{"id":76668,"date":"2003-08-01T00:00:00","date_gmt":"2003-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/08\/01\/se-multiplica-el-alivio-2\/"},"modified":"2015-05-07T15:33:25","modified_gmt":"2015-05-07T18:33:25","slug":"se-multiplica-el-alivio-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/se-multiplica-el-alivio-2\/","title":{"rendered":"Se multiplica el alivio"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_95011\" style=\"max-width: 169px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/08\/01\/se-multiplica-el-alivio-2\/alivio\/\" rel=\"attachment wp-att-95011\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-95011\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/08\/alivio.jpg\" alt=\"\" width=\"159\" height=\"123\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/08\/alivio.jpg 159w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/08\/alivio-120x93.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 159px) 100vw, 159px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Gabriela zauth<\/span><\/a> La planta prometedora, cultivada en laboratorio, y su fruto: regulaci\u00f3n de las defensas del organismo<span class=\"media-credits\">Gabriela zauth<\/span><\/p><\/div>\n<p>Ante una mirada desatenta, la bolsa mullaca [camap\u00fa; tomatillo] no es m\u00e1s que una maleza. Esta planta, tambi\u00e9n conocida como farolito, es un arbusto de un metro de altura, de tallo fino, hojas ovaladas y delicadas flores amarillas, que crece en pastajes, cultivos y al borde de las carreteras. Abunda en las regiones c\u00e1lidas, y es utilizada desde hace mucho tiempo por los pueblos de Asia, \u00c1frica y Latinoam\u00e9rica para hacer t\u00e9s e infusiones contra el asma, la hepatitis, la malaria y el reumatismo. Pero ahora, investigadores de Bah\u00eda y R\u00edo de Janeiro han constatado que al menos tres mol\u00e9culas extra\u00eddas de las hojas y el tallo de este arbusto ayudan a regular el sistema de defensas del organismo, y son hasta 30 veces m\u00e1s potentes que algunos de los medicamentos m\u00e1s corrientemente utilizados para aliviar inflamaciones, tal como lo afirman en un art\u00edculo publicado en enero pasado en el <em>European Journal of Pharmacology<\/em> .<\/p>\n<p>Pero estas mol\u00e9culas, las fisalinas, qu\u00edmicamente clasificadas como esteroides, deben a\u00fan pasar por otros experimentos para que se concluya si pueden efectivamente reemplazar a f\u00e1rmacos tales como la dexometasona y la hidrocortisona, que, cuando se los emplea en exceso, pueden perjudicar la producci\u00f3n de hormonas sexuales y otras hormonas, esenciales para el desarrollo del cuerpo. &#8220;Estas pruebas indicar\u00e1n si las fisalinas pueden emplearse con seguridad en los seres humanos&#8221;, explica la inmun\u00f3loga Milena Soares, de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz) de Salvador, coordinadora de esta investigaci\u00f3n, que forma parte del Instituto del Milenio del Semi\u00e1rido, un programa del Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda destinado a investigar el potencial farmacol\u00f3gico de las plantas aut\u00f3ctonas o exclusivas de esa regi\u00f3n que se extiende desde norte de Minas Gerais hasta Piau\u00ed.<\/p>\n<p>Identificadas a comienzos de los a\u00f1os 70, las mol\u00e9culas extra\u00eddas de la bolsa mullaca fueron denominada fisalinas para hacer referencia al nombre cient\u00edfico de la planta,\u00a0<em>Physalis angulata<\/em> , llamada tambi\u00e9n farolito, porque da frutos parecidos a unos tomatillos, encapsulados en hojas que forman una especie de bolsa o farol redondeado y luego en punta (en griego,\u00a0<em>Physalis<\/em> significa bolsa o vejiga). Pero, m\u00e1s que el amplio uso popular de la planta, lo que m\u00e1s intrigaba a Milena era la estructura molecular de las fisalinas, bastante similar a de los glucocorticoides, hormonas producidas por el organismo y que regulan la actividad del sistema inmun\u00f3logico y sirven de base para la producci\u00f3n industrial de la dexometasona y la hidrocortisona. Una de las dudas resid\u00eda en saber si las fisalinas tambi\u00e9n act\u00faan como los glucocorticoides e inhiben la actividad de las c\u00e9lulas de defensa.