{"id":76732,"date":"2003-10-01T00:00:00","date_gmt":"2003-10-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/10\/01\/acerca-de-indigenas-e-imaginacion-2\/"},"modified":"2015-08-18T12:26:24","modified_gmt":"2015-08-18T15:26:24","slug":"acerca-de-indigenas-e-imaginacion-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/acerca-de-indigenas-e-imaginacion-2\/","title":{"rendered":"Acerca de ind\u00edgenas e imaginaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Siempre nos hemos imaginado a todos los ind\u00edgenas brasile\u00f1os como hombres muy primitivos, reunidos en peque\u00f1as aldeas formadas por chozas cubiertas de paja aisladas unas de otras, y listos para salir en busca de un nuevo asiento cuando las condiciones de caza, pesca y recolecci\u00f3n de frutos del sitio en el que estaban establecidos se deteriorasen. Civilizaciones m\u00e1s avanzadas en la Am\u00e9rica precolombina \u00fanicamente eran las de los mayas y los aztecas, por encima del Ecuador, y la de los incas, en los Andes.\u00a0\u00c9ramos de este modo capaces de transportarnos boquiabiertos y llenos de envidia al vasto imperio azteca, en guerra contra los invasores espa\u00f1oles comandados por Hern\u00e1n Cortez, de la mano de Salvador de Madariaga, por ejemplo, que nos ofrec\u00eda los cuatro tomos de\u00a0<em>No Cora\u00e7\u00e3o da Pedra Verde<\/em> [<em>En el Coraz\u00f3n de la Piedra Verde<\/em>], escrito en los a\u00f1os 40 del siglo pasado. Para contraponerse a la riqueza y el esplendor con que \u00e9ste atizaba nuestra imaginaci\u00f3n, apenas unas pocas leyendas, como la de Iara y la de la india Man\u00ed.<\/p>\n<p>Sin embargo, <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/10\/01\/la-luz-que-el-hombre-blanco-apago-2\/?\" target=\"_blank\">el art\u00edculo que aparece en la portada de esta edici\u00f3n<\/a> nos indica que las cosas no fueron exactamente as\u00ed &#8211; y podemos, por lo tanto, dejar a un lado aquel feo sentimiento de envidia. Descubrimientos arqueol\u00f3gicos recientes, realizado al menos en dos diferentes puntos de la Amazonia brasile\u00f1a (como informa el reportero especial Marcos Pivetta a partir de la p\u00e1gina 82), sugieren la existencia de grandes y refinados asentamientos humanos, habitados por miles de personas, hace 500 a\u00f1os o quiz\u00e1s m\u00e1s, en el Alto Xing\u00fa, norte de Mato Grosso, y en la confluencia de los r\u00edos Negro y Solim\u00f5es, a unos de 30 kil\u00f3metros de Manaos, estado de Amazonas.\u00a0Estos hallazgos aparecieron en la edici\u00f3n del 19 de septiembre pasado de la revista estadounidense\u00a0<em>Science<\/em>; y lo que es mejor, en un art\u00edculo cient\u00edfico que tuvo la rara particularidad de contar entre sus autores con dos indios kuikuro de Brasil, junto a tres investigadores de la Universidad de Florida y dos del Museo Nacional de R\u00edo de Janeiro. Es una lectura que con seguridad vale la pena.<\/p>\n<p>Merece tambi\u00e9n una menci\u00f3n especial en esta edici\u00f3n <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/10\/01\/estudiando-un-parasito-por-dentro-2\/?\" target=\"_blank\">el reportaje<\/a> referente a los resultados del proyecto Genoma del\u00a0<em>Schistosoma mansoni<\/em>, que fueron publicados en un art\u00edculo cient\u00edfico en la edici\u00f3n de octubre de la revista brit\u00e1nica\u00a0<em>Nature Genetics<\/em>, y anunciados por el gobernador Geraldo Alckmin, en el marco de una ceremonia llevada a cabo en el Palacio dos Bandeirantes, sede del gobierno paulista, el pasado 15 de septiembre.\u00a0Los investigadores responsables de este proyecto lograron determinar en forma \u00edntegra o parcial las secuencias del 92% de los estimados 14 mil genes del par\u00e1sito analizado y, por analog\u00eda con el material gen\u00e9tico de otros organismos secuenciados, descubrieron la funci\u00f3n del 45% de los genes del helminto que infecta a alrededor de 10 millones de brasile\u00f1os. Una consecuencia pr\u00e1ctica de este hermoso trabajo es el desarrollo de nuevas formas de tratamiento contra la esquistosomiasis, conocida popularmente en Brasil como &#8220;barriga-d&#8217;\u00e1gua&#8221;. Es posible que m\u00e1s adelante surja una vacuna contra la enfermedad, producto de todo este esfuerzo cient\u00edfico.<\/p>\n<p>Otro punto destacado es <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/10\/01\/bajo-la-sombra-de-sisifo-2\/?\" target=\"_blank\">el art\u00edculo<\/a> sobre el programa espacial brasile\u00f1o, puesto en jaque desde el luctuoso accidente ocurrido en la Base de Alc\u00e2ntara el pasado 22 de agosto, cuando un incendio destruy\u00f3 completamente el tercer prototipo del Veh\u00edculo Lanzador de Sat\u00e9lites (VLS), provocando la muerte de 21 t\u00e9cnicos y causando p\u00e9rdidas materiales estimadas en 36 millones de reales. Las fragilidades, los avances e impasses del programa aparecen minuciosamente detallados en un excelente texto de Carlos Fioravanti, editor de Ciencia.\u00a0Para finalizar, destacamos <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/10\/01\/las-playas-que-se-pierden-2\/?\" target=\"_blank\">el reportaje<\/a> de Fabr\u00edcio Marques referente a las conclusiones del primer relevamiento nacional sobre las alteraciones del perfil de la costa brasile\u00f1a. Que son preocupantes, cabe acotar. En la actualidad, el 40% de las playas brasile\u00f1as sufre el azote de alg\u00fan proceso de erosi\u00f3n, perdiendo por eso terreno ante el avance del mar, mientras que en un 10% de la costa sucede lo contrario: la arena avanza sobre el oc\u00e9ano. En otras palabras, esto significa que la estabilidad de la silueta de buena parte de los ocho mil kil\u00f3metros de la costa brasile\u00f1a no pasa de ser una mera referencia de los mapas escolares, tal como el reportero explica. Buena lectura entonces.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Acerca de ind\u00edgenas e imaginaci\u00f3n\r\n","protected":false},"author":414,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[],"coauthors":[729],"class_list":["post-76732","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76732","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/414"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76732"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76732\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76732"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76732"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76732"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76732"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}