{"id":76529,"date":"2003-03-01T00:00:00","date_gmt":"2003-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/03\/01\/indagaciones-para-un-nuevo-humanismo\/"},"modified":"2013-04-25T15:41:48","modified_gmt":"2013-04-25T18:41:48","slug":"indagaciones-para-un-nuevo-humanismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/indagaciones-para-un-nuevo-humanismo\/","title":{"rendered":"Indagaciones para un nuevo humanismo"},"content":{"rendered":"<p>En la d\u00e9cada de 1930 se abre en la historia de Brasil un ciclo de estudios abocado a nuestra formaci\u00f3n, incluy\u00e9ndose en \u00e9ste aquellos rasgos propios de la formaci\u00f3n cultural portuguesa y que contin\u00faan siendo esenciales para la interpretaci\u00f3n de la formaci\u00f3n de la cultura brasile\u00f1a.Son innumerables las obras que incluyen en su propio t\u00edtulo el t\u00e9rmino formaci\u00f3n, y todas ellas constituyen hasta la fecha lecturas indispensables para el estudio y el entendimiento de la historia y la sociedad brasile\u00f1a. En orden cronol\u00f3gico, son las siguientes:<i>Casa Grande&amp;Senzala: Forma\u00e7\u00e3o da Fam\u00edlia Patriarcal Brasileira<\/i> (1933), de Gilberto Freyre;<i>Forma\u00e7\u00e3o do Brasil Contempor\u00e2neo<\/i> (1942), de Caio Prado Jr.;<i>Forma\u00e7\u00e3o Hist\u00f3rica de S\u00e3o Paulo (De Comunidade a Metr\u00f3pole)<\/i> (1954), de Richard Morse;<i>Forma\u00e7\u00e3o da Literatura Brasileira<\/i> (1957), de Antonio C\u00e2ndido;<i>Forma\u00e7\u00e3o Econ\u00f4mica do Brasil<\/i> (1958), de Celso Furtado;<i>Os Donos do Poder: Forma\u00e7\u00e3o do Patriarcado Nacional<\/i> (1959), de Raimundo Faoro;<i>Forma\u00e7\u00e3o Hist\u00f3rica do Brasil<\/i> (1962), de Nelson Wernek Sodr\u00e9;<i>Forma\u00e7\u00e3o Pol\u00edtica do Brasil<\/i> (1967), de Paula Beiguelman; y<i>A Forma\u00e7\u00e3o do Federalismo no Brasil<\/i> (1961), de Oliveira Torres.<\/p>\n<p>Desde diferentes puntos de vista, este esfuerzo intelectual de &#8220;ajuste de cuentas&#8221; con el pasado, result\u00f3 positivo en algunos casos, y en otros, fue atropellado por las transformaciones mundiales que, gestadas en y por la Segunda Gran Guerra, florecieron durante el largo per\u00edodo de la Guerra Fr\u00eda y terminaron por hacer irrupci\u00f3n con la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn, al final de los a\u00f1os 80.<\/p>\n<p>II<br \/>\nEl nuevo orden de la econom\u00eda mundial, bajo la \u00e9gida neoliberal de la globalizaci\u00f3n, impone a los pa\u00edses la apertura total de sus fronteras, para hacer efectivo el libre tr\u00e1nsito de las unidades de capital.A partir de los a\u00f1os 90, los vientos de cambio descascararon desde afuera las puertas y las ventanas en Brasil, aqu\u00e9llas que se pretend\u00edan cerradas hacia adentro: la apertura de la econom\u00eda a las importaciones, la estabilizaci\u00f3n de la moneda, con la creaci\u00f3n del Real, y el est\u00edmulo al ingreso de inversiones llevan definitivamente al pa\u00eds a las condiciones de plataforma de producci\u00f3n en el escenario globalizado de las relaciones del capital.<\/p>\n<p>El esfuerzo pasa entonces a consistir en superar todo el legado de los problemas sociales que han ido acumul\u00e1ndose a lo largo de nuestra historia. Duros desaf\u00edos. No solamente debido a la urgencia y a las dificultades para modificar las estructuras institucionales, sino tambi\u00e9n por las enormes diferencias caracter\u00edsticas de la sociedad brasile\u00f1a, y por el alto costo social que requiere la adecuaci\u00f3n delpa\u00eds a ese nuevo orden.