{"id":76672,"date":"2003-08-01T00:00:00","date_gmt":"2003-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/08\/01\/el-dni-del-ritmo-y-el-color-2\/"},"modified":"2016-01-29T14:07:16","modified_gmt":"2016-01-29T16:07:16","slug":"el-dni-del-ritmo-y-el-color-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-dni-del-ritmo-y-el-color-2\/","title":{"rendered":"El DNI del ritmo y el color"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfSer o no ser? Si en la fr\u00eda Dinamarca de Hamlet se escuchase hip hop, o si el pr\u00edncipe angustiado pudiese grafitear las paredes del castillo del t\u00edo malvado, quiz\u00e1 la tragedia de Shakespeare hubiera tenido un final menos sangriento. Dispuesta a entender el mecanismo de la adolescencia, por el que el joven se ve como que arrojado a un limbo, definido por lo que no es (no es m\u00e1s un ni\u00f1o y a\u00fan no un es adulto), y forzado a &#8220;encontrar&#8221; su identidad a cualquier precio, Viviane Melo de Mendon\u00e7a Magro, de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), entrevist\u00f3 a j\u00f3venes chicos y chicas de la periferia de Campinas (S\u00e3o Paulo).<\/p>\n<p>En\u00a0<em>Las Chicas de los Graffitis: Adolescencia, Identidad y G\u00e9nero en las Culturas Juveniles Contempor\u00e1neas<\/em> (t\u00edtulo provisorio), su tesis doctoral, se nos presenta un nuevo retrato de los adolescentes, en especial los tan estigmatizados j\u00f3venes negros de la periferia de las grandes ciudades. Lejos de ser los &#8220;marginales&#8221; de m\u00fasicas ruidosas, encontramos a un grupo que hace de la cultura hip hop su manera de mostrar lo que son y lo que no son sus integrantes en el seno de la sociedad.<\/p>\n<p>&#8220;La cultura hip hop se compone de tres expresiones principales: el rap, que es una m\u00fasica de letras largas, casi que habladas, y que tiene como base<em>samplers<\/em> musicales y ritmos fuertes elaborados por los DJs; el grafiti, una t\u00e9cnica que compone pinturas de colores hechas en muros, en las estaciones del metro y en las paredes; y el\u00a0<em>breakdance<\/em> , que se constituye de coreograf\u00edas basadas en las m\u00fasicas del rap y elaboradas con movimientos quebrados que simulan luchas o robots, y son generalmente bailadas en grupo&#8221;, afirma la investigadora.<\/p>\n<p>Todo eso no parece ser una gran novedad. La percepci\u00f3n de la m\u00fasica puede constituir un mediador para que los adolescentes accedan a una mayor comprensi\u00f3n de s\u00ed mismos. Pero Viviane va m\u00e1s lejos a\u00fan, al revelar emp\u00edricamente que la cultura hip hop &#8220;se constituye debido a la necesidad de sociabilidad y de afirmaci\u00f3n \u00e9tnica y cultural de los j\u00f3venes y adolescentes, as\u00ed como tambi\u00e9n brinda elementos para la configuraci\u00f3n de sus identidades personales, signados por la b\u00fasqueda de otras alternativas para pensar el mundo y actuar en el interior de \u00e9ste, como resistencia a una pedagog\u00eda discriminadora, mercadol\u00f3gica y reificadora de la exclusi\u00f3n social&#8221;, como observa la autora.<\/p>\n<p>As\u00ed, e inusitadamente, &#8220;los j\u00f3venes, con su cultura hip hop, surgen como protagonistas de su propio proceso educativo, en el cual se tornan \u2013\u00a0autores de s\u00ed mismos \u2013, es decir: rescatan la educaci\u00f3n como formaci\u00f3n de &#8220;autores-ciudadanos&#8221;. &#8220;\u00c9ste es un punto fundamental para la investigadora, que se preocupa por mostrar a los j\u00f3venes como sujetos que formulan cuestiones relevantes en el campo social y no como los alienados que muestran los medios de comunicaci\u00f3n o los que analizan los estudios conservadores. Por encima de todo, la profesora pretende hacer de su investigaci\u00f3n un instrumento pr\u00e1ctico que resalte la importancia de la valoraci\u00f3n de estos movimientos culturales para la mejora de las condiciones de crecimiento de los adolescentes.