{"id":76570,"date":"2003-04-01T00:00:00","date_gmt":"2003-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/04\/01\/los-genios-y-el-gen\/"},"modified":"2003-04-01T00:00:00","modified_gmt":"2003-04-01T00:00:00","slug":"los-genios-y-el-gen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-genios-y-el-gen\/","title":{"rendered":"Los genios y el gen"},"content":{"rendered":"<p>Rog\u00e9rio Meneghini<\/p>\n<p>     Hace 50 a\u00f1os, la revista<i>Nature<\/i>     publicaba, en su n\u00famero del 25 de abril de 1953, el art\u00edculo de James Watson y Francis Crick, en el cual se presentaba la estructura tridimensional de la sal del \u00e1cido desoxirribonucleico (ADN). Eran dos p\u00e1ginas en las que la primera expresi\u00f3n dec\u00eda inicialmente: ?Nos interesar\u00eda sugerir una estructura para la sal del \u00e1cido desoxirribonucleico. Esta estructura tiene caracter\u00edsticas in\u00e9ditas, que son de considerable inter\u00e9s biol\u00f3gico?. Y terminaba afirmando: ?No se nos escap\u00f3 que el apareamiento espec\u00edfico (de bases) que nosotros postulamos sugiere inmediatamente un posible mecanismo de copia para el material gen\u00e9tico?. Esta \u00faltima aseveraci\u00f3n ha sido considerada como una de las m\u00e1s falsamente modestas de la literatura cient\u00edfica.<\/p>\n<p>     Mucho se ha escrito sobre la historia de este descubrimiento en libros y art\u00edculos. Entre \u00e9stos se incluyen, desde el ?best seller? de Watson de 1968,<i>La Doble H\u00e9lice<\/i>     , hasta libros m\u00e1s recientes, entre los cuales figuran dos de autores brasile\u00f1os:<i>Hist\u00f3ria da Biologia Molecular<\/i>     , de Rudolf Hausmann (actualmente en la Universidad de Freiburg, Alemania), y<i>Watson e Crick<\/i>     , a<i>Hist\u00f3ria da descoberta do DNA<\/i>     , de Ricardo Ferreira (Universidad Federal de Pernambuco).<\/p>\n<p>     Probablemente los m\u00e1s famosos son<i>La Doble H\u00e9lice y The Eight Day of Creation<\/i>     , de Horace F. Judson (Simon and Schuster, New York, 1979). El primero es una versi\u00f3n del propio Watson sobre la historia del descubrimiento, en la que, quiz\u00e1s por desear que se convirtiera en ?best-seller? o por su propia personalidad, imprimi\u00f3 un gui\u00f3n que destacaba los episodios m\u00e1s novelescos de los acontecimientos. Cuenta c\u00f3mo logr\u00f3 obtener de manera sigilosa informaciones de datos cristalogr\u00e1ficos de competidores (Rosalind Franklin, qu\u00edmica y cristal\u00f3grafa del King?s College de Londres), y escarnece a otro competidor (Erwin Chargaff, bioqu\u00edmico de la Universidad de Columbia de Nueva York), que criticaba de manera mordaz la ignorancia de Crick y Watson al respecto de la estructura qu\u00edmica de las bases del ADN, Adenina (A) Timina (T), Guanina (G) y Citosina (C).<\/p>\n<p>     Chargaff hab\u00eda descubierto, al final de la d\u00e9cada del 40, que en todas las muestras de ADN analizadas el contenido de A era igual al de T, mientras que el contenido de G igualaba al de C, e intentaba desmoralizar a Linus Pauling (qu\u00edmico \u00edcono del siglo XX, a la \u00e9poca profesor del California Institute of Technology, que public\u00f3 en 1952 una propuesta de estructura del ADN, en la que las tres h\u00e9lices se entrelazaban y en donde el fosfato aparec\u00eda protonado y sin carga; en el pH fisiol\u00f3gico, cerca de siete, el fosfato deber\u00eda tener una carga negativa, como aprenden los alumnos de la carrera b\u00e1sica de qu\u00edmica).