<\/p>\n<p>En la base de toda esa construcci\u00f3n se encuentra la tecnolog\u00eda, particularmente las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n, y esto revierte incluso el rol del conocimiento en el proceso de producci\u00f3n. El binomio capital-trabajo es reemplazado por la tr\u00edada capital-trabajo-conocimiento, que hace hincapi\u00e9 en un nuevo concepto: el del conocimiento \u00fatil.De esta manera, se converge hacia un mundo globalizado, cuya esencia filos\u00f3fica es la del pragmatismo, y el reto de esta pragm\u00e1tica mundializada consiste en que nosotros hagamos que se torne \u00e9tica y social, especialmente aqu\u00e9llos que, por ser humanistas, creemos en la universalidad del hombre y en que debemos convivir con la globalidad de la m\u00e1quina y su protagonista m\u00e1s espectacular: la computadora personal, y sus acciones de informatizaci\u00f3n en el cuadro general de las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La computadora es la m\u00e1quina universal que emula al hombre. La universalidad del hombre impone la oposici\u00f3n con lo local y lo regional, y funda el propio concepto de nacionalidad y de diferencias culturales entre naciones. La universalidad de la m\u00e1quina funda la globalidad de los patrones culturales y anula las diferencias nacionales, creando la utop\u00eda as\u00e9ptica de la igualdad de oportunidades, por la v\u00eda de la democratizaci\u00f3n del acceso a la informaci\u00f3n.Brasil aspir\u00f3 a integrar el concierto de las naciones desde la Abolici\u00f3n de la Esclavitud y la Proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Fue pa\u00eds del Tercer Mundo, pa\u00eds subdesarrollado, pa\u00eds en desarrollo y actualmente se perfila entre aqu\u00e9llos a los que se denomina como pa\u00edses de econom\u00eda emergente. Pero para emerger efectivamente, necesita resolver los problemas sociales que perduran y jugar a la altura de la competitividad que el ajedrez de las relaciones globalizadas impone.Del pa\u00eds informado por medio de las nuevas tecnolog\u00edas se espera la formaci\u00f3n de un Brasil que salde sus deudas con su pasado mon\u00e1rquico y colonial, preparado para los ajustes finos de sus estructuras institucionales y culturales, sintonizadas entonces s\u00ed con el conocimiento, la educaci\u00f3n, las artes, la ciencia, la tecnolog\u00eda, la \u00e9tica y la justicia social.Debemos abocar nuestra atenci\u00f3n sobre ese amplio fen\u00f3meno de cambios.<\/p>\n<p>III<br \/>\nEn un mundo con una econom\u00eda globalizada, con un pragmatismo financiero a toda prueba, con un finalismo utilitarista sin precedentes, y con una violencia urbana y una urbanizaci\u00f3n de la violencia poco comunes, \u00bfcabe a\u00fan la oposici\u00f3n -presente en varios idiomas, y que se remonta a la antig\u00fcedad cl\u00e1sica- entre ciudad (<i>civitas, p\u00f3lis<\/i> ) y campo (<i>rus, silva<\/i> ) como top\u00f3nimos evocativos de lo civilizado y pulido, en oposici\u00f3n a lo r\u00fastico e inculto?Podemos todav\u00eda creer, junto a Fernando de Azevedo (<i>A Cultura Brasileira<\/i> , 6\u00aa edici\u00f3n, 1996), quien, siguiendo la distinci\u00f3n de Humboldt entre cultura y civilizaci\u00f3n, ve en la primera una especie de voluntad schopenhaueriana de la sociedad por preservar su existencia y asegurar su progreso, no s\u00f3lo para la satisfacci\u00f3n de las exigencias de su vida material, sino sobre todo y fundamentalmente para la satisfacci\u00f3n de sus necesidades espirituales.<\/p>\n<p>Como escribe el autor, &#8220;la cultura, [&#8230;], en ese sentido restricto, y en todas sus manifestaciones filos\u00f3ficas y cient\u00edficas, art\u00edsticas y literarias, y por ser un esfuerzo de creaci\u00f3n, de cr\u00edtica y de perfeccionamiento, como as\u00ed tambi\u00e9n de difusi\u00f3n y de realizaci\u00f3n de ideales y valores espirituales, constituye la funci\u00f3n m\u00e1s noble y m\u00e1s fecunda de la sociedad, como la expresi\u00f3n m\u00e1s alta y m\u00e1s pura de la civilizaci\u00f3n&#8221;. (p. 34)En otras palabras: \u00bfes posible pensar efectivamente en un nuevo humanismo, ya que tantos hablan de un nuevo renacimiento, vinculado a los descubrimientos de la tecnolog\u00eda y con la econom\u00eda globalizada, tal como el primero estuvo vinculado a los descubrimientos geogr\u00e1ficos, a la internacionalizaci\u00f3n del comercio y a los progresos org\u00e1nicos de las ciencias, las artes y las humanidades?