{"id":76741,"date":"2003-11-01T00:00:00","date_gmt":"2003-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/11\/01\/fortalezas-antivirus-3\/"},"modified":"2015-05-12T17:00:58","modified_gmt":"2015-05-12T20:00:58","slug":"fortalezas-antivirus-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/fortalezas-antivirus-3\/","title":{"rendered":"Fortalezas antivirus"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/11\/01\/fortalezas-antivirus-3\/fortaleza\/\" rel=\"attachment wp-att-95090\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-95090\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/11\/fortaleza.jpg\" alt=\"\" width=\"161\" height=\"120\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/11\/fortaleza.jpg 161w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/11\/fortaleza-120x89.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 161px) 100vw, 161px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">eduardo cesar<\/span><\/a>Han llegado nuevos hu\u00e9spedes al archipi\u00e9lago de Fernando de Noronha, situado a 545 kil\u00f3metros de Recife, la capital del estado de Pernambuco. Son las garzas, que han comenzado a arribar provenientes de \u00c1frica desde hace algunos a\u00f1os, y en ocasiones aparecen volando en bandadas en los alrededores del aeropuerto y de las viviendas. En otros pa\u00edses ya se ha detectado en las especies de garzas que por ah\u00ed rondan \u2013\u00a0la vaquera, la m\u00e1s com\u00fan, y la blanca \u2013\u00a0el virus de la fiebre del Oeste del Nilo (o\u00a0<em>West Nile Virus<\/em>, o tambi\u00e9n WNV), que est\u00e1 preocupando a los expertos en salud p\u00fablica, debido a que se est\u00e1 propagando por todo el mundo y provoca una enfermedad emergente de alta mortalidad.<\/p>\n<p>Desde que fue detectado en 1937 en la sangre de una mujer en Uganda, el virus del Oeste del Nilo se propag\u00f3 por \u00c1frica, alcanz\u00f3 el Medio Oriente y Europa, se esparci\u00f3 por la antigua Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, lleg\u00f3 a la India y hace tres a\u00f1os aterroriza a Estados Unidos. Ya se ha propagado por 44 estados del pa\u00eds norteamericano, y en una rara demostraci\u00f3n de agresividad infect\u00f3 a alrededor de 7 mil personas, principalmente ni\u00f1os y ancianos, causando 145 muertes. Transmitido al ser humano por medio de los mosquitos que se alimentan de la sangre contaminado de las aves, el WNV causa inflamaciones severas en el cerebro o en \u00f3rganos aleda\u00f1os como el cerebelo.<\/p>\n<p>&#8220;No existe raz\u00f3n para suponer que ese virus no llegar\u00e1 a Brasil&#8221;, afirma el vir\u00f3logo Edison Luiz Durigon, del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas (ICB) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). El epidemi\u00f3logo Eduardo Massad, de la Facultad de Medicina de la USP, tambi\u00e9n arrib\u00f3 a id\u00e9ntica conclusi\u00f3n, con base en los mismos argumentos: el pa\u00eds est\u00e1 en la ruta de las aves migratorias que esparcieron ese virus por el mundo, y hay en \u00e9l gran abundancia de transmisores \u2013\u00a0los mosquitos del g\u00e9nero\u00a0<em>Culex<\/em>, los mosquitos dom\u00e9sticos. Pero, tal como recuerdan los investigadores, vale la pena conocer informaciones b\u00e1sicas, tales como la tasa de transmisi\u00f3n \u2013\u00a0\u00bftan solamente una o cien aves por cada grupo de mil portan el virus? \u2013\u00a0antes de definir con precisi\u00f3n la gravedad de la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hasta ahora los cient\u00edficos brasile\u00f1os no contaban con laboratorios adecuados para trabajar con seguridad con virus como el del Oeste del Nilo o el del s\u00edndrome respiratorio agudo severo (Sars), los m\u00e1s recientes representantes de las llamadas enfermedades emergentes, que ocasionan da\u00f1os severos, pues el organismo a\u00fan no est\u00e1 habituado a v\u00e9rselas con ellos. Pero esta situaci\u00f3n va empezar a cambiar este mes, con la inauguraci\u00f3n el pr\u00f3ximo d\u00eda 11 del Laboratorio Klaus Eberhard Stewien, as\u00ed llamado en homenaje a un vir\u00f3logo alem\u00e1n naturalizado brasile\u00f1o, actualmente con 65 a\u00f1os de edad, que ayud\u00f3 a contener la par\u00e1lisis infantil en Brasil.