{"id":76702,"date":"2003-09-01T00:00:00","date_gmt":"2003-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/09\/01\/las-lecciones-que-deja-una-tragedia-2\/"},"modified":"2013-04-08T17:42:00","modified_gmt":"2013-04-08T20:42:00","slug":"las-lecciones-que-deja-una-tragedia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-lecciones-que-deja-una-tragedia-2\/","title":{"rendered":"Las lecciones que deja una tragedia"},"content":{"rendered":"<p>Dos d\u00edas despu\u00e9s de ocurrida la mayor tragedia en la historia de la tecnolog\u00eda brasile\u00f1a en el Centro Espacial de Alc\u00e2ntara, estado de Maranh\u00e3o, el pasado 22 de agosto, que dej\u00f3 como luctuoso saldo la muerte de 21 ingenieros y t\u00e9cnicos y la destrucci\u00f3n del Veh\u00edculo Lanzador de Sat\u00e9lite (VLS), el presidente de la Naci\u00f3n Luiz In\u00e1cio Lula da Silva y la Agencia Espacial Brasile\u00f1a (AEB) anunciaron que la planificaci\u00f3n del programa se mantendr\u00e1. Un cohete suborbital, por ejemplo, ser\u00eda lanzado entre junio y julio del a\u00f1o pr\u00f3ximo. Y las negociaciones con Ucrania, pa\u00eds interesado en utilizar la base de Alc\u00e2ntara para el lanzamiento de sus propios cohetes, tampoco se ver\u00e1n comprometidas como consecuencia del accidente, de acuerdo con Jos\u00e9 Viegas, ministro de Defensa.<\/p>\n<p>El accidente que conmovi\u00f3 al pa\u00eds y llen\u00f3 p\u00e1ginas de noticias a nivel internacional sembr\u00f3 dudas con relaci\u00f3n al modelo por el que se reg\u00eda hasta ahora la conducci\u00f3n del Programa Espacial Brasile\u00f1o. La muerte en condiciones dram\u00e1ticas de los 21 ingenieros y t\u00e9cnicos del Centro T\u00e9cnico Aeroespacial (CTA) de S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos, empe\u00f1ados en vencer el reto que Brasil se impuso en la d\u00e9cada del 80 &#8220;desarrollar sat\u00e9lites con tecnolog\u00eda nacional y construir cohetes capaces de levarlos al espacio&#8221;, ciertamente ha hecho que se intensifiquen estas dudas. &#8220;Es preciso aprender con los errores y avanzar, en lugar de asustarse y huir; incluso para valorar el sacrificio de la gente que muri\u00f3 en el accidente&#8221;, dijo Carlos Henrique de Brito Cruz, rector de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), un atento analista del desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico nacional.<\/p>\n<p><strong>Mayor movilizaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Para avanzar m\u00e1s r\u00e1pidamente, Brito considera estrat\u00e9gico ampliar la frecuencia de los lanzamientos, algo que podr\u00eda concretarse con m\u00e1s recursos y con la movilizaci\u00f3n de un n\u00famero mayor a\u00fan de expertos. Pero, Brito enfatiza: &#8220;El CTA debe ser la instituci\u00f3n l\u00edder del programa espacial&#8221;, alertando con relaci\u00f3n a la necesidad de incluir en el programa &#8220;a un conjunto mayor de instituciones de investigaci\u00f3n, empresas y universidades&#8221;.La investigaci\u00f3n espacial se inici\u00f3 en Brasil hace 43 a\u00f1os, con la creaci\u00f3n del Grupo de Organizaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n Nacional de Actividades Espaciales, y cuenta en su haber con un saldo positivo. Por s\u00ed solo y exitosamente, el pa\u00eds desarroll\u00f3 dos sat\u00e9lites de comunicaci\u00f3n: el SCD-1 y el SCD-2, y en sociedad con China produjo el CBERS-1 de sensoriamiento remoto.<\/p>\n<p>El programa tambi\u00e9n hizo posible la nacionalizaci\u00f3n de los materiales para la fabricaci\u00f3n de propelentes &#8211; los compuestos qu\u00edmicos usados como combustibles -, aleaciones met\u00e1licas y materiales cer\u00e1micos. Los propelentes desarrollados para el Programa Espacial Brasile\u00f1o son actualmente producidos a escala industrial y utilizados como materia prima en la fabricaci\u00f3n de colas, pinturas y espumas. &#8220;El Programa es importante debido a sus objetivos espec\u00edficos, pero tambi\u00e9n lo es porque ha propiciado el desarrollo de una industria brasile\u00f1a de precisi\u00f3n, algo de lo cual Brasil muestra una gran carencia&#8221;, coment\u00f3 Jos\u00e9 Fernando Perez, director cient\u00edfico de la FAPESP.<\/p>\n<p>Es verdad que, al igual que en cualquier pa\u00eds, los programas espaciales est\u00e1n sujetos a riesgos. Estados Unidos es el pa\u00eds que m\u00e1s ha avanzado en ese campo, y tambi\u00e9n el que m\u00e1s ha registrado accidentes: desde el incendio de la nave Apollo I en 1967, que caus\u00f3 la muerte de tres astronautas, hasta la explosi\u00f3n del transbordador espacial Challenger en febrero de este a\u00f1o, cuando murieron sus siete tripulantes. En Brasil el lanzamiento de los dos prototipos anteriores del VLS termin\u00f3 en fracaso, pero sin que hubiera que lamentar v\u00edctimas fatales: en 1997 la misi\u00f3n fue abortada 65 segundos despu\u00e9s del lanzamiento a causa de una falla en la primera etapa del cohete; en 1999, en tanto, el cohete explot\u00f3 despu\u00e9s de una falla en la segunda etapa, 33 segundos despu\u00e9s del despegue.