{"id":76619,"date":"2003-06-01T00:00:00","date_gmt":"2003-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/06\/01\/conectados-con-el-mundo\/"},"modified":"2016-01-29T14:14:58","modified_gmt":"2016-01-29T16:14:58","slug":"conectados-con-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/conectados-con-el-mundo\/","title":{"rendered":"Conectados con el mundo"},"content":{"rendered":"<p>Una buena manera de entender la danza contempor\u00e1nea es saber que \u00e9sta pretende estar conectada con el mundo. En el trabajo de los core\u00f3grafos se hace presente el azar, la improvisaci\u00f3n, los movimientos comunes del cotidiano. Cuanto m\u00e1s est\u00e9n sus obras impregnadas de mundo, contaminadas por \u00e9ste, mejor. Pero lo no que no se puede decir es que no hay ninguna regla, pues una al menos es seguida a rajatabla: la b\u00fasqueda de la diversidad. Como una de las propuestas de ese movimiento consiste en caminar al ritmo de la sociedad, la tecnolog\u00eda no podr\u00eda quedar al margen de ese escenario.<\/p>\n<p>Desde el final de la d\u00e9cada del 80, sensores, c\u00e1maras y microc\u00e1maras filmadoras, videos, holograf\u00edas, software y hardware espec\u00edficos, l\u00e1seres y esc\u00e1neres entraron en escena como agentes del espect\u00e1culo, y representan un reflejo est\u00e9tico de esa evoluci\u00f3n. Datan de 1964 los primeros registros de la utilizaci\u00f3n de la computadora en la danza, pero no existen pr\u00e1cticamente estudios en Brasil sobre el tema. \u00c9sa fue la propuesta de la core\u00f3grafa y bailarina Ivani Santana, que recientemente se doctor\u00f3 en el Departamento de Comunicaci\u00f3n y Semi\u00f3tica de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo (PUC-SP), con su libro\u00a0<em>Corpo Aberto: Cunningham, Dan\u00e7a e Novas Tecnologias<\/em> , editado por Educ y que cont\u00f3 con el apoyo de la FAPESP.<\/p>\n<p>La propuesta es entender que la danza y el cuerpo forman parte del mismo proceso evolutivo en una cadena semi\u00f3tica. Siendo as\u00ed, se nota que esta nueva forma de danza no emergi\u00f3 como un suceso aislado, y \u00fanicamente en calidad de agregada en el universo art\u00edstico, ni se trata de una est\u00e9tica inaugural, una forma de arte creada por la extensi\u00f3n de nuevos artefactos. La danza-tecnolog\u00eda surgi\u00f3 a partir del cambio del macrosistema.<\/p>\n<p>La clave para asimilar el trabajo de estos artistas reside en el propio cuerpo, uno de los instrumentos utilizados para se\u00f1alizar los cambios en el universo, pues \u00e9ste mismo contiene muchas de estas transformaciones. Para entender c\u00f3mo funciona la danza-tecnolog\u00eda, se debe tener en mente que la era digital no entra en escena como un mero recurso esc\u00e9nico. &#8220;No se trata de producciones que yuxtaponen varios medios, no es ?collage?&#8221;, dice Ivani. Para la autora, las creaciones que utilizan esta tecnolog\u00eda tan solo escenogr\u00e1ficamente no forman parte de sus reflexiones. Los recursos tecnol\u00f3gicos son agentes del espect\u00e1culo, tan importantes como el bailar\u00edn, el m\u00fasico y el programador, e interact\u00faan con cada uno de \u00e9stos. El arte, la ciencia y la tecnolog\u00eda est\u00e1n entrelazados.<\/p>\n<p><strong>Software<br \/>\n<\/strong>El libro delinea un panorama relativo al uso de la tecnolog\u00eda en la era digital. Las primeras investigaciones conocidas referentes al uso de la computadora como asistente escenogr\u00e1fico fueron realizadas por Paul Le Vasseur en 1964, en Francia, y Jeanne Beaman en 1969, en Estados Unidos. Desde entonces, los software se desarrollaron para desempe\u00f1ar varias funciones, tales como notaci\u00f3n y composici\u00f3n coreogr\u00e1fica (una especie de partitura de la coreograf\u00eda), investigaci\u00f3n, an\u00e1lisis, creaci\u00f3n y captura de movimientos, programas de auxilio educativo y ambientes de computaci\u00f3n para interferencia en tiempo real.