{"id":76782,"date":"2003-12-01T00:00:00","date_gmt":"2003-12-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2003\/12\/01\/picardias-etilicas-2\/"},"modified":"2015-04-01T19:23:24","modified_gmt":"2015-04-01T22:23:24","slug":"picardias-etilicas-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/picardias-etilicas-2\/","title":{"rendered":"Picard\u00edas et\u00edlicas"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-95197\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/12\/art2339img12.jpg\" alt=\"\" width=\"159\" height=\"127\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/12\/art2339img12.jpg 159w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/12\/art2339img12-120x96.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 159px) 100vw, 159px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">MIGUEL BOYAYAN<\/span>A excepci\u00f3n de los abstemios fervorosos, poca gente logra atravesar las fiestas de fin de a\u00f1o sin probar al menos un vaso de alguna bebida alcoh\u00f3lica. Durante esos d\u00edas, es casi seguro que alguien le ofrecer\u00e1 una copa de vino espumante &#8211; o de champagne, en el original franc\u00e9s, si las cuentas familiares est\u00e1n en el azul, y con el d\u00f3lar port\u00e1ndose bien &#8211; para un brindis. Y en un almuerzo o cena con aires de celebraci\u00f3n, por supuesto, aparecer\u00e1 una copa de vino para hacerle compa\u00f1\u00eda. En otros casos, en un encuentro informal con amigos, por ejemplo, se materializar\u00e1 sobre la mesa una cervecita; por cierto, el fermentado preferido de los brasile\u00f1os. Beber moderadamente no le hace mal a la salud. Pero hay que estar atentos: tan malo como exagerar en la medida es consumir productos de dudosa calidad o autenticidad. Es decir, comprar gato por liebre. El problema es que, en el mundo de las bebidas (y de los alimentos), no siempre es f\u00e1cil distinguir un producto adulterado &#8211; a menos que quien lo bebe sea un experto en el tema. O que cuente con la ayuda de los \u00e1tomos de carbono, el elemento qu\u00edmico m\u00e1s abundante en la Tierra.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos cinco a\u00f1os, investigadores brasile\u00f1os han empezado a estudiar el grado de adulteraci\u00f3n de productos nacionales y extranjeros bas\u00e1ndose en el an\u00e1lisis de la cantidad existente en su contenido de la forma estable m\u00e1s pesada del \u00e1tomo de carbono: el is\u00f3topo denominado carbono 13 (13C), mucho m\u00e1s raro que el liviano carbono 12 (12C). La relaci\u00f3n entre el n\u00famero de \u00e1tomos de esos dos tipos de carbono puede denunciar la utilizaci\u00f3n de algunos procedimientos ilegales, o al menos no muy divulgados, durante la fabricaci\u00f3n de bebidas. De acuerdo con los ingredientes usados en su formulaci\u00f3n, cada tipo de producto debe presentar una firma isot\u00f3pica est\u00e1ndar, que refleja la proporci\u00f3n de \u00e1tomos del escaso carbono 13 con relaci\u00f3n a los del abundante carbono 12. Si en una muestra de bebida ese \u00edndice, denominado d13C (delta carbono 13), se distancia de su firma isot\u00f3pica est\u00e1ndar, ello es se\u00f1al de que el producto ha sido objeto de alguna intervenci\u00f3n heterodoxa. \u00c9stas van desde laspicard\u00edas et\u00edlicas, como el uso excesivo de az\u00facar de ca\u00f1a para incrementar el tenor alcoh\u00f3lico de los vinos, hasta el abundante empleo de ma\u00edz en reemplazo de la malta de cebada en las cervezas. &#8220;Los is\u00f3topos nunca mienten&#8221;, afirma el ingeniero agr\u00f3nomo Luiz Martinelli, del Centro de Energ\u00eda Nuclear en Agricultura de la Universidad de S\u00e3o Paulo (Cena\/USP) de Piracicaba, interior paulista. &#8220;As\u00ed es m\u00e1s f\u00e1cil detectar adulteraciones.