{"id":76671,"date":"2003-08-01T00:00:00","date_gmt":"2003-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/08\/01\/un-gigante-encogido-2\/"},"modified":"2016-01-29T14:04:15","modified_gmt":"2016-01-29T16:04:15","slug":"un-gigante-encogido-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-gigante-encogido-2\/","title":{"rendered":"Un gigante encogido"},"content":{"rendered":"<p>El dinamismo exhibido por la econom\u00eda brasile\u00f1a en el transcurso de los 50 a\u00f1os situados entre 1930 y 1980 distinguieron al pa\u00eds en el escenario mundial. Fueron pocas las naciones que lograron el crecimiento promedio de un 6% anual que destac\u00f3 a Brasil durante el per\u00edodo de la moderna industrializaci\u00f3n. As\u00ed y todo, a partir de los a\u00f1os 80 la historia econ\u00f3mica nacional tom\u00f3 el rumbo contrario y la expansi\u00f3n promedio del Producto Bruto Interno (PBI) se encogi\u00f3 a alrededor de un 2% anual \u2013\u00a0un tercio de la media anterior.<\/p>\n<p>Pero, a decir verdad, esta tendencia ha reflejado en parte la retracci\u00f3n global de los \u00edndices de crecimiento. Sin embargo, lo que ha inquietado a una parte de los economistas es el hecho de que Brasil no haya conseguido sacar partido de algunas condiciones favorables que dejaron su impronta en la econom\u00eda mundial en el transcurso de los a\u00f1os 90 y retomar as\u00ed el derrotero original. Y en ese marco incluyen a algunos otros pa\u00edses emergentes. La desaceleraci\u00f3n ha atravesado el viraje de siglo, y los \u00edndices de desempleo contin\u00faan aumentando, mientras los rendimientos promedio reales siguen encogi\u00e9ndose. Sumados, tales indicadores han separado a Brasil del grupo de pa\u00edses entre los cuales sobresali\u00f3 durante el siglo pasado.<\/p>\n<p>Este escenario ha llevado a algunos economistas a plantear alternativas para romper con esta especie de &#8220;resistencia&#8221; a retomar el crecimiento. Ricardo Carneiro, profesor del Instituto de Econom\u00eda y director del Centro de Estudios de Coyuntura y Pol\u00edtica Econ\u00f3mica de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), forma parte de este grupo. \u00c9sta es la raz\u00f3n por la cual ha dedicado a\u00f1os al desarrollo de una investigaci\u00f3n en la que procur\u00f3 responder a la razones por las cuales el pa\u00eds no ha logrado retomar el vigor y hacer la necesaria correcci\u00f3n de curso.<\/p>\n<p><strong>La coyuntura hist\u00f3rica<br \/>\n<\/strong>La s\u00edntesis de este emprendimiento, que cont\u00f3 con el apoyo de la FAPESP, por medio de una beca de investigaci\u00f3n en el exterior, y posteriormente con la continuidad de los trabajos en el \u00e1mbito de un proyecto tem\u00e1tico financiado tambi\u00e9n por la fundaci\u00f3n, result\u00f3 en el libro\u00a0<em>Desenvolvimento em crise \u2013\u00a0A econom\u00eda brasileira no \u00faltimo quarto do s\u00e9culo 20<\/em> [<em>El desarrollo en crisis \u2013\u00a0La econom\u00eda brasile\u00f1a durante los \u00faltimos veinticinco a\u00f1os del siglo XX<\/em> ], publicado por Editora Unesp el a\u00f1o pasado. En ese libro, Carneiro analiza las condiciones que le permitieron a Brasil crecer r\u00e1pidamente entre 1930 y 1980, los motivos por los cuales dichas condiciones salieron de escena y de qu\u00e9 modo estos factores pesaron en el &#8220;agotamiento del dinamismo del capitalismo brasile\u00f1o&#8221;.<\/p>\n<p>El texto pone en evidencia la permanente articulaci\u00f3n entre los factores internacionales y los factores internos que interfirieron en la vitalidad econ\u00f3mica brasile\u00f1a, as\u00ed como tambi\u00e9n el peso de ciertas coyunturas hist\u00f3ricas espec\u00edficas, que ora hicieron preponderar determinantes externos, ora internos, como est\u00edmulo u obst\u00e1culo al crecimiento brasile\u00f1o, y a su vez, punt\u00faa los diferentes grados de dependencia nacional al orden econ\u00f3mico internacional. La relativa estabilidad del nivel tecnol\u00f3gico, que hasta la d\u00e9cada del 80 difundi\u00f3 y consolid\u00f3 la matriz productivo-tecnol\u00f3gica, que tuvo su origen en la Segunda Revoluci\u00f3n Industrial \u2013\u00a0seg\u00fan sostiene el autor en su libro \u2013, fue fundamental para que el pa\u00eds lograse superar incluso las contingencias internacionales adversas que signaron el per\u00edodo 1929-1950 y se mantuviera creciendo. En la misma direcci\u00f3n, el mercado interno fue sumamente relevante, al ayudar al crecimiento del producto brasile\u00f1o.