<\/p>\n<p>     Watson ten\u00eda 23 a\u00f1os cuando fue revelada la doble h\u00e9lice. Desde entonces, su personalidad c\u00e1ustica tendi\u00f3 a hacer que le atribuyeran el papel del malo del descubrimiento. El libro<i>La Doble H\u00e9lice<\/i>     es divertido, pero no es confiable en t\u00e9rminos hist\u00f3ricos. Fue escrito en la \u00e9poca en que Watson se aprestaba a abandonar su carrera cient\u00edfica para convertirse en un administrador de ciencias (claro que los atributos mostrados en su libro lo acreditan para ello). Al final de la d\u00e9cada de 1980, Watson encabez\u00f3 el inicio del proyecto de secuenciamiento del genoma humano.<\/p>\n<p>     Sin lugar a dudas, aqu\u00e9llos que deseen armar su propia historia del descubrimiento (y muchas pueden crearse, tal como los lectores pueden haber notado en otras lecturas) deben recurrir al libro<i>The Eigh Day of Creation<\/i>     , de Judson. Se trata de una soberbia y extensa obra (de 650 p\u00e1ginas) de periodismo cient\u00edfico. Judson pas\u00f3 siete a\u00f1os entrevistando a los personajes implicados en el desarrollo de los acontecimientos, cotejando frecuentemente declaraciones y analizando documentos, trabajos cient\u00edficos y cuadernos de laboratorio. Alcanz\u00f3 el cl\u00edmax de su actividad profesional cuando, m\u00e1s all\u00e1 de relatar e interpretar las diversas facetas de las informaciones recabadas, llega al punto de explicar, con sus propios t\u00e9rminos y su comprensi\u00f3n, la parte t\u00e9cnica que circundaba el descubrimiento.<\/p>\n<p>     Pero, \u00bfpor qu\u00e9 entonces otro art\u00edculo? Creo que<b>Pesquisa FAPESP<\/b>     no puede dejar de recordar ese suceso, as\u00ed como otras tantas revistas de ciencia. Con relaci\u00f3n al hecho de que yo acepte la invitaci\u00f3n para escribir algo sobre este tema, puedo decir que obedece a que tuve un fuerte entusiasmo al tomar conocimiento de este descubrimiento en 1963, y segu\u00ed mucho de lo que se escribi\u00f3 posteriormente sobre el mismo. Al fin y al cabo, a partir de 1965 trabaj\u00e9 en uno de los pocos laboratorios dedicados a hacer biolog\u00eda molecular en Brasil en aquella \u00e9poca: el del profesor Francisco J. S. Lara.<\/p>\n<p>     \u00bfPor qu\u00e9 este descubrimiento despert\u00f3 tan efusivo entusiasmo y tama\u00f1o encantamiento en el transcurso de los a\u00f1os subsiguientes?Watson dice en su<i>Doble H\u00e9lice<\/i>     que fue el mayor descubrimiento de la biolog\u00eda desde la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n de Darwin. Por otra parte, Crick, el d\u00eda de la concepci\u00f3n de la estructura, entr\u00f3 a un pub ubicado en el campus de la Universidad de Cambridge gritando: ?\u00a1Descubrimos el secreto de la vida!?.Al margen de estos testimonios de los autores, el hecho es que muchos otros cient\u00edficos compartieron luego afirmaciones, a lo largo de los a\u00f1os.\u00bfQu\u00e9 fue lo que llev\u00f3 a la unicidad de ese descubrimiento? Probablemente una amalgama de factores, con una probabilidad muy peque\u00f1a de que nuevamente se produzca eso, que mezcl\u00f3 ciencia con aventura y arte.<\/p>\n<p>     En primer lugar, la estructura tiene una belleza intr\u00ednseca, perceptible incluso a los ojos de los legos.En segundo lugar, existe una l\u00f3gica qu\u00edmica en el ordenamiento estructural, que permite inmediatamente una interpretaci\u00f3n biol\u00f3gica para la mol\u00e9cula del ADN. Aunque el t\u00e9rmino biolog\u00eda molecular haya sido acu\u00f1ado en 1935 por Warren Weaver, de la Fundaci\u00f3n Rockefeller, para describir de qu\u00e9 manera pueden comprenderse los fen\u00f3menos biol\u00f3gicos, fundamentalmente mediante el conocimiento de las estructuras de las mol\u00e9culas y las interacciones y alteraciones de \u00e9stas, reci\u00e9n en 1953 se percibi\u00f3 de manera dram\u00e1tica esta correlaci\u00f3n entre estructura y funci\u00f3n, con el descubrimiento de la doble h\u00e9lice. Este descubrimiento es por lo tanto un hito, de cara al pasado y al futuro, en lo que se refiere a esa biolog\u00eda molecular, hoy en d\u00eda m\u00e1s conocida como biolog\u00eda molecular estructural.