{"id":76539,"date":"2003-03-01T00:00:00","date_gmt":"2003-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/03\/01\/al-ataque-contra-el-parasito\/"},"modified":"2013-01-04T16:50:13","modified_gmt":"2013-01-04T18:50:13","slug":"al-ataque-contra-el-parasito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/al-ataque-contra-el-parasito\/","title":{"rendered":"Al ataque contra el par\u00e1sito"},"content":{"rendered":"<p>Dos novedades prometen abrir nuevos frentes en el combate contra la enfermedad de Chagas, una afecci\u00f3n que se registra \u00fanicamente en el continente americano, del sur de Estados Unidos a Argentina. Hay 16 millones de infectados con esta enfermedad, de los cuales 6 millones est\u00e1n en Brasil. La primera buena nueva proviene de la Universidad de Franca (Unifran), ubicada en la regi\u00f3n de Ribeir\u00e3o Preto (S\u00e3o Paulo), en donde investigadores apuestan a un futuro medicamento a base de cubebina, una sustancia extra\u00edda de la semilla seca de la pimienta de Cubeba (<em>Piper cubeba<\/em>). La otra novedad surgi\u00f3 de los laboratorios del Instituto de Biolog\u00eda Molecular de Paran\u00e1 (IBMP), una ramificaci\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz) instalada en Curitiba (Paran\u00e1).<br \/>\nLos investigadores de ese estado brasile\u00f1o descubrieron mecanismos gen\u00e9ticos en el protozoo causante de la enfermedad que favorecen la adaptaci\u00f3n del par\u00e1sito a las diferentes condiciones de los organismos en los que se instala. Ese mismo artificio hace que \u00e9ste escape m\u00e1s f\u00e1cilmente de los medicamentos utilizados para contener el avance del mal de Chagas. Los nuevos medicamentos contra la enfermedad de Chagas son siempre bienvenidos. Actualmente el m\u00e1s utilizado es el benzonidazol, el principio activo del Rochagan, un medicamento producido por Roche, una industria farmac\u00e9utica con sede en Suiza. Este medicamento retarda los efectos de la enfermedad, pero no la cura.<\/p>\n<p>La cubebina no modificar\u00e1 en principio ese cuadro terap\u00e9utico, pero redundar\u00e1 en tratamientos con menos efectos colaterales, de acuerdo con las pruebas realizadas <em>in vitro<\/em> (en c\u00e9lulas) e\u00a0<em>in vivo<\/em> (en ratas), y que han sido comparados con la acci\u00f3n del benzonidazol. El coordinador de esta investigaci\u00f3n, el farmac\u00e9utico M\u00e1rcio Luis Andrade e Silva, de la Unifran, una instituci\u00f3n privada paulista, cree que una droga podr\u00e1 surgir de al menos uno de los tres compuestos obtenidos con base en la cubebina: el metilpluviatolido, la hinoquinina, el O-dimetiletilaminocubebina y la nitrohinoquinina.<\/p>\n<p>\u00c9stos se han mostrado 100% eficaces en la destrucci\u00f3n de una de las formas del causante de la enfermedad -el protozoo\u00a0<em>Trypanosoma cruzi<\/em>&#8211; la llamada tripomastigota, que circula en el torrente sangu\u00edneo antes de llegar a los tejidos del coraz\u00f3n o del est\u00f3mago. Puede ser que uno de estos nuevos compuestos logre destruir no solamente a las formas circulantes de\u00a0<em>Trypanosoma<\/em>, sino tambi\u00e9n a las que se alojan en los tejidos. El resultado de ello ser\u00eda la realizaci\u00f3n de un sue\u00f1o: la cura de la enfermedad de Chagas.<\/p>\n<p>Andrade e Silva sabe que ese camino es largo: faltan al menos otros cinco a\u00f1os de trabajo hasta que se llegue a un medicamento que pueda adoptarse al sistema p\u00fablico de salud. Esta investigaci\u00f3n, que cont\u00f3 con el financiamiento del Programa de Apoyo a J\u00f3venes Investigadores de la\u00a0FAPESP, ya ha rendido un pedido de registro de patente de la actividad antichag\u00e1sica de los derivados de la cubebina en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI). Y suscit\u00f3 tambi\u00e9n el inter\u00e9s del laboratorio Teuto Brasileiro, que est\u00e1 interesado en participar en las pr\u00f3ximas etapas de la investigaci\u00f3n, que incluye la s\u00edntesis completa de los derivados m\u00e1s activos, el estudio de otros compuestos y las pruebas de toxicidad y eficacia en seres humanos.