<\/p>\n<p>Pese a los estudios de Walter Benjamin, \u00bfes posible continuar creyendo que la alianza entre la cultura y la civilizaci\u00f3n, a la que los pueblos latinos denominaron humanismo, retomar\u00e1 su vigor explicativo y la fuerza eficaz de su poder positivo de transformaci\u00f3n, de desarrollo y de perfeccionamiento de la sociedad?\u00bfEs posible continuar concibiendo tal equilibrio arm\u00f3nico, tan caro a los humanistas, entre los elementos de la tradici\u00f3n nacional y los de la tradici\u00f3n humana, es decir, entre las culturas nacionales y la universalidad de la cultura?<\/p>\n<p>\u00bfEs posible evitar efectivamente un antagonismo de valores, de manera tal que no se sobrepongan sobre los valores humanos y universales los valores particulares y nacionales? \u00bfY los nacionalismos, de izquierda y de derecha? \u00bfY las guerras \u00e9tnicas y religiosas, que persisten en medio a la m\u00e1s fant\u00e1stica transnacionalizaci\u00f3n de la econom\u00eda y de los patrones de comportamiento social? \u00bfY la violencia gratuita y descontrolada de las ciudades, de la ficci\u00f3n y de la realidad, de las calles, del cine y de la televisi\u00f3n?<\/p>\n<p>IV<br \/>\nAlison Wolf, profesor de educaci\u00f3n de la Universidad de Londres, en el libro<i>Does Education Matter? Myths about Education and Economic Growth<\/i> (&#8220;\u00bfLa Educaci\u00f3n Importa? Mitos sobre la Educaci\u00f3n y el Crecimiento Econ\u00f3mico&#8221;), a prop\u00f3sito del sistema educativo brit\u00e1nico, llama la atenci\u00f3n acerca del riesgo de abordar esa cuesti\u00f3n \u00fanicamente desde el punto de vista cuantitativo y dentro de una l\u00f3gica de causalidad simplista entre educaci\u00f3n y crecimiento econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Sin prop\u00f3sitos culturales, morales e intelectuales, la educaci\u00f3n pierde su car\u00e1cter civilizatorio y se reduce a un mero recurso de ocasi\u00f3n, e incluso de oportunismo social en la competencia desenfrenada por ocupar plazas en el mercado.Para mitigar ese aspecto utilitarista de la cultura y de la educaci\u00f3n, es necesario aumentar la oferta de trabajo y reducir as\u00ed las consecuencias perversamente sistem\u00e1ticas de las econom\u00edas globalizadas, en lo que se refiere a la distribuci\u00f3n de ingresos y a la justicia social.Para pa\u00edses como Brasil, a\u00fan en situaci\u00f3n de emergencia, el problema se agrava, debido entre otras cosas al bajo \u00edndice de producci\u00f3n tecnol\u00f3gica e innovaci\u00f3n competitiva en los mercados internacionales, y por la falta de agregaci\u00f3n de conocimiento y valor de la mayor\u00eda de nuestros productos de exportaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De esta manera, nos urge m\u00e1s que nunca, a todos los actores sociales ligados a la educaci\u00f3n y a la producci\u00f3n cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica, a los gobiernos, a las instituciones de ense\u00f1anza y de investigaci\u00f3n, a las instituciones de fomento y a la sociedad civil como un todo, trabajar en pro de la universalizaci\u00f3n del acceso al conocimiento, formulando propuestas eficaces y soluciones, en n\u00famero y en calidad, para aqu\u00e9lla que es la expresi\u00f3n m\u00e1s grave de la alta concentraci\u00f3n de la riqueza y tambi\u00e9n de la propagaci\u00f3n globalizada de la pobreza material y la desesperaci\u00f3n espiritual: la exclusi\u00f3n social.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El imperativo de la \u00e9tica en un mundo pragm\u00e1tico","protected":false},"author":242,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"coauthors":[554],"class_list":["post-76529","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76529","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/242"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76529"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76529\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76529"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76529"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76529"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76529"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}