{"id":76579,"date":"2003-04-01T00:00:00","date_gmt":"2003-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/04\/01\/ciencia-genetica-y-accion-digital\/"},"modified":"2003-04-01T00:00:00","modified_gmt":"2003-04-01T00:00:00","slug":"ciencia-genetica-y-accion-digital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/ciencia-genetica-y-accion-digital\/","title":{"rendered":"Ciencia gen"},"content":{"rendered":"<p>Jo\u00e3o Carlos Setubal<\/p>\n<p>     En la d\u00e9cada de 1940 se invent\u00f3 la moderna computadora digital. Se la denomina ?digital? porque su operaci\u00f3n se basa en el alfabeto binario, en el cual la informaci\u00f3n es almacenada y manejada mediante el uso de ceros y unos. La computadora es una creaci\u00f3n de la mente humana, una encarnaci\u00f3n de la matem\u00e1tica, la m\u00e1s abstracta de las ciencias. Algo por tanto, bastante distante del mundo biol\u00f3gico. Es de imaginarse entonces la sorpresa que hubo cuando se descubri\u00f3 en la d\u00e9cada de 1950 que la informaci\u00f3n gen\u00e9tica tambi\u00e9n es b\u00e1sicamente digital. (Pero el ?alfabeto biol\u00f3gico? tiene cuatro s\u00edmbolos, en lugar de tener dos.) Las generaciones futuras quiz\u00e1s consideren extraordinaria la peque\u00f1a distancia temporal que separa a la invenci\u00f3n de la computadora digital del descubrimiento de la doble h\u00e9lice de ADN.<\/p>\n<p>     La informaci\u00f3n gen\u00e9tica permanec\u00eda para nosotros inaccesible. Sab\u00edamos que estaba all\u00ed, entend\u00edamos su estructura, pero no ten\u00edamos m\u00e9todos eficientes para leerla. Pero eso cambi\u00f3 en los a\u00f1os 90, cuando modernas m\u00e1quinas secuenciadoras de ADN pasaron a permitir la lectura de vastas cantidades de este tipo de informaci\u00f3n. Durante estos 40 a\u00f1os, en los cuales el secuenciamiento demor\u00f3 para despegar, las computadoras y la ciencia de la computaci\u00f3n tambi\u00e9n experimentaron un progreso fenomenal, tal como ya es sabido.<\/p>\n<p>     Como resultado de ello, ni bien las m\u00e1quinas secuenciadoras pasaron a lanzar innumerables cadenas de A?s, C?s, G?s y T?s, pudimos echar mano de un poderoso arsenal de computadoras y t\u00e9cnicas computacionales, matem\u00e1ticas y estad\u00edsticas para armar, analizar e intentar entender la informaci\u00f3n gen\u00e9tica. Esta actividad se llama bioinform\u00e1tica, y es uno de los sectores m\u00e1s recientes y prometedores de la ciencia moderna. Tal como la proverbial serpiente que come su propia cola, la mente humana proyectada en el silicio pas\u00f3 a devorar la sustancia primordial de su propio origen.El advenimiento de la bioinform\u00e1tica est\u00e1 provocando una ?matematizaci\u00f3n- informatizaci\u00f3n? de la biolog\u00eda molecular, que se convierte cada vez m\u00e1s en una ciencia cuantitativa-inform\u00e1tica.<\/p>\n<p>     El an\u00e1lisis de las cadenas de ADN es tan solo el comienzo. El pr\u00f3ximo paso, que ya est\u00e1 en marcha, incluye una comprensi\u00f3n esencialmente cuantitativa-computacional de los procesos que se producen en el interior de la c\u00e9lula. Y \u00e9sta, pese a ser microsc\u00f3pica, es un sistema bastante complejo, y una comprensi\u00f3n profunda y satisfactoria de lo sucede en su seno demandar\u00e1 a\u00fan muchas d\u00e9cadas. La bioinform\u00e1tica tiene un rico y largo futuro por delante.Si por un lado la matematizaci\u00f3n de la biolog\u00eda molecular nos permite entender mejor este fen\u00f3meno fundamental de nuestro planeta que es la vida, por otro refuerza la dependencia cada vez mayor que tenemos de los computadoras y de quienes las manejan, los inform\u00e1ticos. Esto debe ser particularmente resaltado en el caso de las aplicaciones cl\u00ednicas de la biolog\u00eda molecular derivadas dela revoluci\u00f3n gen\u00f3mica.<\/p>\n<p>     El d\u00eda en que ciertos resultados de un ?laboratorio de an\u00e1lisis cl\u00ednicos? no provengan (\u00fanicamente) de un experimento de laboratorio, con tubos de ensayo y reacciones qu\u00edmicas, sino que provengan (tambi\u00e9n) de la salida de un programa de computadora, ya ha llegado. Esto significa que est\u00e1n llegando a estas \u00e1reas aplicadas todos los aspectos ?buenos? (rapidez, capacidad de procesamiento de grandes cantidades de datos, etc.) y ?malos? (errores de diagn\u00f3stico causados por software defectuosos, depreciaci\u00f3n del juicio humano, etc.) del uso de las computadoras. Cabe a la sociedad organizarse para que los aspectos ?malos? queden debidamente bajo control, de manera tal que la uni\u00f3n de la h\u00e9lice doble con la computadora se ponga al servicio de la humanidad, y no que \u00e9sta est\u00e9 al servicio de esa uni\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las generaciones futuras descubrir","protected":false},"author":0,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[151],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-76579","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sem-categoria-es-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76579","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76579"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76579\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76579"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76579"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76579"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76579"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}