<\/p>\n<p>Los investigadores pretenden obtener y probar otros diez o quince derivados de la cubebina, en el marco de un trabajo conjunto con el parasit\u00f3logo S\u00e9rgio Albuquerque y el farmac\u00e9utico Jairo Knupp Bastos, ambos de la Facultad de Ciencias Farmac\u00e9uticas de Ribeir\u00e3o Preto de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). Los investigadores pretenden tambi\u00e9n producir en laboratorio los derivados de la cubebina a partir de mol\u00e9culas org\u00e1nicas intermedias, en este caso en un trabajo conjunto con Paulo Marcos Donate y Ros\u00e2ngela Silva, tambi\u00e9n de la USP. Otro reto consiste en producir esa mol\u00e9cula a gran escala, ya que la extracci\u00f3n de la cubebina de la pimienta no brinda la cantidad suficiente de derivados como para llevar a cabo las pruebas en seres humanos.<\/p>\n<p>De los cuatro derivados de la cubebina ya probados, dos a\u00fan no hab\u00edan sido descritos qu\u00edmicamente: uno de \u00e9stos es el O-dimetiletilaminocubebina, que tiene un radical amina (con un \u00e1tomo de nitr\u00f3geno y dos de hidr\u00f3geno), y el otro, la nitrohinoquinina, con un grupo nitro (un nitr\u00f3geno y dos ox\u00edgenos) vinculado al anillo arom\u00e1tico (una estructura cerrada de seis \u00e1tomos de carbono y seis hidr\u00f3genos) de la cubebina, ambos obtenidos a partir de modificaciones de la mol\u00e9cula original. La cubebina, base de los dos nuevos compuestos, y tambi\u00e9n de otro ya conocido, la hinoquinina, puede extraerse tanto de la semilla seca de la Piper cubeba como de las hojas de un arbusto: la llamada &#8216;mamica-de-cadela&#8217; (<em>Zanthoxylum naranjillo<\/em>), aunque la pimienta tiene una concentraci\u00f3n diez veces mayor. Hasta ahora, el compuesto m\u00e1s activo fue otro ya conocido, el metilpluviatolido, encontrado en las hojas del arbusto y solamente ahora probado contra la enfermedad de Chagas.<\/p>\n<p>Los resultados obtenidos indican que los compuestos extra\u00eddos de la pimienta asi\u00e1tica, principalmente la hinoquinina y el metilpluviatolido, &#8220;no presentaron un efecto t\u00f3xico significativo, como sucede con el benzonidazol&#8221;, dice Andrade e Silva. Los manuales m\u00e9dicos previenen que tratamientos prolongados con esta \u00faltima sustancia causan alteraciones en el funcionamiento de la medula \u00f3sea y problemas en la piel, por ejemplo.<\/p>\n<p><strong>Baja toxicidad<br \/>\n<\/strong>Seg\u00fan M\u00e1rcio, los ratones infectados que recibieron los derivados de cubebina permanecieron vivos hasta tres veces m\u00e1s tiempo que los animales infectados que recibieron el benzonidazol. &#8220;Comparados con la cubebina, los cuatro derivados presentan poca toxicidad con una dosis letal bastante alta, superior a los 2 gramos&#8221;, asegura el investigador. Aun con un tratamiento continuo, la hinoquinina no da\u00f1\u00f3 las c\u00e9lulas del h\u00edgado. Y el metilpluviatolido, seg\u00fan el investigador, mantuvo al animal vivo por 60 d\u00edas m\u00e1s que el benzonidazol.<\/p>\n<p>La cubebina empez\u00f3 a estudiarse en Brasil al final de los a\u00f1os 80. En 1988, investigadores de la Facultad de Ciencias Farmac\u00e9uticas de la USP de Ribeir\u00e3o Preto, dirigidos por el qu\u00edmico Otto Richard Gottlieb, aislaron la sustancia de las hojas de Zanthoxylum naranjillo. Jairo Knupp Bastos, que colabora actualmente con Andrade e Silva, formaba parte de ese equipo pionero, que luego comprob\u00f3 la baja toxicidad y las actividades analg\u00e9sica y antiinflamatoria de la cubebina. Los equipos de la Unifran y de la USP ahora han verificado que la hinoquinina, uno de los derivados de la cubebina, adem\u00e1s de la actividad antichag\u00e1sica, presenta una acci\u00f3n analg\u00e9sica y antiinflamatoria similar a la de la indometafina, uno de los antiinflamatorios m\u00e1s utilizados actualmente.<\/p>\n<p><strong>Shock t\u00e9rmico<br \/>\n<\/strong>Pero un nuevo medicamento tambi\u00e9n est\u00e1 en los planes de los investigadores de Curitiba. Claro que no a corto plazo. Lo que \u00e9stos est\u00e1n haciendo es procurar entender primero los entramados gen\u00e9ticos del protozoario. El m\u00e1s importante descubrimiento del IBMP lo constituyen los mecanismos utilizados por el\u00a0<em>Trypanosoma cruzi<\/em> para adaptarse a los diferentes ambientes en los que logra hospedarse. El protozoo, cuando sale de la vinchuca -el insecto que le sirve de hospedador-, para infectar a un mam\u00edfero intermediario, un gato, por ejemplo, que funciona como reservatorio previo al hombre, experimenta un shock t\u00e9rmico (la temperatura se eleva de 28\u00ba a 37\u00ba Celsius), adem\u00e1s de encontrar un ambiente rico en anticuerpos, prote\u00ednas que participan en la destrucci\u00f3n de microorganismos invasores.