{"id":76610,"date":"2003-06-01T00:00:00","date_gmt":"2003-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/06\/01\/corazon-restaurado\/"},"modified":"2015-08-28T16:25:31","modified_gmt":"2015-08-28T19:25:31","slug":"corazon-restaurado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/corazon-restaurado\/","title":{"rendered":"Coraz\u00f3n restaurado"},"content":{"rendered":"<p>Un tipo especial de c\u00e9lula, que ha sido objeto de severas cr\u00edticas y de discusiones acaloradas en los \u00faltimos tiempos, ha vuelto al centro de la escena. Pero esta vez con buenas noticias. Son las c\u00e9lulas madre, intensamente estudiadas en los \u00faltimos cinco a\u00f1os, debido a su fascinante peculiaridad: al multiplicarse, originan c\u00e9lulas de los diferentes tejidos del cuerpo, tan distintas como las de la piel, de los m\u00fasculos o del sistema nervioso. En Brasil est\u00e1n saliendo a la luz los resultados del trabajo de al menos tres grupos de investigaci\u00f3n que, en simult\u00e1neo con equipos europeos y norteamericanos, consolidan a las c\u00e9lulas madre como una opci\u00f3n, sino para curar, al menos para mejorar la calidad de vida de personas con graves problemas en el coraz\u00f3n, contra los cuales los medicamentos ya no producen los efectos deseados.<\/p>\n<p>Con t\u00e9cnicas distintas, investigadores de R\u00edo de Janeiro, Bah\u00eda y S\u00e3o Paulo concluyeron: el transplante de c\u00e9lulas madre es una alternativa prometedora contra la insuficiencia card\u00edaca cr\u00f3nica provocada por la hipertensi\u00f3n, la obstrucci\u00f3n de las arterias coronarias y el mal de Chagas. La insuficiencia card\u00edaca, un problema por el que el coraz\u00f3n pierde progresivamente la capacidad de bombear sangre, afecta a entre un 3% y un 6% de la poblaci\u00f3n mundial. En Brasil son entre 5 y 10 millones de personas. El equipo de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ) y del Hospital Pr\u00f3-Card\u00edaco, que cuenta con los datos m\u00e1s avanzados, obtuvo recientemente un logro internacional por los resultados a los que arrib\u00f3 tras dos a\u00f1os de trabajo.<\/p>\n<p>Un lapso corto, trat\u00e1ndose de un \u00e1rea nueva a nivel mundial. El 13 de mayo,\u00a0<em>Circulation<\/em> , la m\u00e1s importante revista cient\u00edfica de cardiolog\u00eda cl\u00ednica, public\u00f3 un art\u00edculo cient\u00edfico en el cual los investigadores de R\u00edo describen los primeros transplantes de c\u00e9lulas madres en portadores de insuficiencia card\u00edaca cr\u00f3nica. De los 14 tratados, 12 est\u00e1n bien y dos murieron, aparentemente por causas no relacionadas con las aplicaciones de c\u00e9lulas madre, de acuerdo con los m\u00e9dicos.<\/p>\n<p>&#8220;El proyecto solamente anduvo r\u00e1pido porque ya exist\u00eda en la UFRJ un modelo de transplanteen ratones cuando iniciamos el trabajo&#8221;, reconoce el cardi\u00f3logo Hans Dohmann, del Pr\u00f3-Card\u00edaco. &#8220;La impresi\u00f3n es que las c\u00e9lulas madre reemplazan el tejido fibroso por c\u00e9lulas musculares&#8221;, comenta Antonio Carlos Campos de Carvalho, de la UFRJ, que integra el Instituto del Milenio de Bioingenier\u00eda Tisular, apoyado por el gobierno federal brasile\u00f1o.