{"id":77887,"date":"2004-01-01T10:10:00","date_gmt":"2004-01-01T12:10:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/01\/01\/los-rastros-de-una-mision-portuguesa-2\/"},"modified":"2015-07-20T13:09:24","modified_gmt":"2015-07-20T16:09:24","slug":"los-rastros-de-una-mision-portuguesa-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-rastros-de-una-mision-portuguesa-2\/","title":{"rendered":"Los rastros de una misi\u00f3n portuguesa"},"content":{"rendered":"<p>&#8220;Soy un portugu\u00e9s m\u00e1s, en busca de algo mejor&#8221;. Si estas palabras no fuesen de autor\u00eda de un lisboeta exiliado en Brasil hace medio siglo por causa de Salazar, r\u00e1pidamente se las interpretar\u00eda como una forma po\u00e9tica de expresar la falta de autoestima del pueblo lusitano. Sin embargo, al definirse de esta forma, el poeta y pintor Fernando Lemos expres\u00f3 un sentimiento com\u00fan a muchos portugueses que, al dejar la antigua metr\u00f3poli debido a los reg\u00edmenes dictatoriales del siglo XX, ayudaron a erigir las tierras ubicadas m\u00e1s all\u00e1 del mar que, como ya era sabido, ya hac\u00eda mucho tiempo hab\u00edan dejado de ser colonia.Lemos forma parte de un grupo de intelectuales portugueses que nunca se autodenomin\u00f3 como &#8220;grupo&#8221;. Pero que ahora, con el lanzamiento de\u00a0<em>A miss\u00e3o portuguesa &#8211; rotas entrecruzadas<\/em> [<em>La misi\u00f3n portuguesa &#8211; rutas entrecruzadas<\/em>] (con organizaci\u00f3n de Rui Moreira Leite y Fernando Lemos, Edusc y Editora Unesp, 235 p\u00e1gs., R$ 59), puede contar con una revisi\u00f3n y recalificaci\u00f3n de su legado a la cultura brasile\u00f1a, bajo el concepto de &#8220;misi\u00f3n&#8221;, t\u00e9rmino aplicado tradicionalmente a los profesores franceses que formaron la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y empleado ac\u00e1 por Antonio Candido para referirse tambi\u00e9n a los portugueses.<\/p>\n<p>Este libro contiene 26 art\u00edculos y 28 colaboradores, incluidos entre \u00e9stos los organizadores, y discurre sobre 19 personalidades, entre ellas las de Carlos Ara\u00fajo, Eduardo Louren\u00e7o, Eudoro de Souza, Jorge de Sena, V\u00edtor Ramos, Manuel Rodrigues Lapa, Fidelino de Figueiredo y Joaquim Barradas de Carvalho. La historia comienza antes incluso de los a\u00f1os salazaristas, cuando Sarmento Pimentel, tras participar del contragolpe a la dictadura de Gomes de Costa, en 1927, decidi\u00f3 exiliarse en Brasil. Por estas tierras se convirti\u00f3 en presidente del Centro Republicano Portugu\u00e9s y colaborador del peri\u00f3dico\u00a0<em>Portugal Democr\u00e1tico<\/em> (<em>PD<\/em>), que entre 1956 y 1974 se constituy\u00f3 en la v\u00eda de expresi\u00f3n de los antifascistas portugueses. Entre sus colaboradores se contaban escritores, poetas, cr\u00edticos y ensayistas como Adolfo Casais Monteiro, Agostinho da Silva, Castro Soromenho, Jorge de Sena y el propio Fernando Lemos. De todos ellos se traza un perfil en el libro.<\/p>\n<p>&#8220;La cuesti\u00f3n pol\u00edtica fue realmente relevante para estas personalidades. En \u00faltima instancia, la \u00fanica cosa que ten\u00edamos en com\u00fan todos nosotros era el antisalazarismo&#8221;, recuerda Fernando Lemos, actualmente con 77 a\u00f1os, el \u00fanico sobreviviente radicado a\u00fan en Brasil. En un tiempo en el que la prensa brasile\u00f1a en general no comprend\u00eda el significado de las dictaduras europeas,\u00a0<em>Portugal Democr\u00e1tico<\/em> desempe\u00f1aba un papel did\u00e1ctico. &#8220;Fuimos diversas veces criticados por hacer un peri\u00f3dico de izquierda, pero no todos eran del Partido Comunista. Yo mismo nunca actu\u00e9 efectivamente en pol\u00edtica, a no ser en exposiciones de arte, por ejemplo, para juntar fondos para parientes de exiliados portugueses&#8221;, dice Lemos. &#8220;Pero siempre tuve una actuaci\u00f3n en eventos de izquierda, a la mayor distancia posible de la derecha.&#8221;<\/p>\n<p>Si en las p\u00e1ginas del\u00a0<em>PD<\/em> se estampaban las insatisfacciones pol\u00edticas contra Salazar, en los circuitos culturales y acad\u00e9micos brasile\u00f1os los &#8220;misioneros&#8221; de Portugal dejaban grandes contribuciones. En 1954, durante las celebraciones del IV Centenario de S\u00e3o Paulo, all\u00ed estaban ellos, anticip\u00e1ndose a las festividades, que se repetir\u00e1n ahora en 2004, con 450\u00b0 aniversario de la fundaci\u00f3n de la ciudad.