<\/p>\n<p>     En tercer lugar, fue una lucha de dos j\u00f3venes David contra un Goliat poderoso. De hecho, Linus Pauling ya hab\u00eda descubierto la estructura helicoidal de las prote\u00ednas (a-h\u00e9lice) juntamente con Robert Corey, y ten\u00eda informaciones acerca de que la estructura del ADN tambi\u00e9n podr\u00eda ser helicoidal. Pauling era una eminencia de la fisicoqu\u00edmica, por entonces con m\u00e1s 50 a\u00f1os, y ganar\u00eda el Premio Nobel en 1954, por sus trabajos con la estructura de las prote\u00ednas. Watson y Crick conoc\u00edan las intenciones de Pauling, y obviamente, tem\u00edan ser superados en la carrera.La figura de la estructura de ADN es tan ubicua que no cabe presentarla ac\u00e1. De manera sucinta, esta estructura posee dos h\u00e9lices que se entrelazan, formando una doble h\u00e9lice. Imaginando un eje que corre en el centro de esa doble h\u00e9lice, la estructura de cada h\u00e9lice es formada por la secuencia de un az\u00facar (desoxirribosa) unida a un fosfato, y esta unidad va unida a otra id\u00e9ntica innumerables veces, de manera paralela al eje de la doble h\u00e9lice. El resultado ser\u00eda: az\u00facar-fosfato-az\u00facar-fosfato, y as\u00ed sucesivamente.<\/p>\n<p>     Una h\u00e9lice sencilla tiene una polaridad, es decir: si se la recorre en un sentido, es diferente que si se la transita en el sentido opuesto. Un dato fundamental consiste en que las dos h\u00e9lices de ADN se entrelazan con polaridades opuestas (llamadas h\u00e9lices antiparalelas).La doble h\u00e9lice se enrolla en sentido horario. Si se enrolla una cinta de papel en espiral alrededor de un l\u00e1piz, ser\u00e1 posible hacerlo de dos formas, en sentido horario o en sentido antihorario. Ambas h\u00e9lices as\u00ed obtenidas son asim\u00e9tricas y distintas: una es la imagen en espejo de la otra. Es lo mismo que sucede cuando una mano se refleja en el espejo. La mano derecha es la imagen de la izquierda, y viceversa.<\/p>\n<p>     Las bases A, T, C y G corresponden al tercer componente del ADN. Tienen estructuras planas y est\u00e1n tambi\u00e9n conectadas al az\u00facar. Pero sus planos se disponen ortogonalmente con relaci\u00f3n al eje de la h\u00e9lice. Tienen un apareamiento espec\u00edfico en un mismo plano: A en una h\u00e9lice se contrapone a T en la otra, o G en una h\u00e9lice a C en la otra. Por eso, se dice que las h\u00e9lices son complementarias. Cabe notar que, por causa de este apareamiento espec\u00edfico, en un cierto ADN la cantidad de bases G es igual a C y la cantidad de G es igual a T, tal como lo hab\u00eda descubierto Chargaff.<\/p>\n<p>     La conexi\u00f3n qu\u00edmica que une a las bases se denomina puente de hidr\u00f3geno. Estas fuerzas constituyen importantes elementos de estabilizaci\u00f3n de la doble h\u00e9lice. Entre A y T existen dos puentes de hidr\u00f3geno, mientras que entre G y C hay tres. Si observamos estos pares de bases desde arriba, veremos que \u00e9stos tienen dimensiones y forma casi id\u00e9nticas, de manera tal de permitir que el di\u00e1metro de la doble h\u00e9lice permanezca constante a lo largo del eje. Si observamos la doble h\u00e9lice de perfil, veremos que los pares de bases est\u00e1n apilados en forma ortogonal al eje, y con un recubrimiento parcial, a causa de la vuelta de la h\u00e9lice.