{"id":76770,"date":"2003-12-01T00:00:00","date_gmt":"2003-12-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/12\/01\/brillo-unico-2\/"},"modified":"2015-04-01T19:14:37","modified_gmt":"2015-04-01T22:14:37","slug":"brillo-unico-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/brillo-unico-2\/","title":{"rendered":"Brillo \u00fanico"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-95184\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/12\/art2327img12.jpg\" alt=\"\" width=\"160\" height=\"135\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/12\/art2327img12.jpg 160w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/12\/art2327img12-120x101.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 160px) 100vw, 160px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>Finalmente ha concluido el solitario trajinar de un hombre que durante casi 15 a\u00f1os carg\u00f3 sus propias ideas y confront\u00f3 reputaciones cient\u00edficas s\u00f3lidas para probar que sus conclusiones podr\u00edan estar en lo cierto. El astrof\u00edsico Augusto Damineli, profesor de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), oriundo del estado de Paran\u00e1, hab\u00eda empezado en 1989 a observar la estrella Eta Carinae, la mayor y m\u00e1s luminosa de la V\u00eda L\u00e1ctea, nuestra galaxia, y en los a\u00f1os subsiguientes hall\u00f3 un fen\u00f3meno que a\u00fan no hab\u00eda sido descrito: una impresionante reducci\u00f3n de brillo en esta estrella, que d\u00eda tras d\u00eda pierde una cantidad de luz equivalente a la emitida por centenas de soles. Al principio, los expertos de Estados Unidos e Italia, que trabajaban desde hacia d\u00e9cadas con la estrella no lo tomaron a Damineli en serio. Parec\u00edan estar indignados con la posibilidad de que un brasile\u00f1o, con aquello que caracterizaban como un telescopio de la selva, hubiera observado algo que ellos mismos nunca hab\u00edan visto con instrumentos mucho m\u00e1s potentes.<\/p>\n<p>Damineli observ\u00f3 el apag\u00f3n por primera vez en junio de 1992 &#8211; el apag\u00f3n es la p\u00e9rdida de luminosidad &#8211; en algunas franjas de radiaci\u00f3n, y al a\u00f1o siguiente arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que tal fen\u00f3meno deber\u00eda repetirse cada cinco a\u00f1os y medio. Al final de 1997, cuando el apag\u00f3n se repiti\u00f3, acorde con su pron\u00f3stico, cont\u00f3 con el apoyo de un pu\u00f1ado de f\u00edsicos estadounidenses y brasile\u00f1os, pero reci\u00e9n este a\u00f1o logr\u00f3 efectivamente dar vuelta el partido. A finales de junio, al menos 50 astrof\u00edsicos de Brasil, Estados Unidos y Argentina, con base en los resultados recabados por ocho telescopios de superficie y cinco espaciales, confirmaron la inmensa p\u00e9rdida de brillo de Eta Carinae y dieron fuerza as\u00ed al modelo que el investigador brasile\u00f1o hab\u00eda formulado para explicar el apag\u00f3n: la estrella Eta Carinae, situada a 7.500 a\u00f1os luz de la Tierra, el equivalente a 68 mil trillones de kil\u00f3metros, no ser\u00eda una sola sino dos estrellas &#8211; una menor y m\u00e1s c\u00e1lida, con una temperatura de alrededorde 30 mil grados, y otra tres veces mayor, m\u00e1s fr\u00eda (de 15 mil grados) y al menos diez veces m\u00e1s brillante. Ambas viven envueltas en vientos, que entran en colisi\u00f3n y generan temperaturas de 60 millones de grados, y por una densa nube de gases y polvo &#8211; una nebulosa &#8211; de una extensi\u00f3n de 4 mil billones de kil\u00f3metros, equivalente a 400 veces el di\u00e1metro del sistema solar.