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista externo, contribuyeron tambi\u00e9n la disponibilidad de financiamiento y la vigencia de un orden econ\u00f3mico internacional cuyas reglas relativas al comercio y las finanzas favorec\u00edan a los pa\u00edses perif\u00e9ricos, permiti\u00e9ndoles una mayor autonom\u00eda en la planificaci\u00f3n y la ejecuci\u00f3n de las respectivas pol\u00edticas econ\u00f3micas locales. Desde el \u00e1ngulo interno, la intervenci\u00f3n directa del Estado en la econom\u00eda y su articulaci\u00f3n con el sector privado representaron otro pilar. Estructuralmente, la combinaci\u00f3n de los sectores productivos que encabezaron la expansi\u00f3n econ\u00f3mica en el per\u00edodo, junto con la posibilidad de sincronizar financiamientos de largo plazo para atender la demanda de inversiones en los plazos y vol\u00famenes requeridos fueron igualmente relevantes.<\/p>\n<p>En el transcurso de esta trayectoria, algunos cimbronazos definieron los tres per\u00edodos analizados en\u00a0<em>Desenvolvimento em Crise<\/em> . El primero de \u00e9stos se ubica en 1973, \u00e9poca en la que se abandona el r\u00e9gimen de tipos cambio fijos pero ajustables que puso fin al orden de Bretton Woods. \u00c9se fue el nombre dado a la Conferencia Monetaria y Financiera realizada en 1944, de la cual participaron 44 pa\u00edses, con el objetivo de planificar la estabilizaci\u00f3n de la econom\u00eda internacional y de las monedas internacionales, por ese entonces afectadas por la Segunda Guerra Mundial. En dicha reuni\u00f3n nacieron el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Internacional de Reconstrucci\u00f3n y Desarrollo (Bird).<\/p>\n<p><strong>Un plan nacional<br \/>\n<\/strong>En el plano interno, a mediados de la misma d\u00e9cada, mientras que la elevaci\u00f3n de los precios del petr\u00f3leo esbozaba una crisis internacional y local, el gobierno de Ernesto Geisel anunciaba en 1975 el 2\u00ba Plan Nacional de Desarrollo Econ\u00f3mico (II PND), con la pretensi\u00f3n de transformar a Brasil en una &#8220;potencia emergente&#8221;, y de incluirlo en la n\u00f3mina de pa\u00edses altamente industrializados, a trav\u00e9s de la sustituci\u00f3n de importaciones, la elevaci\u00f3n de las exportaciones y la ampliaci\u00f3n del mercado interno consumidor. El relativo fracaso del II PND, que tuvo como tel\u00f3n de fondo el creciente agravamiento de las condiciones internacionales y la dependencia brasile\u00f1a de los financiamientos externos, deriv\u00f3 en lo que Carneiro caracteriza como el derrocamiento del nacional-desarrollismo.<\/p>\n<p>Los resultados que se presentaron fueron muy distintos de los anhelados \u2013\u00a0entre otras cosas, la elevaci\u00f3n del PBI a 120 mil millones de d\u00f3lares y los ingresos per c\u00e1pita a 1.000 d\u00f3lares, cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1979. Sigui\u00f3 la d\u00e9cada del 80, conocida como la &#8220;d\u00e9cada perdida&#8221;, caracterizada por la crisis de la deuda externa de los pa\u00edses perif\u00e9ricos y por la transferencia de recursos al exterior, hechos que desorganizaron en forma creciente la econom\u00eda brasile\u00f1a y contribuyeron para desatar la hiperinflaci\u00f3n.Desde entonces, el vigoroso y r\u00e1pido crecimiento obtenido a partir de los a\u00f1os 30 se interrumpi\u00f3. Comienza as\u00ed el segundo cimbronazo. Se alternan ciclos breves de recesi\u00f3n y expansi\u00f3n econ\u00f3mica y la tasa de crecimiento pas\u00f3 pr\u00e1cticamente a acompa\u00f1ar el aumento de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El financiamiento externo, hasta ese entonces abundante y una fuente relevante de inversiones en el pa\u00eds, se esfum\u00f3. Simult\u00e1neamente, el pago de los servicios de la deuda externa estrecha las alternativas de desarrollo. En rigor, la desaceleraci\u00f3n del ritmo de crecimiento comenz\u00f3 a constatarse a partir de 1974, cuando arrib\u00f3 a su fin el ciclo del &#8220;milagro econ\u00f3mico&#8221;. Pero la llegada de los a\u00f1os 80 le imprimi\u00f3 otro perfil, al oscilar entre la reducci\u00f3n absoluta y una intensa pero epis\u00f3dica variaci\u00f3n. Entre 1981 y 1983 la retracci\u00f3n fue intensa. En el lapso que va entre 1984 y 1986, a\u00f1o en que se lanz\u00f3 el Plan Cruzado, se registr\u00f3 una expansi\u00f3n de intensidad equivalente a la trayectoria anterior. Finalmente, entre 1987 y 1989 se produce un nuevo estancamiento.