{"id":77890,"date":"2004-01-01T00:00:00","date_gmt":"2004-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/01\/01\/las-imagenes-de-la-ciencia-2\/"},"modified":"2015-08-25T15:59:35","modified_gmt":"2015-08-25T18:59:35","slug":"las-imagenes-de-la-ciencia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-imagenes-de-la-ciencia-2\/","title":{"rendered":"Las im\u00e1genes de la ciencia"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-96299\" title=\"Imagens\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2004\/01\/Imagens1.jpg\" alt=\"\" width=\"169\" height=\"128\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2004\/01\/Imagens1.jpg 169w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2004\/01\/Imagens1-120x91.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 169px) 100vw, 169px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>Ser\u00eda temerario hacer extensivas al conjunto de las poblaciones de Argentina, Brasil, Espa\u00f1a y Uruguay las recientes conclusiones de una investigaci\u00f3n innovadora sobre la percepci\u00f3n p\u00fablica de la ciencia, llevada a cabo en dichos pa\u00edses entre finales de 2002 y comienzos de 2003, ya que, en t\u00e9rminos estad\u00edsticos, las muestras utilizadas para ese trabajo son poco representativas de tama\u00f1o universo. Con todo, tales resultados suministran ciertamente indicaciones preciosas relativas al imaginario social inherente a la ciencia y la tecnolog\u00eda de esos pa\u00edses iberoamericanos. Y m\u00e1s a\u00fan: brindan importantes pistas sobre el grado de comprensi\u00f3n referente a determinados t\u00f3picos del conocimiento cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico, sobre el consumo de informaci\u00f3n cient\u00edfica en dichas sociedades y sobre la participaci\u00f3n efectiva de sus ciudadanos en los movimientos y debates en torno a temas controvertidos del \u00e1rea de ciencia y tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p>De esta forma, y manteniendo la salvedad de que la informaci\u00f3n que se presenta tiene &#8220;un car\u00e1cter indicativo y provisorio&#8221;, como, por cierto, lo hacen expl\u00edcito los coordinadores de esta investigaci\u00f3n, se puede decir, por ejemplo, que en el imaginario social de los pa\u00edses estudiados prevalece una triple imagen de la ciencia: como epopeya de &#8220;grandes descubrimientos&#8221;, como condici\u00f3n para el &#8220;avance t\u00e9cnico&#8221; y como fuente de &#8220;mejora de la vida humana&#8221;. Y en otro ejemplo, relativo a la informaci\u00f3n sobre ciencia y tecnolog\u00eda, es interesante constatar que, repitiendo aquello que se registra en la pr\u00e1ctica internacional de esas investigaciones, la gran mayor\u00eda de las personas escuchadas se considera &#8220;poco informada&#8221; o &#8220;no informada&#8221;, lo que de hecho es coherente con la revelaci\u00f3n de que solo ocasionalmente estas personas consumen informaci\u00f3n cient\u00edfica v\u00eda televisi\u00f3n, peri\u00f3dicos o revistas especializadas. Dicho sea de paso, considerados los resultados de este estudio, existe una confianza muy grande de parte del p\u00fablico en los cient\u00edficos en su rol de fuente de determinadas informaciones (sobre energ\u00eda nuclear y biotecnolog\u00eda), mientras que en este campo los periodistas gozan de escas\u00edsima credibilidad.