<\/p>\n<p>Construido durante un a\u00f1o y medio en el segundo piso de uno de los edificios del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas de la USP, el nuevo laboratorio es el primero en el pa\u00eds con el nivel NB3+ (nivel de bioseguridad 3+). Es casi el m\u00e1ximo posible para la investigaci\u00f3n civil \u2013\u00a0existen instalaciones m\u00e1s sofisticadas \u00fanicamente en los Centros de Control y Prevenci\u00f3n de Enfermedades (CDC), de Atlanta, Estados Unidos, referencia mundial en enfermedades emergentes. &#8220;Este laboratorio de la USP est\u00e1 sirviendo como referente para el desarrollo de los proyectos de la red de 12 laboratorios NB3 que el Ministerio de Salud ha comenzado a construir este a\u00f1o&#8221;, dice M\u00e1rio Althoff, coordinador general de la red de laboratorios de salud p\u00fablica de la Secretar\u00eda de Vigilancia en Salud dependiente del Ministerio de Salud.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Althoff, ocho de estas nuevas \u00e1reas est\u00e1n en construcci\u00f3n y entrar\u00edan en operaci\u00f3n al final de 2004 en Brasilia, Fortaleza, Manaos, Salvador, Recife, Porto Alegre y S\u00e3o Paulo, con el prop\u00f3sito de operar con virus y bacterias importantes para la salud publica, con riesgos m\u00ednimos para la vida de los investigadores o de la poblaci\u00f3n. &#8220;Con esta red&#8221;, dice Althoff, &#8220;la investigaci\u00f3n con los bacilos de la tuberculosis por primera vez se har\u00e1 en un marco de condiciones adecuadas en Brasil.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Overol, mascarilla y botas<br \/>\n<\/strong>No es nada f\u00e1cil ni c\u00f3modo ingresar en esas fortalezas. Por el momento, Edison Durigon, coordinador del laboratorio del ICB, pide a los invitados solamente que cubran sus zapatos con unas pantuflas blancas, all\u00ed llamadas &#8220;prop\u00e9&#8221;, antes de conocer el espacio de casi 50 metros cuadrados enteramente sellado y cercado de paredes de medio metro de espesor. Pero a partir de enero, cuando el laboratorio est\u00e9 funcionando normalmente, solamente seis investigadores portar\u00e1n la tarjeta electr\u00f3nica que destraba la puerta de entrada \u2013\u00a0y a su vez, \u00e9stos deber\u00e1n cumplimentar una serie de procedimientos que les demandar\u00e1n al menos diez minutos al ingresar, y otros diez al salir. En una sala de 1 metro por 2, se desvestir\u00e1n y vestir\u00e1n un overol impermeable, botas, mascaras y gafas. Reci\u00e9n entonces, luego de pasando por las puertas que se abren \u00fanicamente si otras son trabadas, podr\u00e1n acceder a la sala principal en donde est\u00e1n los freezers y las estufas de cultivo de virus, el espacio para realizar los experimentos con c\u00e9lulas o animales y los equipamientos de secuenciamiento de genomas.<\/p>\n<p>El laboratorio del ICB ser\u00e1 el primero de los cuatro NB3+ que se construir\u00e1n en S\u00e3o Paulo. Hasta el final del pr\u00f3ximo a\u00f1o, si las obras avanzan tal como es debido, comenzar\u00eda a funcionar otra unidad en la USP de Ribeir\u00e3o Preto, una tercera en la Universidad Estadual Paulista (Unesp) de S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto y la cuarta en el Instituto Adolfo Lutz, en la capital paulista. La construcci\u00f3n de los cuatro laboratorios forma parte de un proyecto mayor, la Red de Diversidad Gen\u00e9tica de Virus o VGDN (sigla en ingl\u00e9s de\u00a0<em>Viral Genetic Diversity Network<\/em>), creada al final de 2000 con un financiamiento de alrededor de 12 millones de reales a cargo de la FAPESP.