<\/p>\n<p>En especial en los momentos m\u00e1s recientes, remarca la investigadora, se da una interpenetraci\u00f3n creciente entre la cultura juvenil, los medios de comunicaci\u00f3n de la juventud y la industria de la cultura juvenil: aquello que al principio era fruto de las experiencias vividas por los j\u00f3venes, una forma de expresar sus aspiraciones, en poco tiempo ha sido reelaborado por los medios y revendido a los adolescentes como tendencias que deben seguirse, so pena de exclusi\u00f3n de quienes no las sigan. La contestaci\u00f3n vira<em>mainstream<\/em> , y as\u00ed, la cultura joven cae en poder de la l\u00f3gica del mercado.<\/p>\n<p>En varias entrevistas con j\u00f3venes de la periferia, la autora nota la incoherente relaci\u00f3n de admiraci\u00f3n-odio con el hip hop, con el rap, con el grafiti, ora vistos como expresi\u00f3n leg\u00edtima, ora corro\u00eddos por el comercialismo de la sociedad capitalista. Lejos de ser una confusi\u00f3n, \u00e9sa es la visi\u00f3n de lo real. &#8220;La juventud ha estado presente masivamente en los medios, tanto en el sentido de su demonizaci\u00f3n como en el de su glorificaci\u00f3n&#8221;, observa Viviane.<\/p>\n<p>Sin embargo, la investigadora insiste en la existencia de nuevas perspectivas. &#8220;La relaci\u00f3n entre adolescentes, identidad y educaci\u00f3n se aparta de la necesidad de una definici\u00f3n de identidad, como meta o como un requisito previo para la entrada al mundo adulto, pues no hay una identidad, sino instantes de identidades, siempre mutantes, siempre en devenir, en un proceso permanente para autorizarse&#8221;, eval\u00faa. Este enga\u00f1o, constante en la visi\u00f3n general de los adolescentes, tiene su causa. &#8220;Raramente aquello que se dice sobre los adolescentes emerge de sus propias voces, sino que se dice por medio de una categor\u00eda vac\u00eda denominada adolescencia, que es depositaria de la propia crisis de sentido, de identidad, de lugar de la sociedad contempor\u00e1nea.&#8221;<\/p>\n<p>No obstante, la contradicci\u00f3n va m\u00e1s lejos, y en el movimiento de rebeld\u00eda est\u00e1n tambi\u00e9n las simientes de la repetici\u00f3n. &#8220;Los dichos de los adolescentes son dichos marginales, transgresores e que est\u00e1n construyendo tambi\u00e9n sentidos que act\u00faan como una forma de resistencia a un modo de mantener el orden social&#8221;, observa. En ese contexto se ubica otro eje importante de la investigaci\u00f3n de Viviane: las diferencias de g\u00e9nero entre los adolescentes en el mundo hip hop, y m\u00e1s espec\u00edficamente en el grafiti.<\/p>\n<p>La inserci\u00f3n de las chicas en este mundo contestador de sonidos y grafitis es compleja, y las entrevistas de la investigadora revelan estas dificultades. &#8220;Las chicas viven una misma situaci\u00f3n de prejuicio y discriminaci\u00f3n por ser mujeres y porque les gusta el hip hop, o porque escuchan rap o hacen grafitis, aunque responden de manera diferenciada a esta situaci\u00f3n&#8221;, comenta. &#8220;Ellas demuestran una necesidad de respeto y aceptaci\u00f3n por ser mujeres, negras y blancas, pobres a las que le que gusta el hip hop y participan en \u00e9l. Parecen querer superarse, diferenciarse, romper con los patrones que se imponen sobre sus cuerpos para que asuman su posici\u00f3n de &#8216;verdaderas mujeres'&#8221;.<\/p>\n<p>Y esto lo hacen asumiendo un movimiento fuertemente marcado por lo masculino, &#8220;un espacio de aceptaci\u00f3n que les permite ser &#8216;quienes son&#8217;, lo que no excluye que contin\u00faen luchando, incluso dentro del movimiento por ese espacio&#8221;, observa Viviane. Al fin y al cabo, todo se resume a un proceso de constituci\u00f3n de un sentimiento de pertenencia a una comunidad, en el que la consciencia de s\u00ed y la consciencia social est\u00e1n amalgamadas, tal como nota la profesora, lo que lleva &#8220;a una necesidad de superaci\u00f3n de la situaci\u00f3n de exclusi\u00f3n social juntamente con la transformaci\u00f3n de s\u00ed&#8221;. De all\u00ed el juego complejo de los g\u00e9neros, que repite modelos que pretende superar.