<\/p>\n<p><strong>Las estrategias de an\u00e1lisis<br \/>\n<\/strong>Todos estos datos, y muchos otros, cuidadosamente cuantificados, pueden encontrarse en el libro<em>Percepci\u00f3n p\u00fablica de la ciencia<\/em> , organizado por Carlos Vogt, coordinador de la investigaci\u00f3n en Brasil, y Carmelo Polino, coordinador de la misma en Argentina, publicado por Editora Unicamp y FAPESP. Presentado en noviembre y tomado como documento base de un taller sobre el tema realizado por la Fundaci\u00f3n durante los primeros d\u00edas de diciembre, el libro es en rigor una especie de primer informe cient\u00edfico del Proyecto Iberoamericano de Indicadores de Percepci\u00f3n P\u00fablica, Cultura Cient\u00edfica y Participaci\u00f3n Ciudadana, iniciado a mediados de 2001 por la Organizaci\u00f3n de Estados Iberoamericanos (OEI) y por la Red Iberoamericana de Indicadores de Ciencia y Tecnolog\u00eda (Ricyt\/ Cyted). Los sondeos de percepci\u00f3n p\u00fablica de la ciencia forman parte del desarrollo de este proyecto y, al mismo tiempo, constituyen herramientas del mismo, que tiene objetivos m\u00e1s ambiciosos. &#8220;Las encuestas son ejercicios de car\u00e1cter metodol\u00f3gico, toda vez que se ha dado prioridad a la cuesti\u00f3n emp\u00edrica para el desarrollo de conceptos y la verificaci\u00f3n de indicadores y estrategias de an\u00e1lisis&#8221;, puede leerse en el libro.<\/p>\n<p>Y precisamente all\u00ed -en los conceptos e indicadores adecuados- radica una de las mayores dificultades para auscultar la repercusi\u00f3n, en sus diferentes sentidos, de las producciones de la ciencia y la tecnolog\u00eda en el seno de las sociedades de pa\u00edses que no est\u00e1n ubicados en el centro del sistema econ\u00f3mico. Porque, como se lee en el libro, &#8220;aunque se pueda postular la universalizaci\u00f3n del conocimiento cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico, es indudable que su recepci\u00f3n, su apropiaci\u00f3n y su empleo son procesos demarcados socialmente, y sujetos tanto a las especificidades culturales de cada sociedad como a la situaci\u00f3n social hist\u00f3rica y concreta de las mismas&#8221;.<\/p>\n<p>Esto significa que el proyecto afronta el desaf\u00edo de construir en el mediano plazo una bater\u00eda de indicadores regionales basados en un concepto complejo de cultura cient\u00edfica, que d\u00e9 cuenta de las caracter\u00edsticas de los pa\u00edses de la regi\u00f3n y, al mismo tiempo, pueda ser utilizada en comparaciones internacionales m\u00e1s amplias. Cabe acotar que en Estados Unidos, pa\u00edses de la Uni\u00f3n Europea, Gran Breta\u00f1a, Canad\u00e1, Australia, China y Jap\u00f3n, entre otros pa\u00edses, la base metodol\u00f3gica que generalmente se aplica en las encuestas de percepci\u00f3n y nivel cultura cient\u00edfica fue desarrollada por la instituci\u00f3n estadounidense National Science Foundation (NSF), a partir de 1972. Estos modelos de an\u00e1lisis eval\u00faan el nivel de informaci\u00f3n, las actitudes y los intereses de los individuos con relaci\u00f3n a la ciencia, pero no revelan su grado de implicaci\u00f3n con relaci\u00f3n al avance de la investigaci\u00f3n, por ejemplo. \u00c9sta es una de las limitaciones que, de acuerdo con la evaluaci\u00f3n de los investigadores ligados a la Ricyt, hacen que la metodolog\u00eda de la NSF se muestre inadecuada a la realidad de las naciones en desarrollo.