<\/p>\n<p>Con su radio equivalente a la distancia existente entre el Sol a la Tierra, esta estrella puede ser vista normalmente con binoculares, a la derecha de la Cruz del Sur, aunque el apag\u00f3n solamente puede registrarse con equipamientos m\u00e1s sofisticados, debido a que se produce en canales espec\u00edficos de luz &#8211; las l\u00edneas espectrales -, en las franjas de radio, rayos X e infrarrojo. Se piensa ahora que la p\u00e9rdida de luminosidad sea una consecuencia de la aproximaci\u00f3n m\u00e1xima entre las dos estrellas, el llamado periastro, que ocurrir\u00eda cada cinco a\u00f1os y medio: es cuando la estrella menor encubre casi la mitad de la otra. Los f\u00edsicos pensaron durante a\u00f1os que se trataba de un eclipse, pero no todos los rangos de luz emitidos por diferentes elementos qu\u00edmicos desaparecen al mismo tiempo, como acontece un eclipse. En cambio, desaparecen tan solamente algunos, y unos antes que los otros; es como si algunos canales de televisi\u00f3n salieran del aire.<\/p>\n<p><strong>Una inmersi\u00f3n en los vientos<br \/>\n<\/strong>Si se piensa bas\u00e1ndose en el modelo binario, la estrella menor, cercada por una atm\u00f3sfera rara, se sumerge en los densos vientos que forman una especie de atm\u00f3sfera extendida en torno a la estrella mayor. A medida que la estrella menor entra en los vientos de la estrella mayor, desaparecen las se\u00f1ales de alta energ\u00eda emitidos por \u00e1tomos de la propia estrella menor, pero permanecen inalterados los canales de baja energ\u00eda, prevenientes de la estrella principal.Los c\u00e1lculos indican que la estrella menor, normalmente distante a 4 mil millones de kil\u00f3metros de la mayor, se ubica a 300 millones de kil\u00f3metros en el momento de mayor aproximaci\u00f3n. &#8220;Aparentemente&#8221;, dice Damineli, &#8220;en ese momento de m\u00e1xima aproximaci\u00f3n la atracci\u00f3n de la gravedad entre las dos estrellas es tan fuerte que surgen ondas y erupciones gaseosas en la superficie de ambas, como consecuencia de un efecto de marea de una sobre la otra&#8221;.<\/p>\n<p>Todo este movimiento de ingreso en la atm\u00f3sfera de la estrella mayor y salida de ella se extiende por alrededor de dos meses. El apag\u00f3n de este a\u00f1o, por ejemplo, empez\u00f3 lentamente en marzo, alcanz\u00f3 su \u00e1pice el 25 de junio y concluy\u00f3 en septiembre, luego de que el brillo de la estrella disminuy\u00f3 el equivalente a 20 mil soles &#8211; algo impresionante, pero que no es precisamente gran cosa ante su luminosidad, de 5 millones de soles. Pero los canales de alta energ\u00eda se reencendieron de manera lenta, como una persona que se desmaya y recupera poco a poco la consciencia. Para Damineli, el hecho de que la estrella no vuelva a brillar como antes indica que \u00e9sta arrastra consigo pedazos de la otra.<\/p>\n<p>El megaoperativo de seguimiento del apag\u00f3n de este a\u00f1o le brind\u00f3 un poco de tranquilidad &#8211; al margen del reconocimiento cient\u00edfico internacional &#8211; a este paranaense obstinado acostumbrado a retar a su propia suerte. Cuando era ni\u00f1o, vivi\u00f3 en una tapera de tablas y tierra apisonada, en un campo ubicado a orillas de un r\u00edo, al borde de un bosque en el municipio de Ibipor\u00e3, localidad del norte del estado de Paran\u00e1, que actualmente tiene 20 mil habitantes. Aprendi\u00f3 a trabajar en el campo desde los 7 a\u00f1os, pero no se conform\u00f3 con la perspectiva de pasar la vida con las manos en la azada y luch\u00f3 hasta ingresar a la escuela de monjas de la ciudad: aprendi\u00f3 a leer reci\u00e9n a los 9 a\u00f1os. Damineli arrib\u00f3 a S\u00e3o Paulo en 1968, a los 21 a\u00f1os, para terminar el secundario. Trabaj\u00f3 en obras, anotando la producci\u00f3n de los obreros y la llegada de material, breg\u00f3 para obtener una beca de estudios para el cursillo previo al examen de ingreso a la universidad y cambi\u00f3 de empleo: fue a para a una oficina y entonces as\u00ed pudo estudiar m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Solidaridad<br \/>\n<\/strong>Damineli tropez\u00f3 con las primeras se\u00f1ales intrigantes de la Eta Carinae al estudiar estrellas de gran masa en 1989. En 1992 detect\u00f3 el apag\u00f3n, a\u00fan