{"id":76701,"date":"2003-09-01T00:00:00","date_gmt":"2003-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/09\/01\/la-cultura-letrada-en-el-brasil-colonial-2\/"},"modified":"2015-05-13T13:43:23","modified_gmt":"2015-05-13T16:43:23","slug":"la-cultura-letrada-en-el-brasil-colonial-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-cultura-letrada-en-el-brasil-colonial-2\/","title":{"rendered":"La Cultura letrada en el Brasil Colonial"},"content":{"rendered":"<p><em>E fui ter com o anjo, dizendo-lhe que me desse o livro. E ele disse-me: Toma o livro, e devora-o; e ele far\u00e1 amargar o teu ventre, mas na tua boca ser\u00e1 doce como mel&#8230;<\/em> [<em>Y fui con el \u00e1ngel, dici\u00e9ndole que me diera el libro. Y \u00e9l me dijo: Toma el libro y dev\u00f3ralo; y \u00e9l amargar\u00e1 tu vientre, pero en tu boca ser\u00e1 dulce como la miel<\/em> ]<\/p>\n<p>Pues sepan los lectores que los libros tambi\u00e9n se comen, como nos dice el fragmento anterior, extra\u00eddo del Apocalipsis de San Juan. La importancia conferida a la lectura del texto sagrado va codo a codo con la asimilaci\u00f3n adecuada de la palabra de Dios y la predestinaci\u00f3n de aquel escogido para anunciar los juicios divinos.<\/p>\n<p>Se debe pues leer bien, y hay que darle el libro a gente escogida. El sistema social recorre y contamina todo el procesamiento de la comunicaci\u00f3n letrada, desde la naturaleza misma del propio lenguaje, que es social, hasta los limites de la interpretaci\u00f3n y la r\u00e9plica de los lectores en determinada \u00e9poca, en determinadas condiciones pol\u00edtico-econ\u00f4micas, bajo determinadas restricciones ideol\u00f3gicas. Al leer, un individuo activa su lugar social, sus vivencias, su biblioteca interna, sus relaciones con el otro, los valores de su comunidad. Es por eso que existe el control ejercido por la sociedad sobre el acto de leer, expresado de diversas maneras. Los espacios de circulaci\u00f3n del libro determinan ya de por s\u00ed una forma de exclusi\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Os Caminhos dos Livros<\/em> muestra las sendas trazadas por M\u00e1rcia Abreu, y que lanzan al lector frente al material de una investigaci\u00f3n sorprendente. El mapa que ser\u00e1 recorrido tiene su punto de partida, tal como nos dice la propia autora, en una desconfianza. Toma dos referencias: los textos de los viajeros, molestos porque ac\u00e1 no hab\u00eda lectores, y por el hecho de que no circulaban libros durante los primeros siglos del Brasil colonial, y los miles de pedidos de autorizaci\u00f3n para el env\u00edo de material impreso que figuran en el<em>Cat\u00e1logo para el examen de los libros para su salida del reino con destino a Brasil<\/em> .<\/p>\n<p>&#8220;Si aquellas personas no le\u00edan, \u00bfpor qu\u00e9 demandaban tan asiduamente a los censores con el fin de obtener el permiso para tener cerca suyo algunos libros?&#8221;. \u00c9sa es la pregunta que pone en marcha la investigaci\u00f3n y que sirve de gu\u00eda al lector en un camino insertado en la investigaci\u00f3n de fuentes y el estudio riguroso de las referencias te\u00f3ricas, con un lenguaje agradable y fluido. La primera parte &#8220;El Tr\u00e1nsito de las Letras&#8221; nos transporta al conocimiento del control de los &#8220;pases&#8221; de los libros de Europa a Brasil y los caminos de la censura. La autora se aboca luego a un relevamiento de las obras solicitadas y sometidas a la censura portuguesa entre 1769 y 1807, que llegar\u00edan a R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n a la que se llega, a contramano de lo que se afirmaba en los libros sobre la indigencia cultural del Brasil Colonial, es que los habitantes de R\u00edo, a finales del siglo XVIII y en las primeras d\u00e9cadas del siglo XIX, no estaban excluidos del universo de las bellas letras. Pero, \u00bfqui\u00e9nes eran esos lectores? Se pasa entonces por las listas de libros que constan en los inventarios y por los libros de cuentas de librer\u00edas, por las bibliotecas de los sacerdotes e incluso por las listas de vendedores no formales y por lugares inesperados, como almacenes y farmacias.<\/p>\n<p>La segunda parte del libro &#8220;Juzgar y Sentir&#8221; pone al lector en la ruta de c\u00f3mo se le\u00eda en aquella \u00e9poca, a trav\u00e9s de los textos que postulaban una forma preceptiva, indicaciones sobre la correcta manera de leer y sobre lo que se supon\u00eda que fuera un buen libro, con el objetivo de trazar el perfil de este lector tan distante en el tiempo. Se llega as\u00ed al lector carioca del per\u00edodo, que muchas veces le\u00eda rebel\u00e1ndose contra la lista de los &#8220;recomendados&#8221;, pues se dedicaba a las novelas. Al abocarse a lo que le\u00edan los cariocas se ingresa al \u00faltimo cap\u00edtulo del libro, La Lectura de Novelas, con derecho a los argumentos a favor y en contra del g\u00e9nero y al estudio de los procesos de seducci\u00f3n del lector.<\/p>\n<p>Este fascinante viaje por los caminos de los libros propuesta por el brillante texto de M\u00e1rcia Abreu, sumado a la disposici\u00f3n de abundante material de investigaci\u00f3n, contribuye de manera extraordinaria a la historia de la lectura y de sus mecanismos de circulaci\u00f3n, suministrando una nueva visi\u00f3n sobre la cultura letrada del Brasil Colonial.<\/p>\n<p><strong>Maria Zilda Ferreira Cury<\/strong> es profesora titular de Teor\u00eda de la Literatura de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), donde coordina el Programa de Posgrado en Estudios Literarios.<\/p>\n<p><strong>Os Caminhos dos Livros [Los Caminos de los Libros]<\/strong><br \/>\nM\u00e1rcia Abreu<br \/>\nMercado de Letras\/ FAPESP\/ ALB<br \/>\n384 p\u00e1ginas<br \/>\nR$ 42,00<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una contribuci\u00f3n a la historia de la lectura","protected":false},"author":418,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[190],"tags":[],"coauthors":[734],"class_list":["post-76701","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resenas"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76701","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/418"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76701"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76701\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76701"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76701"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76701"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76701"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}