&#8221;<\/p>\n<p><strong>La autenticidad puesta en cuesti\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Recientemente, Martinelli coordin\u00f3 o particip\u00f3 en cuatro estudios que utilizaron is\u00f3topos estables de carbono para detectar posibles adulteraciones en vinos, cervezas y brandies (co\u00f1acs finos). Los resultados de estos trabajos si bien no son alarmantes, son razonablemente preocupantes. No indican que sea necesario dejar de lado el alcohol en la cena navide\u00f1a o la de A\u00f1o Nuevo. Las alteraciones halladas en los estudios no aumentan (ni disminuyen) los riesgos para la salud inherentes al consumo excesivo de alcohol. Empero, suscitan cuestiones de otra \u00edndole. Algunas manipulaciones sencillamente violan la legislaci\u00f3n brasile\u00f1a. Otras afectan la autenticidad y las caracter\u00edsticas naturales de los productos. Y algunas otras meramente explicitan m\u00e9todos de producci\u00f3n que raramente son divulgados de manera clara para el consumidor. A continuaci\u00f3n, algunos ejemplos de los artilugios documentados por los an\u00e1lisis con los is\u00f3topos estables de carbono, un m\u00e9todo reconocido oficialmente por el Ministerio de Agricultura en el an\u00e1lisis de vinos brasile\u00f1os y bebidas derivadas de uvas desde febrero de 2001:<\/p>\n<p>* Alrededor de las tres cuartas partes del gas carb\u00f3nico o di\u00f3xido de carbono (C02) presente en tres vinos espumantes brasile\u00f1os, del tipo medio dulce, cuyas burbujas deber\u00edan ser fruto de la fermentaci\u00f3n natural de sus az\u00facares, fueron probablemente inyectados en forma industrial en las botellas. Un procedimiento perfectamente legal &#8211; siempre y cuando el fabricante rebaje el producto a la categor\u00eda inferior, esto es, de bebida gasificada en lugar de caracterizarlo como espumante. Un productor portugu\u00e9s fue m\u00e1s lejos todav\u00eda. Las burbujas de su espumante, del tipo brut (no dulce), conten\u00edan en parte gas carb\u00f3nico proveniente del aire, una evidencia de fallas en su proceso de elaboraci\u00f3n. El estudio analiz\u00f3 75 espumantes de diez pa\u00edses, de los cuales 33 fueron elaborados en Brasil, y fue publicado en marzo de este a\u00f1o en el <em>Journal of Agricultural and Food Chemistry<\/em>.<\/p>\n<p>* Al menos una cuarta parte de las 228 botellas de marcas comerciales de vino nacional analizadas exhib\u00eda una cantidad superior a la permitida por la legislaci\u00f3n de alcohol no derivado de la fermentaci\u00f3n del az\u00facar naturalmente presente en el mosto (jugo) de uva. En esos casos, se constat\u00f3 que m\u00e1s de 3 grados Gay-Lussac (G. L.) &#8211; la medida del tenor alcoh\u00f3lico &#8211; de todo el etanol presente en esas bebidas derivaban de una cantidad excesivamente generosa &#8211; y, precisamente por eso, ilegal &#8211; de az\u00facar de ca\u00f1a adicionada al mosto de uva durante la fermentaci\u00f3n. Llama la atenci\u00f3n el hecho de que tan solo un poco m\u00e1s de una cuarta parte de las bebidas que estaban fuera de las especificaciones &#8211; 17 entre 64 &#8211; \u00a0pertenec\u00edan a la categor\u00eda m\u00e1s popular de los llamados vinos de mesa. La mayor\u00eda de las muestras que mostraban tener un exceso de alcohol de ca\u00f1a de az\u00facar provino de algunos renombrados productores de vinos finos de R\u00edo Grande do Sul. En esa categor\u00eda