{"id":76683,"date":"2003-08-01T00:00:00","date_gmt":"2003-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/08\/01\/abono-natural-2\/"},"modified":"2015-02-18T17:51:23","modified_gmt":"2015-02-18T19:51:23","slug":"abono-natural-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/abono-natural-2\/","title":{"rendered":"Abono natural"},"content":{"rendered":"<p>De los suelos paulistas sale sin lugar a dudas mucho alimento. Pero en el transcurso de los a\u00f1os, y debido principalmente a la pr\u00e1ctica del monocultivo, las tierras cultivables han ido perdiendo su capacidad productiva. Una de las soluciones a este problema puede estar en un trabajo recientemente concluido por el investigador del Instituto Agron\u00f3mico de Campinas (IAC) Hip\u00f3lito Assun\u00e7\u00e3o Ant\u00f4nio Mascarenhas y sus colaboradores. Dicho estudio analiz\u00f3 el desempe\u00f1o de los cultivos de ma\u00edz, arroz y soja plantados en \u00e1reas antes ocupadas con<em>Crotalaria juncea<\/em> , una planta utilizada como abono verde y en la fabricaci\u00f3n de papel de cigarrillos, sogas y alfombras. Y los resultados confirmaron las sospechas de los investigadores: los cultivos anuales de ma\u00edz y arroz se vuelven m\u00e1s productivos cuando se los siembra despu\u00e9s de la crotalaria o de la soja, dos representantes de la familia de las fabaceas, o las leguminosas, tal como se las conoce m\u00e1s com\u00fanmente.<\/p>\n<p>En el caso del arroz, las pruebas revelaron que el hecho de cultivarlo seguidamente en un \u00fanica \u00e1rea tiene una interferencia directa en su desempe\u00f1o. &#8220;En tres a\u00f1os en promedio se obtuvo un aumento del 88% en la producci\u00f3n de arroz cuando se lo cultiv\u00f3 despu\u00e9s de dos leguminosas (la crotalaria y la soja), si se lo compara con el cereal plantado sin rotaci\u00f3n&#8221;, comenta Mascarenhas. Con relaci\u00f3n a la soja, el estudio mostr\u00f3 que la rotaci\u00f3n y la sucesi\u00f3n de cultivos no ejercen influencias sobre su desarrollo y su productividad. No obstante, tales pr\u00e1cticas son recomendables para controlar el ataque de nematodos (un tipo de gusano), una plaga de gran importancia econ\u00f3mica para este cultivo. Otra constataci\u00f3n indic\u00f3 que el uso de variedades de soja, ma\u00edz y arroz tolerantes a la acidez del suelo es primordial en su manejo, principalmente en \u00e1reas de baja fertilidad.<\/p>\n<p>Las leguminosas poseen una caracter\u00edstica peculiar, que las transforma en grandes aliadas del agricultor. En presencia de ciertas bacterias del g\u00e9nero\u00a0<em>Bradyrhizobium<\/em> , \u00e9stas son capaces de absorber el nitr\u00f3geno de la atm\u00f3sfera, enriqueciendo el suelo con uno de los nutrientes m\u00e1s importantes para el desarrollo de las especies vegetales. Dependiendo de las cantidades fijadas de este elemento, se puede incluso dejar de lado el abono qu\u00edmico nitrogenado \u2013\u00a0con sulfato de amonio o urea \u2013\u00a0tanto para la soja como para los cultivos posteriores.<\/p>\n<p>El uso de la\u00a0<em>Crotalaria juncea<\/em> como abono verde es una pr\u00e1ctica bastante difundida en las plantaciones de ca\u00f1a de az\u00facar del estado de S\u00e3o Paulo, especialmente en terrenos degradados, que puede as\u00ed ser recuperados. Al margen aportar nitr\u00f3geno al suelo, esta planta ofrece ventajas tales como la provisi\u00f3n de la masa verde que protege la tierra durante su ciclo vegetativo y la materia seca, que al ser incorporada al suelo combate la erosi\u00f3n e impide la proliferaci\u00f3n de malezas al final de \u00e9ste.<\/p>\n<p><strong>Plant\u00edos alternados<br \/>\n<\/strong>A sabiendas de las ventajas que brinda la crotalaria, el equipo del IAC resolvi\u00f3 probarla en rotaci\u00f3n de cultivos. Este sistema ya era utilizado antes \u2013\u00a0desde hace al menos tres mil a\u00f1os \u2013, y en la actualidad los expertos son un\u00e1nimes al afirmar que la alternancia de plant\u00edos de diferentes especies en una misma \u00e1rea contribuye efectivamente para la mejora de las condiciones f\u00edsicas, qu\u00edmicas y biol\u00f3gicas del suelo. Otro beneficio es la disminuci\u00f3n de la incidencia de plagas y enfermedades en el campo. \u00c9stas aparecen porque las plantas de las misma familia bot\u00e1nica son en general susceptibles ante la aparici\u00f3n de las mismas plagas. As\u00ed, al intercalar el plant\u00edo de especies de familias diferentes, se rompe el ciclo de los enemigos naturales de estas plantas que, al quedarse sin alimento, no logran sobrevivir hasta que el anterior cultivo sea nuevamente plantado.