{"id":76580,"date":"2003-04-01T00:00:00","date_gmt":"2003-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/04\/01\/cuando-la-cultura-es-amenazada-por-la-naturaleza\/"},"modified":"2003-04-01T00:00:00","modified_gmt":"2003-04-01T00:00:00","slug":"cuando-la-cultura-es-amenazada-por-la-naturaleza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/cuando-la-cultura-es-amenazada-por-la-naturaleza\/","title":{"rendered":"Cuando la cultura es amenazada por la naturaleza"},"content":{"rendered":"<p>Renato Janine Ribeiro<\/p>\n<p>     En los \u00faltimos 200 a\u00f1os experimentamos una separaci\u00f3n entre la naturaleza y la cultura, que groseramente defini\u00f3 los l\u00edmites de las ciencias biol\u00f3gicas y las ?exactas? con las humanas. Estas fronteras nunca fueron pac\u00edficas. Se movieron al calor de escaramuzas interminables; pero, en l\u00edneas generales, funcionaron\u00b9.La emergencia de la idea de<i>Bildung<\/i>     , o formaci\u00f3n, en el siglo XIX, fue decisiva para gestar aquello que hoy en d\u00eda denominamos ciencias humanas. \u00c9stas consideran que el hombre no es un ser dado por naturaleza, sino constituido -en grande e indefinida medida- por su entorno, tambi\u00e9n humano. De all\u00ed nacieron ideas tales como educaci\u00f3n y cultura. Hasta aquella \u00e9poca, no ten\u00edamos nada comparable con lo que hoy denominamos educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>     En v\u00edsperas de la Revoluci\u00f3n Francesa, aparecen tres ideas maestras, conjugadas, que van a cambiar el mundo. Una de ellas es la de<i>educaci\u00f3n<\/i>     , es decir, la idea de que el individuo humano es mutable, de acuerdo a c\u00f3mo haya sido criado en el transcurso de sus decisivos a\u00f1os de formaci\u00f3n. El que mejor la formula es Rousseau, en el<i>Emilio<\/i>     . Otra es la idea de<i>historia<\/i>     como ciencia -la idea de que la colectividad humana cambia seg\u00fan la \u00e9poca: lo moderno es diferente de lo antiguo. Saint-Just puede as\u00ed decir que ?la felicidad es una idea nueva en Europa?, y convocar a los franceses a terminar con la injusticia del r\u00e9gimen mon\u00e1rquico. Una tercera idea es la de<i>revoluci\u00f3n<\/i>     : es posible cambiar deliberadamente toda la organizaci\u00f3n de la propia sociedad.<\/p>\n<p>     Hasta entonces, esa palabra evocaba a los movimientos de los astros, que cumplen siempre la misma trayectoria -por tanto, todo volv\u00eda al mismo lugar, nada cambiaba, solamente se perturbaba un poco la estabilidad. Pero, con la Revoluci\u00f3n Americana y la Revoluci\u00f3n Francesa, el t\u00e9rmino<i>revoluci\u00f3n<\/i>     pasa a asignarse al cambio radical -y para muchos, prometedor.Podr\u00edamos agregar otras ideas, que a su vez tienen todas en com\u00fan la cuesti\u00f3n de que el ser humano es pasible de modificaci\u00f3n -no es dado de una sola vez y para siempre. Es visto como una creaci\u00f3n de s\u00ed mismo, mediante un trabajo espec\u00edfico, vinculado a la convivencia social, a la acci\u00f3n de unos sobre otros (y rec\u00edprocamente).<\/p>\n<p>     En ese cuadro, los antrop\u00f3logos -pero no solamente ellos- se especializaron en la idea de que la cultura es la dimensi\u00f3n caracter\u00edstica del ser humano. Como, mientras tanto, cobran impulso las ciencias de la naturaleza -m\u00e1s antiguas, pues comenzaron en el siglo XVII-, es de entenderse que el hombre se convierta en una excepci\u00f3n a las ciencias naturales.Claro que el ser humano puede ser el objeto de la biolog\u00eda -pero, lo que \u00e9sta considerar\u00e1 en nosotros no es lo mismo que consideran las ciencias humanas. Sin embargo, esa frontera ser\u00e1 siempre problem\u00e1tica. Si me enfermo, \u00bfc\u00f3mo voy a tratarme? Lo obvio es medicarme, si la dolencia afecta a mi cuerpo,. Pero sabemos que existen enfermedades de base psicol\u00f3gica. \u00bfSer\u00e9 tratado por un m\u00e9dico o por un psicoterapeuta? Esta cuesti\u00f3n, por la cual deben haber pasado en su vida personal muchos de los lectores de<b>Pesquisa FAPESP<\/b>     , catapulta a la escena de la esfera micro la pregunta macro sobre las fronteras entre naturaleza y cultura.