<\/p>\n<p>Los sensores pueden colocarse en cualquier lugar del escenario en el piso, en las paredes, en las escenograf\u00edas o en los cuerpos. Con todo esto a disposici\u00f3n, surgen\u00a0<em>performances<\/em> como la presentada en\u00a0<em>L&#8217;Apr\u00e9s-midi d&#8217;un Faune<\/em> , de Marie Chouinard, en Canad\u00e1. Vestida con aparatos tecnol\u00f3gicos, la bailarina Pamela Newell danza entre cinco columnas de luz, y tiene la chance de controlarlas. Hay tambi\u00e9n obras m\u00e1s radicales. En\u00a0<em>Escultura del Est\u00f3mago<\/em> , Stelarc, en Australia, discute literalmente la cuesti\u00f3n del cuerpo en el arte.<\/p>\n<p>Un min\u00fasculo aparato, que se utiliza en implantes, es ingerido por el artista y capta as\u00ed la imagen del interior de su cuerpo, exhibiendo una luz que se enciende y se apaga en sincron\u00eda con el sonido de una campanilla. El c\u00e9lebre bailar\u00edn Mikhail Baryshnikov utiliz\u00f3 el peso de la tradici\u00f3n de 400 a\u00f1os de ballet cl\u00e1sico para contribuir con la divulgaci\u00f3n de la danza-tecnolog\u00eda. En\u00a0<em>Heartbeat: MB<\/em> , de Christopher Janney y Sara Rudner, Baryshnikov celebr\u00f3 50 a\u00f1os de tablas dejando audibles los latidos de su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>El grupo Palindrome (de Alemania) utiliza la captura de im\u00e1genes para controlar el medio. Archivadas en la memoria del computadora, \u00e9stas constituyen\u00a0<em>inputs,<\/em> que se transforman en una nueva informaci\u00f3n, que puede ser m\u00fasica, proyecci\u00f3n o iluminaci\u00f3n. Una c\u00e1mara situada arriba del escenario, y otras dispuestas en los extremos del mismo registran la altura, la anchura y la profundidad de la imagen, y establecen una visi\u00f3n tridimensional (a este sistema se lo denomina\u00a0<em>Frame-Grabbing<\/em> ).<\/p>\n<p>Dichas c\u00e1maras se convierten en poderosos sensores, pues perciben cu\u00e1l es la trayectoria realizada por el movimiento del cuerpo en el espacio y en el tiempo. Otro ejemplo de la sofisticaci\u00f3n a la que estos programas pueden llegar es el\u00a0<em>Very Nervous System<\/em> , del artista canadiense David Rokeby, que detecta, por medio de una c\u00e1mara de video, la presencia, la inmovilidad y la velocidad de la acci\u00f3n del\u00a0<em>performer<\/em> .<\/p>\n<p>Las im\u00e1genes, captadas por uno o dos aparatos, son mapeadas con base en un ret\u00edcula definida previamente. Cada peque\u00f1o cuadrado, u otra forma permitida, de esa ret\u00edcula, informa sobre los cambios producidos y la alerta es hecha mediante alteraciones de luz en cada regi\u00f3n. El programa m\u00e1s conocido en el medio es el\u00a0<em>Life Forms<\/em> , utilizado para auxiliar en la creaci\u00f3n coreogr\u00e1fica. Mediante transfiguraciones es posible crear y simular el movimiento en el espacio y en el tiempo. En ese \u00e1mbito, todo es posible. &#8220;El medio ambiente de la obra es controlado por tecnolog\u00edas emergentes y experimentales&#8221;, dice Ivani.