{"id":76540,"date":"2003-03-01T00:00:00","date_gmt":"2003-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/03\/01\/crean-nuevas-armas-contra-el-dengue\/"},"modified":"2015-01-30T15:32:03","modified_gmt":"2015-01-30T17:32:03","slug":"crean-nuevas-armas-contra-el-dengue","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/crean-nuevas-armas-contra-el-dengue\/","title":{"rendered":"Crean nuevas armas contra el dengue"},"content":{"rendered":"<p>Los meses del verano y comienzo del oto\u00f1o son los que registran el mayor n\u00famero de casos de dengue en Brasil. Las lluvias, que caen en grandes cantidad en esa \u00e9poca del a\u00f1o, favorecen la eclosi\u00f3n de los huevos puestos por el mosquito\u00a0<em>Aedesc aegypti<\/em> hembra, el principal transmisor de esta enfermedad, que el a\u00f1o pasado alcanz\u00f3 la marca de 769.076 casos registrados en el pa\u00eds, frente a los 421.574 del a\u00f1o anterior. El insecticida aplicado en las regiones epid\u00e9micas mediante vaporizadores, conocido como en el pa\u00eds &#8216;fumac\u00ea&#8217;, elimina \u00fanicamente a la forma adulta, pero no tiene eficacia alguna para acabar con las larvas. Para controlar esos criaderos del mosquito, se est\u00e1n preparando dos nuevas armas bacterianas.<\/p>\n<p>La primera de \u00e9stas saldr\u00e1 al mercado este mismo mes de abril, bajo la forma de un bioinseticida l\u00edquido, que tiene como principal componente al\u00a0<em>Bacillus thuringiensis israelensis<\/em>, desarrollado por el equipo de Bthek Biotecnolog\u00eda, coordinado por el agr\u00f3nomo Marcelo Soares, uno de los propietarios de la empresa.<\/p>\n<p>Dicha bacteria, una enemiga natural del\u00a0<em>Aedes<\/em>, produce una toxina que, al ser ingerida, le ocasiona da\u00f1os en el intestino al insecto, provoc\u00e1ndole la muerte. La otra arma, elaborada con el mismo bacilo, pero en forma de comprimido, fue creada en R\u00edo de Janeiro, en el Instituto de Tecnolog\u00eda en F\u00e1rmacos &#8211; Far-Manguinhos, por la bi\u00f3loga Elizabeth Gomes Sanches. La diferencia entre ambos productos consiste en que el Bti, tal como se lo llama al nuevo producto l\u00edquido, se destina principalmente a lagos y represas; es decir, grandes espacios abiertos, mientras que los comprimidos fueron producidos para uso dom\u00e9stico, en tanques de agua, piscinas y cisternas.<\/p>\n<p><strong>Producto perfeccionado<br \/>\n<\/strong>Soares comenta que la idea de producir el bioinseticida para la larva del dengue surgi\u00f3 en 1999, cuando estaba haciendo su posdoctorado en control microbiano en Embrapa Recursos Gen\u00e9ticos y Biotecnolog\u00eda. Un a\u00f1o despu\u00e9s fund\u00f3 Bthek Biotecnolog\u00eda en Brasilia, y as\u00ed dio inicio al proyecto. Su primera medida consisti\u00f3 en comprarle a Embrapa cepas puras de la bacteria\u00a0<em>Bacillus thuringiensis<\/em>, importantes para la formulaci\u00f3n adecuada del producto. &#8220;Luego de aprender a producir el bioinseticida, entr\u00e9 en contacto con el Instituto de Investigaciones Tecnol\u00f3gicas (IPT, sigla en portugu\u00e9s), que se encarg\u00f3 del desarrollo y el perfeccionamiento de los medios de producci\u00f3n&#8221;, recuerda Soares.<\/p>\n<p>El instituto tambi\u00e9n brind\u00f3 asesor\u00eda en el montaje de la planta industrial, seg\u00fan informa Luiz Carlos Urenha, ingeniero qu\u00edmico del Laboratorio de Fermentaciones Industriales del Agrupamiento de Biotecnolog\u00eda del IPT, quien tambi\u00e9n particip\u00f3 del proyecto.El producto saldr\u00e1 a la venta inicialmente en peque\u00f1a escala en las regiones norte y nordeste de Brasil, para su uso por parte de operadoras de salud y empresas especializadas. Pero para uso en domicilios y grandes centros, resta a\u00fan hacer algunas modificaciones, tales como la forma de presentaci\u00f3n en pastillas, sachets, en polvo o en gel. Su producci\u00f3n a escala industrial se iniciar\u00eda en septiembre, cuando la f\u00e1brica est\u00e9 con toda su capacidad instalada.<\/p>\n<p>Soares dice que el Bti saldr\u00e1 por0 la mitad del precio de sus similares importados, que actualmente disputan el mercado a 25 d\u00f3lares el litro. Para una superficie de una hect\u00e1rea se necesitan entre 1 y 2 litros del producto, dependiendo del grado de infestaci\u00f3n por el mosquito. Mientras tanto, los comprimidos desarrollados por el Far-Manguinhos ya est\u00e1n listos, pese a que reci\u00e9n comenzar\u00e1n a fabricarse en cantidad ni bien se cierren las negociaciones con una empresa brasile\u00f1a del rubro de fermentaciones. &#8220;Buscamos una empresa socia con capacidad para fabricar el producto a escala industrial, para atender la demanda de la Fundaci\u00f3n Nacional de Salud (Funasa), que es muy grande&#8221;, dice Elizabeth Gomes.