legal, los productos deben elaborarse exclusivamente con variedades de uvas de la especie<em>Vitis vinifera<\/em> , ideales para la fabricaci\u00f3n de vinos. La adulteraci\u00f3n mostr\u00f3 ser m\u00e1s com\u00fan en los vinos blancos que en los tintos. Como dato positivo resta la constataci\u00f3n de que casi el 75% de los vinos analizados se encontraba dentro de la ley, lo que de por s\u00ed es una obligaci\u00f3n, y no precisamente un m\u00e9rito. &#8220;No s\u00e9 si la situaci\u00f3n mejor\u00f3 o empeor\u00f3 en t\u00e9rminos de adulteraciones&#8221;, dice Danilo Cavagni, presidente de la Uni\u00f3n Brasile\u00f1a de Vitivinicultores (Uvibra). &#8220;Pero las pruebas con is\u00f3topos constituyen un avance. Para dar el ejemplo y separar entre buenos y los malos productores, quiz\u00e1s sea el caso de clausurar alguna industria cuando se constaten irregularidades&#8221;. El estudio del Cena est\u00e1 a\u00fan en proceso de redacci\u00f3n y en breve ser\u00e1 sometido a an\u00e1lisis para su posterior publicaci\u00f3n en alguna revista.<\/p>\n<p>* \u00bfSe acuerda el lector de la historia de la cerveza hecha con pura malta de cebada, el ingrediente m\u00e1s noble (y caro) de &#8220;las rubias heladas&#8221;? Pues bien, esa historia existe, pero es una rareza por estas tierras. Una comparaci\u00f3n con productos de Europa, Am\u00e9rica del Norte, Jap\u00f3n y Australia demostr\u00f3 que las cervezas brasile\u00f1as fueron las l\u00edderes en uso de cereales no malteados &#8211; probablemente ma\u00edz &#8211; en su composici\u00f3n, en su extracto primitivo. De las 31 marcas nacionales analizadas, 28 conten\u00edan ese cereal en su composici\u00f3n. En promedio, el ma\u00edz representaba un 48,7% de la materia prima seca de las cervezas elaboradas en el pa\u00eds. Las cervezas con malta m\u00e1s cercanas a la pureza fueron las de Europa. En Brasil, desde noviembre de 2001, hasta un 45% de la malta puede ser reemplazada por diversos tipos de adjuntos cerveceros, el nombre t\u00e9cnico dado a los almidones, az\u00facares y otros cereales (generalmente no malteados) que pueden entrar en la composici\u00f3n de la cerveza.<\/p>\n<p>Antes de esa fecha, el l\u00edmite m\u00e1ximo para el empleo de esos adjuntos era a\u00fan mayor, del 49%. Como el estudio trabaj\u00f3 con muestras de cerveza brasile\u00f1a recogidas antes del final de 2001, cuando la ley era m\u00e1s ben\u00e9vola con los productores ac\u00e1 instalados, se puede decir que, aparentemente, la mayor\u00eda de \u00e9stas estaba de acuerdo con la legislaci\u00f3n cuando se hizo el estudio. Esto aparentemente se debe a que el an\u00e1lisis del carbono 13 no detecta el empleo de otro adjunto cervecero muy usado en Brasil, el arroz. &#8220;La elaboraci\u00f3n de cerveza fuera de las especificaciones legales es fraude&#8221;, dice Marcos Mesquista, superintendente de la Asociaci\u00f3n Nacional de la Industria de la Cerveza. &#8220;Cuando eso sucede, las autoridades pueden incautarse de la mercader\u00eda, e incluso clausurar la f\u00e1brica&#8221;. El estudio, coordinado por estadounidenses con la participaci\u00f3n del Cena\/ USP, sali\u00f3 en septiembre del a\u00f1o pasado en el\u00a0<em>Journal of Agricultural and Food Chemistry.