{"id":76625,"date":"2003-06-01T00:00:00","date_gmt":"2003-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/06\/01\/el-algoritmo-del-riesgo-2\/"},"modified":"2013-04-11T16:05:19","modified_gmt":"2013-04-11T19:05:19","slug":"el-algoritmo-del-riesgo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-algoritmo-del-riesgo-2\/","title":{"rendered":"El algoritmo del Riesgo"},"content":{"rendered":"<p>La gran mayor\u00eda de los actos de violencia que resultan en heridas causadas por armas de fuego en la ciudad de S\u00e3o Paulo sucede durante los fines de semana, principalmente los s\u00e1bados. Las agresiones sexuales a mujeres son m\u00e1s frecuentes durante los d\u00edas laborables con su pico los jueves, cuando ellas est\u00e1n lejos de la familia, yendo al trabajo, a la escuela o a hacer compras. Las autoagresiones o suicidios se concentran durante los martes y mi\u00e9rcoles, lo que sugiere una fuerte relaci\u00f3n con la situaci\u00f3n de empleo, y tambi\u00e9n los s\u00e1bados, posiblemente motivados por la angustia y la soledad. Pocos atentan contra su propia vida los viernes. La edad promedio de las v\u00edctimas es de 30 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Estos datos, que constan en 7.073 atenciones realizadas entre enero y diciembre de 2002 en el Hospital Municipal Dr. Arthur Ribeiro de Saboya, tambi\u00e9n conocido como Hospital Jabaquara, un centro de referencia en traumas, que cuenta con un servicio especializado para v\u00edctimas de agresiones, dejan claro que es posible establecer c\u00e1lculos de riesgos en los casos de violencia que se transforman en demanda ante el sistema hospitalario y que, por lo tanto, implican riesgo de muerte, e implementar pol\u00edticas de prevenci\u00f3n en microescala en la ciudad de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>&#8220;Con poca inversi\u00f3n es posible desarrollar e implantar un sistema de monitoreo capaz de captar las informaciones relativas a los episodios violentos y accidentes m\u00e1s comunes&#8221;, dice Paulo Saldiva, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y coordinador del proyecto\u00a0<em>Epidemiolog\u00eda de la Violencia Criminal en la Ciudad de S\u00e3o Paulo: Un Abordaje en Macro y Microescala<\/em> , desarrollado en asociaci\u00f3n con la Secretar\u00eda Municipal de Salud, la Secretar\u00eda de Administraci\u00f3n Penitenciaria y el Instituto de Matem\u00e1tica y Estad\u00edstica de la USP, en el marco del Programa de Pol\u00edticas P\u00fablicas financiado por la FAPESP.<\/p>\n<p>Saldiva, un experto en estudios de los efectos de la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica sobre la salud humana, decidi\u00f3 utilizar los criterios de las investigaciones epidemiol\u00f3gicas para estudiar la violencia, utilizando estad\u00edsticas para c\u00e1lculos de riesgo.<\/p>\n<p>&#8220;La violencia, a diferencia de la contaminaci\u00f3n, no se distribuye de manera homog\u00e9nea. Deben tenerse en cuenta en este caso variables de tiempo y espacio, y crear nuevas t\u00e9cnicas te\u00f3ricas de evaluaci\u00f3n de riesgo&#8221;, reconoce. Los estudios, a ejemplo de los que sucedi\u00f3 con los investigadores del Centro de Estudios de la Violencia (<em>lea el art\u00edculo en la p\u00e1gina 20<\/em> ), tropiezan con dificultades para recabar datos confiables en los \u00f3rganos oficiales de seguridad p\u00fablica. La opci\u00f3n entonces fue reunir informaciones sobre el tema recabadas en el sistema de salud.<\/p>\n<p>En elcaso de los datos del Hospital Saboya, &#8220;pese al esfuerzo y la dedicaci\u00f3n del N\u00facleo de Atenci\u00f3n a las V\u00edctimas de la Violencia&#8221;, tal como Saldiva acota, el an\u00e1lisis de los datos se vio dificultado debido a la falta de uniformidad de algunas variables importantes. Los investigadores tuvieron que generar algunas variables, tales como la clasificaci\u00f3n del episodio, por ejemplo, tomando como base las informaciones registradas con motivo de la demanda y la descripci\u00f3n del episodio.<\/p>\n<p>&#8220;La calidad de la informaci\u00f3n es un apartado esencial en cualquier investigaci\u00f3n&#8221;, observa. Para definir la clasificaci\u00f3n del hecho, los investigadores recurrieron a la Clasificaci\u00f3n Internacional de Enfermedades, la frecuencia de determinadas ocurrencias y los intereses espec\u00edficos de otras, para arribar a las siguientes categor\u00edas principales: accidentes, agresiones, intervenciones legales, complicaciones m\u00e9dicas y quir\u00fargicas y eventos de intenci\u00f3n ignorada. Las agresiones fueron clasificadas en autoagresiones, agresiones sexuales, dem\u00e1s agresiones con uso de armas de fuego, con uso de otros objetos contundentes y dem\u00e1s agresiones con uso de la fuerza f\u00edsica o no especificadas.