{"id":76703,"date":"2003-09-01T00:00:00","date_gmt":"2003-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/09\/01\/para-atender-a-los-mas-pobres-2\/"},"modified":"2013-04-08T17:43:41","modified_gmt":"2013-04-08T20:43:41","slug":"para-atender-a-los-mas-pobres-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/para-atender-a-los-mas-pobres-2\/","title":{"rendered":"Para atender a los m\u00e1s pobres"},"content":{"rendered":"<p>Entre 1975 y 1999 tan solo 15 nuevos productos fueron desarrollados para el tratamiento de la tuberculosis y de enfermedades tropicales tales como el mal de Chagas, la malaria, la leishmaniosis y la enfermedad del sue\u00f1o. En comparaci\u00f3n, en igual per\u00edodo surgieron 179 nuevas drogas solamente para atender a los portadores de enfermedades cardiovasculares. Vale la pena destacar que tanto aquellas enfermedades &#8211; tratadas con negligencia, para las cuales el tratamiento, cuando \u00e9ste existe, es inadecuado &#8211; como las cardiovasculares responden pr\u00e1cticamente por el mismo porcentaje, es decir, alrededor del 12% del n\u00famero total de enfermedades existentes en el planeta.<\/p>\n<p>El desarrollo de nuevas drogas para las enfermedades que afectan a las poblaciones de los pa\u00edses en desarrollo poco interesa a la industria farmac\u00e9utica. Este inmenso mercado, pese a congregar aproximadamente al 80% de la poblaci\u00f3n mundial, es poco atrayente ya que responde por apenas un 20% de las ventas globales de medicamentos. Y esta desidia es responsable de la muerte de millones de personas a nivel mundial.<\/p>\n<p>Recientemente, gracias a la iniciativa de la instituci\u00f3n humanitaria M\u00e9dicos Sin Fronteras (MSF), a la cual se ali\u00f3 la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), han empezado a aparecer los primeros frutos de un programa focalizado en el desarrollo de productos innovadores &#8211; medicamentos y vacunas &#8211; para enfermedades como las citadas, cuyo tratamiento no figura en el mapa de prioridades de la industria y que tampoco han sido objeto de pol\u00edticas p\u00fablicas firmes y estructuradas.<\/p>\n<p>Denominado Iniciativa sobre Medicamentos para Enfermedades Olvidadas (cuya sigla es DNDi en ingl\u00e9s), este programa articula los esfuerzos de instituciones cient\u00edficas, gubernamentales y privadas de varios pa\u00edses. Las inversiones previstas son del orden de los 250 millones de d\u00f3lares en un plazo de 12 a\u00f1os, per\u00edodo en el que se pretende obtener seis o siete nuevas drogas registradas y una cartera de ocho proyectos en desarrollo.<\/p>\n<p>La propuesta de MSF &#8211; solventada inicialmente con recursos provenientes del premio Nobel de la Paz, recibido por la organizaci\u00f3n en 1999 &#8211; consiste b\u00e1sicamente en utilizar en esta iniciativa el mismo est\u00e1ndar que la industria farmac\u00e9utica adopta para la producci\u00f3n de drogas &#8220;rentables&#8221;, que generalmente llevan el sello de la llamada tecnolog\u00eda de punta. Esto es, desarrollar medicamentos que representen verdaderas innovaciones para antiguos males, muchos de los cuales ya no responden a los tratamientos convencionales.<\/p>\n<p><strong>Enfermedades y mercado<\/strong><\/p>\n<p>Los recursos iniciales para el per\u00edodo 2003-2004 giran en torno a los 20 millones de d\u00f3lares. Con el avance de la iniciativa, la expectativa es que otros socios se sumen al programa, tejiendo as\u00ed una red humanitaria, cient\u00edfica y social en el campo de la salud, in\u00e9dita en el mundo quiz\u00e1. T\u00edpicas de las regiones subdesarrolladas del planeta, las enfermedades olvidadas generalmente est\u00e1n relacionadas con la subnutrici\u00f3n y la falta de saneamiento. Desde la \u00f3ptica empresarial, no vale la pena invertir tiempo y dinero en ese campo: el retorno financiero es muy bajo y en ciertos casos pr\u00e1cticamente nulo. Las estad\u00edsticas muestran que menos del 10% de los gastos totales en investigaciones en el \u00e1rea de salud se destinan a enfermedades que representan el 90% de la carga global.<\/p>\n<p>Y a las enfermedades olvidadas les corresponde una fracci\u00f3n menor a\u00fan: se estima que de los alrededor de 70 mil millones de d\u00f3lares gastados en investigaci\u00f3n y desarrollo (I&amp;D) en 2001, menos del 1% se habr\u00eda destinado al desarrollo de tratamientos para estos males. Buscando revertir este cuadro de manera duradera y profesional, MSF lanz\u00f3 oficialmente la DNDi en julio de este a\u00f1o en Ginebra. Sus bases de acci\u00f3n se sientan en las propuestas de un grupo que trabaja en el tema desde hace aproximadamente tres a\u00f1os.