<\/p>\n<p>Este tratamiento aumenta la irrigaci\u00f3n de la parte lesionada del coraz\u00f3n, y permite as\u00ed que las c\u00e9lulas que entraron en una especie de hibernaci\u00f3n vuelvan a contraerse. Al mismo tiempo, un grupo del Instituto del Coraz\u00f3n (Incor) y de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) implant\u00f3 estas c\u00e9lulas en nueve portadores de insuficiencia card\u00edaca causada por hipertensi\u00f3n, por la enfermedad de Chagas o de origen desconocido. Se valieron de dos t\u00e9cnicas diferentes: en una aplicaron c\u00e9lulas madre filtradas de la sangre del propio paciente, en cuanto que en la otra se valieron \u00fanicamente de una hormona que estimula la liberaci\u00f3n de c\u00e9lulas madre de la m\u00e9dula de los huesos en la sangre.<\/p>\n<p>Cuatro meses despu\u00e9s, tres pacientes salieron de la lista de espera para transplantes card\u00edacos, cinco mejoraron bastante y uno muri\u00f3, circunstancia \u00e9sta atribuida a la gravedad del estado de salud en el que se encontraba dicho individuo antes de pasar a formar parte del experimento. &#8220;En vista del n\u00famero a\u00fan reducido de pacientes, es prematuro garantizar la eficiencia de estas t\u00e9cnicas&#8221;, comenta el cardi\u00f3logo Edimar Bocchi, de la USP, uno de los coordinadores de la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;Pero los resultados sugieren una perspectiva de mejora para estas personas, que padecen una enfermedad extremadamente grave.&#8221; En t\u00e9rminos pr\u00e1cticos, los equipos de R\u00edo y de S\u00e3o Paulo mantuvieron latiendo, con una buena parte de su antiguo vigor, los corazones de hombres y mujeres que ya no lograban ni siquiera caminar por las ma\u00f1anas para ir hasta la panader\u00eda, ni se alimentaban ya por s\u00ed solos, tama\u00f1o el cansancio producto de la insuficiencia card\u00edaca que sufr\u00edan. Antes del tratamiento con c\u00e9lulas madre, la \u00fanica salida para \u00e9stos consist\u00eda en esperar durante meses un transplante card\u00edaco.<\/p>\n<p>Si resistiesen, enfrentar\u00edan una cirug\u00eda que se inicia con un corte de 30 cent\u00edmetros en el t\u00f3rax, y finaliza nueve horas m\u00e1s tarde. A su vez, dicha intervenci\u00f3n exige un mes de recuperaci\u00f3n, y en total sale por alrededor de 200 mil reales. El implante de las c\u00e9lulas madre o c\u00e9lulas tronco es bastante m\u00e1s sencillo. Este tratamiento, realizado mediante la introducci\u00f3n de un cat\u00e9ter en una arteria que va desde el muslo hasta el coraz\u00f3n, demora algo m\u00e1s de una hora, requiere de apenas dos d\u00edas de permanencia en el hospital y cuesta diez veces menos que el transplante de coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Es tal la confianza que actualmente se deposita en el uso de c\u00e9lulas madre que a Comisi\u00f3n Nacional de \u00c9tica en Investigaci\u00f3n (Conep), un \u00f3rgano del Ministerio de la Salud de Brasil que autoriza las investigaciones m\u00e9dicas con seres humanos, aprob\u00f3 en marzo la propuesta presentada un a\u00f1o antes por el m\u00e9dico Ricardo Ribeiro dos Santos, coordinador del Instituto del Milenio de Bioingenier\u00eda Tisular, e investigador de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz) de Salvador, Bah\u00eda. Santos pretende iniciar, durante este mismo mes, y en asociaci\u00f3n con cardi\u00f3logos del Hospital Santa Izabel, tambi\u00e9n con sede en la capital bahiana, un estudio con cinco portadores de insuficiencia card\u00edaca ocasionada por el mal de Chagas, una enfermedad provocada por el protozoario\u00a0<em>Trypanosoma cruzi<\/em> , un par\u00e1sito que se aloja en las c\u00e9lulas del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>En una investigaci\u00f3n reciente, Santos demostr\u00f3 que el empleo de este tipode c\u00e9lula redujo de manera duradera las \u00e1reas inflamadas y da\u00f1adas del coraz\u00f3n de ratones con Chagas. Puede ser \u00e9sa una forma de mantener el coraz\u00f3n lo suficientemente sano como para que, entonces s\u00ed, se pueda combatir al par\u00e1sito, causante de una enfermedad que infecta a 16 millones de personas en Latinoam\u00e9rica, de los cuales 6 millones viven en Brasil.