{"id":76724,"date":"2003-10-01T00:00:00","date_gmt":"2003-10-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/10\/01\/el-biografo-y-sus-dobles-2\/"},"modified":"2016-01-29T13:59:41","modified_gmt":"2016-01-29T15:59:41","slug":"el-biografo-y-sus-dobles-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-biografo-y-sus-dobles-2\/","title":{"rendered":"El bi\u00f3grafo y sus dobles"},"content":{"rendered":"<p>Roberto Ventura (1957-2002) muri\u00f3 tr\u00e1gicamente (en un accidente automovil\u00edstico) a los 45 a\u00f1os, cuando se abocaba a escribir la biograf\u00eda de Euclides da Cunha, muerto tr\u00e1gicamente a los 43 a\u00f1os, luego de haber escrito sobre la vida de Antonio Conselheiro, muerto tr\u00e1gicamente en Canudos. Estas vidas paralelas se re\u00fanen en forma notable en la obra p\u00f3stuma de Ventura:\u00a0<em>Euclides da Cunha &#8211; Esbo\u00e7o Biogr\u00e1fico<\/em>, un estudio sobre la vida del autor de\u00a0<em>Los sertones<\/em> que, de manera innovadora y para acentuar a\u00fan m\u00e1s la paradoja, revela la duplicidad Euclides-Conselheiro, en que el l\u00edder de Monte Belo aparece como una proyecci\u00f3n psicoanal\u00edtica y una creaci\u00f3n literaria del escritor.<\/p>\n<p>&#8220;Roberto insist\u00eda mucho en el hecho de que era un ensayo; esto le permitir\u00eda trabajar en diversas interpretaciones de la vida de Euclides, como la de las vidas paralelas o la ret\u00f3rica de las ant\u00edtesis o de las antinomias en\u00a0<em>Los sertones<\/em>. Pero no se debe olvidar que, aunque la obra tal como est\u00e1 poco diga acerca de c\u00f3mo \u00e9sta ser\u00eda en verdad, es \u00fatil para entender al escritor y su obra, pues Roberto era un detallista y trae indicaciones precisas sobre la vida de Euclides&#8221;, observa el profesor Jo\u00e3o Alexandre Barbosa, director de Ventura y amigo del investigador.<\/p>\n<p>Y es cierto: el Euclides de Ventura est\u00e1 lejos de ser una ficci\u00f3n. Fruto de diez a\u00f1os de investigaciones obsesivas, este esbozo biogr\u00e1fico, encontrado por sus amigos en la computadora, puede incluso ser audaz en la interpretaci\u00f3n, tal como el propio investigador preconizaba, pero es un retrato fiel, aunque no estuviera todav\u00eda terminado, de un hombre torturado por el contraste entre sus ideales y la realidad nacional, y un apasionado por la Rep\u00fablica que, al cabo de unas pocas semanas de comenzado el nuevo r\u00e9gimen estaba desilusionado con su rumbo. Y, por encima de todo, el Euclides que Ventura trae a la luz es un hombre inseguro y amenazado por sus propios fantasmas (temor de la sexualidad, de la irracionalidad, del caos, de la anarqu\u00eda), que vio a Conselheiro y a Canudos como una amenaza a sus valores.<\/p>\n<p>De all\u00ed el Conselheiro amenazador y fan\u00e1tico, y Canudos como la\u00a0<em>urbs<\/em> maldita, que pon\u00eda en jaque la propia objetividad del escritor, al mismo tiempo un cr\u00edtico tanto de la insurrecci\u00f3n de Belo Monte como la acci\u00f3n destructiva del ej\u00e9rcito sobre las poblaciones pobres. Pero la subjetividad venci\u00f3: el relato de Euclides, como nos muestra Ventura, cierra los ojos ante los excesos y hace de Conselheiro un personaje ficcional m\u00e1s que real, ya que el autor de\u00a0<em>Los sertones<\/em>, aunque fue un observador directo, no tuvo acceso &#8211; y no lo quiso tener &#8211; a toda la verdad sobre Canudos y sus habitantes. Incluso el &#8220;apol\u00edtico&#8221; Machado de Assis protest\u00f3 contra la persecuci\u00f3n desatada sobre el movimiento y concluy\u00f3 que, a falta de informaci\u00f3n, quedaba la imaginaci\u00f3n para descubrir la doctrina de la secta y la &#8220;poes\u00eda para florearla&#8221;.<\/p>\n<p>Hay que tener en cuenta la trayectoria del escritor, que, proveniente de una familia pobre, sigui\u00f3 siempre su carrera bajo el manto protector del Estado, como observa Ventura. Un lector apasionado de las grandes hagiograf\u00edas de la Revoluci\u00f3n Francesa, que se form\u00f3 como un rom\u00e1ntico plagado de racionalidades: &#8220;Euclides se sent\u00eda desajustado en el mundo urbano y civilizado, en el que la belleza y la moral se degradaban, amenazando as\u00ed la l\u00ednea recta de la entereza del car\u00e1cter y del deber. Adoptaba una postura rom\u00e1ntica frente a la vida y la historia, con sentimientos que oscilaban entre la utop\u00eda y la melancol\u00eda&#8221;, escribe el bi\u00f3grafo. &#8220;M\u00e1s que un poeta rom\u00e1ntico, intent\u00f3 ser \u00e9l mismo un h\u00e9roe, que segu\u00eda visiones inspiradas en los romances y las narraciones de la Revoluci\u00f3n Francesa, que leyera en su juventud&#8221;.