{"id":76535,"date":"2003-03-01T00:00:00","date_gmt":"2003-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/03\/01\/el-desafio-de-la-insercion-en-la-sociedad\/"},"modified":"2013-04-25T15:18:17","modified_gmt":"2013-04-25T18:18:17","slug":"el-desafio-de-la-insercion-en-la-sociedad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-desafio-de-la-insercion-en-la-sociedad\/","title":{"rendered":"El desaf\u00edo de la inserci\u00f3n en la sociedad"},"content":{"rendered":"<p>En momentos en que Estados Unidos de Am\u00e9rica, respaldado en su poder\u00edo militar y su riqueza econ\u00f3mica, impone al mundo sus caprichos belicosos, Brasil pr\u00e1cticamente carece de voz en el escenario internacional. La diferencia entre las dos naciones es clara. Cabe por lo tanto indagar: \u00bfpor qu\u00e9 dos pa\u00edses, con \u00e1reas y recursos naturales comparables, descubiertos y colonizados en la misma \u00e9poca por los europeos, llegan al tercer milenio con tama\u00f1a discrepancia, especialmente con relaci\u00f3n a las condiciones de vida de sus poblaciones?Sin lugar a dudas, un factor determinante de esa diferencia es el dominio de la tecnolog\u00eda, que los estadounidenses tienen y nosotros no.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n es conocida por una parte considerable de nuestra sociedad, pero lo que eso representa no es bien comprendido. Pol\u00edticos, empresarios y economistas en general entienden por tecnolog\u00eda algo que \u00fanicamente puede comprarse, y consideran que nuestro problema es fundamentalmente econ\u00f3mico. As\u00ed, la percepci\u00f3n general es que la investigaci\u00f3n y la innovaci\u00f3n no est\u00e1n a nuestro alcance, y que con pol\u00edticas p\u00fablicas adecuadas el pa\u00eds podr\u00eda desarrollarse econ\u00f3micamente, y entonces, comprar la tecnolog\u00eda que desee. C\u00e1ndida ilusi\u00f3n. La tecnolog\u00eda es conocimiento, y por lo tanto, est\u00e1 \u00edntimamente ligada a la ciencia.<\/p>\n<p>Los norteamericanos tienen un formidable dominio tecnol\u00f3gico porque empezaron a hacer ciencia hace mucho tiempo. Alrededor del a\u00f1o 1750, cuando la ciencia parec\u00eda restringirse a Europa, Benjamin Franklin ya realizaba experimentos con electricidad y contribu\u00eda para el descubrimiento de las leyes de conservaci\u00f3n de las cargas el\u00e9ctricas. Franklin fue el primer f\u00edsico americano. Pero adem\u00e1s de haber sido investigador, fue militante pol\u00edtico. Fund\u00f3 un peri\u00f3dico que pregonaba ideas libertarias; fue diputado por Filadelfia y tuvo una importante participaci\u00f3n en la redacci\u00f3n de la declaraci\u00f3n de la independencia estadounidense en 1776.<\/p>\n<p>Cien a\u00f1os despu\u00e9s, EE.UU. era una Rep\u00fablica Federativa independiente, soberana y en r\u00e1pido proceso de industrializaci\u00f3n. Los cient\u00edficos estadounidenses realizaban experimentos pioneros y se disputaban con los europeos los grandes descubrimientos. Ellos contribuyeron mucho para el desarrollo del electromagnetismo durante la segunda mitad del siglo XIX, lo que result\u00f3 en la invenci\u00f3n del generador y del motor el\u00e9ctrico, responsables del uso de la energ\u00eda el\u00e9ctrica en la iluminaci\u00f3n y con un sinn\u00famero de aplicaciones hogare\u00f1as e industriales.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n inventaron el tel\u00e9grafo, el tel\u00e9fono y la radio, artefactos que revolucionaron las comunicaciones. Surgieron as\u00ed los primeros grandes emprendedores en el \u00e1rea de tecnolog\u00eda. Alexander Bell, inventor del tel\u00e9fono, cre\u00f3 una empresa para explotarlo comercialmente, que posteriormente se transform\u00f3 en AT&amp;T.