<\/p>\n<p>Con la coordinaci\u00f3n y la administraci\u00f3n de MSF y de la OMS, la intenci\u00f3n es involucrar a instituciones p\u00fablicas y privadas, como as\u00ed tambi\u00e9n a laboratorios y empresas en una verdadera cruzada internacional en pos de la cura de esas enfermedades. Para delinear este modelo, el desarrollo de nuevos medicamentos redundar\u00e1 en el di\u00e1logo entre varios centros de investigaci\u00f3n, vali\u00e9ndose del aparato y la infraestructura ya existentes de una forma m\u00e1s racional, productiva y eficiente.<\/p>\n<p>Y esto es lo que est\u00e1 sucediendo en Brasil, con la participaci\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz), cuyo Instituto de Tecnolog\u00eda en F\u00e1rmacos (Far-Manguinhos) es uno de los miembros fundadores de la DNDi. El m\u00e9dico sanitarista Paulo Buss, presidente de la Fiocruz, explica que la instituci\u00f3n est\u00e1 trabajando en una nueva formulaci\u00f3n farmac\u00e9utica que asocia la acci\u00f3n de dos sustancias, la artesunato y la mefloquina (AS\/MQ), para el tratamiento de la malaria. En el marco de este proyecto el Far-Manguinhos comanda una sociedad con otros dos centros de investigaci\u00f3n brasile\u00f1os, que pasar\u00e1n por el tamiz de los t\u00e9cnicos de la OMS.<\/p>\n<p>Las sofisticadas pruebas de toxicidad &#8211; una de las \u00e1reas en las que el desfase tecnol\u00f3gico del pa\u00eds es m\u00e1s profundo &#8211; se realizan en el laboratorio Unitox de la Universidad Santo Amaro (Unisa) de S\u00e3o Paulo. Y Genotox, una empresa incubada en el Centro de Biotecnolog\u00eda de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), se encarga de las pruebas de genotoxicidad, que detectan la posibilidad de mutaci\u00f3n gen\u00e9tica inducida por sustancias qu\u00edmicas que componen los medicamentos y eval\u00faan su da\u00f1o potencial.<\/p>\n<p>La asociaci\u00f3n internacional para la obtenci\u00f3n de este medicamento &#8211; el cual, dependiendo de los resultados de la fase cl\u00ednica, podr\u00e1 ser lanzado en un plazo que oscila de tres a seis a\u00f1os &#8211; compromete tambi\u00e9n a instituciones de Tailandia y Malasia (en el \u00e1rea de pruebas cl\u00ednicas) y del Reino Unido (estudios\u00a0<em>in vitro<\/em> y moleculares).Al margen de la formulaci\u00f3n AS\/MQ, llevada adelante en el Far-Manguinhos, est\u00e1 en marcha otro proyecto vinculado a la malaria. Se trata de una formulaci\u00f3n que asocia artesunato y amodiaquina (AS\/AQ), cuyo desarrollo farmac\u00e9utico se est\u00e1 elaborando en Francia. A Brasil le caben las pruebas de toxicidad y genotoxicidad, y a Burkina Faso las pruebas cl\u00ednicas en seres humanos.<\/p>\n<p>Se encuentra tambi\u00e9n en fase de desarrollo a escala internacional el paromomicin, una droga de uso veterinario que est\u00e1 siendo rejuvenecida para uso humano en forma inyectable, y que opera en el combate contra la leishmaniosis. La creaci\u00f3n de otros medicamentos seguir\u00e1 en l\u00edneas generales esa misma estructura cooperativa: diferentes centros a nivel mundial se encargan de las diferentes etapas, que van de la formulaci\u00f3n a la producci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Competencia y resultados<\/strong><\/p>\n<p>Eloan Pinheiro, ex directora del Far-Manguinhos y miembro de DNDi internacional, asevera que la presencia brasile\u00f1a en esta iniciativa redund\u00f3 en la consolidaci\u00f3n del Far-Manguinhos en el escenario mundial, luego de que la instituci\u00f3n desarroll\u00f3 las f\u00f3rmulas para el c\u00f3ctel de drogas de combate contra el virus del Sida. La capacitaci\u00f3n cient\u00edfica existente hoy en d\u00eda en Brasil es &#8220;extraordinaria&#8221;, afirma Paulo Buss. En su opini\u00f3n, lo que falta a\u00fan en el pa\u00eds es un proyecto m\u00e1s consistente que combine la parte cient\u00edfica con el \u00e1rea industrial.<\/p>\n<p>&#8220;Porque la investigaci\u00f3n produce art\u00edculos cient\u00edficos, y producir algo tangible no es una pr\u00e1ctica com\u00fan, no forma parte de la cultura universitaria brasile\u00f1a&#8221;. En este \u00e1mbito el representante de la Campa\u00f1a de Acceso a Medicamentos Esenciales de MSF de Brasil, Michel Lotrowska, sugiere que las instituciones brasile\u00f1as de financiamiento estructuren l\u00edneas de apoyo espec\u00edficas para proyectos que se focalicen en el desarrollo de nuevos productos, esto es, proyectos que brinden resultados concretos a los pacientes.