<\/em><\/p>\n<p>* Entre las muestras de cinco marcas brasile\u00f1as de brandy o cognac fino analizadas, ninguna de \u00e9stas era un producto hecho exclusivamente a partir de la destilaci\u00f3n de vino o de jugo de uva fermentado. Las m\u00e1s caras ten\u00edan menos alcohol derivado de ca\u00f1a de az\u00facar, pero de cualquier manera no eran puras. En la popular categor\u00eda definida por la legislaci\u00f3n brasile\u00f1a como co\u00f1ac de jengibre, en la cual la ley permite usar cualquier planta para generar alcohol, todo el etanol de las bebidas era proveniente de la ca\u00f1a de az\u00facar. Este trabajo fue publicado al final de 1999 en la revista\u00a0<em>Food Research International<\/em>.<\/p>\n<p>Estos artilugios, que los vinicultores y maestros cerveceros comentan solamente en voz baja, sin alharaca, son hoy en d\u00eda inequ\u00edvocamente develados con la ayuda de un espect\u00f3metro de masa, un artefacto capaz de medir la masa y la concentraci\u00f3n relativa de \u00e1tomos y mol\u00e9culas, y con el an\u00e1lisis de los is\u00f3topos de carbono (y de otros elementos qu\u00edmicos). Esta metodolog\u00eda es usada en todo el mundo, incluso en el marco de la Uni\u00f3n Europea, para controlar la autenticidad de las bebidas, especialmente del vino. &#8220;Es raro que alg\u00fan productor brasile\u00f1o cuestione hoy en d\u00eda este tipo de an\u00e1lisis&#8221;, comenta el investigador Luiz Rizzon, de Embrapa Uva y Vino de Bento Gon\u00e7alves, R\u00edo Grande do Sul, que particip\u00f3 de los estudios realizados con los vinos. Obviamente, la t\u00e9cnica no es perfecta y algunas formas de adulteraci\u00f3n no son detectadas usando \u00fanicamente los is\u00f3topos estables de carbono. A veces, para detectar ciertas formas de adulteraci\u00f3n, como es el caso de la falsificaci\u00f3n del origen geogr\u00e1fico de un producto, es necesario recurrir a pruebas tales como una canasta de is\u00f3topos de varios elementos qu\u00edmicos, como el ox\u00edgeno y el hidr\u00f3geno. De cualquier manera, el empleo de los an\u00e1lisis con is\u00f3topos de carbono en bebidas y alimentos, como la miel, constituye un avance en la fiscalizaci\u00f3n de las adulteraciones.<\/p>\n<p>La l\u00f3gica de esta t\u00e9cnica obedece a peculiaridades de los \u00e1tomos de carbono y del proceso de fotos\u00edntesis de las plantas. Existen tres tipos de \u00e1tomos de carbono, los mentados is\u00f3topos: el carbono 12, el carbono 13 y el carbono 14 (14C). Los mismos tienen caracter\u00edsticas qu\u00edmicas pr\u00e1cticamente id\u00e9nticas, y su n\u00famero de protones en el n\u00facleo at\u00f3mico es rigurosamente el mismo (en este caso, 6). Pero exhiben diferencias notorias en sus propiedades f\u00edsicas. Esto porque la masa at\u00f3mica de cada is\u00f3topo es ligeramente distinta. Unos son m\u00e1s livianos y otros m\u00e1s pesados. Para los an\u00e1lisis realizados con bebidas y alimentos, a los investigadores les interesa \u00fanicamente determinar la proporci\u00f3n del raro y m\u00e1s pesado 13C con relaci\u00f3n al abundante y m\u00e1s liviano 12C, precisamente los dos is\u00f3topos de carbono que son estables y que no se alteram en forma espont\u00e1nea (el 14C, muy utilizado para hacer dataciones de f\u00f3siles, es radioactivo e inestable). \u00bfY que tienen que ver con esto la fotos\u00edntesis, las plantas y las bebidas? Dejemos moment\u00e1neamente de lado la f\u00edsicoquimica para adentrarnos un poco en la fisiolog\u00eda vegetal. Bajo la acci\u00f3n de la luz solar, los vegetales hacen las fotos\u00edntesis. Transforman agua y di\u00f3xido de carbono en compuestos org\u00e1nicos (az\u00facares, carbohidratos, etc.) que les suministran energ\u00eda para su supervivencia. De acuerdo con su tipo de fotos\u00edntesis, las plantas se dividen en dos grupos: las C3 y las C4. En este punto entra en escena la cuesti\u00f3n de los is\u00f3topos de carbono.