sin saber qu\u00e9 era, al notar que desaparec\u00eda uno de los canales de alta energ\u00eda, el de helio, que dos meses despu\u00e9s volv\u00eda a lo normal. Le cont\u00f3 el episodio a Roberto Viotti, un f\u00edsico italiano que ya hab\u00eda estudiado estas oscilaciones, y le propuso publicar juntos dichas observaciones. La reacci\u00f3n del italiano no fue muy amistosa. Viotti dijo que no podr\u00eda correr el riesgo de pasar verg\u00fcenza presentando datos que dif\u00edcilmente se repetir\u00edan&#8221;, comenta el f\u00edsico de Paran\u00e1. Para \u00e9ste, las observaciones y otros estudios que demostraban el apag\u00f3n en diferentes franjas de ondas desde 1981 llevaron a la conclusi\u00f3n de que el fen\u00f3meno deber\u00eda repetirse cada 2.014 d\u00edas. &#8220;En los congresos, todos dec\u00edan que los resultados eran interesantes, pero solamente por amabilidad&#8221;, recuerda Damineli, que cont\u00f3 con el apoyo de la FAPESP desde 1992, a trav\u00e9s deproyectos que suman 60 mil reales.<\/p>\n<p>Las conversaciones no avanzaban porque Eta Carinae transgred\u00eda uno de los modelos que rige el comportamiento de las estrellas: el Limite de Eddington, por el cual estrellas tan grandes no tendr\u00edan otro destino a no ser evaporarse \u00a0&#8211; por eso no existen estrellas m\u00e1s luminosas. Eta Carinae no sal\u00eda de la llamada zona prohibida del Limite de Eddington, donde las estrellas entran eventualmente cuando expulsan materia, retornando luego a la situaci\u00f3n normal, pero en ciclos irregulares e imprevisibles. &#8220;Mostrar que exist\u00eda una periodicidad en la variaci\u00f3n de la luminosidad era como si un meteor\u00f3logo dijera que va a llover todos los domingos&#8221;, compara Damineli. Y el tiempo solamente mejor\u00f3 en 1996, con la publicaci\u00f3n de un art\u00edculo con estas ideas en\u00a0<em>Astrophysical Journal Letters.<\/em><\/p>\n<p>&#8220;Nadie quiso firmar ese art\u00edculo conmigo&#8221;, dice, aparentemente sin rencores. &#8220;A partir de ese momento, no hab\u00eda motivos para confiar m\u00e1s en los datos de los cient\u00edficos renombrados que en mis propios datos&#8221;. Al a\u00f1o siguiente, el investigador brasile\u00f1o se ali\u00f3 a Peter Conti, de la Universidad de Colorado, y a Dalton Lopes, del Observatorio Nacional de R\u00edo de Janeiro, y juntos presentaron el modelo de estrella binaria ante una revista electr\u00f3nica:\u00a0<em>New Astronomy<\/em>. Dos ediciones despu\u00e9s, Kris Davidson, un astrof\u00edsico de la Universidad de Minnesota, Estados Unidos, que observa la Eta Carinae desde los a\u00f1os 60, esgrimi\u00f3 argumentos contrarios a esa idea. Despu\u00e9s, Mario Livio, del\u00a0<em>Space Telescope Science Institute<\/em>, Estados Unidos, puso en el aire otra hip\u00f3tesis: Eta Carinae no seria un sistema de dos estrellas, sino de tres.<\/p>\n<p>Pero, a todo esto, \u00bfde qu\u00e9 manera Damineli logr\u00f3 ver aquello que los otros no ve\u00edan? El investigador sostiene que sencillamente se vali\u00f3 de la t\u00e9cnica m\u00e1s adecuada: al telescopio con espejo de 1,6 metros de di\u00e1metro del Laboratorio Nacional de Astrof\u00edsica (LNA) emplazado en Bras\u00f3polis, sur de Minas Gerais &#8211; el mentado telescopio de la selva -, Damineli le adapt\u00f3 una c\u00e1mara que capta el infrarrojo, una longitud de onda cercana a la de la luz visible, y que muestra a la estrella a trav\u00e9s del polvo de la nebulosa. Este a\u00f1o, durante casi 30 noches seguidas entre junio y julio, Damineli, con sus 56 a\u00f1os, se sent\u00f3 al frente de ese mismo telescopio para observar su estrella favorita, que pasaba al inicio de la noche, radiante en un cielo sin nubes. Esas mismas noches, en un peque\u00f1o observatorio construido en Mairinque, a 120 kil\u00f3metros de S\u00e3o Paulo, igualmente fascinados por la extra\u00f1a estrella, se encontraban dos astr\u00f3nomos amateurs: el ingeniero qu\u00edmico Tasso Napole\u00e3o, de 54 a\u00f1os, y un f\u00edsico de 30: Rog\u00e9rio Marcon, t\u00e9cnico en \u00f3ptica de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp). Junto a Damineli, Napole\u00e3o y Marcon hab\u00edan planeado la forma de realizar el seguimiento de la estrella utilizando un instrumento capaz de diferenciar la luz emitida por cada elemento qu\u00edmico \u00a0&#8211; un espectr\u00f3grafo &#8211; que ellos mismos hab\u00edan construido. Incluso un equipo menor que el as\u00ed llamado telescopio de la selva registr\u00f3 el apag\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>M\u00e1s sorpresas<br \/>\n<\/strong>Durante el d\u00eda, la astrof\u00edsica Zulema Abraham y la posdoctoranda T\u00e2nia Dominici, de la USP, observaban la estrella Eta Carinae en otra franja, la de radio, a trav\u00e9s del radiotelescopio de Itapetinga, emplazado en Atibaia, a 60 kil\u00f3metros de la capital paulista. Analizando los datos, Zulema descubri\u00f3 algo poco com\u00fan: la emisi\u00f3n de radio resultante del choque de los vientos de las estrellas, que se hizo visible debido al apag\u00f3n del gigantesco disco de gas ionizado cargado el\u00e9ctricamente) que circunda la estrella, de una extensi\u00f3n de una magnitud equivalente a cien veces la \u00f3rbita de Plut\u00f3n. &#8220;Otras estrellas tambi\u00e9n tienen regiones ionizadas, pero no son tan intensas&#8221;, comenta Abraham, que colabora con Damineli desde el apag\u00f3n de 1998. En otra l\u00ednea de investigaci\u00f3n del Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas (IAG), Vera Jatenco-Pereira y su alumno de doctorado Diego Falceta Gon\u00e7alves simularon la colisi\u00f3n de los vientos para explicar la producci\u00f3n de polvo. Sus descubrimientos indicaron que el polvo puede formarse m\u00e1s cerca de las estrellas y en mucho menor tiempo de lo que se cre\u00eda: la colisi\u00f3n hace que la temperatura de los gases de los vientos supere los 60 millones de grados y los granos de polvo se solidifiquen a mil grados en menos de un d\u00eda. Se conjetura que este proceso de formaci\u00f3n de polvo podr\u00eda ser una de las razones del apag\u00f3n de Eta Carinae.<\/p>\n<p>Las informaciones que llegan aportan tambi\u00e9n a los estudios sobre la densa nube de gas y polvo \u00a0&#8211; la nebulosa &#8211; que lleva el nombre de Hom\u00fanculo, debido a que se asemeja a un mu\u00f1eco primitivo. Pero, en realidad &#8211; \u00bfnada es simple con relaci\u00f3n a esta estrella? -, existen dos hom\u00fanculos: el mayor, formado a partir de una gigantesca erupci\u00f3n de materia que ocurri\u00f3 en 1843, y el menor, de un tama\u00f1o equivalente a una cuarta parte del primero, creado en otra erupci\u00f3n, mucho m\u00e1s discreta, en 1890. Tambi\u00e9n en el IAG, Elisabete Gouveia Dal Pino, Ricardo Gonzalez, uno de sus posdoctorandos, y Alex Raga, un colega de la Universidad de M\u00e9xico, mediante la realizaci\u00f3n de simulaciones num\u00e9ricas, establecieron de qu\u00e9 manera se form\u00f3 el hom\u00fanculo menor alrededor de la regi\u00f3n central de la estrella aprovechando los espacios dejados por el hom\u00fanculo mayor, que parece ser el resultado de la colisi\u00f3n de los gases de la gran erupci\u00f3n de 1843 con el gas que ya envolv\u00eda previamente a la estrella. Lo que nadie logra explicar es c\u00f3mo sobrevive la Eta Carinae a erupciones tan intensas sin darse vuelta del rev\u00e9s. En 1843, la estrella liber\u00f3 una cantidad de materia equivalente a tres soles al menos, y brill\u00f3 tanto que se hizo visible a la luz del d\u00eda, rivalizando con Sirius, la estrella m\u00e1s brillante del cielo, ubicada a tan solo 10 a\u00f1os luz de la Tierra. De acuerdo con la teor\u00eda, ser\u00eda necesario hacer explotar el n\u00facleo para liberar tanta energ\u00eda. No obstante, la estrella continu\u00f3 brillando.