<\/p>\n<p>     Ser\u00eda como si tom\u00e1semos fichas de domin\u00f3 (que ser\u00edan los pares de bases) y las apil\u00e1semos, de manera tal que la de arriba forme un \u00e1ngulo de 36 grados de giro con la de abajo. Si apil\u00e1semos diez fichas, completar\u00edamos 360 grados, es decir que una vuelta de la doble h\u00e9lice corresponde a diez pares de bases. La distancia entre los pares de bases es de 3,4 angstrons (un angstron equivale a 10 -10 metro), de manera tal que el paso de la doble h\u00e9lice (la distancia a lo largo del eje correspondiente a una vuelta completa) es de 34 angstrons.<\/p>\n<p>     Claro est\u00e1 que los elementos fundamentales de esta estructura suministraban una explicaci\u00f3n completa de las dos propiedades m\u00e1s importantes del gen:la codificaci\u00f3n de las prote\u00ednas, dada por la secuencia de bases, y la duplicaci\u00f3n del gen: las cintas complementarias A y B se separar\u00edan y ser\u00edan copiadas., A dar\u00eda una nueva cinta B, y B, una nueva A. Se formar\u00edan dos nuevas h\u00e9lices dobles AB y BA, id\u00e9nticas a la doble h\u00e9lice madre AB.<\/p>\n<p>     El encuentro de Watson y Crick es aquello que se puede llamar de fortuita complementaridad, moldeada para el descubrimiento que ellos har\u00edan. Ambos hab\u00edan le\u00eddo el libro del famoso f\u00edsico Erwin Schrodinger<i>\u00bfQu\u00e9 es la Vida?<\/i>     publicado en 1944. Muchos bi\u00f3logos, f\u00edsicos y qu\u00edmicos quedaron magnetizados por las especulaciones de Schrodinger al respecto de la naturaleza qu\u00edmica del gen, hasta entonces desconocida. Schrodinger calificaba al material gen\u00e9tico s\u00f3lido como aperi\u00f3dico. Aperi\u00f3dico porque no podr\u00eda ser repetitivo como un cristal de cloruro de sodio, pues sino, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda codificar tantas caracter\u00edsticas distintas de un organismo? S\u00f3lido porque el gen no podr\u00eda tener las propiedades de una sustancia org\u00e1nica com\u00fan, es decir, sufrir cambios qu\u00edmicos con un \u00edndice relativamente alto a temperatura ambiente, incompatible con la estabilidad del gen. Schrodinger mun\u00eda de argumentos a esta estabilidad con el ejemplo de los miembros de la dinast\u00eda Habsburgo de Austria, cuyos retratos, que databan de dos siglos atr\u00e1s, mostraban frecuentemente una malformaci\u00f3n labial.<\/p>\n<p>     Sin lugar a dudas, la estabilidad del material gen\u00e9tico es actualmente explicada por el proceso de reparaci\u00f3n del ADN, y ciertamente, Schrodinger utilizaba el t\u00e9rmino s\u00f3lido como met\u00e1fora. Adem\u00e1s el material gen\u00e9tico deber\u00eda tener propiedades que permitieran su reproducci\u00f3n.En 1946, Oswald Avery y sus colaboradores demostraron que el ADN constitu\u00eda el material gen\u00e9tico. No sorprende por lo tanto que varios cient\u00edficos estuvieran interesados en el ADN a comienzos de la d\u00e9cada del 50: vir\u00f3logos, f\u00edsicos, qu\u00edmicos y bi\u00f3logos estructurales. No es de sorprender tampoco que Watson, hall\u00e1ndose en un congreso en N\u00e1poles junto a Maurice Wilkins, se haya excitado al saber acerca del inter\u00e9s de cient\u00edficos del King?s College, al cual Wilkins pertenec\u00eda, y del Cavendish Laboratory de Cambridge en los estudios estructurales del ADN.<\/p>\n<p>     Logr\u00f3 salir de Copenhague, en donde realizaba un posdoctorado, y con la ayuda de Salvador Luria, un renombrado genetista, por entonces en la Universidad de Illinois, y director de tesis de doctorado de Watson, se mud\u00f3 eventualmente a Cambridge, al Laboratorio Cavendish. All\u00ed conoci\u00f3 a Crick en octubre de 1951, que, con 35 a\u00f1os, trabajaba con la estructura de la hemoglobina como material de su tesis doctoral (en su juventud hab\u00eda trabajado durante la guerra como f\u00edsico de radares, de all\u00ed ese atraso).