<\/p>\n<p><strong>Es solamente el comienzo<br \/>\n<\/strong>\u00a0Aun teniendo en cuenta estos resultados, faltan todav\u00eda algunos a\u00f1os hasta que ese tipo de tratamiento est\u00e9 disponible para la poblaci\u00f3n, tanto en el sistema p\u00fablico de salud como en el privado. Los experimentos se encuentra al comienzo de la larga trayectoria que va hasta la aprobaci\u00f3n de nuevos medicamentos o de procedimientos m\u00e9dicos en seres humanos. Es la llamada fase 1 de los estudios cl\u00ednicos, cuyo objetivo consiste en averiguar si el tratamiento es seguro y no causa efectos colaterales graves. Le siguen a \u00e9sta otras dos etapas, en las que se analizan la eficacia del tratamiento en decenas y despu\u00e9s en miles de personas.<\/p>\n<p>Los investigadores brasile\u00f1os sortearon las cuestiones \u00e9ticas asociadas al uso de estas c\u00e9lulas porque trabajaron \u00fanicamente con uno de los dos tipos existentes. Utilizaron c\u00e9lulas madre adultas, producidas por la medula de los huesos del propio individuo, que se convierte luego en su receptor en el transplante. De esta manera, evitaron la pol\u00e9mica acerca del empleo del otro tipo de esas c\u00e9lulas, las c\u00e9lulas madre embrionarias, as\u00ed llamadas porque se retiran de embriones de unos pocos d\u00edas de vida. Reside all\u00ed precisamente la raz\u00f3n de la pol\u00e9mica: el embri\u00f3n muere cuando se le extraen esas c\u00e9lulas.<\/p>\n<p>Las c\u00e9lulas madre embrionarias, m\u00e1s vers\u00e1tiles que las adultas, son capaces de originar cualquier tipo de c\u00e9lulas del cuerpo. Por tal motivo, pa\u00edses con una legislaci\u00f3n considerada m\u00e1s liberal, como Gran Breta\u00f1a, limitaron las investigaciones a las c\u00e9lulas retiradas de embriones descartados en tratamientos de fertilizaci\u00f3n asistida. Nadie se olvida tampoco de la postura conservadora adoptada por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, que restringi\u00f3 el financiamiento federal \u00fanicamente a los estudios con 62 linajes de c\u00e9lulas madre embrionarias ya caracterizadas en laboratorio.<\/p>\n<p>En una situaci\u00f3n en la que el resultado cient\u00edfico recibe una ayuda del azar, el proyecto de implante de c\u00e9lulas madre en el coraz\u00f3n surgi\u00f3 de una soluci\u00f3n en busca de un problema. En 2000, Hans Dohmann, del Hospital Pr\u00f3-Card\u00edaco de R\u00edo de Janeiro, trabajaba con el cardi\u00f3logo brasile\u00f1o Emerson Perin, del Texas Heart Institute, construyendo un cat\u00e9ter especial, con una fina aguja y sensores capaces de identificar las porciones muertas del coraz\u00f3n. Ese mismo a\u00f1o, se enteraron en una reuni\u00f3n llevada a cabo en Hamburgo, Alemania, que otro equipo hab\u00eda terminado el cat\u00e9ter antes que ellos. Fue tambi\u00e9n all\u00ed que los especialistas reconocieron que el dispositivo podr\u00eda utilizarse en la investigaci\u00f3n con c\u00e9lulas madre.