<\/p>\n<p><strong>Un referente pol\u00edtico<br \/>\n<\/strong>&#8220;El propio Fernando Lemos arrib\u00f3 a Brasil para el IV Centenario y termin\u00f3 qued\u00e1ndose por ac\u00e1&#8221;, informa Rui Moreira Leite, el otro organizador del libro. Un inmenso panel de Lemos fue exhibido en el hall de la\u00a0<em>Exposici\u00f3n de la historia de S\u00e3o Paulo<\/em>, organizada por el historiador Jaime Cortes\u00e3o, el m\u00e1s militante de los &#8220;misioneros&#8221;, quien se exili\u00f3 en Espa\u00f1a y Francia antes de llegar a Brasil. Adem\u00e1s de constituirse en un referente pol\u00edtico para los dem\u00e1s del grupo, Cortes\u00e3o encontr\u00f3 su espacio en el pa\u00eds para escribir algunos de los trabajos fundamentales de la historiograf\u00eda portuguesa moderna. Obtuvo apoyo gubernamental para desarrollar una investigaci\u00f3n basada fundamentalmente en datos cient\u00edficos relativos a la navegaci\u00f3n, en particular en lo que hace a la evoluci\u00f3n del conocimiento geogr\u00e1fico y cartogr\u00e1fico.<\/p>\n<p>Al igual que Cortes\u00e3o, la mayor parte de los integrantes de la misi\u00f3n portuguesa estaba constituida por hombres de letras &#8211; ensayistas y ficcionistas &#8211; que encontraron lugar para trabajar en las universidades brasile\u00f1as. &#8220;Fue a trav\u00e9s de los colegas que me convert\u00ed en profesor de Artes de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la USP, como as\u00ed tambi\u00e9n de otras facultades&#8221;, recuerda Lemos. &#8220;La universidad era el espacio que ten\u00edamos para dialogar con la sociedad brasile\u00f1a.&#8221;<\/p>\n<p>As\u00ed, la primera parte del libro se aboca exclusivamente a algunos eventos acad\u00e9micos en los que, al margen de las discusiones sobre cr\u00edtica literaria, historiograf\u00eda y otros temas, hab\u00eda embates pol\u00edticos impl\u00edcitos. Los Coloquios Internacionales de Estudios Luso-Brasile\u00f1os &#8211; cuya 4\u00aa edici\u00f3n, realizada en Bah\u00eda en 1959, es comentada en este libro &#8211; fueron un ejemplo de ello. La interferencia directa de la pol\u00edtica del Estado se hizo clara en 1954, cuando la propia organizaci\u00f3n del segundo Coloquio fue sugerida por Salazar, que se reserv\u00f3 el derecho de nominar a las personalidades participantes.<\/p>\n<p>Esta pretensi\u00f3n, asociada a las conmemoraciones del IV Centenario de S\u00e3o Paulo, fue considerada por miembros de la comisi\u00f3n organizadora como un intento de fortalecimiento del salazarismo en Brasil. Lo que no dejaba de contribuir a la confrontaci\u00f3n ideol\u00f3gica extraterritorial que los portugueses exiliados viv\u00edan en Brasil.Mientras que en el ambiente colectivo reinaba la insatisfacci\u00f3n pol\u00edtica, la expresi\u00f3n art\u00edstica se encargaba de transmitir su mensaje sobre la experiencia del exilio, tal como puede verse en la obra de Carlos Maria de Ara\u00fajo, considerado el &#8220;poeta del exilio&#8221; del grupo.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la obra po\u00e9tica de Fernando Lemos ya ha sido interpretada como una expresi\u00f3n del emigrado, principalmente en el poema\u00a0<em>A linguagem \u00e9 apenas um processo<\/em> [<em>El lenguaje es tan s\u00f3lo un proceso<\/em>], que dice as\u00ed: &#8220;Entrando mal dentro de um\/ quadro, por exemplo, a gente pode cair num abismo\/ alheio que\/ n\u00e3o foi feito para as nossas quedas&#8221; [&#8220;Entrando mal dentro de un\/ cuadro, por ejemplo, uno puede caer en un abismo\/ ajeno que\/ no fue hecho para nuestras ca\u00eddas&#8221;]. &#8220;Nunca he a\u00f1orado Portugal, pese a que siempre he tenido presente el hecho de que soy un extranjero. Y ser un extranjero portugu\u00e9s es diferente&#8221;, dice Lemos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La influencia que un grupo de intelectuales lusitanos leg\u00f3 a Brasil","protected":false},"author":171,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[486],"class_list":["post-77887","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77887","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/171"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77887"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77887\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77887"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77887"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77887"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=77887"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}