<\/p>\n<p>En la actualidad, casi 150 investigadores de 22 grupos de investigaci\u00f3n paulistas \u2013\u00a0incluidos \u00f3rganos de la Secretar\u00eda de Estado de Salud y un sanatorio privado: el Albert Einstein \u2013\u00a0investigan la diversidad y las peculiaridades de cuatro virus: el VIH-1, que es el linaje del virus del Sida m\u00e1s com\u00fan en Brasil, de cuyo genoma se concluir\u00e1 el secuenciamiento al final del pr\u00f3ximo a\u00f1o; el HCV, causal de la hepatitis C, que ser\u00e1 secuenciado inmediatamente despu\u00e9s; el virus respiratorio sincicial o VRS, causante de infecciones graves en los pulmones y la principal causa de muerte en ni\u00f1os de hasta 18 meses; y el hantavirus, causante de neumon\u00edas graves, letales en hasta el 40% de los casos.<\/p>\n<p>El laboratorio del ICB va a albergar estudios sobre hantavirus, arbovirus y el virus del Oeste del Nilo, con base en muestras de sangre de roedores y de aves recolectadas en la regi\u00f3n amaz\u00f3nica y en la del Bosque Atl\u00e1ntico.\u00a0&#8220;Por una cuesti\u00f3n de seguridad, no vamos a mantener virus ex\u00f3ticos en el laboratorio antes que aparezcan en Brasil&#8221;, tranquiliza Durigon, que trabaj\u00f3 entre 1990 y 1994 en Atlanta, en los Centros de Control y Prevenci\u00f3n de Enfermedades (CDC), en un laboratorio bastante semejante al que ahora coordina.<\/p>\n<p>En la Red, expertos en insectos trabajan con m\u00e9dicos, vir\u00f3logos, genetistas y bi\u00f3logos moleculares. Las conclusiones a las que arriben deber\u00e1n servir para explicar \u2013\u00a0o explicar mejor \u2013\u00a0el origen, las formas de transmisi\u00f3n y de propagaci\u00f3n y las mejores t\u00e9cnicas de tratamiento de las enfermedades causadas por virus. Lo que se pretende es encontrar marcadores moleculares de virulencia (genes, tramos de genes o prote\u00ednas) que puedan reducir la resistencia del virus del Sida a los medicamentos, por ejemplo.<\/p>\n<p>Con esos datos en manos se hace m\u00e1s f\u00e1cil imprimir mayor consistencia a las acciones de salud p\u00fablica y orientar las campa\u00f1as de vacunaci\u00f3n. Al menos para Massad, \u00e9sta no ser\u00eda la primera vez. Massad, un raro ejemplo de m\u00e9dico h\u00e1bil para hacer ecuaciones (estaba cursando el quinto a\u00f1o de medicina cuando ingres\u00f3 a la carrera de f\u00edsica), crea modelos matem\u00e1ticos que apuntan el comportamiento de las epidemias, y que fueron \u00fatiles en la epidemia de rubeola de 1992, por ejemplo: se recomendaba en ese entonces vacunar a todos los ni\u00f1os y j\u00f3venes con edades entre los 9 meses y los 15 a\u00f1os; pero Massad demostr\u00f3 que bastar\u00eda con vacunar a los ni\u00f1os ubicados en la franja de edad entre 1 y 10 a\u00f1os, usando 7 millones de vacunas. Fue posible as\u00ed reducir los costos de la vacunaci\u00f3n casi a la mitad (<em>lea en<\/em> <em>Pesquisa FAPESP\u00a0n\u00b0 61, de enero de 2001<\/em> ). Nuevamente convocado cuando surgi\u00f3 la epidemia de sarampi\u00f3n de 1997, el equipo de la Facultad de Medicina ayud\u00f3 a crear una estrategia de vacunaci\u00f3n que permiti\u00f3 limitar el impacto del virus a 20 mil casos, mucho menos que los 300 mil vaticinados inicialmente.