<\/p>\n<p>Durante la fotos\u00edntesis, tanto los vegetales C3 como los C4 absorben mucho m\u00e1s carbono 12 que carbono 13. Pero, en las plantas C3, como la uva del vino y la cebada de la cerveza, esta caracter\u00edstica es a\u00fan m\u00e1s exacerbada que en las C4, entre las cuales se incluyen la ca\u00f1a y el ma\u00edz, tradicionales fuentes de az\u00facar, alcohol y carbohidratos para muchas bebidas alcoh\u00f3licas. Por lo tanto, en los vegetales C3, el raro is\u00f3topo 13C es a\u00fan m\u00e1s escaso que en los C4. Dicho de otra forma: desde el punto de vista de los is\u00f3topos de carbono, los productos derivados de cultivos agr\u00edcolas C3 son m\u00e1s livianos que los provenientes de vegetales C4.<\/p>\n<p>Varios estudios internacionales muestran que las plantas C3 y sus derivados poseen un d13C (el \u00edndice delta carbono 13) de entre -26 y -32\u2030. En los vegetales C4, los valores var\u00edan entre -11 y -14\u2030. El \u00edndice es expresado de esta forma, con valores negativos y por mil (\u2030), en raz\u00f3n de la f\u00f3rmula utilizada para calcularlo. &#8220;Cuando encontramos n\u00fameros intermedios entre esos dos rangos, concluimos que el producto contiene componentes tanto de plantas C3 como de C4&#8221;, comenta Martinelli. Es posible tambi\u00e9n calcular que fracci\u00f3n de la bebida deriva de vegetales C3 y cu\u00e1nto de los C4. Para ejemplificar: en un vino totalmente elaborado con base en la fermentaci\u00f3n de mosto de uva (planta C3) o en una cerveza con pura malta de cebada (tambi\u00e9n C3), el d13C debe oscilar entre -26 y -28\u2030. En el caso del vino brasile\u00f1o, este requisito tiene fuerza legal.<\/p>\n<p>El Ministerio de Agricultura defini\u00f3 hace casi tres a\u00f1os que el d13C del vino nacional puro, est\u00e1ndar, es de -27,86\u2030. Si el tenor alcoh\u00f3lico de la bebida es reforzado al l\u00edmite m\u00e1ximo previsto por la ley (3 grado G.L.), dicho \u00edndice se ubica entre -22 y -24\u2030. &#8220;En ese rango, considero que los vinos pueden haber sido adulterados&#8221;, afirma el investigador del Cena\/USP. &#8220;Por arriba del mismo, ha habido con seguridad exageraci\u00f3n en la chaptalizaci\u00f3n&#8221;. La elevaci\u00f3n del tenor alcoh\u00f3lico de un vino mediante la adici\u00f3n de az\u00facar no originario de la vid durante el proceso de fermentaci\u00f3n del mosto de uva es un procedimiento conocido como chaptalizaci\u00f3n. Algunos vinos analizados en el estudio del equipo de Martinelli ten\u00edan un d13C de -17\u2030. Esto permite decir que m\u00e1s de la mitad de su alcohol sali\u00f3 del az\u00facar de ca\u00f1a.<\/p>\n<p>La chaptalizaci\u00f3n es una pr\u00e1ctica de siglos, que no debe escandalizar a nadie. Utilizada con la suficiente moderaci\u00f3n, puede incluso ayudar a mejorar la calidad de los vinos, en la medida que el alcohol le otorga suavidad y viscosidad a la bebida. Es prohibida en algunos pa\u00edses, como en Italia, pero a su vez es reglamentada en otros, incluso en partes de Francia, la patria que hace los mejores tintos, blancos y espumantes (el champagne, l\u00f3gicamente) del mundo. Y tambi\u00e9n algunos de los peores. Pese a ser vedada o limitada en muchas zonas vin\u00edcolas, generalmente en las de clima c\u00e1lido, en las que la uva tienes mayores facilidades para madurar (y, por tanto, para generar m\u00e1s az\u00facar), la chaptalizaci\u00f3n siempre fue algo de dif\u00edcil control efectivo por parte de las autoridades antes de la adopci\u00f3n de los an\u00e1lisis isot\u00f3picos.