<\/p>\n<p>     Comenz\u00f3 as\u00ed la gran aventura. Ambos ten\u00edan los mismos intereses. Eran j\u00f3venes y desconocidos. No sab\u00edan casi nada sobre la estructura qu\u00edmica del ADN. Algunos resultados de la difracci\u00f3n de rayos X del King?s College, obtenidos por Maurice Wilkins y separadamente por Rosalind Franklin, suger\u00edan una estructura helicoidal. Hablaban con gran entusiasmo, y eran brillantes. Contagiaron a Max Perutz -quien posteriormente dilucidar\u00eda la estructura tridimensional de la hemoglobina-, que a su vez convenci\u00f3 a Sir Lawrence Bragg (director del Cavendish) para que los dejara trabajar con ADN.<\/p>\n<p>     Crick insist\u00eda que ellos no deb\u00edan preocuparse mucho con los hechos y s\u00ed con la estructura en s\u00ed, bas\u00e1ndose en datos de difracci\u00f3n de rayos X y utilizando una mezcla de intuici\u00f3n y deducci\u00f3n, \u00fanicamente con el empleo de los modelos de \u00e1tomos introducidos por Pauling para definir las estructuras de la prote\u00edna. Visto desde otro \u00e1ngulo, \u00bfqu\u00e9 otra cosa podr\u00edan hacer? No sab\u00edan c\u00f3mo preparar muestras de ADN, jam\u00e1s hab\u00edan trabajado con un generador de rayos X para obtener fotos de difracci\u00f3n de rayos X y ten\u00edan parcos conocimientos sobre la qu\u00edmica del material gen\u00e9tico. Crick ten\u00eda una ventaja a su favor: sab\u00eda interpretar datos de difracci\u00f3n de rayos X. Los conocimientos de gen\u00e9tica de virus y bacterias de Watson, provenientes del laboratorio de Luria, de poco serv\u00edan en este escenario. \u00bfC\u00f3mo fue posible que en un a\u00f1o y medio ya estuvieran publicando el trabajo en la revista<i>Nature<\/i>     , con la definici\u00f3n de la estructura de doble h\u00e9lice?<\/p>\n<p>     Pueden citarse varios episodios relevantes: en noviembre de 1951, Watson estuvo presente en un seminario de Rosalind Franklin en el King?s College, que comentaba sus fotos de difracci\u00f3n de rayos X en fibras de ADN. Varios datos importantes fueron presentados all\u00ed: la unidad cristalina (la unidad que se repite y que suministra el patr\u00f3n de difracci\u00f3n) suger\u00eda una gran h\u00e9lice que conten\u00eda dos, tres o cuatro cadenas, varias mol\u00e9culas de agua (cerca de ocho), en las cuales los fosfatos estaban en la interfaz de la h\u00e9lice y del solvente acuoso (es decir, del lado externo de la h\u00e9lice, al contrario que en la estructura planteada por Pauling). Varios relatos indican que Watson logr\u00f3 captar muy poco de lo que Rosalind discuti\u00f3, y lo que es peor, no tom\u00f3 nota de nada. Al ser cuestionado por Crick, suministr\u00f3 de memoria datos err\u00f3neos; principalmente fall\u00f3 con relaci\u00f3n a los n\u00fameros de alto contenido de agua por unidad cristalina.<\/p>\n<p>     El primer modelo se construy\u00f3 basado en esas premisas err\u00f3neas, y r\u00e1pidamente fue descalificado por varios colegas del Cavendish y del King?s College. Crick argument\u00f3 m\u00e1s tarde que ese fracaso no habr\u00eda sido \u00fanicamente culpa de Watson, por haber suministrado datos equivocados, sino tambi\u00e9n de \u00e9l mismo, por no saber lo suficiente de qu\u00edmica como para percibir que las cargas de los fosfatos implicar\u00edan un alto contenido de agua, no tenido en cuenta en el modelo. Por interferencia de John Randall (del King?s College) con Bragg, Watson y Crick tuvieron que desistir de trabajar con ADN, dejando eso para la gente del King?s College. Crick se aboc\u00f3 a su tesis con la hemoglobina y Watson indujo el crecimiento de cristales de prote\u00edna para Randall. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s podr\u00edan hacer, sin empleo y en una situaci\u00f3n transitoria, estando de paso por donde estaban?<\/p>\n<p>     Con todo, 15 meses despu\u00e9s, Watson y Crick publicaban la estructura correcta del ADN.El punto de viraje se dio con la publicaci\u00f3n de una posible estructura del ADN por parte de Pauling, tambi\u00e9n qu\u00edmicamente sin consistencia. No obstante, su mera publicaci\u00f3n hizo caldear los \u00e1nimos en el Cavendish. No se conformaban por haber perdido la carrera contra Pauling en el descubrimiento de las estructuras a-h\u00e9lice y hoja \u00df-plegada de prote\u00ednas y no podr\u00edan perder nuevamente con el ADN. Bragg reactiv\u00f3 a Watson y a Crick.En ese lapso, tanto Watson como Crick se hab\u00edan preocupado por sentar sobre bases te\u00f3ricas m\u00e1s s\u00f3lidas sus pretensiones. Crick, juntamente con William Cochran y Vladimir Vand, public\u00f3 un art\u00edculo te\u00f3rico sobre la interpretaci\u00f3n de la difracci\u00f3n de rayos X en estructuras helicoidales. A su vez, Watson procur\u00f3 entender mejor las estructuras de las bases del ADN.<\/p>\n<p>     Pero el gran salto se dio cuando el informe del equipo del King?s College para el Medical Research Council (que brindaba apoyo financiero al grupo de cristalograf\u00eda) pas\u00f3 por las manos de Perutz, quien se lo entreg\u00f3 a Crick. Los datos recientes de Rosalind Franklin sobre las medidas de difracci\u00f3n de rayos X de ADN estaban meticulosamente descritos all\u00ed. Datos reveladores a los ojos de observadores aguzados como Crick hab\u00edan pasado desapercibidos por Rosalind Franklin. A\u00f1os despu\u00e9s, Andr\u00e9 Lwoff (del Instituto Pasteur) y Erwin Chargaff publicaron por separado art\u00edculos que indagaban si Perutzhab\u00eda sido \u00e9tico al darle a Crick el informe del King?s College.<\/p>\n<p>     Horace Judson, en el libro The Eight Day of Creation, comenta que estudi\u00f3 minuciosamente los apuntes de laboratorio de R. Franklin. Seg\u00fan Judson, Franklin no se hab\u00eda dado cuenta de la importancia de sus datos. Hab\u00eda descubierto que, en condiciones m\u00e1s h\u00famedas, el ADN pasaba de una forma A a otra B, la cual se mostraba claramente helicoidal. Con todo, le dio la espalda a la estructura B y se preocup\u00f3 m\u00e1s con la estructura A, cuestionando si esta correspond\u00eda a una estructura helicoidal. La estructura B, al margen de ser m\u00e1s reveladora en t\u00e9rminos de definici\u00f3n por difracci\u00f3n de rayos X, deber\u00eda ser m\u00e1s cercana a la estructura fisiol\u00f3gica, en un medio acuoso.<\/p>\n<p>     Crick percibi\u00f3 claramente los par\u00e1metros geom\u00e9tricos de la unidad cristalina con base en los datos de Franklin (al fin y al cabo, Crick estaba desarrollando una tesis de doctorado en la cual la estructura de prote\u00ednas prescind\u00eda inequ\u00edvocamente de esos par\u00e1metros), que permitieron concluir que hab\u00eda dos h\u00e9lices corriendo en sentido antiparalelo, y que las bases estaban incuestionablemente en el interior de la doble h\u00e9lice.As\u00ed y todo, faltaba entender de qu\u00e9 manera las bases de una y otra cadena interactuaban, manteniendo una estructura m\u00e1s r\u00edgida. Crick no aceptaba los puentes de hidr\u00f3geno, tan populares en aquel momento, debido a los descubrimientos de Pauling sobre la importancia de \u00e9stos en la estructura de las prote\u00ednas.