<\/p>\n<p>Thomas Edison invent\u00f3 la l\u00e1mpara el\u00e9ctrica y el micr\u00f3fono de carb\u00f3n para tel\u00e9fonos, y fund\u00f3 RCA. Bel y Edison no eran cient\u00edficos, pero sab\u00edan que sin ciencia sus empresas no podr\u00edan competir y ganar mercados. AT&amp;T y RCA crearon centros de investigaci\u00f3n y contrataron a los primeros Ph.Ds. egresados de Harvard, MIT, Yale, etc. Pero para consolidar su dominio tecnol\u00f3gico, hac\u00eda falta m\u00e1s ciencia. Entonces Estados Unidos abri\u00f3 sus puertas a los cient\u00edficos que hu\u00edan de los peligros de las guerras de Europa. El trabajo de esos cient\u00edficos en EE.UU. fue esencial para dar un gran impulso al sistema de C&amp;T y para la creaci\u00f3n de un programa de formaci\u00f3n en masa de investigadores, por medio de las carreras de maestr\u00eda y doctorado.<\/p>\n<p>La historia de la formaci\u00f3n de los pol\u00edticos y empresarios de nuestro pa\u00eds es muy diferente. En la \u00e9poca de Franklin, Brasil era conducido por gobernadores generales o virreyes, que se turnaban en el poder protegiendo sus intereses personales y manteniendo sumisa a la colonia. Nuestros colonizadores portugueses no permit\u00edan que aqu\u00ed hubiera tipograf\u00edas para imprimir panfletos, peri\u00f3dicos o libros, medios esenciales para la educaci\u00f3n y la difusi\u00f3n de ideas.<\/p>\n<p>Cien a\u00f1os despu\u00e9s viv\u00edamos todav\u00eda siendo gobernados por una monarqu\u00eda esclavista. Nuestros empresarios eran los due\u00f1os de los ingenios de ca\u00f1a de az\u00facar, los barones del caf\u00e9 y los estancieros del cacao, que dominaban la pol\u00edtica, protegiendo los intereses de la elite y actuando en sinton\u00eda con los due\u00f1os del capital internacional. Nuestra independencia no fue conquistada, sino consentida por razones que eran convenientes para nuestros dominadores. Fue as\u00ed como Brasil se desarroll\u00f3, siempre tullido por los intereses externos, con injusticia social y sin empresas con riquezas generadas con base en la educaci\u00f3n, la ciencia y la tecnolog\u00eda, sino en la producci\u00f3n de productos simples y en la exportaci\u00f3n de materia prima.<\/p>\n<p>Hasta el siglo XX no hab\u00eda en este pa\u00eds universidades, ni un sistema amplio de ense\u00f1anza b\u00e1sica, ni industrias nacionales. Nuestra primera universidad -la USP-, ser\u00eda fundada reci\u00e9n en 1934.El pa\u00eds solamente se dio cuenta del rol de la ciencia tras la Segunda Gran Guerra. La ense\u00f1anza de posgrado foi institucionalizada en la d\u00e9cada de 1960, y el sistema de financiamiento de la investigaci\u00f3n y formaci\u00f3n de personal cobr\u00f3 dimensiones de fuste en la d\u00e9cada de 1970. As\u00ed, pese al atraso, Brasil cuenta actualmente con un contingente de m\u00e1s de 50 mil cient\u00edficos e ingenieros de alto nivel, que forman un complejo sistema de C&amp;T, lejos el mayor y m\u00e1s cualificado de Latinoam\u00e9rica. Sin embargo, llegamos al final del siglo XX sin consolidar el sistema de C&amp;T, con una magra articulaci\u00f3n entre las universidades, los centros de investigaci\u00f3n y las empresas, y con pocas actividades de investigaci\u00f3n e innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica desarrolladas en las empresas.<\/p>\n<p>Por lo tanto, enfrentamos hoy una cuesti\u00f3n crucial: \u00bflos pa\u00edses sin tradici\u00f3n cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica est\u00e1n condenados a un eterno subdesarrollo? Algunos pa\u00edses asi\u00e1ticos han demostrado que no. Corea y Taiw\u00e1n, por ejemplo, despertaron a la educaci\u00f3n, la ciencia y la tecnolog\u00eda reci\u00e9n en la d\u00e9cada del 70, pero supieron hacer de \u00e9stas la base de su desarrollo para multiplicar sus PBIs. Es evidente que el problema de Brasil es mucho m\u00e1s complejo. Nuestra \u00e1rea geogr\u00e1fica y nuestra poblaci\u00f3n son mucho mayores que las de Corea y Taiw\u00e1n. Tenemos hoy, afortunadamente, un r\u00e9gimen democr\u00e1tico, pero que requiere mucha articulaci\u00f3n y mucho trabajo para construir soluciones colectivas. Y la elecci\u00f3n del presidente Lula representa el signo del cambio.