<\/p>\n<p><strong>Equipo<br \/>\n<\/strong>Con tantos protagonistas en el escenario, el trabajo en equipo se convierte en fundamental. En este tipo de espect\u00e1culo, la creaci\u00f3n es compartida tanto por el core\u00f3grafo como por los especialistas en tecnolog\u00eda y el bailar\u00edn, un co-creador en tiempo real, que muchas veces controla los distintos medios en uso en el palco durante la presentaci\u00f3n. Para concebir la obra, cada uno debe conocer un poco el trabajo del otro. El artista multimedia debe entender sobre danza, y el\u00a0<em>performer<\/em> tampoco puede ser analfabeto en nuevas tecnolog\u00edas. &#8220;La creaci\u00f3n de la danza-tecnolog\u00eda no necesita de la prestaci\u00f3n de servicios de otras \u00e1reas, ella carece de verdaderos proyectos colaborativos, pues las artes funcionan entrelazadas&#8221;, dice.<\/p>\n<p>Desde 1996, Ivani trabaja con el m\u00fasico Fernando Iazzetta, investigador de la relaci\u00f3n existente entre m\u00fasica y nuevas tecnolog\u00edas. El core\u00f3grafo norteamericano Merce Cunningham forma parte del t\u00edtulo del libro debido a que es uno de los grandes responsables de toda esta apertura en el \u00e1mbito de la danza, por la inserci\u00f3n de ese arte en el mundo contempor\u00e1neo. Cunningham, un innovador desde los a\u00f1os 50, autor de frases tales como: &#8220;los bailarines trabajan con sus cuerpos, y cada cuerpo es \u00fanico&#8221;, se mantiene en actividad hasta el presente, con 83 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Cre\u00f3 el proceso del azar, cambi\u00f3 la forma de trabajar, y asever\u00f3 que los bailarines podr\u00edan danzar en cualquier punto del espacio. Y desde 1989 est\u00e1 vinculado al mundo digital. Cuando Invani se interes\u00f3 en la danza-tecnolog\u00eda, en 1994, no ten\u00eda ni siquiera una computadora. En aquel per\u00edodo, ya hab\u00eda trabajos en Australia, Jap\u00f3n y Estados Unidos, de acuerdo con su investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En Brasil no exist\u00eda ninguna bibliograf\u00eda disponible, ni ning\u00fan estudio divulgado. \u00c9ste fue uno de los motivos por los cuales la autora entr\u00f3 en contacto con el Departamento de Comunicaci\u00f3n y Semi\u00f3tica de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo (PUC-SP). El resultado pr\u00e1ctico del trabajo de Ivani es el espect\u00e1culo\u00a0<em>Gedanken, Dan\u00e7a Imagem Tecnologia<\/em> . Unos creen que la tecnolog\u00eda puede acabar con la danza. Otros, que \u00e9sta es la salvadora de la patria. Ivani procura comprender esos opuestos, en esa forma de danza que enciende pasiones.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\nCorpo Aberto: Cunningham, Dan\u00e7a e Novas Tecnologias\u00a0(<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/36147\/corpo-aberto-midia-de-silicio-midia-de-carbono-a-danca-em-interacao-com-as-novas-tecnologias\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 01\/04092-0<\/a>); <strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Auxilio a la publicaci\u00f3n;\u00a0<strong>Coordinadora\u00a0<\/strong>Helena Katz ? Programa Estudios de Posgrado en Comunicaci\u00f3n y Semi\u00f3tica\/ Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo (PUC-SP);\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 3.500,00<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio muestra de qu\u00e9 manera la danza y el cuerpo evolucionaron juntos","protected":false},"author":164,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[479],"class_list":["post-76619","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76619","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/164"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76619"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76619\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76619"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76619"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76619"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76619"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}