<\/p>\n<p>El argumento es que en esos pa\u00edses, la ciencia y la tecnolog\u00eda desempe\u00f1an un papel preponderante para el crecimiento econ\u00f3mico, y la comprensi\u00f3n del p\u00fablico con relaci\u00f3n al rumbo y a los beneficios sociales del avance del conocimiento constituye una condici\u00f3n indispensable para la efectiva participaci\u00f3n democr\u00e1tica de los ciudadanos en las pol\u00edticas p\u00fablicas del sector. &#8220;Los conceptos deben discutirse en un marco te\u00f3rico m\u00e1s amplio&#8221;, observa Polino, director del Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educaci\u00f3n Superior de Argentina.En t\u00e9rminos pr\u00e1cticos, los part\u00edcipes del proyecto est\u00e1n realizando una serie de estudios que comprenden la revisi\u00f3n te\u00f3rica de los conceptos ligados a la cultura cient\u00edfica y el desarrollo de los indicadores de percepci\u00f3n, al tiempo que procuran dotar de densidad a la red de grupos de investigaci\u00f3n e instituciones abocadas a promover el intercambio y la discusi\u00f3n te\u00f3rico-metodol\u00f3gica entre los pa\u00edses iberoamericanos. Actualmente integran la Rycit 50 instituciones.<\/p>\n<p><strong>Una investigaci\u00f3n pionera<br \/>\n<\/strong>Realizada en Brasil por el equipo del Laboratorio de Periodismo de la Unicamp (Labjor), coordinado por Vogt, que es tambi\u00e9n presidente de la FAPESP, la encuesta de percepci\u00f3n p\u00fablica sobre la ciencia tiene un car\u00e1cter pionero en el pa\u00eds, especialmente si se considera su metodolog\u00eda, su basamento te\u00f3rico y sus objetivos. A decir verdad, en 1987 se realiz\u00f3 una amplia encuesta de opini\u00f3n &#8220;Qu\u00e9 piensan los brasile\u00f1os de la ciencia&#8221; sobre la imagen que la poblaci\u00f3n urbana del pa\u00eds ten\u00eda sobre la ciencia, concebida por el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) junto con el Museo de Astronom\u00eda y Ciencias Afines (Mast), y que fue realizada por el Instituto Gallup. Con base en las respuestas dadas por 2.892 personas (1.409 varones y 1.483 mujeres) de m\u00e1s de 18 a\u00f1os y de todas las clases sociales sobre 27 cuestiones, el sondeo mostr\u00f3 entre otros datos que el 52% de la gente escuchada consideraba al pa\u00eds atrasado en el \u00e1rea de investigaci\u00f3n, y que el 71% de estas personas manifestaba alg\u00fan o mucho inter\u00e9s en los descubrimientos cient\u00edficos. Revel\u00f3 tambi\u00e9n que, de acuerdo con la visi\u00f3n de la gente, los cient\u00edficos ocupaban el quinto lugar entre los profesionales que m\u00e1s contribu\u00edan al desarrollo del pa\u00eds, detr\u00e1s de los agricultores, los industriales, los docentes y los m\u00e9dicos.<\/p>\n<p>En cambio, la investigaci\u00f3n de la Rycit fue m\u00e1s profunda, con un total de 90 cuestiones, y eminentemente cualitativa. Tanto es as\u00ed que en Brasil, en el marco de la primera muestra -la que aparece en el libro-, fueron consultadas tan solo 162 personas de Campinas, entre febrero y marzo de 2003. Posteriormente el sondeo se extendi\u00f3 a S\u00e3o Paulo, donde se completaron 776 cuestionarios, y a Ribeir\u00e3o Preto, donde se consult\u00f3 a 125 personas. Cabe se\u00f1alar que, una vez tabuladas las respuestas de la segunda etapa, las diferencias con relaci\u00f3n a la primera muestra fueron insignificantes, lo que le permiti\u00f3 al equipo del Labjor presentar durante el seminario realizado en la FAPESP los resultados unificados relativos a un total de 1.063 personas, y sin contradicciones con los resultados que aparecen en el libro. En Argentina, la muestra abarc\u00f3 a 300 personas, todas escuchadas en diciembre de 2002 en el Gran Buenos Aires.