<\/p>\n<p>Ha llegado la hora de hacer que la educaci\u00f3n y C&amp;T se conviertan en los pilares de la agenda nacional y de un proyecto de naci\u00f3n, con soberan\u00eda y con gran parte de la poblaci\u00f3n inserta en el sistema productivo. Pero para ello es necesario que la investigaci\u00f3n y la innovaci\u00f3n se masifiquen en el sistema productivo, y que la realizaci\u00f3n del trabajo de investigaci\u00f3n y desarrollo se haga rutina en nuestra sociedad. Es necesario fijar como prioridades la sustituci\u00f3n de importaciones y el aumento del valor agregado de los productos de nuestra industria, para redefinir la inserci\u00f3n de nuestra econom\u00eda en el sistema internacional.<\/p>\n<p>El Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda tendr\u00e1 un papel importante en el nuevo proyecto nacional de desarrollo, y junto a \u00e9ste, la Financiadora de Estudios y Proyectos &#8211; Finep. Los planes para la Finep en la nueva gesti\u00f3n a\u00fan se encuentran en fase de elaboraci\u00f3n. La Finep es parte integrante del MCT y trabajar\u00e1 en estrecha articulaci\u00f3n con todas las unidades del ministerio, en particular, el CNPq. El MCT elaborar\u00e1 su programa en articulaci\u00f3n con otros ministerios y otras agencias, y discutir\u00e1 las propuestas con la sociedad.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os la Finep se ha afirmado como la Agencia Nacional de Innovaci\u00f3n, acerc\u00e1ndose mucho a las empresas y creando diversos programas para estimular al sector empresarial a incrementar sus actividades de investigaci\u00f3n e innovaci\u00f3n. Estos programas ser\u00e1n perfeccionados y ampliados, para adecuarlos a la pol\u00edtica industrial que ser\u00e1 elaborada como parte del programa para cambiar el pa\u00eds. Esta pol\u00edtica ser\u00e1 capitaneada por el MDIC y por el BNDES, y contar\u00e1 con una gran participaci\u00f3n del MCT. La Finep tiene un papel importante por cumplir en esta nueva pol\u00edtica industrial: viabilizar financiamientos a empresas, combinando recursos reembolsables con recursos a fondo perdido, y promover incentivos fiscales y otros instrumentos. El firme ejercicio de estas actividades dar\u00e1 a la Finep un fuerte poder de inducci\u00f3n de actividades volcadas a la investigaci\u00f3n y a la innovaci\u00f3n, esenciales para el aumento de la competitividad.<\/p>\n<p>Esto resultar\u00e1 en una participaci\u00f3n activa de las empresas: deben absorber m\u00e1s m\u00e1steres y doctores e interactuar m\u00e1s con las universidades.Cabe a la Finep ampliar sus acciones con relaci\u00f3n a las empresas, al tiempo que se acerca a las universidades y a la comunidad cient\u00edfica, ya que all\u00ed reside la gran carta de triunfo de la que Brasil dispone para que el conocimiento contribuya decisivamente al desarrollo del pa\u00eds.<\/p>\n<p>En articulaci\u00f3n con el CNPq, la Finep financiar\u00e1 programas de apoyo a las actividades de la comunidad, desde la investigaci\u00f3n b\u00e1sica a la popularizaci\u00f3n de la ciencia. Al ejecutar estos programas, la Finep se convertir\u00e1 en una agencia m\u00e1s eficiente en todos los sentidos, inspirada en el ejemplo exitoso de la FAPESP. Contribuir\u00e1 con todo su potencial para que Brasil delinee y ponga en ejecuci\u00f3n un proyecto de naci\u00f3n soberana y con mejor distribuci\u00f3n de la riqueza. Eso es lo que esperan millones de personas, que eligieron a Lula como presidente de Brasil.<\/p>\n<p><i><b>Sergio M. Rezende<\/b> , es f\u00edsico y profesor titular de la Universidad Federal de Pernambuco. Es presidente de la Financiadora de Estudios y Proyectos &#8211; Finep<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El desaf\u00edo de la inserci\u00f3n en la sociedad","protected":false},"author":408,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"coauthors":[723],"class_list":["post-76535","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76535","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/408"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76535"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76535\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76535"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76535"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76535"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76535"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}