<\/p>\n<p><strong>Apoyo a los m\u00e9dicos<br \/>\n<\/strong>Las informaciones que surgen en los laboratorios de la Red est\u00e1n lleg\u00e1ndoles a los m\u00e9dicos que atienden a v\u00edctimas de virus. Danila Vedovello y Larissa do Amaral, dos bi\u00f3logas del ICB, reciben muestras de secreci\u00f3n nasal de ni\u00f1os internados con sospecha de infecci\u00f3n con el virus sincicial en los siete hospitales ligados al proyecto. En el laboratorio, al mismo tiempo que re\u00fanen material para la investigaci\u00f3n, las investigadoras identifican al virus causante de los s\u00edntomas, y en uno o dos d\u00edas env\u00edan el resultado a los m\u00e9dicos, que con \u00e9ste en su poder determinan el tratamiento m\u00e1s adecuado, ya que incluso bacterias y hongos pueden ocasionar s\u00edntomas muy similares. En Ribeir\u00e3o Preto, el equipo de Luiz Tadeu Moraes Figueiredo elabor\u00f3 un cuadro de s\u00edntomas que permiten a los m\u00e9dicos reforzar la sospecha de infecci\u00f3n causada por el hantavirus, transmitido por el aire en lugares por donde han pasado los ratones colilargos o ratones campestres (<em>Bolomys lasiurus<\/em>), sus reservorios naturales. &#8220;La sola sospecha de contaminaci\u00f3n con hantavirus basta para enviar a los individuos afectados a hospitales que posean UTIs (unidades de terapia intensiva)&#8221;, dice Figueiredo.<\/p>\n<p>Al final de los a\u00f1os 90, cuando se intensificaron los casos de v\u00edctimas de hantavirus en la regi\u00f3n de Ribeir\u00e3o Preto, Figueiredo logr\u00f3 ser lo suficientemente \u00e1gil como para desarrollar un m\u00e9todo de diagn\u00f3stico que reconoce en cuatro horas los virus de esa familia. Paolo Zanotto, del ICB de la USP, fue igualmente r\u00e1pido con el virus del Sars, responsable por una forma at\u00edpica de neumon\u00eda que mat\u00f3 a 800 personas en m\u00e1s de 30 pa\u00edses desde que fue identificada en febrero de este a\u00f1o. En julio, cuando trabaj\u00f3 en la Universidad de Freiburg, Alemania, Zanotto desarroll\u00f3 un m\u00e9todo de detecci\u00f3n del virus que aument\u00f3 100 mil veces la eficiencia del test tradicionalmente usado. Zanotto embarc\u00f3 rumbo a Alemania \u00fanicamente con la idea del nuevo test, sugerida por Carlos Augusto Pereira, investigador del Instituto Butantan: la regi\u00f3n terminal del genoma del coronavirus, la familia a la que pertenece el virus del Sars, induce a una producci\u00f3n intensa de mol\u00e9culas de \u00e1cido ribonucleico (ARN). En elequipaje de regreso, Zanotto se trajo ARN, material clonado y fragmentos de genes que permiten un diagn\u00f3stico m\u00e1s preciso.<\/p>\n<p>Zanotto solamente operar\u00e1 con ese material \u2013\u00a0e con el virus, en caso de que el Sars aparezca en Brasil \u2013\u00a0dentro del nuevo laboratorio. El espacio del ICB es mantenido a presi\u00f3n negativa (menor que la externa) precisamente para evitar que cualquier microorganismo salga de all\u00ed. Dentro del recinto la temperatura permanece a 20\u00b0 Celsius \u2013\u00a0de cualquier manera se estima que los investigadores sentir\u00e1n calor cuando usen el uniforme completo de trabajo \u2013\u00a0y el aire es filtrado y renovado completamente 12 veces por hora. Los instrumentos de trabajo deben ser esterilizados, e incluso objetos personales, como las gafas, pasan por un ba\u00f1o de detergente bajo radiaci\u00f3n ultravioleta antes de entrar o salir de ese espacio. Una vez concluido el trabajo, los propios investigadores salen por un camino que los fuerza a un ba\u00f1o con 50 litros de agua, y los overoles que usaron va a un tanque cerrado \u2013\u00a0un autoclave \u2013\u00a0en donde se los lava a presi\u00f3n y con vapor. Aqu\u00e9llos que padecen un poco de claustrofobia, con seguridad sentir\u00e1n alivio al observar el trabajo \u00fanicamente a trav\u00e9s del visor de vidrio doble situado junto a la puerta de entrada.