<\/p>\n<p>&#8220;En el avi\u00f3n de regreso a R\u00edo, iba imagin\u00e1ndome que depender\u00eda de la cooperaci\u00f3n con equipos extranjeros en caso de que quisiera entrar en el \u00e1rea&#8221;, recuerda Dohmann. Pero por suerte Dohmann se equivoc\u00f3. En R\u00edo de Janeiro, Radovan Borojevic y Antonio Carlos Campos de Carvalho, ambos de la UFRJ, empezaban a aplicar c\u00e9lulas madre en ratones con insuficiencia card\u00edaca cr\u00f3nica provocada artificialmente. Es algo similar a lo que se observa cuando la acumulaci\u00f3n de grasa en las arterias coronarias disminuye el flujo de sangre hacia el coraz\u00f3n. Esta reducci\u00f3n mata a algunas \u00e1reas del coraz\u00f3n, que deja de bombear sangre de manera eficiente hacia el cuerpo.<\/p>\n<p>En un intento por compensar la falta de fuerza, el coraz\u00f3n aumenta de tama\u00f1o, llegando al doble de lo normal en los casos m\u00e1s graves, como puede verse en la p\u00e1gina 35. La luz verde para el trabajo lleg\u00f3 en octubre de 2001, cinco meses despu\u00e9s de que Carvalho y Borojevic constataran en roedores que las c\u00e9lulas madre se incorporaban al m\u00fasculo card\u00edaco y, lo que es m\u00e1s importante, restauraban al menos en parte su capacidad contraerse. &#8220;A\u00fan no existen estudios detallados que expliquen qu\u00e9 es lo que sucede&#8221;, comenta Carvalho.<\/p>\n<p>Pero poco a poco, los investigadores de R\u00edo est\u00e1n demostrando, de manera pionera, que este tipo de terapia celular restablece el bombeo de sangre del coraz\u00f3n en los casos m\u00e1s complicados de insuficiencia card\u00edaca, en los cuales el problema se vuelve cr\u00f3nico y la persona se siente bien solamente cuando est\u00e1 sentada. En esas condiciones, los medicamentos que impiden el aumento del tama\u00f1o del coraz\u00f3n, tales como los betabloqueadores y los inhibidores de la enzima conversora de angiotensina, dejan de producir el efecto deseado.<\/p>\n<p>En algunos casos, tambi\u00e9n se hace imposible tratar al enfermo con los tratamientos tradicionales, tales como la angioplast\u00eda, que es la introducci\u00f3n de un cat\u00e9ter con una esfera en la punta, que aplasta las placas de grasa, o el implante de un puente, una especie de desv\u00edo del \u00e1rea obstruida mediante la utilizaci\u00f3n de venas retiradas de la pierna o de la regi\u00f3n pectoral. En los grados m\u00e1s avanzados, la insuficiencia card\u00edaca ocasiona la muerte de la mitad de los enfermos en seis meses. Antes de este trabajo brasile\u00f1o, Bodo Strauer, de la Universidad de Dusseldorf, Alemania, public\u00f3 en septiembre de 2002, en\u00a0<em>Circulation,<\/em> un art\u00edculo en el que describe el aumento de la irrigaci\u00f3n del coraz\u00f3n en pacientes que han recibido aplicaciones de c\u00e9lulas madre.<\/p>\n<p>Pero dicho estudio ten\u00eda en consideraci\u00f3n \u00fanicamente a personas que hab\u00edan sufrido infarto agudo y parte de su coraz\u00f3n hab\u00eda permanecido durante alrededor de una semana sin un suministro adecuado de sangre. Asimismo, la capacidad de bombear sangre de esos pacientes era superior a la mostrada por los brasile\u00f1os, lo que vuelve m\u00e1s sencilla la recuperaci\u00f3n que cuando el problema se torna cr\u00f3nico. Con la aprobaci\u00f3n de la Conep, Dohmann y Perin seleccionaron a los 21 voluntarios que integrar\u00edan la etapa inicial del estudio cl\u00ednico.