<\/p>\n<p>Pese a que la rotaci\u00f3n de cultivos no constituye precisamente una novedad, las informaciones sobre el manejo de granos en los suelos paulistas son siempre bienvenidas. De all\u00ed la relevancia de la investigaci\u00f3n del IAC, que tuvo en cuenta \u00e1reas representativas de la agricultura de S\u00e3o Paulo para verificar la validez de sus modelos. Dos campos experimentales se instalaron en el noroeste paulista, en las localidades de Votuporanga y Pindorama, y otro en Mococa, en el norte del estado, en el l\u00edmite con Minas Gerais. Estas dos \u00e1reas agr\u00edcolas, aunque tengan suelos con caracter\u00edsticas diferentes, presentan semejanzas, tales como la deficiencia de calc\u00e1reo, un elemento esencial en el combate contra la acidez del suelo y una de las causas de la baja productividad de los cultivos. La degradaci\u00f3n de la tierra provocada por d\u00e9cadas de manejo inadecuado es otro punto en com\u00fan entre los tres campos probados.<\/p>\n<p>Esta investigaci\u00f3n, financiada por la FAPESP, se extendi\u00f3 a lo largo de tres cosechas agr\u00edcolas: 1999-2000, 2000-2001 y 2001-2002. Los campos experimentales recibieron el abono necesario, y las semillas de soja, ma\u00edz y arroz utilizadas eran tolerantes a la acidez del suelo. Las \u00e1reas fueron subdivididas, en esas parcelas se probaron las posibles combinaciones de cultivos, con y sin el plant\u00edo de\u00a0<em>Crotalaria juncea<\/em> en invierno. Asimismo, se reservaron terrenos para el cultivo de ma\u00edz, arroz y soja sin rotaci\u00f3n.En todas las situaciones analizadas los resultados demostraron que los cultivos de ma\u00edz y arroz sembrados despu\u00e9s de la crotalaria tuvieron un desempe\u00f1o superior a los dem\u00e1s en lo que se refiere a productividad, tama\u00f1o y calidad de los granos.<\/p>\n<p>La rotaci\u00f3n de cultivos tambi\u00e9n demostr\u00f3 ser la mejor opci\u00f3n. &#8220;Este proyecto confirm\u00f3 mis trabajos anteriores relativos a la importancia de la racionalizaci\u00f3n del uso del suelo. En tal sentido, las leguminosas desenvuelven una funci\u00f3n esencial&#8221;, dice Mascarenhas.El investigador sigui\u00f3 el comportamiento de la oleaginosa en el campo, y tuvo cuenta sus propiedades para la fijaci\u00f3n del nitr\u00f3geno en el suelo. En 1977 inici\u00f3 un trabajo que se extendi\u00f3 durante cerca de diez a\u00f1os. Mascarenhas y sus colegas del IAC notaron que los residuos de nitr\u00f3geno existentes en el suelo aumentaban durante los a\u00f1os de cultivo de soja. Una vez hecha esta constaci\u00f3n, los investigadores dieron inicio a las pruebas, con la rotaci\u00f3n de la soja con ma\u00edz, arroz, trigo, sorgo y ca\u00f1a de az\u00facar.<\/p>\n<p>El estudio demostr\u00f3 que la necesidad de nitr\u00f3geno puede contemplarse \u00edntegramente a partir del primer a\u00f1o de rotaci\u00f3n con la soja. De acuerdo con el investigador, una hect\u00e1rea (un \u00e1rea de 10 mil metros cuadrados) de soja plantada fija 160 kilos de nitr\u00f3geno en promedio, mientras que el arroz, el trigo, el sorgo y la ca\u00f1a necesitan 200 kilos de sulfato de amon\u00edaco por hect\u00e1rea. Cien kilos de este producto le cuestan 52 reales al agricultor. Entretanto, el ma\u00edz es m\u00e1s exigente: necesita entre 300 y 600 kilos de fertilizante para abonar la misma \u00e1rea. En todos los casos se aplicaron distintas cantidades de abono qu\u00edmico, lo que aument\u00f3 su participaci\u00f3n en la nutrici\u00f3n de las plantas a\u00f1o tras a\u00f1o. &#8220;Los datos nos demostraron que en las \u00e1reas de rotaci\u00f3n con soja, este nitr\u00f3geno no redund\u00f3 en un aumento de productividad, lo que prueba que no era necesario&#8221;, informa Mascarenhas.<\/p>\n<p>Aunque esta investigaci\u00f3n fue concluida al final de los a\u00f1os 80, contin\u00faa manteni\u00e9ndo su actualidad. Y m\u00e1s a\u00fan en un \u00e9poca en la que la soja se ha convertido en el gran producto de exportaci\u00f3n brasile\u00f1o, y el usarla en rotaci\u00f3n con gram\u00edneas como el arroz, el ma\u00edz y la ca\u00f1a puede generar ingresos extras para los agricultores.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\n<em>Efecto de la Rotaci\u00f3n de Cultivos y el Abono Verde en Par\u00e1metros de Suelo y Productividad de Arroz, Ma\u00edz y Soja<\/em><br \/>\n<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nL\u00ednea regular de auxilio a la investigaci\u00f3n<br \/>\n<strong>Coordinador<\/strong><br \/>\nHip\u00f3lito Assun\u00e7\u00e3O Ant\u00f4nio Mascarenhas \u2013\u00a0IAC<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nR$ 36.953,00<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La soja y crotalaria enriquecen el suelo con nitr\u00f3geno e impulsan un incremento de la producci\u00f3n de arroz, ca\u00f1a de az\u00facar y ma\u00edz","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-76683","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76683","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76683"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76683\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76683"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76683"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76683"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76683"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}