<\/p>\n<p><strong>El est\u00e1ndar de crecimiento<br \/>\n<\/strong>\u00c9sta fue la mayor expresi\u00f3n de la ausencia de un est\u00e1ndar de crecimiento sostenido, retratado en la profunda incertidumbre con relaci\u00f3n al escenario econ\u00f3mico brasile\u00f1o. Brasil atraviesa los a\u00f1os 90 sin vitalidad, pese a la recuperaci\u00f3n del escenario internacional, que abre espacio para oportunidades de mejora para los pa\u00edses perif\u00e9ricos, pero presenta cambios que se traducen en inmensos desaf\u00edos para las naciones en desarrollo. Con la reducci\u00f3n de las tasas de inter\u00e9s internacionales, las inversiones financieras se volvieron altamente atrayentes en los pa\u00edses perif\u00e9ricos. La liberalizaci\u00f3n econ\u00f3mica y financiera impulsada por muchos pa\u00edses latinoamericanos, combinada con la liquidez de capital en busca de la obtenci\u00f3n de una rentabilidad m\u00e1s atractiva que la ofrecida por los pa\u00edses centrales, fueron decisivas para la reinserci\u00f3n del continente ?y, junto con \u00e9ste, Brasil? en el circuito financiero internacional.<\/p>\n<p>De regreso a la escena internacional, y animados con la ampliaci\u00f3n de los flujos de comercio y financiamientos, muchos de estos pa\u00edses se animaron a impulsar reformas estructurales en las \u00e1reas comercial, financiera y productiva. A nivel mundial se verifica una aceleraci\u00f3n global de los \u00edndices de crecimiento, aunque de manera desigual. Tambi\u00e9n toma cuerpo la propuesta de un orden plenamente liberal, en el que se destacan la eficiencia de los mercados como mecanismo de destinaci\u00f3n de recursos y la idea de que la interferencia del Estado en el econom\u00eda es ineficaz. Son intensos y veloces cambios de toda \u00edndole y en diferentes planos del tejido comercial, financiero y productivo, en la senda de la globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Muchos de \u00e9stos se convierten en protagonistas de decisivos reveses para los pa\u00edses perif\u00e9ricos. La velocidad que se imprimi\u00f3 a las innovaciones tecnol\u00f3gicas en los pa\u00edses centrales a partir de los a\u00f1os 80, por ejemplo, hizo que muchos de los pa\u00edses perif\u00e9ricos dejasen de acompa\u00f1ar el ritmo de actualizaci\u00f3n, dificultando e incluso impidiendo el sostenimiento de los respectivos procesos de sustituci\u00f3n de importaciones. Debido a ello, y a causa de la indisponibilidad de tecnolog\u00eda y de escalas de producci\u00f3n econ\u00f3micamente viables, la internalizaci\u00f3n de nuevos procesos productivos instituidos en los pa\u00edses desarrollados se torn\u00f3 m\u00e1s dif\u00edcil.<\/p>\n<p>La globalizaci\u00f3n le impuso profundas transformaciones de comportamiento a la inversi\u00f3n extranjera directa. Entran en escena las fusiones y adquisiciones y el\u00a0<em>global sourcing<\/em> . La acci\u00f3n conjunta de estos actores resulta en una sobrecarga para la balanza de pagos de los pa\u00edses perif\u00e9ricos. Sumados, \u00e9stos pasaron a ampliar la remuneraci\u00f3n del capital sin la correspondiente generaci\u00f3n de divisas, y a elevar en forma global las importaciones realizadas por esas econom\u00edas. Este problema se vio agravado por el car\u00e1cter vol\u00e1til de una parcela significativa de financiamientos externos. Asimismo, la integraci\u00f3n del pa\u00eds a la globalizaci\u00f3n result\u00f3 en fluctuaciones exacerbadas de las tasas de cambio y en tasas de inter\u00e9s excesivamente altas, un binomio que perjudic\u00f3 el crecimiento dom\u00e9stico.