<\/p>\n<p>     A partir de datos extra\u00eddos de libros y de textos, Crick admit\u00eda que las bases ten\u00edan una estructura en\u00f3lica y no ceto (una cadena carb\u00f3nica, con un grupo OH unido a un carbono, el que a su vez se une a otro carbono mediante una doble conexi\u00f3n. Puede estar en equilibrio tautom\u00e9rico con una estructura en la que este mismo carbono est\u00e1 unido doblemente al ox\u00edgeno).Pero ac\u00e1 entra en escena otro personaje: Jerry Donohue, surgido del grupo de Pauling, que entend\u00eda de qu\u00edmica m\u00e1s que cualquier investigador del Cavendish, y que en aquella \u00e9poca estaba en esa instituci\u00f3n. Donohue not\u00f3 inmediatamente que Crick estaba siendo dirigido por argumentaciones err\u00f3neas, ya que las estructuras estables de las bases deb\u00edan estar en forma ceto, lo que permit\u00eda la formaci\u00f3n de puentes de hidr\u00f3geno. La estructura del ADN se qued\u00f3 pr\u00e1cticamente montada entonces en las cabezas de Crick y Watson.<\/p>\n<p>     No obstante, parec\u00eda que la \u00faltima jugada le cab\u00eda a Watson. No logr\u00f3 esperar la fabricaci\u00f3n de modelos at\u00f3micos por parte del taller del Cavendish, que se utilizar\u00edan para construir la estructura de ADN compatible con todas esas informaciones, y se puso a trabajar con modelos de cart\u00f3n que \u00e9l mismo construy\u00f3. Resulta casi incre\u00edble que Watson haya tenido la \u00faltima palabra. No habiendo contribuido ni antes ni despu\u00e9s para hacer mayores revelaciones cient\u00edficas, y por haberse apegado a conjeturas poco esclarecedoras en el episodio del descubrimiento (como por ejemplo, que los puentes entre iones de magnesio y de fosfato estabilizar\u00edan la estructura de ADN), tuvo una revelaci\u00f3n que lo condujo al punto final del descubrimiento.<\/p>\n<p>     Con sus rudimentarios modelos, pudo notar que el apareamiento de guanina y citosina y el de timina y adenina ten\u00edan contornos geom\u00e9tricos comparables, y que dos puentes de hidr\u00f3geno en estos pares ser\u00edan los responsables de la estabilidad de la doble h\u00e9lice, de acuerdo con las ense\u00f1anzas de Donohue. De esta manera el di\u00e1metro de la doble h\u00e9lice permanecer\u00eda constante a lo largo del eje. Ning\u00fan otro tipo de par permit\u00eda eso. Adem\u00e1s, y tan importante cuanto ello, estos dos apareamientos har\u00edan justicia a los datos de Chargaff, que a decir verdad, eran tenidos m\u00e1s en serio por Watson que por los otros personajes involucrados.<\/p>\n<p>     Es curioso que tanto Watson como Crick sab\u00edan acerca de la regra de Chargaff y hayan inferido que \u00e9sta era importante en la replicaci\u00f3n complementaria. Pero, tal como not\u00f3 Crick: ?La paradoja de todo esto fue que, cuando ya ten\u00edamos todos los eslabones de la estructura listos, no hab\u00edamos usado la regla de Chargaff. Fuimos empujados hacia ella?. La estructura del ADN con los modelos del taller de Cavendish fue finalizada pocos d\u00edas despu\u00e9s. Sin embargo, al d\u00eda siguiente de la visi\u00f3n de Watson, el 28 de febrero de 1953, \u00e9ste y Crick sab\u00edan, aunque \u00fanicamente en sus cabezas, toda la estructura: \u00e9sta hab\u00eda emergido de las sombras de miles de millones de a\u00f1os, absoluta y simple, y fue vista y entendida por primera vez, de acuerdo con el relato de Judson.