<\/p>\n<p>En Uruguay, con la coordinaci\u00f3n de Rodrigo Arocena, de la Universidad de la Rep\u00fablica Oriental del Uruguay, se completaron 150 cuestionarios en Montevideo, y en Espa\u00f1a, fueron consultadas 150 personas en Salamanca y Valladolid, en el marco de un trabajo coordinado por Miguel \u00c1ngel Quintanilla, de la Universidad de Salamanca. En ambos pa\u00edses, la encuesta se realiz\u00f3 entre febrero y marzo de 2003.En todos los casos, la magnitud de la muestra se determin\u00f3 siguiendo criterios de consistencia para el an\u00e1lisis de los indicadores empleados. De los cuatro n\u00facleos de cuestiones &#8211; imaginario social, comprensi\u00f3n de contenidos del conocimiento cient\u00edfico, procesos de comunicaci\u00f3n social de la ciencia y Participaci\u00f3n Ciudadana en cuestiones de ciencia y tecnolog\u00eda -, el primero fue el m\u00e1s extenso. Y el conjunto de indicadores all\u00ed incluidos pretende reflejar, al margen de las im\u00e1genes que se tiene de la ciencia, las ideas relativas a su utilidad, la valoraci\u00f3n del conocimiento cient\u00edfico, la representaci\u00f3n de la ciencia en su relaci\u00f3n con la sociedad y con la vida cotidiana, los riesgos asociados a la producci\u00f3n cient\u00edfica, la imagen de los propios cient\u00edficos y la visi\u00f3n sobre el desarrollo de la ciencia local.<\/p>\n<p>En lo que ata\u00f1e a la cuesti\u00f3n espec\u00edfica sobre aquello que mejor expresa la idea de ciencia, y aunque esto ya fuera dicho antes, en los cuatro pa\u00edses investigados tres asociaciones predominan (grandes descubrimientos, avance tecnol\u00f3gico y mejora de la calidad de vida humana). En Brasil espec\u00edficamente, la visi\u00f3n de la ciencia como fuente de beneficios para la vida de los seres humanos es la que tiene m\u00e1s adeptos (el 46,9% de los entrevistados). Otro indicador de la imagen positiva de la ciencia es el elevado nivel de coincidencia de los entrevistados de los cuatro pa\u00edses (un 77% en promedio; en Brasil un 76,5%) con la afirmaci\u00f3n que dice que el principal motivo de la mejora de la calidad de vida de la humanidad es el avance de la ciencia y la tecnolog\u00eda. Pero, por supuesto, esto no quiere decir que se tome a la ciencia como una especie de panacea universal; tanto es as\u00ed que la gran mayor\u00eda de los entrevistados dice estar en desacuerdo con la afirmaci\u00f3n que indica que la ciencia y la tecnolog\u00eda pueden resolver todos los problemas (un 82,7% en Brasil, un 85,4% en Argentina, un 82% en Espa\u00f1a y un 93,3% en Uruguay).<\/p>\n<p>Entre las indagaciones orientadas a la representaci\u00f3n de la ciencia como fuente de conocimiento o como lugar de la verdad, se la compara con la religi\u00f3n, por ejemplo. El problema es presentado mediante una afirmaci\u00f3n, &#8220;atribuimos excesiva verdad a la ciencia y poca a la fe religiosa&#8221;, con la cual los entrevistados pueden coincidir o disentir. La concordancia de las personas escuchadas en Brasil es del orden del 70,4%, en Uruguay, del 57,3%, y en Argentina, de 53,3%, mientras que en Espa\u00f1a es mayor el porcentaje de aqu\u00e9llos que disienten (un 46,7%) y es alto con relaci\u00f3n a los dem\u00e1s pa\u00edses el porcentaje de aqu\u00e9llos que no saben contestar a esta cuesti\u00f3n (un 11,3%).<\/p>\n<p>En las cuestiones que intentan captar la representaci\u00f3n de la ciencia con relaci\u00f3n a la sociedad y a la vida cotidiana, llama la atenci\u00f3n la indicaci\u00f3n de que \u00e9sta no es considerada como un dominio exclusivo de las mentes iluminadas. La mayor parte de los brasile\u00f1os (un 64,8%), uruguayos (un 56%) y espa\u00f1oles (54%) entrevistados est\u00e1 en desacuerdo con la afirmaci\u00f3n de que &#8220;el mundo de la ciencia no puede ser comprendido por las personas comunes&#8221;. En cambio, los argentinos en su mayor\u00eda (el 60,5%), considera que el discurso de la ciencia es inaccesible. Siguiendo en el mismo terreno de cuestiones, el 67% de los entrevistados piensa que la ciencia y la tecnolog\u00eda se preocupan con los problemas de la poblaci\u00f3n, y el 60% de \u00e9stos en media calific\u00f3 a la