<\/p>\n<p>Cada persona sometida al tratamiento con c\u00e9lulas madre pas\u00f3 por el mismo procedimiento: mediante un peque\u00f1o corte en la porci\u00f3n superior de la cadera, los m\u00e9dicos introdujeron una aguja en el hueso ilio, que forma las prominencias laterales de la cadera, y extrajeron 50 mililitros de material aspirado de la medula \u00f3sea. Ese l\u00edquido viscoso y rojo oscuro es una mezcla de c\u00e9lulas bastante rica en c\u00e9lulas madre adultas, que luego son separadas en laboratorio.<\/p>\n<p>De regreso a la sala de cirug\u00eda, cuatro horas m\u00e1s tarde, Dohmann y Perin ten\u00edan en sus manos el concentrado rojo vivo de c\u00e9lulas madre. Con el cat\u00e9ter, inyectaron 30 millones de \u00e9stas en la pared interna del ventr\u00edculo izquierdo, la m\u00e1s importante de las cuatro cavidades del coraz\u00f3n, que bombea sangre rica en ox\u00edgeno al cuerpo. Aplicaron las c\u00e9lulas madre en las \u00e1reas en las que el m\u00fasculo card\u00edaco se encontraba en una especie de estado de hibernaci\u00f3n, inactivo, pero vivo. Cuatro meses despu\u00e9s, se not\u00f3 que el transplante estimul\u00f3 el surgimiento de peque\u00f1as arterias en la regi\u00f3n del coraz\u00f3n que hab\u00eda perdido la capacidad de contraerse.<\/p>\n<p>Con la mejora de la irrigaci\u00f3n, el \u00e1rea carente de sangre se redujo un 73%, y la capacidad de bombeo del coraz\u00f3n se elev\u00f3 de un 20% a 29%,lo suficiente como para permitir que los transplantados elevasen de cinco a casi siete minutos el tiempo de caminada en la cinta a pasos lentos. &#8220;Parece poco, pero esto les permite a esas personas realizar actividades que se hab\u00edan vuelto imposibles debido a la insuficiencia card\u00edaca, tales como vestirse solas&#8221;, comenta Dohmann. Lo m\u00e1s animador es que, por el momento, la t\u00e9cnica del grupo carioca parece no haber causado ninguna complicaci\u00f3n grave, como podr\u00eda ser la alteraci\u00f3n del ritmo del coraz\u00f3n (arritmia), que puede ocasionar un paro card\u00edaco.<\/p>\n<p>Los m\u00e9dicos compararon la calidad de vida de las personas que recibieron las c\u00e9lulas madre antes del tratamiento y seis meses despu\u00e9s de las aplicaciones. \u00c9sta se encuentran en promedio en iguales condiciones, o en condiciones superiores a las de norteamericanos de la misma edad. Los siete integrantes del grupo de control, que tomaron \u00fanicamente medicamentos contra la insuficiencia card\u00edaca, no presentaron mejoras relevantes en su estado de salud en igual per\u00edodo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Dohmann, ellos tambi\u00e9n recibir\u00e1n el implante de c\u00e9lulas madre, posiblemente a partir de agosto. En una segunda fase del estudio, que est\u00e1 prevista para comenzar al final de este a\u00f1o, los investigadores cariocas pretenden analizar el desempe\u00f1o de esta t\u00e9cnica en un grupo mayor, compuesto por 120 portadores de insuficiencia card\u00edaca cr\u00f3nica.<\/p>\n<p><strong>Refuerzo celular<br \/>\n<\/strong>En S\u00e3o Paulo, los cardiol\u00f3logos Edimar Bocchi y Dalton Chamone tambi\u00e9n constataron un aumento de la fuerza de los latidos del coraz\u00f3n, restaurado mediante el uso de t\u00e9cnicas distintas de tratamiento con c\u00e9lulas madre. En lugar de extraer dichas c\u00e9lulas directamente de los huesos, e inyectarlas en el m\u00fasculo card\u00edaco, Bocchi y Chamone contaron con la colaboraci\u00f3n del propio organismo. Durante cinco d\u00edas aplicaron en los pacientes inyecciones de 600 microgramos (en promedio) de una prote\u00edna especial, el factor estimulante de colonias de granulocitos y macr\u00f3fagos (GM-CSF), que hace que las c\u00e9lulas madre migren de la m\u00e9dula \u00f3sea a la sangre.