<\/p>\n<p><strong>Un zorzal suelto<br \/>\n<\/strong>A medida que se va consolidando, la Red crea condiciones m\u00e1s adecuadas para enfrentar virus como el <em>Sabi\u00e1<\/em> [zorzal en portugu\u00e9s], que surgi\u00f3 repentinamente en 1990. Su historia comenz\u00f3 cuando una agrimensora que viv\u00eda en Jardim Sabi\u00e1, Cotia, Gran S\u00e3o Paulo, fue trasladada en grave estado al hospital del Instituto Em\u00edlio Ribas. Los m\u00e9dicos poco pudieron hacer: v\u00edctima de hemorragias intensas, la mujer muri\u00f3 ese mismo d\u00eda. Investigadores del Adolfo Lutz recibieron muestras de sangre que conten\u00edan el virus y las enviaron al Instituto Evandro Chagas de Bel\u00e9m, otro centro de referencia en virolog\u00eda en Brasil, que durante los \u00faltimos 50 a\u00f1os caracteriz\u00f3 cerca de 11 mil cepas (variedades) de casi 200 tipos de arbovirus. All\u00ed un t\u00e9cnico se contamin\u00f3 al inocular ratones reci\u00e9n nacidos con este virus, que se propaga por el aire.<\/p>\n<p>El material con el virus para su identificaci\u00f3n fue a parar entonces a una unidad de la Universidad de Yale, Estados Unidos, acreditada por la Organizaci\u00f3n Mundial de Salud (OMS) para operar con virus ex\u00f3ticos. Pero ni siquiera all\u00ed el Sabi\u00e1 se tranquiliz\u00f3. Un pasante franc\u00e9s se contamin\u00f3 cuando un tubo de ensayo estall\u00f3 en sus manos al retirarlo de la centr\u00edfuga. Y en lugar de comunicar el hecho al equipo, el pasante limpi\u00f3 la centr\u00edfuga, cerr\u00f3 el laboratorio y sali\u00f3. Una semana despu\u00e9s, tal como hab\u00eda sucedido con el t\u00e9cnico de Bel\u00e9m, \u00e9ste estaba internado con fiebre intensa. Ambos sobrevivieron, pero hasta hoy nadie sabe c\u00f3mo el virus surgi\u00f3, si efectivamente ha desaparecido o ad\u00f3nde fue a parar. El Sabi\u00e1 fue identificado reci\u00e9n tres meses despu\u00e9s de su hallazgo (en la actualidad esto se har\u00eda en una semana).<\/p>\n<p>Constituidos por una sola mol\u00e9cula de \u00e1cido desoxirribonucleico (ADN) o ribonucleico (ARN) envuelta en una membrana proteica, los virus son estructuras sumamente simples \u2013\u00a0sencillas a punto tal que existen dudas acerca de si son o no realmente seres vivos, ya que requieren de otros organismos para reproducirse. Pero persiguen a los seres humanos desde la infancia hasta la vejez. Existen actualmente vacunas que detienen a los virus del sarampi\u00f3n, la rubeola, la poliomielitis (par\u00e1lisis infantil), la varicela y la rabia, pero a\u00fan poco se puede hacer contra otros tormentos de las madres de peque\u00f1as criaturas, como los causantes de la papera, la meningitis viral y la hepatitis.<\/p>\n<p>Los adultos, entretanto, deber precaverse contra el virus del Sida e intentar fintar los del dengue y la fiebre amarilla, y los linajes que causan algunos tipos de c\u00e1ncer, si bien de vez en cuando aparecen las dolorosas erupciones causadas por el virus del herpes. Posteriormente, principalmente para quienes tienes m\u00e1s de 65 a\u00f1os,se recomienda aplicarse la vacuna contra el virus de la gripe, que en las d\u00e9cadas pasadas poco hab\u00eda preocupado. Por supuesto que ha habido avances. Hoy en d\u00eda ya no preocupan tanto las diarreas ocasionadas por virus, que en los a\u00f1os 70 eran la principal causa de muerte en Brasil.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os 70, el virus Roc\u00edo \u2013\u00a0otro de los virus transmitidos por el mosquito\u00a0<em>Aedes<\/em>\u00a0\u2013 provoc\u00f3 una epidemia de encefalitis en ni\u00f1os del Valle do Para\u00edba, ubicado entre las ciudades de S\u00e3o Paulo y R\u00edo de Janeiro. El Roc\u00edo aparentemente desapareci\u00f3, pero a\u00fan hay ni\u00f1os que portan anticuerpos contra \u00e9ste \u2013\u00a0signo de que a\u00fan puede estar circulando, aunque en una versi\u00f3n menos peligrosa. Durigon recuerda que, al margen de la posibilidad de que reaparezcan virus antiguos, siempre pueden surgir variedades nuevas, a medida que avanza la deforestaci\u00f3n. Pedro Vasconcelos, vir\u00f3logo del Evandro Chagas, agrega otro factor de riesgo: la necesidad de producir alimentos en mayor cantidad favorece el crecimiento de la poblaci\u00f3n de roedores silvestres y de mosquitos, que facilitan la transmisi\u00f3n de microorganismos con los cuales el organismo humano a\u00fan no ha entrado en contacto.