<\/p>\n<p>&#8220;El hip hop es un instrumento de expresi\u00f3n de s\u00ed mismos y de conscientizaci\u00f3n social, por medio del cual se afirma la masculinidad, y se reproducen as\u00ed los roles hegem\u00f3nicos y dicot\u00f3micos del hombre y la mujer, en los que el espacio p\u00fablico es tomado por los hombres, y el espacio privado, subordinado, es ocupado por las mujeres&#8221;, asevera Viviane.<\/p>\n<p>Sea como sea, este movimiento \u2013\u00a0nacido en Estados Unidos en los a\u00f1os 70, para dar cuenta de la desilusi\u00f3n de negros e hispanos en medio a la decadencia del\u00a0<em>american dream\u00a0\u2013<\/em>, el hip hop, lleg\u00f3 a Brasil y se convirti\u00f3 para muchos j\u00f3venes en &#8220;la primera forma de reflexionar cultural y ling\u00fc\u00edsticamente acerca de los problemas de su comunidad y del mundo, y elaborar una reflexi\u00f3n cr\u00edtica de sus propias experiencias y posturas, convirti\u00e9ndose as\u00ed en el fundamento de la autoexpresi\u00f3n juvenil&#8221;, dice Viviane.<\/p>\n<p>&#8220;En especial, en los espacios de exclusi\u00f3n social, en un pa\u00eds subdesarrollado, en las periferias de los centros urbanos, en el cotidiano, en las experiencias de adolescentes y j\u00f3venes negros y &#8216;pardos&#8217; [mulatos] en una manifestaci\u00f3n cultural juvenil, en el grafiti y, principalmente, en las experiencias de las chicas.&#8221;La mixtura de balanceo de las caderas (hip) y salto (hop) sirve para estos j\u00f3venes a una razonable gama de prop\u00f3sitos.<\/p>\n<p>En las entrevistas, Viviane detect\u00f3 algunos de \u00e9stos, como ser: la experiencia de identificarse con la cultura hip hop, es decir, un medio de sentirse perteneciente a un grupo, a una comunidad y a una naci\u00f3n, escapando de la desesperanza, dando sentido a sus vidas y con capacidad de ayudar a los otros compa\u00f1eros; la experiencia del compromiso social, la capacidad de autonom\u00eda del &#8220;construirse a s\u00ed mismo&#8221; como un ser en un mundo social, interesado y capacitado para cambiar la mentalidad general de las personas, y sobre lo que ellos efectivamente son; la experiencia de pertenecer a una familia, de ser aceptado, luego de sufrir el rechazo de la familia real y extendida; la experiencia de ser alguien, pues el hip hop les brinda a los j\u00f3venes excluidos un aumento de su autoestima y la comprensi\u00f3n del valor de sus ideas y sentimientos, expresados por el movimiento y por la capacidad de narrarse a s\u00ed mismos, a punto tal de ser admirados por sus amigos y familiares; y por \u00faltimo, la experiencia de tener amigos y de ser una mujer a la que le guste el hip hop. En suma, todo esto les permite a los j\u00f3venes ser, aun cuando muchos adultos todav\u00eda insistan en que ellos no son.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\nLas chicas de los Grafittis: Adolescencia, Identidad y G\u00e9nero en las Culturas Juveniles Contempor\u00e1neas;\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Beca de doctorado;\u00a0<strong>Directora de tesis<\/strong><br \/>\nIsaura Rocha Figueiredo Guimar\u00e3es \u2013\u00a0Facultad de Educaci\u00f3n\/Unicamp;\u00a0<strong>Becaria<\/strong><br \/>\nViviane Melo de Mendon\u00e7a Magro \u2013\u00a0Facultad de Educaci\u00f3n\/Unicamp<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"C\u00f3mo los adolescentes encuentran su identidad en la cultura hip hop","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[117],"class_list":["post-76672","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76672","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76672"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76672\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76672"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76672"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76672"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76672"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}