<\/p>\n<p>La investigadora informa que el producto fue probado y aprobado siguiendo patrones internacionales de seguridad en una empresa independiente contratada por el Far-Manguinhos. &#8220;Nuestro producto puede usarse en el dep\u00f3sito de agua, pues no es t\u00f3xico&#8221;, dice Elizabeth. &#8220;La f\u00f3rmula fue dimensionada para uso hogare\u00f1o&#8221;. Pero su aplicaci\u00f3n pueden hacerla \u00fanicamente los agentes de salud o empresas especializadas, ya que la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), dependiente del Ministerio de Salud, no permite la venta masiva de este tipo de producto. El temef\u00f3s, un larvicida qu\u00edmico ampliamente empleado para combatir el dengue, empez\u00f3 a ser reemplazado en algunos estados brasile\u00f1os a comienzos del a\u00f1o 2000 por bioinseticidas importados a base de\u00a0<em>Bacillus thuringiensis<\/em>, luego de que se constatara la existencia de poblaciones de mosquitos resistentes a aquel producto.<\/p>\n<p>&#8220;Los insecticidas qu\u00edmicos actualmente usados en Brasil para la prevenci\u00f3n del dengue tienen una serie de desventajas, principalmente en el aspecto ambiental&#8221;, dice Maria Filomena de Andrade Rodrigues, encargada del Laboratorio de Microbiolog\u00eda Industrial, tambi\u00e9n del Agrupamiento de Biotecnolog\u00eda del IPT, que actu\u00f3 en el desarrollo del proceso de producci\u00f3n y formulaci\u00f3n del bioinseticida l\u00edquido. &#8220;La aplicaci\u00f3n sistem\u00e1tica de esos insecticidas contamina el suelo y el agua, perjudicando a la flora y la fauna y matando a otros insectos locales que no son nocivos; y eso sin contar que el agente que lo aplica puede sufrir una intoxicaci\u00f3n con el producto&#8221;.<\/p>\n<p>En tanto, el bioinseticida, de acuerdo con la evaluaci\u00f3n de la investigadora, como tiene una actuaci\u00f3n espec\u00edfica, permite el control de la plaga sin provocar desequilibrios ambientales y da\u00f1os a los seres humanos.<\/p>\n<p><strong>Viajes mar\u00edtimos<br \/>\n<\/strong>Maria Filomena dice que la educaci\u00f3n y conscientizaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n sigue siendo todav\u00eda la mejor manera de controlar al\u00a0<em>Aedes<\/em>, que lleg\u00f3 a Brasil en el siglo XVIII a bordo de las embarcaciones que tra\u00edan a los esclavos. Este mosquito, originario de \u00c1frica, se propag\u00f3 a Asia y Am\u00e9rica, principalmente debido a los viajes mar\u00edtimos. Sus huevos son resistentes, y pueden sobrevivir aun sin estar en contacto con el agua durante un a\u00f1o. Por eso, basta con que llueva para que, en menos de 30 minutos, \u00e9stos den origen a las larvas. Y en una semana, nuevos mosquitos estar\u00e1n listos para picar a sus v\u00edctimas.<\/p>\n<p>Una gran campa\u00f1a realizada por la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud (Opas) lleg\u00f3 a erradicar el\u00a0<em>Aedes aegypti<\/em> de Brasil y de diversos pa\u00edses americanos en 1955. Sin embargo, algunas fallas impidieron que el objetivo se lograse plenamente, y el mosquito permaneci\u00f3 haci\u00e9ndose presente en varias islas del Caribe y en Guyana, Surinam, Venezuela y el sur de Estados Unidos, desde donde volvi\u00f3 a propagarse. Al final de la d\u00e9cada de 70, Brasil registraba nuevamente la presencia del vector en sus principales metr\u00f3polis.<\/p>\n<p>El dengue es considerado actualmente uno de los principales problemas de salud p\u00fablica en el mundo, de acuerdo con el Ministerio de Salud. Estimaciones de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) apuntan que alrededor de 80 millones de personas contraen anualmente la enfermedad. De ese total, cerca de 550 mil deben ser hospitalizadas, y 20 mil mueren como consecuencia de la infecci\u00f3n. Estas cifras muestran que es necesario ampliar el arsenal disponible para combatir a este insecto de min\u00fasculas proporciones, pero con una gran capacidad de adaptaci\u00f3n. El control bacteriano es el uno de los principales candidatos a tener un papel efectivo en la cruzada contra esta epidemia urbana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una bacteria es la materia prima para la elaboraci\u00f3n de bioinseticidas que acaban con las larvas del mosquito","protected":false},"author":22,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"coauthors":[115],"class_list":["post-76540","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76540","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76540"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76540\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76540"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76540"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76540"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76540"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}