<\/p>\n<p>Una de las metas de los coordinadores de la Red Virus consiste en anticiparse a los problemas: es la virolog\u00eda predictiva. Esto en t\u00e9rminos pr\u00e1cticos quiere decir descubrir los virus antes que \u00e9stos aparezcan en las personas. Con esta finalidad el bi\u00f3logo Luiz Francisco Sanfilippo pas\u00f3 dos meses acampando a orillas del r\u00edo Machado, estado de Acre, recolectando sangre y muestras de secreciones de la traquea y la cloaca de aves que se posan por all\u00ed. Y para eso pr\u00e1ctica es lo que no le falta: Sanfilippo fue jefe de la secci\u00f3n de aves del zool\u00f3gico durante 12 a\u00f1os; hasta el a\u00f1o pasado, cuando inici\u00f3 su doctorado en el equipo de Durigon. Este mes, Sanfilippo ir\u00e1 a Fernando de Noronha a recolectar material de dos especies de garza africana: la vaquera (<em>Bubulcus ibis<\/em>) y la blanca (<em>Casmerodius albus<\/em>), para reforzar el estudio del equipo del Instituto Brasile\u00f1o de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (Ibama), que hasta ahora no ha hallado signos del virus del Oeste del Nilo en Brasil. Pero la lista de 110 especies de aves que pueden estar infectadas comprende a la gallina (<em>Gallus gallus<\/em> ), la paloma dom\u00e9stica (<em>Columba livia<\/em>), la codorniz com\u00fan (<em>Coturnix coturnix<\/em>) y el \u00e1nade azul\u00f3n (<em>Anas platyrhynchos<\/em>), al margen de otras aves migratorias, como la garza real (<em>Ardea cinerea<\/em>) y el correlimos menudo (<em>Calidris minuta<\/em>).<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n, para descubrir problemas antes que los mismos surjan, el equipo de Ribeir\u00e3o Preto sale al campo al menos una vez por mes, en un trailer sujeto a una camioneta y adaptado como laboratorio m\u00f3vil \u2013\u00a0lo llaman el hantam\u00f3vil \u2013, para cazar roedores que puedan ser reservorios de hantavirus. En las pr\u00f3ximas semanas, ni bien comience a operar el laboratorio de la USP, empezar\u00e1n a analizarse las 300 muestras de sangre de aves y otras 600 de roedores que llegaron provenientes del estado de Rond\u00f4nia, de la Sierra do Mar o del interior paulista para su an\u00e1lisis. Los investigadores pretenden saber c\u00f3mo viven y c\u00f3mo se esparcen los virus ya conocidos, o si existen especies nuevas que est\u00e1n llegando.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\n<em>Red de Diversidad Gen\u00e9tica de Virus<\/em><br \/>\n<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nProgramas Especiales<br \/>\n<strong>Coordinadores<\/strong><br \/>\nEduardo Massad &#8211; Facultad de Medicina de la USP, y Edison Durigon y Paolo Zanotto &#8211; ICB de la USP<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nR$ 6.687.937,23 y US$ 1.674.373,74<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Laboratorios de alta seguridad le otorgan autonom\u00eda a Brasil en el \u00e1rea de estudios de enfermedades emergentes","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-76741","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76741","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76741"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76741\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76741"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76741"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76741"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76741"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}