<\/p>\n<p>Cuando alcanzaban la concentraci\u00f3n adecuada, los m\u00e9dicos enviaban a los candidatos a transplante para la realizaci\u00f3n de una especie de filtrado de sangre, para separar c\u00e9lulas madre, que luego eran congeladas y almacenadas, antes de ser inyectadas nuevamente en la sangre. De los nueve pacientes con edades entre 33 y 65 a\u00f1os, dos recibieron inyecciones de c\u00e9lulas madre en las arterias coronarias, por medio de un cat\u00e9ter. Los otros siete recibieron apenas inyecciones de GM-CSF y todo el trabajo qued\u00f3 a cargo del organismo.<\/p>\n<p>Se cree que el tejido da\u00f1ado, como el del coraz\u00f3n del enfermo, ejerce una especie de atracci\u00f3n qu\u00edmica sobre las c\u00e9lulas madre, debido a la liberaci\u00f3n de prote\u00ednas que impulsan la comunicaci\u00f3n entre c\u00e9lulas, como la interleucina 6 y el factor de necrosis tumoral alfa. Pero no fueron \u00fanicamente los m\u00e9todos los que variaron.<\/p>\n<p>Los paciente tratados en el Incor ten\u00edan insuficiencia card\u00edaca provocada no por la obstrucci\u00f3n de los vasos, sino por causas tan variadas como la enfermedad de Chagas, el aumento de la presi\u00f3n sangu\u00ednea (hipertensi\u00f3n) e incluso el aumento del tama\u00f1o del coraz\u00f3n sin raz\u00f3n conocida, una afecci\u00f3n conocida en la jerga m\u00e9dica como cardiomiopat\u00eda idiop\u00e1tica dilatada. De una manera general, la capacidad de bombear sangre y el consumo de ox\u00edgeno aumentaron, y tres pacientes salieron de la lista de espera por un transplante de coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>En la actualidad toman \u00fanicamente los medicamentos administrados para controlar la insuficiencia card\u00edaca. Dos de \u00e9stos presentaron tambi\u00e9n un problema que normalmente afecta al 20% de los portadores de insuficiencia card\u00edaca: la obstrucci\u00f3n por un co\u00e1gulo sangu\u00edneo de la arteria que lleva sangre pobre en ox\u00edgeno a los pulmones. &#8220;Un aumento aparentemente peque\u00f1o de las capacidad de bombear sangre implica muchas veces una mejora significativa para los pacientes&#8221;, explica Bocchi.<\/p>\n<p><strong>Contra el Chagas<br \/>\n<\/strong>En Salvador, Santos, de la Fiocruz, y Fabio Vilas-Boas Pinto, del Hospital Santa Izabel, pretenden utilizar las c\u00e9lulas madre para revertir espec\u00edficamente los da\u00f1os ocasionados por el mal de Chagas en el coraz\u00f3n. Luego de ingresar en la sangre, el par\u00e1sito causante de la enfermedad, el protozoo\u00a0<em>Trypanosoma cruzi<\/em> , se aloja en el interior de las c\u00e9lulas card\u00edacas, que disparan el alerta hacia el sistema inmune. Pero el par\u00e1sito no es el \u00fanico que pierde. Las c\u00e9lulas del coraz\u00f3n tienen en su superficie prote\u00ednas similares a las del tripanosoma, y por esta raz\u00f3n, sufren tambi\u00e9n l ataque de las c\u00e9lulas de defensa. Como consecuencia de ello, surgen miles de cicatrices dispersas por dicho \u00f3rgano.<\/p>\n<p>Tanto en el caso de la enfermedad de Chagas como en el infarto, que lleva a la muerte de una gran \u00e1rea del coraz\u00f3n, el resultado es similar: el 30% de los portadores del mal de Chagas contraen la enfermedad en la infancia, y cuando llegan a los 40 a\u00f1os de edad desarrollan una insuficiencia card\u00edaca progresiva, que lleva a la muerte en diez a\u00f1os. Cuando la insuficiencia se agrava, la salida es el transplante card\u00edaco, poco eficaz, pues los protozoos remanentes en la sangre infectan al \u00f3rgano reci\u00e9n trasplantado.