{"id":76562,"date":"2003-04-01T00:00:00","date_gmt":"2003-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/04\/01\/por-sobre-el-fuego-sombras-frio-y-luces\/"},"modified":"2015-08-18T15:23:39","modified_gmt":"2015-08-18T18:23:39","slug":"por-sobre-el-fuego-sombras-frio-y-luces","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/por-sobre-el-fuego-sombras-frio-y-luces\/","title":{"rendered":"Por sobre el fuego, sombras, fr\u00edo y luces"},"content":{"rendered":"<p>El t\u00edtulo anterior parece una alusi\u00f3n a la guerra en marcha actualmente. Son sombr\u00edos, tr\u00e1gicos y dolorosos los tiempos de guerra. En particular los de aqu\u00e9llas que parecen hacer que los c\u00f3digos m\u00ednimos de la civilizaci\u00f3n, duramente construidos por la humanidad en el transcurso de la historia, retrocedan siglos. Por eso mismo amenazan reemplazar cualquier actitud positivamente combativa, u optimista sin ingenuidad, por un pesimismo amargo, o un escepticismo profundo con relaci\u00f3n al potencial humano para construir sociedades de bienestar. Y acaban amenazando incluso la confianza en el uso responsable del conocimiento en beneficio de los seres humanos, y no en su desmedro.\u00a0Con todo, es indispensable apostar m\u00e1s a un juego de sombras y luces, y mantener la convicci\u00f3n de que el conocimiento puede utilizarse efectivamente a favor de la sociedad humana, tal como es usado con mucha frecuencia. Por cierto, ese t\u00edtulo anterior, se refiere no a la guerra, sino a nuevas luces: conocimientos sobre la Selva Amaz\u00f3nica que, si se los usa de manera adecuada, ser\u00e1n de suma importancia para el tratamiento de esa gigantesca \u00e1rea, que pesa en el equilibrio ambiental del planeta.<\/p>\n<p>La Amazonia es una fuente de sorpresas. Y aqu\u00ed viene la m\u00e1s reciente de \u00e9stas: las quemas practicadas en esa selva, al margen de todos los ya conocidos efectos econ\u00f3micos y ambientales que provocan, reducen su temperatura.\u00a0Tiene un aire de intrigante paradoja esa cosa de que el fuego pueda enfriar alguna otra cosa, incluso una inmensa selva &#8211; pero no es as\u00ed. <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/04\/01\/sombras-sobre-la-selva\/?\" target=\"_blank\">En el art\u00edculo de portada de esta edici\u00f3n, que comienza en la p\u00e1gina 30<\/a>, el reportero especial Marcos Pivetta explica en detalle el trabajo llevado a cabo por un equipo de investigadores, que permiti\u00f3 estimar una reducci\u00f3n de hasta 2 grados Celsius en la temperatura de la selva, y una disminuci\u00f3n de entre un 15% y un 30% en su volumen normal de lluvias en el auge de la estaci\u00f3n de quemas, entre agosto y octubre.<\/p>\n<p>La clave de estos fen\u00f3menos reside en los aerosoles, que son microsc\u00f3picas part\u00edculas, producto en este caso y principalmente de la combusti\u00f3n de la vegetaci\u00f3n. Los aerosoles aparecen en concentraciones impresionantes en la Selva Amaz\u00f3nica durante el per\u00edodo m\u00e1s intenso de fuego &#8211; con picos de hasta 30 mil part\u00edculas por cent\u00edmetro c\u00fabico de aire, un \u00edndice alrededor de cien veces superior al que se registra en la ciudad de S\u00e3o Paulo durante los d\u00edas m\u00e1s contaminados del invierno. Ahora bien, al componer densas nubes de humo, que forman una sombra espesa sobre la selva, los aerosoles reducen la intensidad de la luz solar que en condiciones normales incidir\u00eda sobre el suelo. \u00c9se es el motivo de que provoquen un ligero enfriamiento del bosque, entre otros diversos efectos.<\/p>\n<p>Pero cabe destacar tambi\u00e9n en esta edici\u00f3n el reportaje referente a la participaci\u00f3n de varios grupos brasile\u00f1os en una carrera que ya se ha largado en las fronteras m\u00e1s avanzadas de la f\u00edsica: aqu\u00e9lla que va en busca de la computadora cu\u00e1ntica. Dicho artefacto, un proyecto de materializaci\u00f3n a\u00fan distante, ser\u00e1 capaz de hacer en minutos c\u00e1lculos que las m\u00e1s r\u00e1pidas supercomputadoras actuales demorar\u00edan miles de millones de a\u00f1os para efectuar. Once grupos de f\u00edsicos de diferentes puntos del pa\u00eds &#8211; seg\u00fan informa el editor asistente Ricardo Zorzetto a partir de la <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/04\/01\/atomos-para-calcular\/?\" target=\"_blank\">p\u00e1gina 54<\/a> &#8211; han obtenido alg\u00fan resultado digno de nota en direcci\u00f3n hacia la concreci\u00f3n de esa computadora, cuya capacidad de c\u00e1lculo se duplicar\u00eda con cada \u00e1tomo agregado a su procesador.<\/p>\n<p>En la secci\u00f3n de Humanidades, llamo la atenci\u00f3n sobre el art\u00edculo referente a una investigaci\u00f3n que brinda un consistente soporte para las discusiones actuales sobre la <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/04\/01\/una-torta-dificil-de-repartir\/?\" target=\"_blank\">reforma tributaria en Brasil<\/a>. Dicho estudio, estructurado sobre una s\u00f3lida base matem\u00e1tica, demuestra que las diferencias entre estados en el cobro del Impuesto sobre la Circulaci\u00f3n de Mercader\u00edas y Servicios (ICMS) le ocasionan perjuicios significativos al pa\u00eds, de modo tal que su mera ecualizaci\u00f3n podr\u00eda reducir p\u00e9rdidas econ\u00f3micas de entre 4.500 y 9.000 millones de reales anuales.<\/p>\n<p>Para finalizar, destaco una secci\u00f3n que hasta ahora no hab\u00eda aparecido en este espacio: la de la rese\u00f1a de libros. Sucede que merece una atenta lectura el comentario del fil\u00f3sofo Jos\u00e9 Arthur Giannotti sobre los libros\u00a0<em>A Ditadura Envergonhada y A Ditadura Escancarada<\/em>, del periodista Elio Gaspari. Giannotti reubica en nuestra experiencia cercana un tiempo de violencia y pesadas sombras, del cual afortunadamente ya salimos, pero que todav\u00eda produce un nudo en la garganta y atragantamiento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Por sobre el fuego, sombras, fr\u00edo y luces ","protected":false},"author":414,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[],"coauthors":[729],"class_list":["post-76562","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76562","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/414"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76562"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76562\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76562"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76562"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76562"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76562"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}