{"id":76615,"date":"2003-06-01T00:00:00","date_gmt":"2003-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/06\/01\/la-riqueza-y-la-tragedia-juntas\/"},"modified":"2013-01-07T11:15:22","modified_gmt":"2013-01-07T13:15:22","slug":"la-riqueza-y-la-tragedia-juntas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-riqueza-y-la-tragedia-juntas\/","title":{"rendered":"La riqueza y la tragedia, juntas"},"content":{"rendered":"<p>Una de las regiones agr\u00edcolas m\u00e1s productivas de Brasil, conocida Tri\u00e2ngulo Mineiro, est\u00e1 empezando a pagar caro por su acelerado desarrollo econ\u00f3mico durante las \u00faltimas d\u00e9cadas. La tala desmesurada de la vegetaci\u00f3n natural, intensificada en los a\u00f1os 60 con los programas federales de expansi\u00f3n de las fronteras agr\u00edcolas, ha provocado un efecto que ya es sentido por la poblaci\u00f3n: comienza a faltar agua en los sembrad\u00edos y en las \u00e1reas urbanas de Uberaba, Araguar\u00ed y Ituiutaba, algunas del as principales ciudades de esta regi\u00f3n integrada por 64 municipios, y que tiene una poblaci\u00f3n de 1,7 millones de habitantes.<\/p>\n<p>Ha de entenderse. Aqu\u00e9llos que pasan por el Tri\u00e2ngulo Mineiro, una zona del extremo oeste del estado de Minas Gerais, encuentran tan solo resquicios del paisaje predominante hace 40 a\u00f1os. De esa vegetaci\u00f3n natural, denominada Cerrado (Sabana), que cubr\u00eda la mitad del estado, queda apenas un 2,4%, diez veces menos que lo exigido por ley, de acuerdo con un relevamiento coordinado por el ge\u00f3grafo Samuel do Carmo Lima, de la Universidad Federal de Uberl\u00e2ndia (UFU).<\/p>\n<p>En los 54 mil kil\u00f3metros cuadrados de una de las m\u00e1s ricas regiones de Minas Gerais, predominan los pastajes y mon\u00f3tonas plantaciones de soja, ma\u00edz y ca\u00f1a de az\u00facar, en lugar de los hoy raros, pequ\u00ed, sucupira, pau-terra y otros \u00e1rboles de hasta 10 metros de altura, de troncos tortuosos, gruesa corteza y follaje espeso, notables por su resistencia al fuego, mezclados con vegetaci\u00f3n rastrera y cap\u00edn.<\/p>\n<p>&#8220;Existe vegetaci\u00f3n natural \u00fanicamente en las \u00e1reas de relieve m\u00e1s inclinado y en los llamados &#8216;grot\u00f5es&#8217; (depresiones profundas entre las monta\u00f1as)&#8221;, comenta Lima. Su estudio, financiado por la Fundaci\u00f3n de Apoyo a la Investigaci\u00f3n de Minas Gerais (Fapemig), demostr\u00f3 que no es solamente en el Tri\u00e2ngulo que el \u00e1rea de Cerrado se encuentra por debajo del limite impuesto por ley: la actual legislaci\u00f3n brasile\u00f1a prev\u00e9 la conservaci\u00f3n de un 20% de la vegetaci\u00f3n natural en las propiedades rurales, y proh\u00edbe la tala de la cobertura vegetal que acompa\u00f1a a los r\u00edos y arroyos, los llamados bosques ciliares. En algunas de las otras diez regiones analizadas, el Cerrado pr\u00e1cticamente ha desaparecido ?en el Valle del r\u00edo Jequitinhonha, la regi\u00f3n m\u00e1s pobre de Minas Gerais, queda un 0,09% de dicha vegetaci\u00f3n, y en la regi\u00f3n metropolitana de Belo Horizonte, un 0,77%.<\/p>\n<p>En todo el estado, los remanentes del Cerrado no superan una d\u00e9cima parte de lo que ya ha existido. &#8220;Como consecuencia del manejo inadecuado y descuidado de la tierra, estamos perdiendo anualmente alrededor de un cent\u00edmetro de la capa superficial m\u00e1s f\u00e9rtil del suelo&#8221;, dice Lima. &#8220;La erosi\u00f3n, adem\u00e1s de reducir la productividad, eleva los costos de la producci\u00f3n agr\u00edcola.&#8221; Y no es solamente al abrir las canillas que la poblaci\u00f3n lo sufre. Por no cumplir con las exigencias legales de preservaci\u00f3n de la cobertura vegetal del suelo, los titulares de las propiedades rurales est\u00e1n sufriendo multas, que var\u00edan entre los mil y los 200 mil reales, \u00e9ste \u00faltimo valor en los casos m\u00e1s graves, que involucran devastaci\u00f3n en grandes propiedades o lotes ilegales a orillas de los r\u00edos. Cristina Garvil, directora de la Superintendencia de Agua y Desag\u00fces de Ituiutaba, apunta otro problema: &#8220;Los productores rurales no tiene dinero para cercar y reforestar las \u00e1reas perdidas.