<\/p>\n<p>Brasil no escap\u00f3 a la intensidad y variedad de cambios implementados en los a\u00f1os 90. Junto con el regreso de los flujos de capital, se instaur\u00f3 un ancla cambiaria, se control\u00f3 la inflaci\u00f3n, las importaciones crecieron, el proceso de privatizaci\u00f3n de empresas estatales catapult\u00f3 al pa\u00eds a la orden del d\u00eda internacional y se redujo extraordinariamente el papel del Estado, mientras que ganaba espacio la apertura financiera. Un espacio que, desde el punto de vista de Carneiro, fue muy liberal, mal reglamentado y que dio lugar a una excesiva vulnerabilidad externa de la econom\u00eda brasile\u00f1a, visible en las dimensiones del endeudamiento externo de corto y de largo plazo y en la deficiente transformaci\u00f3n productiva, de la cual la inserci\u00f3n poco din\u00e1mica de Brasil en el comercio internacional es la resultante m\u00e1s evidente.<\/p>\n<p>A partir de 1994, con la instituci\u00f3n del Plan Real, la pol\u00edtica econ\u00f3mica brasile\u00f1a, en un ambiente de plena apertura financiera, adopt\u00f3 el sistema de cambio fijo. El programa de estabilizaci\u00f3n impuls\u00f3 la recuperaci\u00f3n del PBI y de los rendimientos, empero, no logr\u00f3 reducir sustancialmente el desempleo. Pero ese vigor fue restringido. El ciclo de crecimiento empez\u00f3 a desacelerarse a mediados de 1997. No tard\u00f3 mucho para que los efectos del cambio fijo sobre el conjunto de la econom\u00eda provocasen un deterioro constante y creciente de los indicadores, empujando al pa\u00eds hacia una crisis.<\/p>\n<p>Pero, aun as\u00ed, se mantuvo hasta 1998, cuando una nueva correcci\u00f3n de la pol\u00edtica econ\u00f3mica instituy\u00f3 el cambio flotante, las metas de inflaci\u00f3n, la pol\u00edtica fiscal contraccionista y una pol\u00edtica monetaria independiente. &#8220;Los resultados de este cambio, que se translucieron en la timidez de la expansi\u00f3n del PBI, la elevaci\u00f3n del \u00edndice de desempleo y la reducci\u00f3n de los rendimientos promedio reales, al margen de la trayectoria de la inflaci\u00f3n, muestran que esta receta tampoco funciona&#8221;, afirma el economista.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Carneiro, al adoptar los sistemas de cambio fijo y, posteriormente, de cambio flotante, Brasil \u00fanicamente sustituy\u00f3 su foco de inestabilidad econ\u00f3mica. Durante 20 a\u00f1os, dice el economista, la villana fue la inflaci\u00f3n. Ahora el pa\u00eds est\u00e1 sometido a la inestabilidad provocada por la excesiva fluctuaci\u00f3n del tipo de cambio. Como pa\u00eds emergente, endeudado y con una escasa inserci\u00f3n en el mercado internacional, Brasil no atrae capital de largo plazo y sufre debido a los efectos de la volatilidad del capital de corto plazo y con sus reflejos sobre el aumento de la deuda p\u00fablica, parte de \u00e9sta indexada al d\u00f3lar.<\/p>\n<p>&#8220;La alternativa para retomar el crecimiento y resolver los problemas atinentes a la desaceleraci\u00f3n consiste en abandonar la idea de que, en un ambiente globalizado, es posible promover el desarrollo sencillamente desregulando la econom\u00eda y dejando que el mercado conduzca el proceso&#8221;, dice Carneiro. &#8220;Brasil no puede pretender sostener un modelo de pol\u00edtica econ\u00f3mica como si fuera un pa\u00eds desarrollado.&#8221;<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\nLiberalizaci\u00f3n, Estabilidad y Crecimiento (Balance y Perspectivas de la Experiencia Brasile\u00f1a en los A\u00f1os 90)\u00a0(<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/1408\/liberalizacao-estabilidade-e-crescimento-balanco-e-perspectivas-da-experiencia-brasileira-nos-anos\/\" target=\"_blank\">n\u00ba\u00a099\/02003-8<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto tem\u00e1tico; <strong>Coordinador<\/strong> Luiz Gonzaga de Mello Belluzzo \u2013\u00a0Instituto de Econom\u00eda de la Unicamp; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 94.388,28<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un investigador analiza las dificultades para retomar el crecimiento en Brasil","protected":false},"author":244,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[556],"class_list":["post-76671","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76671","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/244"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76671"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76671\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76671"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76671"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76671"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76671"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}