<\/p>\n<p>     Cuando un amigo m\u00edo, psicoanalista, cada vez que tengo un problema f\u00edsico, bromea y dice: ?Yo siempre digo que el psicoan\u00e1lisis sale m\u00e1s barato?, toma partido a favor de la cultura. Cuando otro amigo, neurocient\u00edfico, dice: ?Me gustar\u00eda haber conocido el cerebro de las bailarinas rusas famosas de comienzos del siglo XX?, se pone del lado de la naturaleza.\u00bfY eso que tiene que ver con el ADN? Quiz\u00e1 ning\u00fan avance cient\u00edfico reciente tuvo tanto relieve en los medios de comunicaci\u00f3n como un desdoblamiento de ese descubrimiento, que ahora llega a los 50 a\u00f1os: la investigaci\u00f3n sobre el Genoma Humano, que, dicho sea de paso, llev\u00f3 a la FAPESP a tener, como punto destacado en su imagen p\u00fablica, los estudios brasile\u00f1os sobre el genoma. El salto cualitativo que esto representa en las ciencias no puede ignorarse. El desciframiento del genoma permitir\u00e1 detectar y tratar enfermedades antes de que \u00e9stas hagan eclosi\u00f3n -en el propio feto quiz\u00e1s. Podremos, quien sabe, poner fin a la miop\u00eda. Estono solamente ocupar\u00e1 el lugar de toda una parte de la medicina, que saldr\u00eda del software (remedios) para entrar en el hardware (una intervenci\u00f3n quir\u00fargica preventiva, que evoca a la ingenier\u00eda), sino que puede tambi\u00e9n poner en jaque a todo un campo de las ciencias humanas.<\/p>\n<p>     El gran ejemplo de esto es lo que se discute sobre la homosexualidad. En los \u00faltimos a\u00f1os, ya sea como<i>by-product<\/i>     de las investigaciones sobre el genoma, o como resultado de otras investigaciones, con seguridad inspiradas en el ejemplo de aqu\u00e9llas, algunos cient\u00edficos afirmaron haber encontrado la base natural de la homosexualidad. El tema es controvertido. Psiquiatras informan de casos de gemelos univitelinos, de los cuales uno es homosexual y el otro no -lo que pone en cuesti\u00f3n la tesis del fundamento natural de la homosexualidad.<\/p>\n<p>     De todas maneras, el Genoma Humano hizo cintilar la expectativa de que una gama de problemas que solemos atribuir a la cultura o a la educaci\u00f3n, es decir, a la formaci\u00f3n humana del ser humano, podr\u00edan tener bases gen\u00e9ticas -y siendo as\u00ed, las podr\u00edamos identificar y, quien sabe, resolverlos. Por eso puede alterarse la l\u00ednea divisoria entre naturaleza y cultura. Las escaramuzas de fronteras continuar\u00edan existiendo, pero el trazado de \u00e9stas ser\u00eda otro. Me asombra que \u00e9sta no sea la principal discusi\u00f3n hoy en d\u00eda en las ciencias humanas. Si el conjunto de prop\u00f3sitos reunido en el Proyecto Genoma Humano se confirma, el papel de las ciencias humanas se ver\u00e1 reducido.<\/p>\n<p>     Las disciplinas m\u00e1s afectadas ser\u00e1n probablemente las m\u00e1s ligadas a la idea de cultura: la antropolog\u00eda y el psicoan\u00e1lisis. Por eso mismo, \u00e9stas deber\u00edan conocer y discutir mejor el ADN. Evidentemente, si las expectativas del proyecto se confirman, deberemos ser los primeros en aceptar sus resultados. No se trata de combatirlos en nombre de cualquier corporativismo de \u00e1rea. Pero debemos discutir que significa eso.Y por eso mismo debemos explicitar los argumentos que hacen que muchos de nosotros seamos algo esc\u00e9pticos con relaci\u00f3n a las promesas del Genoma Humano. En primer lugar, la publicaci\u00f3n de sus resultados en febrero de 2001 fue un anticl\u00edmax.<\/p>\n<p>     Se esperaba que el desciframiento del genoma resolviera una serie de misterios sobre el ser humano; lo que se vio es que falta todav\u00eda investigar mucho. Por eso, y aunque los medios de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica no hayan hecho precisamente la cr\u00edtica de aquellas expectativas, dichos medios, discretamente, redujeron el alcance dado a ellas. Tres a\u00f1os atr\u00e1s, el Genoma Humano aparec\u00eda como una enorme promesa, una divisoria de aguas; actualmente, ya es un poco menos.Pero lo mismo habr\u00e1 de brindar resultados, que espero permitan vencer muchas enfermedades e insuficiencias humanas. Personalmente, soy entusiasta con relaci\u00f3n a esas perspectivas.