<\/p>\n<p>Una vez estandarizados y clasificados los registros, \u00e9stos revelaron valiosas informaciones. Indicaron que hombres y mujeres muestran una distribuci\u00f3n parecida con relaci\u00f3n a la edad de la v\u00edctima al momento del registro del evento, una tendencia a la reducci\u00f3n de la violencia durante los meses de enero a julio, seguida de un aumento constante entre agosto y diciembre, y una prevalencia de v\u00edctimas do sexo femenino en este per\u00edodo, por ejemplo.<\/p>\n<p>En la distribuci\u00f3n de sucesos de acuerdo con la franja de edades y el lugar de los hechos, los investigadores observaron una mayor frecuencia de la franja de entre 16 y 65 a\u00f1os (un 9,2%) en las violencias registradas en el lugar de trabajo, y mayor incidencia de v\u00edctimas en la franja de entre 0 y 5 a\u00f1os (un 18,6%) cuando la agresi\u00f3n es perpetrada en la propia vivienda. En los dem\u00e1s lugares de ocurrencia, \u00e1rea de comercio y servicios, en la v\u00eda p\u00fablica o en carreteras, en otra vivienda, no informado y otros, las distribuciones de casos fueron similares en todas las franjas de edades.<\/p>\n<p><strong>Promiscuidad y violencia<br \/>\n<\/strong>El equipo de Saldiva tambi\u00e9n releva datos sobre violencia en la Coordinaci\u00f3n de Salud del Sistema Penitenciario (Cosaspe), que concentra todos los prontuarios relativos a las atenciones hospitalarias de los detenidos en la ciudad de S\u00e3o Paulo. &#8220;La Cosaspe no posee ninguna informaci\u00f3n en archivo magn\u00e9tico. Por eso la primera etapa del trabajo consisti\u00f3 en desarrollar, en asociaci\u00f3n con la Secretar\u00eda de Administraci\u00f3n Penitenciaria, la estructura de un banco de datos, para entonces iniciar la digitaci\u00f3n y el an\u00e1lisis de los mismos&#8221;, comenta Liliam Pereira de Lima, estad\u00edstica que participa del proyecto. Tambi\u00e9n all\u00ed los datos fueron reveladores.<\/p>\n<p>La violencia en los presidios se manifiesta bajo la forma de enfermedades: el VIH y la tuberculosis, con una incidencia de un 67,5% y un 35,1%, respectivamente, entre los pacientes detenidos atendidos en el Centro Hospitalario de Carandir\u00fa, en donde converge buena parte de los casos de enfermedades y violencia que se registran en el sistema penitenciario paulista. Las heridas con armas de fuego no superan el 5,2%, y las heridas con armas blancas, el 1,3%. En ambos casos, las v\u00edctimas fueron derivadas al hospital por la Secretar\u00eda de Seguridad P\u00fablica, encargada de la atenci\u00f3n de heridos en los distritos policiales.<\/p>\n<p>Estas agresiones, por lo tanto, bien pueden haberse producido en el momento de laprisi\u00f3n. La violencia, en el caso del sistema penitenciario, reside en la falta de control de las enfermedades infectocontagiosas. &#8220;Los presidios son insalubres, y los presos viven en una situaci\u00f3n de promiscuidad&#8221;, subraya Saldiva. &#8220;La soluci\u00f3n est\u00e1 en la reducci\u00f3n de las posibilidades de contagio y en el uso de medicamentos de control de esas enfermedades&#8221;, dice.<\/p>\n<p><strong>Algoritmo de riesgo<br \/>\n<\/strong>Una vez concluido el diagn\u00f3stico, el proyecto de investigaci\u00f3n est\u00e1 entrando ahora en su segunda fase. &#8220;Vamos a proponerle al sistema penitenciario una codificaci\u00f3n de los datos y un gerenciamiento de informaciones basado en criterios l\u00f3gicos&#8221;, afirma Saldiva. En el \u00e1rea de salud, la propuesta consistir\u00e1 en implementar un sistema unificado, para completarlo con informaciones cr\u00edticas, que deber\u00e1n alimentar un banco de datos sobre la violencia en la capital.<\/p>\n<p>&#8220;Las informaciones calificadas permitir\u00e1n, por ejemplo, estudios de costos de la violencia, relacionados con los procedimientos m\u00e9dicos, y horas de trabajo perdidas, entre otras informaciones relevantes para la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas&#8221;, dice Saldiva. Estos datos permitir\u00e1n elaborar un mapa georreferenciado de estudio de la morbilidad. Pero con el proyecto Saldiva pretende ir m\u00e1s lejos, y llegar a un algoritmo de c\u00e1lculo de riesgo, que se traducir\u00eda en una alerta a la sociedad: una mujer, caminando sola, por una regi\u00f3n situada entre tales y tales calles, durante el per\u00edodo ubicado entre tal hora y tal otra, tiene un alto porcentaje de riesgo de convertirse en v\u00edctima de violencia sexual.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un proyecto de pol\u00edtica p\u00fablica mide las situaciones de violencia en la poblaci\u00f3n de la ciudad de S\u00e3o Paulo","protected":false},"author":127,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[437],"class_list":["post-76625","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76625","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/127"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76625"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76625\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76625"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76625"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76625"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76625"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}