{"id":76599,"date":"2003-05-01T00:00:00","date_gmt":"2003-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/05\/01\/retratos-sin-retoques\/"},"modified":"2015-08-18T15:13:57","modified_gmt":"2015-08-18T18:13:57","slug":"retratos-sin-retoques","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/retratos-sin-retoques\/","title":{"rendered":"Retratos sin retoques"},"content":{"rendered":"<p>Envejecer es con seguridad una experiencia compleja. No solamente por la reducci\u00f3n paulatina del vigor y de la agilidad normal del adulto, y por el comprometimiento progresivo de las funciones vitales del organismo, las enfermedades frecuentes y los dram\u00e1ticos cambios de apariencia f\u00edsica. Sucede que, m\u00e1s all\u00e1 de todo esto, la angustia por la finitud y la consciencia de la muerte como un devenir real y cercano constituyen los subterr\u00e1neos de dicha experiencia, y en ella emergen como sombras sobre el correr del tiempo, a veces sutiles, a veces espesas, m\u00e1s notadas por unos y deliberadamente olvidadas por otros. Si bien ello no impide las sensaciones de placer, la risa y los sentimientos positivos, como la alegr\u00eda, se inmiscuye confiri\u00e9ndole a la vejez un rostro particular, un humor propio.<\/p>\n<p>Esta experiencia puede ser rica, puede ser fecunda. Y, sobre todo, puede ser vivida de manera m\u00e1s dif\u00edcil o m\u00e1s f\u00e1cil, lo que depende en gran medida de la realidad social en la que est\u00e9n inmersos los ancianos. Esto queda palmariamente expl\u00edcito en el <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/05\/01\/retratos-del-atardecer-2\/?\" target=\"_blank\">art\u00edculo de la portada<\/a> de esta edici\u00f3n, a partir de la p\u00e1gina 32, referente a un extenso estudio que muestra c\u00f3mo viven y cu\u00e1l es el estado de salud de los habitantes del municipio de S\u00e3o Paulo en la franja de edad situada a partir de los 60 a\u00f1os. El contingente de casi un mill\u00f3n de ancianos que vive en la capital paulista -analizado por medio de una muestra de 2.143 personas- corresponde a poco m\u00e1s del 9% de su poblaci\u00f3n. De acuerdo con lo que informa el reportero especial Marcos Pivetta, su edad promedio es de 69 a\u00f1os.\u00a0Hay en ese contingente un 60% de mujeres, un 20% de personas que jam\u00e1s fueron a la escuela, un 60% de gente que estudi\u00f3 menos de siete a\u00f1os y un 87% del total que usa alg\u00fan medicamento. Hay muchos otros n\u00fameros en el estudio, pero el principal indicador de que las condiciones sociales tienen un fuerte impacto sobre la experiencia individual del envejecimiento aparece en este dato, que articula educaci\u00f3n con salud: un 65% de los ancianos sin escolaridad sostiene que su salud es mala, porcentaje que a su vez se ubica diez puntos por encima del obtenido en el total de la muestra.\u00a0Y hay m\u00e1s: la aparici\u00f3n de problemas cognitivos, tales como la p\u00e9rdida de memoria y de razonamiento, se registr\u00f3 en un 17% de aqu\u00e9llos que nunca frecuentaron la escuela, en un 5% de los que estudiaron hasta siete a\u00f1os y en el 1% de los que estudiaron m\u00e1s de siete a\u00f1os.<\/p>\n<p>En este art\u00edculo sobre los ancianos subyace, sin lugar a dudas, la idea de tiempo, que de una manera m\u00e1s visible se impone en otros textos de esta edici\u00f3n -no con las sonoridades afectivas y la carga filos\u00f3fica que el concepto conlleva con frecuencia, sino despleg\u00e1ndose en las medidas objetivas a las que los diferentes manejos cient\u00edficos lo someten. As\u00ed, encontramos el tiempo largo de las transformaciones geol\u00f3gicas, en el reportaje sobre una investigaci\u00f3n que prueba que hubo una glaciaci\u00f3n en el nordeste brasile\u00f1o.\u00a0El semi\u00e1rido de esa regi\u00f3n, hoy en d\u00eda plagado por cactus, signado por la sequ\u00eda y el calor intenso, estaba cubierto de glaciares hace alrededor de 300 millones de a\u00f1os, <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/05\/01\/y-los-glaciares-se-convirtieron-en-serton\/\" target=\"_blank\">seg\u00fan informa el reportero Francisco Bicudo<\/a>. Y nos deparamos con un tiempo infinitamente m\u00e1s largo en <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/05\/01\/la-genesis-del-adn\/\" target=\"_blank\">el texto sobre la g\u00e9nesis del ADN<\/a>, en el que el editor Carlos Fioravanti presenta el modelo matem\u00e1tico que reconstituye la competencia entre las mol\u00e9culas, de la cual emergi\u00f3 como vencedor el ADN, hace probablemente unos 4.500 millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p>Luego de esa inmersi\u00f3n en un pasado tan remoto, vale la pena mirar hacia un presente m\u00e1s palpable y hacia el futuro.\u00a0Llamamos la atenci\u00f3n, por ejemplo, sobre el reportaje de Dinorah Ereno, <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/05\/01\/valiosos-enemigos\/?\" target=\"_blank\">relativo a la empresa que produce y exporta insectos destinados a combatir plagas agr\u00edcolas<\/a>. Para finalizar, destacamos la noticia sobre <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/05\/01\/el-silencio-de-los-genes\/?\" target=\"_blank\">el comienzo del proyecto del genoma bovino<\/a>, que involucra simult\u00e1neamente el secuenciamiento gen\u00e9tico y el an\u00e1lisis funcional. Este proyecto, financiado en asociaci\u00f3n por Central Bela Vista Gen\u00e9tica Bovina y la FAPESP, se iniciar\u00e1 este mes, lo que demuestra que el pa\u00eds est\u00e1 marchando r\u00e1pido en el \u00e1rea. A efectos de comparaci\u00f3n, cabe registrar que el Instituto Nacional de Investigaciones del Genoma Humano de Estados Unidos anunci\u00f3 que su proyecto de secuenciamiento completo del genoma bovino tendr\u00e1 inicio probablemente en septiembre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Retratos sin retoques","protected":false},"author":29,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[],"coauthors":[125],"class_list":["post-76599","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76599","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/29"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76599"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76599\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76599"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76599"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76599"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76599"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}