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Los planes<br \/>\n<\/strong>Para afrontar estos problemas, la Asociaci\u00f3n de Municipios del Valle do Parna\u00edba (Anvap) cre\u00f3 una organizaci\u00f3n en la sociedad civil de inter\u00e9s p\u00fablico: Caiap\u00f4nia Instituto de Saneamiento Ambiental. Por suerte, aun con tan poca vegetaci\u00f3n natural que queda, el Tri\u00e2ngulo Mineiro es una de las regiones del estado con la mayor \u00e1rea de Cerrado preservada, algo que ayudar\u00e1 bastante en la recuperaci\u00f3n de \u00e1reas devastadas. Lima calcula que 15 mil kil\u00f3metros cuadrados, casi un tercio de todo el Tri\u00e2ngulo, debe ser replantado para que las propiedades rurales exhiban la cobertura natural m\u00ednima determinada por ley. &#8220;Pasar\u00e1n unos diez a\u00f1os para que podamos ver resultados m\u00e1s consistentes, pero estoy confiado&#8221;, dice Lima.La reforestaci\u00f3n, a un costo estimado en 400 mil reales, comenzar\u00e1 este mismo a\u00f1o, con prioridad para las microcuencas, que abastecen de agua a las poblaciones de Uberl\u00e2ndia, Uberaba, Araguar\u00ed, Ituiutaba y Tupaciguara, las principales ciudades de la zona. En dichas \u00e1reas se instalar\u00e1n cercas, para impedir la invasi\u00f3n del ganado y permitir que la vegetaci\u00f3n natural se regenere, aunque sea lentamente. Los puntos de devastaci\u00f3n avanzada, en tanto, requerir\u00e1n de un trabajo prolongado, que incluye la creaci\u00f3n de viveros de especies aut\u00f3ctonas antes de la reforestaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Un reservorio de agua<br \/>\n<\/strong>Las talas en esta regi\u00f3n, iniciadas durante el per\u00edodo colonial, estuvieron siempre vinculadas a la conquista de espacio para el ganado y la agricultura. Pero el corte de \u00e1rboles se intensific\u00f3 al final de los a\u00f1os 50, con la construcci\u00f3n de Brasilia, y se expandi\u00f3 en las d\u00e9cadas siguientes, con los proyectos federales de expansi\u00f3n de la frontera agr\u00edcola hacia las regiones norte y centro-oeste. &#8220;Los programas federales de instalaci\u00f3n de infraestructura, y los proyectos estaduales de apoyo a la producci\u00f3n agropecuaria en dicha regi\u00f3n, transformaron a las \u00e1reas del llamado Cerrado, antes vistas como est\u00e9riles, en tierras productivas&#8221;, afirma Eduardo Nunes Guimar\u00e3es, del Instituto de Econom\u00eda de la Universidad Federal de Uberl\u00e2ndia.De hecho, la agricultura avanz\u00f3 y quiz\u00e1s demasiado.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda falta agua porque desaparecieron incluso los bosques ciliares, que protegen las orillas de los r\u00edos. Sin \u00e9stos, los r\u00edos reciben la tierra proveniente de la erosi\u00f3n de los suelos, y se tornan m\u00e1s playos. El problema se agrava porque el suelo desnudo retiene el agua de lluvia con menor intensidad. As\u00ed, no logra mantener las reservas subterr\u00e1neas de agua, la napa fre\u00e1tica, que sostiene a los bosques, a los cultivos y a las ciudades. &#8220;El Tri\u00e2ngulo es todav\u00eda un reservorio de agua para el pa\u00eds&#8221;, resalta Lima. All\u00ed est\u00e1 ubicado uno de los puntos de abastecimiento del Acu\u00edfero Guaran\u00ed, un reservorio que se expande por debajo de las regiones sudeste y sur de Brasil, y parte de Paraguay, Argentina y Uruguay. &#8220;Pero esta reserva se est\u00e1 vaciando, sin la cobertura vegetal que asegura la reposici\u00f3n de agua.&#8221;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Queda apenas un 2,4% de la vegetaci\u00f3n natural de la regi\u00f3n conocida como Tri\u00e2ngulo Mineiro (Minas Gerais), diez veces menos que el m\u00ednimo recomendable","protected":false},"author":127,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[437],"class_list":["post-76615","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76615","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/127"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76615"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76615\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76615"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76615"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76615"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76615"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}