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n para ello es sencilla: desde el punto de vista qu\u00edmico y gustativo, el etanol es el etanol, independientemente de que su origen sea el az\u00facar de ca\u00f1a, de la remolacha (\u00e9sta \u00faltima procedencia es muy empleada en Europa en la chaptalizaci\u00f3n) o de la uva. &#8220;Con el solo hecho de probar un vino no se puede saber qu\u00e9 cantidad de su alcohol deriva de la fermentaci\u00f3n de az\u00facar de ca\u00f1a y cu\u00e1nto de \u00e9ste proviene del az\u00facar de la propia uva&#8221;, afirma Mauro Zanus, de Embrapa Uva y Vino. &#8220;La cuesti\u00f3n central es que la chaptalizaci\u00f3n indica que las uvas usadas en el vino no hab\u00edan alcanzado un grado ideal de maduraci\u00f3n.&#8221;<\/p>\n<p>De acuerdo con Carlos Ducatti, coordinador del Centro de Is\u00f3topos Ambientales Estables de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) de Botucat\u00fa, que empez\u00f3 a trabajar con el an\u00e1lisis de carbono 13 para monitorear las adulteraciones en vinagres hace unos cuatro a\u00f1os, en el pasado reciente no era raro que este tipo de an\u00e1lisis detectase vinos brasile\u00f1os con m\u00e1s de un 50% de alcohol derivado de la ca\u00f1a de az\u00facar. &#8220;Hoy en d\u00eda la situaci\u00f3n ha mejorado&#8221;, dice Ducatti. &#8220;Los productores saben que podemos demostrar el origen bot\u00e1nico del alcohol&#8221;. El investigador de la Unesp ayud\u00f3 al Ministerio de Agricultura a redactar la legislaci\u00f3n que instituy\u00f3 el empleo de los an\u00e1lisis de is\u00f3topos de carbono para monitorear el grado de chaptalizaci\u00f3n en el vino nacional. Su centro es uno de los dos que pueden suministrar este tipo de dictamen al ministerio. El otro es el laboratorio de enolog\u00eda del Instituto Brasile\u00f1o del Vino (Ibravin), con sede en Caxias do Sul, una entidad solventada con recursos provenientes de la Secretar\u00eda de Agricultura de R\u00edo Grande do Sul. &#8220;Despu\u00e9s de 2002, cuando iniciamos nuestras actividades, en la pr\u00e1ctica solamente hemos detectamos exceso de chaptalizaci\u00f3n en los vinos de mesa&#8221;, afirma Regina Vanderlinde, jefa del laboratorio del Ibravin. &#8220;Nuestra meta ahora es fiscalizar otras formas de adulteraci\u00f3n, mediante la realizaci\u00f3n de pruebas con is\u00f3topos de otros elementos qu\u00edmicos.&#8221;<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\n<em>Adici\u00f3n de Sacarosa de Ca\u00f1a de az\u00facar en Vinos Brasile\u00f1os: Un Abordaje Isot\u00f3pico y Cromatogr\u00e1fico<\/em><br \/>\n<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nL\u00ednea Regular de Auxilio a la Investigaci\u00f3n (Fapesp)<br \/>\n<strong>Coordinador<\/strong><br \/>\nLuiz Antonio Martinelli &#8211; Cena\/ USP<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nR$ 18.008,75<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Con el an\u00e1lisis de los \u00e1tomos de carbono aparecen adulteraciones en el proceso de fabricaci\u00f3n de las bebidas alcoh\u00f3licas","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"coauthors":[101],"class_list":["post-76782","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76782","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76782"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76782\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76782"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76782"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76782"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=76782"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}