ciencia como un factor de racionalidad de la cultura humana, considerando que, si la descuidamos, &#8220;nuestra sociedad ser\u00e1 cada vez m\u00e1s irracional&#8221;. En s\u00edntesis, seg\u00fan concluye el estudio, aunque existe una buena parte que ve en la ciencia un conocimiento de dif\u00edcil acceso por parte de las personas comunes, la actividad cient\u00edfica est\u00e1 integrada en la sociedad, &#8220;como componente de la cultura, como fuente de conocimiento \u00fatil o como producci\u00f3n de saber orientado hacia los problemas de la poblaci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>Cuando fueron convocados a reflexionar sobre los riesgos implicados en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, los entrevistados demostraron grados muy variados de preocupaci\u00f3n con el tema. Entre los brasile\u00f1os, el 42,6% entiende que el desarrollo de la ciencia le ocasiona problemas a la sociedad, proporci\u00f3n que se eleva al 47% entre los argentinos. Pero la preocupaci\u00f3n en ese sentido es mucho m\u00e1s fuerte entre los espa\u00f1oles (un 56% de la muestra) y los uruguayos (un 58%). Entre aqu\u00e9llos que ven problemas, los m\u00e1s mencionados son la &#8220;utilizaci\u00f3n del conocimiento para la guerra&#8221;, seguido de &#8220;la mayor concentraci\u00f3n del poder y la riqueza&#8221;. No obstante, en los cuatro pa\u00edses son pocos los que tienen dudas acerca que de los beneficios que traen aparejados la ciencia y la tecnolog\u00eda sean mayores que sus efectos negativos. En media, el 74,3% opina lo contrario.<\/p>\n<p>La percepci\u00f3n del p\u00fablico sobre la ciencia y la tecnolog\u00eda, seg\u00fan se destaca en la investigaci\u00f3n, no necesariamente est\u00e1 en consonancia con la imagen de los cient\u00edficos y los tecn\u00f3logos. La idea de la ciencia como fuente de racionalidad puede articularse con una visi\u00f3n de cient\u00edficos movidos por intereses particulares e irracionales. Del mismo modo, la visi\u00f3n de la ciencia como fuente de riesgos puede combinarse con una buena imagen de los cient\u00edficos, que ser\u00edan orientados por valores positivos. As\u00ed, la &#8220;vocaci\u00f3n para el conocimiento&#8221; fue apuntada &#8220;con un amplio margen de diferencia con relaci\u00f3n a las otras alternativas&#8221; como el principal factor que los motiva a dedicarse a la investigaci\u00f3n. Una eventual disposici\u00f3n humanitaria &#8220;para resolver los problemas de la poblaci\u00f3n&#8221; aparece en segundo lugar, y la &#8220;conquista del poder&#8221;, &#8220;el dinero&#8221; o &#8220;el prestigio&#8221; fueron consideradas motivaciones menos relevantes.<\/p>\n<p>Pero aun as\u00ed, una fracci\u00f3n importante de los entrevistados no piensa que estas cualidades les garanticen idoneidad como para hacer ciencia como un instrumento de desarrollo. Es m\u00e1s: pese a apoyar la autonom\u00eda en la investigaci\u00f3n, para los entrevistados, la funci\u00f3n pol\u00edtica de decidir qu\u00e9 se debe investigar est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de las incumbencias de los investigadores. La investigaci\u00f3n tampoco debe ser controlada por las empresas, en la opini\u00f3n de la mayor\u00eda de los entrevistados. \u00danicamente en Brasil la muestra aparece dividida con relaci\u00f3n a esta cuesti\u00f3n: el 48,2% no ve problema alguno en la apropiaci\u00f3n privada del conocimiento.