<\/p>\n<p>Eloan Pinheiro observa que el pa\u00eds tiene una importante capacidad cient\u00edfica instalada en varias universidades e institutos. Esta base est\u00e1 apta para desarrollar nuevos productos para enfermedades olvidadas, utilizando tanto plantas medicinales como las armas que ofrece la biotecnolog\u00eda y la s\u00edntesis qu\u00edmica.Pese a ello, existen grandes lagunas en las \u00e1reas de farmacolog\u00eda, toxicolog\u00eda, pruebas cl\u00ednicas y desarrollo de metodolog\u00eda cl\u00ednica. &#8220;En Brasil tenemos cerebros, pero nos faltan \u00e1reas estructuradas en cantidad y calidad para la realizaci\u00f3n de ensayos. Considero que esto es consecuencia de la falta de una pol\u00edtica industrial en el sector de insumos terap\u00e9uticamente activos. No existe a\u00fan una pol\u00edtica de producci\u00f3n de los insumos que est\u00e1n fuera de patente&#8221;, constata Eloan.<\/p>\n<p>Durante las \u00faltimas d\u00e9cadas, el conocimiento cient\u00edfico en el \u00e1rea de salud evolucion\u00f3 bastante y surgieron nuevos medicamentos para las enfermedades globales, como el c\u00e1ncer y las afecciones cardiovasculares. Incluso para los problemas ligados al &#8220;estilo de vida&#8221;, tales como la celulitis, la calvicie y el\u00a0<em>jet leg<\/em> han aparecido medicamentos innovadores.Contrastando con este cuadro de avance, se ha acentuado a\u00fan m\u00e1s el abismo que separa a las enfermedades tropicales de las no tropicales. Pr\u00e1cticamente no se han lanzado en los \u00faltimos 25 a\u00f1os remedios m\u00e1s &#8220;modernos&#8221; para controlar o acabar con las primeras. Muchas de estas afecciones son combatidas hasta hoy usando f\u00f3rmulas que existen desde hace unos 40 a\u00f1os, que no producen m\u00e1s los efectos deseados, lo que aumenta el sufrimiento de la gente. Un documento de MSF se\u00f1ala que hasta hace muy poco los pacientes que sufr\u00edan la enfermedad del sue\u00f1o, por ejemplo, deb\u00edan someterse a un doloroso tratamiento a base de ars\u00e9nico por falta de disponibilidad de un remedio m\u00e1s eficaz.<\/p>\n<p>A pesar de estas constataciones, los expertos que trazaron las directrices de la DNDi no culpan \u00fanicamente a la iniciativa privada por la falta de nuevos productos en el mercado, como as\u00ed tambi\u00e9n de kits de diagn\u00f3stico e incluso de vacunas para las enfermedades olvidadas. El programa apunta tambi\u00e9n fallas en el \u00e1rea p\u00fablica. En los pa\u00edses menos desarrollados, entre otros factores se da una combinaci\u00f3n perversa de falta de recursos financieros y carencias en el establecimiento de pol\u00edticas de incentivo a la producci\u00f3n y al desarrollo tecnol\u00f3gico de tratamiento para estas patolog\u00edas.<\/p>\n<p><strong>Una red regional<\/strong><\/p>\n<p>En la fase actual del programa se hizo una selecci\u00f3n preliminar de 71 proyectos, seg\u00fan informa Michel Lotrowska. El pr\u00f3ximo paso consiste en realizar una nueva selecci\u00f3n para escoger a los que ser\u00e1n efectivamente desarrollados. La participaci\u00f3n del sector privado a\u00fan est\u00e1 siendo delineada, y ha habido reuniones con la industria farmac\u00e9utica, pero las modalidades de colaboraci\u00f3n a\u00fan no han cobrado una forma definitiva.<\/p>\n<p>El representante de MSF a\u00f1ade que la DNDi est\u00e1 armando una red de oficinas regionales para sincronizar mejor los diferentes proyectos en varias partes del mundo. El &#8220;brazo&#8221; de la iniciativa para Latinoam\u00e9rica y el Caribe funcionar\u00e1 en Brasil, probablemente a partir de 2004. La meta es organizar un<em>network<\/em> , para que los profesionales involucrados compartan investigaciones, recursos humanos y uso de laboratorios, adem\u00e1s de identificar oportunidades de proyectos y captar fondos.<\/p>\n<p>Cada una de las etapas definidas para los proyectos aprobados podr\u00e1n ejecutarse en pa\u00edses diferentes, pero todas estar\u00e1n bajo el paraguas institucional de MSF y de la OMS en lo que se refiere a la coordinaci\u00f3n y administraci\u00f3n de los proyectos. La idea es que las innovaciones resultantes de los trabajos de investigaci\u00f3n constituyan patentes p\u00fablicas, lo que garantizar\u00e1 el amplio acceso a los medicamentos producidos por parte de las poblaciones a los que \u00e9stos se destinan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Brasil integra un esfuerzo mundial para desarrollar siete nuevas drogas","protected":false},"author":148,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[475],"class_list":["post-76703","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76703","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/148"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76703"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76703\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76703"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76703"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76703"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76703"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}