arruinarlo o romperlo.<\/p>\n<p>Cuando el tubo se enfr\u00eda, se vuelve r\u00edgido nuevamente y conserva su nuevo formato&#8221;, compara Aguiar. &#8220;Algo similar sucede con la madera calentada y en proceso de secado mientras est\u00e1 dentro del rango de transici\u00f3n v\u00edtrea. Como la lignina se vuelve temporalmente viscosa y blanda, la madera pierde agua y sufre reordenamientos moleculares sin grandes traumas. Cuando la temperatura baja, la madera vuelta a endurecerse y mantiene su nuevo tenor de humedad&#8221;. Si la franja de transici\u00f3n v\u00edtrea es superada, se puede perder toda la madera dentro de la estufa. Es un riesgo del nuevo proceso, que trabaja con temperaturas m\u00e1s elevadas que las usuales.<\/p>\n<p>Dependiendo del \u00e1rbol y del tenor inicial de humedad de un lote de madera, ese reordenamiento molecular en el interior de la materia puede ser brutal al final del proceso de secado. En t\u00e9rminos visuales, una consecuencia perceptible del proceso de secado &#8211; por lo tanto, de esas deformaciones internas derivadas de la p\u00e9rdida de agua &#8211; es la contracci\u00f3n de la madera. Cuando se seca, una tabla de eucalipto de 1 metro de ancho podr\u00e1 reducirse a apenas 85 cent\u00edmetros.Aguiar espera que el proceso que invent\u00f3 se muestre efectivamente m\u00e1s eficaz que el usual. Pero mucha gente a\u00fan no est\u00e1 convencida de ello, y por ahora, solamente una empresa de Bel\u00e9m lo utiliza en forma comercial. &#8220;Cuando la licencia de uso de la patente sea negociada con alguna gran empresa, mi m\u00e9todo ser\u00e1 mejor comprendido y se diseminar\u00e1&#8221;, conf\u00eda Aguiar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Investigador de Embrapa desarrolla un m\u00e9todo para el tratamiento de la madera","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-76509","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76509","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76509"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76509\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76509"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76509"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76509"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76509"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}