<\/p>\n<p>El accidente del d\u00eda 22, de acuerdo con el mayor brigadier Tiago Ribeiro, director del Centro de Tecnolog\u00eda de la Aeron\u00e1utica (CTA), se debi\u00f3 al accionamiento espont\u00e1neo de uno de los cuatro motores del cohete. Esta ignici\u00f3n pudo haber ocurrido debido a una onda electromagn\u00e9tica, una descarga el\u00e9ctrica o por el contacto de una pieza met\u00e1lica en el tanque de combustible, que se quema hasta agotarse una vez detonado. El calor de 3.000\u00b0 Celsius, equivalente a la mitad de la temperatura de la superficie del Sol, derriti\u00f3 el cohete y la torre de lanzamiento.<\/p>\n<p><strong>El precio de la tecnolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Pero algunos ven en la falta de recursos un factor de riesgo para el programa . &#8220;No existen caminos baratos en el campo de la tecnolog\u00eda de punta, que cuesta cara en t\u00e9rminos de inversi\u00f3n, de gente y de compromiso nacional&#8221;, comenta Gilberto C\u00e2mara, coordinador general del sector de Observaci\u00f3n de la Tierra del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe, sigla en portugu\u00e9s). De acuerdo con su evaluaci\u00f3n, el Programa Espacial no hab\u00eda recibido inversiones que estuvieran a la altura de los desaf\u00edos afrontados.<\/p>\n<p>Lanzado hace 42 a\u00f1os, el programa ha consumido hasta ahora 300 millones de d\u00f3lares y cuenta con un presupuesto de 30 millones de reales en 2003, un valor considerado irrisorio en la visi\u00f3n del propio presidente de la Agencia Espacial Brasile\u00f1a (AEB), Luiz Bevilaccua, quien contaba al menos con 45 millones de reales, si se suman los aportes de los Fondos Sectoriales, el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) y el Banco Nacional de Desarrollo Econ\u00f3mico y Social (BNDES). Lo deseable ser\u00eda contar con alrededor de 100 millones de reales. Pero, aun as\u00ed, las inversiones ser\u00edan equivalentes a una tercera parte de la de pa\u00edses como la India. &#8220;Con ese nivel de inversiones no vamos a realizar el sue\u00f1o de tener autonom\u00eda espacial; sue\u00f1o por el cual murieron nuestros compa\u00f1eros&#8221;, dice C\u00e2mara.<\/p>\n<p><strong>Una p\u00e9rdida irreparable<\/strong><\/p>\n<p>El d\u00eda lunes 25 el ministro Viegas le asegur\u00f3 a la prensa que la falta de recursos no habr\u00eda comprometido la seguridad del VLS. Las p\u00e9rdidas ocasionadas por la explosi\u00f3n fueron valoradas en 36 millones de reales. El VLS estaba valorado en 14 millones de reales, a lo que se suma el costo de la plataforma de lanzamiento, que qued\u00f3 inutilizada, y el de los dos sat\u00e9lites &#8211; uno del Inpe y el otro de la Universidad Norte de Paran\u00e1 (Unopar) &#8211; que ya se encontraban acoplados al cohete y ser\u00edan puestos en \u00f3rbita.<\/p>\n<p>Pero las p\u00e9rdidas humanas son irreparables. Entre los que murieron, 11 ten\u00edan formaci\u00f3n superior y 10 eran t\u00e9cnicos de nivel medio, con edades entre 20 y 51 a\u00f1os. Su muerte deshizo equipos enteros de expertos en tecnolog\u00eda aeroespacial, cuyo dominio es estrat\u00e9gico en la medida en que los pa\u00edses que la controlan, como Estados Unidos y Francia, no la transfieren por razones estrat\u00e9gicas: el uso comercial de los sat\u00e9lites de telecomunicaciones constituye un mercado a\u00fan restringido y muy disputado, cuyo valor es estimado en miles de millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Brasil tiene al menos una ventaja geogr\u00e1fica: Alc\u00e2ntara es el centro de lanzamiento que est\u00e1 ubicado m\u00e1s cerca de la l\u00ednea del Ecuador, lo que le permite aprovechar al m\u00e1ximo la rotaci\u00f3n de la Tierra para impulsar los cohetes, con un ahorro de combustible y por lo tanto con costos menores (entre un 13% y un 31% de ventaja con relaci\u00f3n a Cabo Ca\u00f1averal, en Estados Unidos). Desde su inauguraci\u00f3n en 1989 el Centro de Alc\u00e2ntara puso en el aire alrededor de 200 cohetes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La destrucci\u00f3n del Veh\u00edculo Lanzador de Sat\u00e9lite sugiere una revisi\u00f3n del programa espacial brasile\u00f1o","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-76702","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76702","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76702"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76702\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76702"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76702"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76702"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76702"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}