<\/p>\n<p>Un agravante de este problema es que la infecci\u00f3n por el tripanosoma es m\u00e1s frecuente entre la poblaci\u00f3n de la zona rural, en especial en las regiones norte y nordeste de Brasil, en las que no existen programas de transplantes de coraz\u00f3n. Las c\u00e9lulas madre pueden mitigar el problema. En las ratas, tal como Santos verific\u00f3, basta una inyecci\u00f3n intravenosa de 20 millones de c\u00e9lulas madre, asociada al uso del factor estimulante de colonias de granulocitos y macr\u00f3fagos (el GM-CSF), para reducir la inflamaci\u00f3n y el tejido fibroso del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Al cabo de dos meses, los roedores tratados con este m\u00e9todo presentaban un porcentaje 80% menor de c\u00e9lulas inflamadas y tejido fibroso que los ratones que no recibieron el tratamiento. Lo m\u00e1s importante es que ese beneficio ha demostrado ser duradero: la mejora persist\u00eda seis meses despu\u00e9s de que los roedores recibieran las c\u00e9lulas madre, un per\u00edodo equivalente a casi 20 a\u00f1os para los seres humanos.<\/p>\n<p>En el experimento recientemente aprobado por la Conep, Santos inyectar\u00e1 30 millones de estas c\u00e9lulas en el interior de las coronarias, adem\u00e1s del GM-CSF, al principio en cinco portadores de insuficiencia card\u00edaca provocada por el mal de Chagas. Si la t\u00e9cnica se muestra segura, el investigador de la Fiocruz ampliar\u00e1 y detallar\u00e1 el estudio con otros 25 pacientes ?cinco recibir\u00edan c\u00e9lulas madre y GM-CSF, diez ser\u00e1n tratados \u00fanicamente con c\u00e9lulas madre y diez con el medicamento.<\/p>\n<p>&#8220;Con este tratamiento esperamos reducir las lesiones en el coraz\u00f3n a un nivel m\u00ednimo, de manera similar a lo que ocurre con el 70% de los portadores del mal de Chagas que no desarrollan insuficiencia card\u00edaca&#8221;, dice Santos. Si el tratamiento tiene \u00e9xito, permitir\u00e1 que los m\u00e9dicos les administren a los pacientes un medicamento para combatir al protozoo: el benzonidazol, que, por ser t\u00f3xico, no pueden usarlo actualmente las personas con insuficiencia card\u00edaca.<\/p>\n<p><strong>El proyecto<\/strong><br \/>\nTratamientos Celulares para Enfermedades Cr\u00f3nico Degenerativas;\u00a0<strong>Coordinador:\u00a0<\/strong>Ricardo Ribeiro dos Santos &#8211; Instituto del Milenio de Bioingenier\u00eda Tisular; <strong>Inversi\u00f3n:<\/strong>R$ 5.200.000,00 (Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda), R$ 500.000,00 (Hospital Pr\u00f3-Card\u00edaco), R$ 500.000,00 (Fiocruz-BA), R$ 200.000,00 (Faperj)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"C\u00e9lulas madre se podr\u00e1n usar contra la insuficiencia card\u00edaca","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[],"coauthors":[105],"class_list":["post-76610","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76610","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76610"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76610\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76610"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76610"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76610"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76610"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}