<\/p>\n<p>Por cierto, un mal t\u00edpico de la \u00e9poca y que formaba parte de la formaci\u00f3n de muchos de los adeptos m\u00e1s fervorosos del fin de la monarqu\u00eda decadente y de la instauraci\u00f3n de la Rep\u00fablica. Cre\u00eda que la evoluci\u00f3n de la humanidad se dar\u00eda por medio de una serie lineal de etapas hist\u00f3ricas. Cadete rebelde contra el ej\u00e9rcito imperial, fue llamado a escribir una columna pol\u00edtica para\u00a0<em>A Prov\u00edncia de S\u00e3o Paulo<\/em>, actual\u00a0<em>O Estado de S. Paulo<\/em>, por invitaci\u00f3n de J\u00falio de Mesquita. La amistad iniciada entre ambos, que inclu\u00eda el deseo de la Rep\u00fablica, lo llev\u00f3 m\u00e1s tarde a hacer la cobertura de Canudos para el peri\u00f3dico. Ventura observa c\u00f3mo, para los Mesquita, los art\u00edculos cargaban consigo la futura marca de\u00a0<em>Los sertones<\/em> y de mucho del pensamiento de Euclides, en especial el conflicto entre lo ideal y lo real, entre el esp\u00edritu y la sociedad.<\/p>\n<p>Pero el tono revolucionario jacobino impregnaba su visi\u00f3n de Canudos antes de partir rumbo al sert\u00f3n:\u00a0<em>A Nossa Vend\u00e9ia<\/em> [<em>Nuestra Vendea<\/em>], escrito para\u00a0<em>O Estado de S. Paulo<\/em> antes de partir, exhibe el tono apolog\u00e9tico del Estado, del ej\u00e9rcito y de la lucha contra los retr\u00f3gados que pretend\u00edan restaurar la monarqu\u00eda. El tono de\u00a0<em>Los sertones<\/em> ser\u00e1 muy distinto, luego de haber vivenciado la masacre; aunque la cr\u00edtica de Euclides es muy tenue con relaci\u00f3n al tama\u00f1o de la carnicer\u00eda real. Y fue a cubrir la guerra cuando ya estaba desilusionado con la a\u00fan flamante Rep\u00fablica que tanto deseara, &#8220;la ruina del sue\u00f1o republicano convertido en amarga decepci\u00f3n y en busca de un nuevo rumbo para el pa\u00eds&#8221;. Y m\u00e1s a\u00fan: &#8220;Cre\u00f3, en\u00a0<em>Los sertones<\/em>, una tensi\u00f3n constante entre la perspectiva naturalista, que concibe la historia a partir del determinismo del medio y de la raza, y la construcci\u00f3n literaria, signada por el tono anti\u00e9pico y el fatalismo tr\u00e1gico&#8221;.<\/p>\n<p>Para Ventura, Euclides propuso otra visi\u00f3n de Canudos como movimiento sebastianista y mesi\u00e1nico, pero, pese a la visi\u00f3n negativa de la insurrecci\u00f3n, acus\u00f3 a los gobiernos estadual y federal por la masacre, perpetrada en nombre del orden y el progreso. &#8220;Y construy\u00f3 al Conselheiro como personaje tr\u00e1gico, guiado por maldiciones hereditarias y creencias mesi\u00e1nicas, que lo llevaron a la locura, al conflicto con la Rep\u00fablica y a la ca\u00edda en desgracia&#8221;. El libro, pese a su complejidad, fue un \u00e9xito, y en 1903, Euclides asum\u00eda un esca\u00f1o en la Academia Brasile\u00f1a de Letras. Con la victoria literaria le lleg\u00f3 el prestigio nacional y una invitaci\u00f3n del bar\u00f3n de R\u00edo Branco para hacerse cargo de la jefatura de la comisi\u00f3n brasile\u00f1a de reconocimiento del Alto Per\u00fa.<\/p>\n<p>El viaje al Amazonas le rendir\u00eda un nuevo &#8220;libro vengador&#8221;,\u00a0<em>Um Para\u00edso Perdido<\/em>, que se integrar\u00eda a\u00a0<em>Los Sertones<\/em> como &#8220;una amplia interpretaci\u00f3n hist\u00f3rico-cultural, con un fuerte clamor por justicia social&#8221;. &#8220;El fracaso del proyecto nacional encuentra su imagen en la naturaleza amaz\u00f3nica. Naturaleza vista por Euclides como inacabada, &#8216;tumultuosa&#8217; en la inestabilidad permanente de los elementos naturales y humanos&#8221;, dice Ventura. Pero el destino cort\u00f3 el hilo de la narraci\u00f3n.<\/p>\n<p>En 1909, en un tiroteo con el amante de su mujer, el escritor muere. Fue uno de los mayores esc\u00e1ndalos de la cultura nacional. &#8220;Por iron\u00eda, su trayectoria sentimental presenta paralelos con las peripecias de Conselheiro, el personaje que intent\u00f3 esbozar en las p\u00e1ginas de\u00a0<em>Los sertones<\/em>. Ambos tuvieron sus destinos signados por el adulterio de sus esposas, por la vendetta, entre sus familias y la de sus enemigos, y por las posturas que asumieron frente a la Rep\u00fablica, uno oponi\u00e9ndose y el otro apoy\u00e1ndola, y luego criticando al nuevo r\u00e9gimen&#8221;. Una iron\u00eda sin fin.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estudio p\u00f3stumo de Roberto Ventura sobre Euclides da Cunha","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[684],"class_list":["post-76724","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76724","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76724"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76724\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76724"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76724"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76724"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76724"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}