<\/p>\n<p>     La fascinaci\u00f3n del descubrimiento se percibe tambi\u00e9n por algunos hechos: Watson y Crick, pese a ser j\u00f3venes y sin una posici\u00f3n acad\u00e9mica, lograron por su propio brillo ser el centro de atenci\u00f3n de una comunidad de cient\u00edficos de primera magnitud. Varios de \u00e9stos recibieron el Premio Nobel luego del descubrimiento de la doble h\u00e9lice. Directamente implicados en la epopeya de la doble h\u00e9lice estuvieron Lawerence Bragg (Nobel de F\u00edsica en 1915), Linus Pauling (Nobel de Qu\u00edmica en 1954), Alexander Todd (Nobel de Qu\u00edmica, 1957), Maurice Wilkins (Nobel de Medicina o Fisiolog\u00eda en 1962) y Max Perutz y John Kendrew (Nobel de Qu\u00edmica en 1962). Como ?mensajeros? estuvieron  Andr\u00e9 Lwoff y Jacques Monod (Nobel de Medicina o Fisiolog\u00eda en 1965) y Max Delbruck, Alfred Hershey y Salvador Luria (Nobel de Medicina o Fisiolog\u00eda en 1969). Crick y Watson recibieron el Premio Nobel de Medicina o Fisiolog\u00eda de 1962, nueve a\u00f1os despu\u00e9s del anuncio de la estructura de la doble h\u00e9lice.<\/p>\n<p>     \u00bfCu\u00e1n compleja es la estructura del ADN? He aqu\u00ed la observaci\u00f3n de Perutz, que acompa\u00f1\u00f3 todos los episodios del descubrimiento: ?Una prote\u00edna es mil veces m\u00e1s dif\u00edcil que el ADN. El ADN fue comparativamente sencillo y pudo ser elucidado por el m\u00e9todo de ensayo. Poca informaci\u00f3n se desprende de una fotograf\u00eda de difracci\u00f3n de rayos X; lo que Crick y Watson ten\u00edan realmente eran tres medidas limitadas: el ancho, la altura entre las bases paralelas apiladas y la altura de una vuelta completa de la h\u00e9lice. Con esos datos, ellos sab\u00edan que el mismo patr\u00f3n recorr\u00eda peri\u00f3dicamente a lo largo del eje de la fibra. Obedeciendo a estos tres par\u00e1metros, lograron resolver la estructura con modelos de construcci\u00f3n. No es posible resolver la estructura de prote\u00edna mediante este m\u00e9todo, pues no existen patrones de repetici\u00f3n. Para determinar dichas estructuras es necesario determinar varios miles de par\u00e1metros a partir de las fotograf\u00edas de rayos X?.<\/p>\n<p>     Una asertiva de Jacques Monod, otro te\u00f3rico de la biolog\u00eda molecular, parece catapultar a Crick a su debido contexto: ?Francis (Crick) estudiaba efectivamente m\u00e1s que nosotros. Nadie descubri\u00f3 o cre\u00f3 la biolog\u00eda molecular. No obstante, un hombre domin\u00f3 intelectualmente el \u00e1rea, porque sab\u00eda m\u00e1s que nosotros y entend\u00eda m\u00e1s que nosotros: \u00a1Francis Crick!?.\u00bfQu\u00e9 suceder\u00eda si los nombres de Watson y Crick fuesen borrados de la historia de la ciencia, en un ejercicio intelectual? Gunther Stent, un famoso bi\u00f3logo molecular, argument\u00f3: ?Si Watson y Crick no hubieran descubierto la estructura del ADN, en vez de que \u00e9sta fuese revelada con todo su glamour, ser\u00eda presentada mediante un goteo lento, de manera tal que su impacto habr\u00eda sido mucho menor?. Con este argumento, Stent sentencia que un descubrimiento cient\u00edfico es m\u00e1s bien un trabajo de arte, mucho m\u00e1s de lo que en general se lo admite.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Por qu","protected":false},"author":0,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[151],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-76570","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sem-categoria-es-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76570","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76570"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76570\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76570"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76570"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76570"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76570"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}