<\/p>\n<p><strong>Macr\u00f3fagos bajo control<br \/>\n<\/strong>Milena y su equipo decidieron trabajar sobre seguro y verificar si las prote\u00ednas de la bolsa mullaca eran tan eficientes como los glucocorticoides. En una serie de experimentos, llevados adelante en el marco de una colaboraci\u00f3n con un grupo de la fundaci\u00f3n Fiocruz de R\u00edo, la investigadora aplic\u00f3 las fisalinas de los tipos B, F y G \u2013\u00a0en dosis que oscilaron de 0,01 microgramo por mililitro a 2 microgramos por mililitro\u2013 en tubos de ensayo con una mezcla rica en uno de los principales tipos de c\u00e9lulas del sistema inmune, los macr\u00f3fagos. Cuando estos macr\u00f3fagos son activados, llegan al local de la inflamaci\u00f3n y liberan \u00f3xido n\u00edtrico, un mensajero qu\u00edmico que recluta otras c\u00e9lulas de defensa para eliminar c\u00e9lulas da\u00f1adas o combatir microorganismos invasores. Esta activaci\u00f3n, que en general es ben\u00e9fica, se vuelve nociva cuando es producida en demas\u00eda.<\/p>\n<p>Y los resultados fueron sorprendentes. Con dosis m\u00e1s elevadas, una de las fisalinas, la del tipo B, redujo en un 90% la producci\u00f3n de \u00f3xido n\u00edtrico \u2013\u00a0una eficiencia 30 veces superior a la de dosis equivalentes de dexometasona. An\u00e1lisis m\u00e1s detallados revelaron que la acci\u00f3n de la fisalina B no se restringe al \u00f3xido n\u00edtrico. El esteroide de la bolsa mullaca, tal como se comprob\u00f3 en este trabajo, impide la producci\u00f3n de otros dos mensajeros qu\u00edmicos, las interleucinas 6 y 12. Dosis altas de fisalina B disminuyeron en un 60% los niveles de interleucina 6, y en un 90% los niveles de interleucina 12. Redujeron tambi\u00e9n un tercio la fabricaci\u00f3n del factor de necrosis tumoral alfa. Una de las prote\u00ednas liberadas por los macr\u00f3fagos, el factor de necrosis tumoral, auxilia al sistema inmune en la eliminaci\u00f3n de microorganismos extra\u00f1os. Pero, en tasas elevadas, hace caer la presi\u00f3n sangu\u00ednea y reduce la oxigenaci\u00f3n de los tejidos, una situaci\u00f3n conocida como shock endot\u00f3xico, que puede ocasionar la muerte.<\/p>\n<p>Una vez superada la etapa de pruebas en tubos de ensayo, los investigadores de la Fiocruz chequearon el efecto de las fisalinas en ratones, puesto que los resultados en los organismos vivos pueden ser muy diferentes. Aplicaron en los roedores dosis letales de una mol\u00e9cula formada por az\u00facar y grasa \u2013\u00a0un lipopolisac\u00e1rido \u2013\u00a0de la membrana de bacterias, que activa el sistema inmunol\u00f3gico y estimula la producci\u00f3n intensa del factor de necrosis tumoral alfa. Luego, aplicaron dosis variadas de las tres fisalinas a grupos separados de ratones. Todos los animales exhibieron los signos caracter\u00edsticos de un shock endot\u00f3xico, ya mostraban sus pelos erizados y sufr\u00edan temblores, y casi no lograban moverse. Sin embargo, los s\u00edntomas de los que recibieron las fisalinas fueron mucho m\u00e1s suaves. Y lo que es m\u00e1s importante: todos los ratones tratados con dosis elevadas (1 miligramo) de estas mol\u00e9culas de bolsa mullaca sobrevivieron, mientras que los animales no tratados murieron. &#8220;Esta prueba demostr\u00f3 que las fisalinas tienen una acci\u00f3n lo suficientemente potente como para impedir la muerte de los animales&#8221;, comenta Milena.<\/p>\n<p>En un experimento complementario, el equipo de Bah\u00eda constat\u00f3 tambi\u00e9n que las fisalinas, debido a la acci\u00f3n de un mecanismo a\u00fan desconocido, bloquean la acci\u00f3n de los mensajeros qu\u00edmicos del organismo de una manera distinta que la de la dexometasona. Los investigadores administraron a diferentes grupos de ratones prote\u00ednas de bolsa mullaca y de dexometasona. Luego aplicaron un compuesto que funciona como un ant\u00eddoto contra la dexometasona, que, tal como era de esperar, cort\u00f3 el efecto del glucocorticoide, pero \u2013\u00a0he all\u00ed lo inesperado \u2013\u00a0no mostr\u00f3 tener acci\u00f3n alguna sobre las fisalinas. Mientras aguarda los resultados de las pruebas de seguridad, Milena se adelanta y planea un paso m\u00e1s audaz todav\u00eda: investigar si estos compuestos ser\u00edan lo suficientemente potentes como para controlar una respuesta inmune mucho m\u00e1s exacerbada, como la que se observa en los casos de transplantes de \u00f3rganos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Sustancias extra\u00eddas de la bolsa mullaca son 30 veces m\u00e1s potentes que los antiinflamatorios conocidos actualmente","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-76668","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76668","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76668"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76668\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76668"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76668"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76668"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76668"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}