<\/p>\n<p>La resistencia del par\u00e1sito, tal como el equipo de Paran\u00e1 logr\u00f3 develar en un trabajo recientemente concluido, se concreta cuando \u00e9ste gana tiempo en el contraataque, haciendo stocks de mol\u00e9culas intermedias -espec\u00edficamente, de un tipo de \u00e1cido ribonucleico (ARN): el ARN mensajero. Estas mol\u00e9culas acortan el camino a la hora de producir prote\u00ednas con las cuales el par\u00e1sito logra resistir al cambio de temperatura y al ataque de los anticuerpos, que lo matar\u00edan si no fuese \u00e1gil. &#8220;Es la primera vez que se observa este mecanismo en una especie de protozoo&#8221;, comenta el bi\u00f3logo Samuel Goldenberg, director del instituto.<\/p>\n<p>Los descubrimientos pueden conducir a nuevas pistas que ayuden a detener la enfermedad de Chagas, mediante el uso de medicamentos m\u00e1s eficaces que los empleados actualmente. Esta enfermedad es dif\u00edcil de diagnosticarse, debido a que permanece silenciosa durante d\u00e9cadas (en el 60% de los casos, las personas no manifiestan s\u00edntomas de la infecci\u00f3n), y puede ocasionar alteraciones en el funcionamiento del coraz\u00f3n e inflamaciones en el est\u00f3mago, el es\u00f3fago y el intestino -es entonces cuando se altera el abordaje terap\u00e9utico, y en lugar de combatir al par\u00e1sito, los m\u00e9dicos tratan los s\u00edntomas, a veces mediante la colocaci\u00f3n de un marcapasos, para evitar la muerte de los individuos infectados.<\/p>\n<p><strong>Socks estrat\u00e9gicos<br \/>\n<\/strong>Los estudios del IBMP son producto de an\u00e1lisis simult\u00e1neos de 4.200 genes depositados en una l\u00e1mina de vidrio menor que una caja de f\u00f3sforos -un biochip, probablemente el primero con genes de tripanosomas hecho en Brasil. Este biochip permite efectuar un an\u00e1lisis global delos genes involucrados en la producci\u00f3n de prote\u00ednas. Este proceso empieza en el n\u00facleo de la c\u00e9lula, en donde se encuentra el ADN, y termina en el citoplasma, una bolsa gelatinosa que envuelve al n\u00facleo.Los investigadores descubrieron por medio de ese biochip que el ganar tiempo en la producci\u00f3n de prote\u00ednas de defensa no es el \u00fanico artificio de supervivencia del protozoario. El an\u00e1lisis de los genes revel\u00f3 tambi\u00e9n que el\u00a0<em>Trypanosoma<\/em> modifica el perfil de los genes accionados por las c\u00e9lulas infectadas del hospedador mam\u00edfero. Comparaciones entre c\u00e9lulas de ratones infectados y sanos indicaron que al menos 370 genes son activados, y otros 120 son accionados durante la infecci\u00f3n, lo que resulta en da\u00f1os al coraz\u00f3n, el est\u00f3mago y el es\u00f3fago.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\n<em>Investigaci\u00f3n de las Actividades Analg\u00e9sica, Antiinflamatoria y Tripanocida de Algunos Derivados de la Cubebina Obtenidos Mediante S\u00edntesis Parcial<\/em><br \/>\n<strong>MODALIDAD<\/strong><br \/>\nPrograma de Apoyo a J\u00f3venes Investigadores<br \/>\n<strong>Coordinador<\/strong><br \/>\nM\u00e1rcio Luis Andrade e Silva &#8211; Unifran<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nR$ 133.825,71<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Descubrimientos gen\u00e9ticos y nuevas drogas combaten el causante de la enfermedad de Chagas","protected":false},"author":127,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"coauthors":[437],"class_list":["post-76539","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76539","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/127"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76539"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76539\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76539"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76539"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76539"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76539"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}