{"id":76528,"date":"2003-03-01T00:00:00","date_gmt":"2003-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/03\/01\/travesias-a-bordo-del-conocimiento\/"},"modified":"2015-08-18T15:30:38","modified_gmt":"2015-08-18T18:30:38","slug":"travesias-a-bordo-del-conocimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/travesias-a-bordo-del-conocimiento\/","title":{"rendered":"Traves\u00edas a bordo del conocimiento"},"content":{"rendered":"<p>&#8220;Hubo un tiempo en que los animales hablaban&#8230;&#8221; Hasta hace un tiempo no tan remoto, un sinn\u00famero de historias infantiles empezaba con esas palabras. Y, como si fuera una especie de pase m\u00e1gico, ni bien fueran le\u00eddas o o\u00eddas, dichas palabras abr\u00edan las puertas hacia viajes inolvidables a trav\u00e9s de un mundo fant\u00e1stico. Ecos de esos primeros e intensos sentimientos de placer, brindados por la fantas\u00eda literaria, resuenan seguramente en la memoria de cada lector que se enamora cada vez que se encuentra con un magn\u00edfico texto de ficci\u00f3n en el transcurso de su vida.\u00a0Porque la lectura de ficci\u00f3n puede tomarse de diferentes maneras: por ejemplo, como una gratificante experiencia est\u00e9tica, o como un ejercicio que promueve reflexiones sobre la condici\u00f3n humana. Con todo, no deja de ser el lugar por excelencia de las grandes aventuras de la imaginaci\u00f3n. Pero lo m\u00e1s extraordinario sucede cuando no es un texto ficcional, sino un relato surgido de la ciencia, con su prop\u00f3sito de develar lo real, el que nos transporta de vuelta a las emociones de aquel universo m\u00e1gico recorrido all\u00e1 en los a\u00f1os de la infancia, con la ayuda de los cuentos de hadas. Entonces, y de una manera muy especial, se reconquista uno de los sentidos posibles del gran placer del conocer.<\/p>\n<p>Todo esto viene a colaci\u00f3n del hermoso <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/03\/01\/monos-cuasi-hablantes\/?\" target=\"_blank\">art\u00edculo de tapa de esta edici\u00f3n<\/a>, sobre el lenguaje de los monos muriqu\u00edes o monos ara\u00f1as, hallados en algunos tramos del Bosque Atl\u00e1ntico. En dicho art\u00edculo, el editor Carlos Fioravanti narra -a partir de la p\u00e1gina 34- los instigadores descubrimientos de un grupo de investigadores paulistas, sobre la capacidad de estos primates de recombinar 14 diferentes elementos sonoros, que se aproximan a las vocales o consonantes de lenguaje humano; y que al hacerlo, producen un lenguaje natural con un sentido social claro. En otras palabras: los muriqu\u00edes casi que hablan.<\/p>\n<p>De lo casi m\u00e1gico a la confrontaci\u00f3n con una realidad dura y desafiante. El conocimiento cient\u00edfico se hace tambi\u00e9n en esas traves\u00edas. Y de una confrontaci\u00f3n de esa \u00edndole trata <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/03\/01\/riesgo-de-infarto-en-los-naranjales\/?\" target=\"_blank\">el reportaje sobre la muerte s\u00fabita de los c\u00edtricos<\/a>. Una extra\u00f1a enfermedad identificada hace dos a\u00f1os, que afecta a los naranjales brasile\u00f1os. Y que, debido a por su potencial destructivo, ya ha sido elevada a la condici\u00f3n de enemigo n\u00famero uno de la citricultura nacional. En dicho texto, que disput\u00f3 con el mono muriqu\u00ed la portada de esta edici\u00f3n, el reportero especial Marcos Pivetta enumera los s\u00edntomas y los efectos de esta enfermedad, e informa sobre la formaci\u00f3n de una fuerza de tarea en la que se unen el Ministerio de Agricultura, el gobierno del estado de S\u00e3o Paulo, los citricultores y los investigadores de instituciones p\u00fablicas y empresas para detener el avance del problema.\u00a0Muestra tambi\u00e9n que las acciones referentes a la muerte s\u00fabita pueden determinar cambios en las bases de la citricultura, y las grandes posibilidades que tienen los investigadores de arribar a una soluci\u00f3n definitiva para este problema, teniendo en cuenta el conocimiento cient\u00edfico acumulado en el pa\u00eds en lo que se refiere a c\u00edtricos, y el dinamismo de la investigaci\u00f3n en este campo. Al fin y al cabo, la citricultura en Brasil tiene la pujanza que tiene gracias al apoyo ininterrumpido de la investigaci\u00f3n para su desarrollo, y eso desde hace m\u00e1s de siete d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Cabe destacar tambi\u00e9n en esta edici\u00f3n el <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/03\/01\/el-conocimiento-en-el-campo\/?\" target=\"_blank\">reportaje especial del editor Marcos Oliveira sobre Embrapa<\/a>, que en abril cumple 30 a\u00f1os de excelentes servicios prestados en pro del desarrollo del sector primario de la econom\u00eda nacional. Centenas de nuevas variedades de semillas desarrolladas en el transcurso de estos a\u00f1os, numerosas t\u00e9cnicas de manejo y de control de plagas agr\u00edcolas, adaptadas a todas a la regiones del pa\u00eds, linajes y nuevas t\u00e9cnicas de reproducci\u00f3n para bovinos y porcinos. \u00c9stos son algunos de los hitos en la trayectoria de esta empresa p\u00fablica, que han redundado en incrementos masivos de productividad, y en la generaci\u00f3n de riquezas para el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Para finalizar, merece relieve el peque\u00f1o dossier en el que seis especialistas, con total autoridad para abordar el tema, incluso en raz\u00f3n de las funciones p\u00fablicas que ejercen, analizan la relaci\u00f3n entre educaci\u00f3n, ciencia y desarrollo en Brasil -vali\u00e9ndose de las lecciones del pasado, de cara al futuro. Los recientes recambios en la administraci\u00f3n p\u00fablica federal y estadual hacen que el momento sea m\u00e1s que oportuno para hacer tales reflexiones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Traves\u00edas a bordo del conocimiento","protected":false},"author":414,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[],"coauthors":[729],"class_list":["post-76528","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76528","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/414"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76528"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76528\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76528"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76528"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76528"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76528"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}