<\/p>\n<p>     Con todo, debo exponer cual es el gran argumento para el escepticismo de las ciencias humanas: existe una enorme tendencia del ser<i>humano<\/i>     a querer considerarse una cosa, un objeto. El aceptar que somos indeterminados naturalmente, que seremos lapidados por la educaci\u00f3n y la cultura, y que de ello resultan diferencias relevantes y irreductibles a los genes, es muy dif\u00edcil. Significa aceptar que existe algo muy precario en la condici\u00f3n humana. Al menos a una parte de esa precariedad o indeterminaci\u00f3n, algunos la denominar\u00e1n<i>libertad<\/i>     . Pero ni siquiera la libertad es tan valorada como se imagina. Ella implica responsabilidades. Y frente a esto es com\u00fan que se desee algo que resuelva nuestros problemas, independientemente de nosotros mismos. Son innumerables los relatos de psicoterapeutas, psiquiatras y psicoanalistas sobre personas que quieren ?curar? sus problemas ps\u00edquicos con un remedio. Son tambi\u00e9n incontables los enfermos que se hacen estudios y m\u00e1s estudios, sin encontrar la etiolog\u00eda f\u00edsica de sus males, lo que lleva al propio m\u00e9dico a recomendar una terapia.<\/p>\n<p>     Parece que se busca la comodidad en la condici\u00f3n de cosa. Si yo soy un objeto, es decir, si yo soy<i>naturaleza<\/i>     , mis males son independientes de mi voluntad. Por cierto, lo que est\u00e1 en discusi\u00f3n no es tanto qu\u00e9 fue lo que los caus\u00f3, sino c\u00f3mo resolverlos: si puedo solucionarlos con un remedio o una cirug\u00eda, no necesito responsabilizarme a fondo por ellos. Me tratar\u00e9 a m\u00ed mismo como un objeto.Pero la postura de las ciencias humanas y del psicoan\u00e1lisis es otra. Gran parte de la experiencia humana proviene precisamente del hecho de constituirnos como sujetos. Ese papel es pesado. Por eso, cuando \u00e9ste entra en crisis -cuando mi libertad de elecci\u00f3n amorosa o pol\u00edtica o profesional resulta en sufrimiento-, puedo aliviarme buscando una soluci\u00f3n que reemplace mi papel de sujeto por el de objeto. Un antidepresivo puede tener esa sencilla funci\u00f3n. Cuando tomo un Prozac o un Lexotan, renuncio a la posici\u00f3n de sujeto de mi vida ps\u00edquica y la convierto en objeto de orden natural.<\/p>\n<p>     Sabemos todos, m\u00e1s todav\u00eda en una sociedad estresada e hist\u00e9rica como la nuestra, c\u00f3mo es dif\u00edcil sostener la responsabilidad y la libertad por la vida personal. De all\u00ed que se desee la pasividad, la renuncia a la libertad. Ahora bien, estos temas fueron ampliamente discutidos por las ciencias humanas. Es decir, con todo respeto a las<i>verdades<\/i>     que el Proyecto Genoma Humano traiga a la luz, en las ciencias humanas tenemos elementos como para trabajar aquello que es el mito ubicado detr\u00e1s de \u00e9ste.<\/p>\n<p>     \u00bfY eso que quiere decir? Que en el \u00e1mbito de las ciencias humanas, debemos prepararnos para el cambio de fronteras. Pero tambi\u00e9n tenemos mucho que decirles a los colegas que descifran el c\u00f3digo gen\u00e9tico. Podemos mostrarles cu\u00e1nto hay de mito en la imagen p\u00fablica de su proyecto. Podemos discutir de qu\u00e9 manera ese mito atiende a un p\u00fablico de gente que quiere -parad\u00f3jicamente- librarse de su libertad, a un mercado que precisamente por eso vende bien, a empresas que obtienen ganancias con ello, a poderes p\u00fablicos que prefieren ese<i>approach<\/i>     a aqu\u00e9l, mucho m\u00e1s plagado de dudas, el de las ciencias humanas. Pienso que este di\u00e1logo respetuoso entre ambas partes ser\u00eda muy rico. Y si Brasil apuesta a ello, har\u00e1 algo que pr\u00e1cticamente no se ha hecho en el resto del mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El Genoma Humano puede mostrar que ciertos problemas de nuestro comportamiento tienen una base gen","protected":false},"author":0,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[151],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-76580","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sem-categoria-es-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76580","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76580"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76580\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76580"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76580"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76580"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76580"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}