<\/p>\n<p>Eta Carinae est\u00e1 muri\u00e9ndose. Formada hace cerca de 2,5 millones de a\u00f1os, ha de apagarse como m\u00e1ximo en 500 mil a\u00f1os. Se calcula que la estrella mayor de Eta Carinae habr\u00eda nacido con 120 masas solares, y en la actualidad, luego de tantas erupciones, tendr\u00eda alrededor de 70, con un margen de error de 20 masas m\u00e1s o menos. Los astrof\u00edsicos pretenden descubrir su masa con la mayor precisi\u00f3n posible, pues con base a ello se puede estimar cu\u00e1nto tiempo a\u00fan tiene de vida. Si muere r\u00e1pido &#8211; en unos 10 mil a\u00f1os, quiz\u00e1s -, y a\u00fan con mucha masa, podr\u00e1 emitir una inmensa carga de rayos gama, capaz de acabar con la vida en el Hemisferio Sur de la Tierra.<\/p>\n<p><strong>Relojes y corazones<br \/>\n<\/strong>Es probable que otros astrof\u00edsicos se interesen en la estrella y decidan estudiar el pr\u00f3ximo apag\u00f3n, cuyo fecha de inicio Damineli ya ha fijado: el 15 de enero de 2009, un d\u00eda m\u00e1s o un d\u00eda menos. El estudio de la mayor estrella de la V\u00eda L\u00e1ctea forma parte ahora de un proyecto prioritario &#8211; un Tresaury, o Tesoro &#8211; de la Nasa, la agencia espacial estadounidense, integrado por Damineli y otros 12 astrof\u00edsicos norteamericanos, dotado de un presupuesto de 10 millones de d\u00f3lares que cubre los costos de las 72 \u00f3rbitas del telescopio espacial Hubble a lo largo del a\u00f1o 2003. Lo que ha llegado del Hubble forma una base de datos de 240 gibabytes de informaciones &#8211; el equivalente a 340 CDs llenos de n\u00fameros &#8211; referentes al comportamiento de la luz, en todas sus longitudes de onda, emitida por cada tipo de elemento qu\u00edmico de la estrella &#8211; una base de datos que poco a poco se est\u00e1 haciendo p\u00fablica y suministrar\u00e1 informaci\u00f3n para los estudios sobre esta estrella.<\/p>\n<p>Damineli llam\u00f3 la atenci\u00f3n sobre el astro, pero ir\u00f3nicamente, el hecho de que sus ideas hayan sido reconocidas en otros pa\u00edses puede generar un efecto contrario al que \u00e9ste esperaba. El investigador principal del proyecto de la Nasa es Kris Davidson, que pretende probar precisamente lo contrario: que los apagones no ser\u00edan peri\u00f3dicos y exactos como un reloj, sino sencillamente c\u00edclicos y repetitivos, tal como los latidos card\u00edacos &#8211; una diferencia sutil en el enfoque dado hasta ahora, pero capaz de echar por tierra la hip\u00f3tesis de la estrella doble. Para Davidson, solamente estrellas menores y m\u00e1s j\u00f3venes que la Eta Carinae podr\u00edan presentar oscilaciones tan r\u00edtmicas de luminosidad. Una estrella de masa muy grande perder\u00eda el paso f\u00e1cilmente &#8211; como ya se lo habr\u00eda dicho a Damineli en 1997, ser\u00eda como si un elefante intentara bailar samba.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\n<em>Instrumentos Computacionales para el Proyecto en Astronom\u00eda Infrarroja<\/em><br \/>\n<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nL\u00ednea Regular de Auxilio a Proyecto de Investigaci\u00f3n<br \/>\n<strong>Coordinador<\/strong><br \/>\nAugusto Damineli Neto &#8211; IAG\/ USP<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nR$ 9.856,00<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La estrella Eta Carinae cobra importancia y atrae hacia s\u00ed la atenci\u00f3n de f\u00edsicos del mundo entero","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-76770","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76770","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76770"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76770\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76770"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76770"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76770"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76770"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}