<\/p>\n<p><strong>El optimismo brasile\u00f1o<br \/>\n<\/strong>La idea predominante al respecto de la existencia de la ciencia y la tecnolog\u00eda en cada uno de los pa\u00edses investigados es de que hay &#8220;un poco de ciencia y de tecnolog\u00eda en algunas \u00e1reas&#8221; (<em>vea el gr\u00e1fico de la p\u00e1gina 21<\/em> ). A prop\u00f3sito: Uruguay fue el pa\u00eds en el que esta afirmaci\u00f3n obtuvo el mayor porcentaje de respuestas: el 80%. &#8220;En Uruguay, la ciencia y la tecnolog\u00eda tienen poco peso en la econom\u00eda&#8221;, dice Arocena. Merece destacarse sin lugar a dudas el optimismo de la muestra brasile\u00f1a con relaci\u00f3n al conocimiento producido en el pa\u00eds: las alternativas que identifican a la ciencia nacional como &#8220;bastante desarrollada&#8221; y &#8220;muy desarrollada&#8221; obtuvieron respectivamente un 25% y 18% de las respuestas.Los investigadores tambi\u00e9n procuraron evaluar la visi\u00f3n del p\u00fablico sobre el financiamiento estatal a la ciencia y la tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p>Y la opini\u00f3n predominante que se observ\u00f3 indic\u00f3 que es insuficiente el apoyo oficial, algo que se configura como uno de los principales factores de inhibici\u00f3n de un &#8220;mayor desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico&#8221; en cada uno de los pa\u00edses. No obstante, en este apartado, otra vez la percepci\u00f3n de los brasile\u00f1os es m\u00e1s optimista: un 27,8% de los entrevistados piensa que el financiamiento estatal es &#8220;razonablemente suficiente&#8221;, ante un 3,3% de los argentinos que lo califican de igual modo, un 13,3% de los espa\u00f1oles y un 9,3% de los uruguayos. Y m\u00e1s: mientras que la falta de inter\u00e9s por parte de los empresarios aparece casi marginalmente entre los factores que impiden un mayor desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico para los argentinos y para los espa\u00f1oles (los uruguayos no ten\u00edan esa cuesti\u00f3n para contestar), para el 17,3% de los brasile\u00f1os \u00e9ste es una factor que se debe considerar. Para finalizar con este punto del optimismo brasile\u00f1o, mientras que un 66% de los uruguayos, un 59,4% de los argentinos y un 43,2% de los espa\u00f1oles subrayan la carencia de difusi\u00f3n social de los resultados de las pr\u00e1cticas cient\u00edficas, nada menos que el 54,9% de los brasile\u00f1os, en cambio, otorgan relevancia a la aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica del conocimiento como un rasgo positivo del sistema cient\u00edfico del pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>Sorprendente nivel de aciertos<br \/>\n<\/strong>En el conjunto de cuestiones relativas a la comprensi\u00f3n de los contenidos del conocimiento cient\u00edfico &#8211; en las que los entrevistados deber\u00edan se\u00f1alar si las afirmaciones eran verdaderas, falsas o contestar que desconoc\u00edan el tema -, en general el \u00edndice de contestaciones correctas fue bastante alto, esto con seguridad en funci\u00f3n del nivel de escolaridad de los entrevistados. Con todo, se registraron variaciones considerables de ese \u00edndice dependiendo del campo de conocimiento abordado. As\u00ed, fue del 82,5% en las preguntas referentes a geolog\u00eda y astronom\u00eda, mientras que en f\u00edsica se ubic\u00f3 en un 61%. Fue relativamente bajo en cuestiones ligadas a bioqu\u00edmica e ingenier\u00eda gen\u00e9tica (un 62,8%) y m\u00e1s alto en las preguntas relacionadas con la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica (un 74%). Se observ\u00f3 tambi\u00e9n que ciertas cuestiones que suelen movilizar acciones colectivas, como la de los transg\u00e9nicos, la clonaci\u00f3n o la radioactividad, no muestran tener niveles de comprensi\u00f3n mayores que otros temas.<\/p>\n<p>En el n\u00facleo de cuestiones relativas a los procesos de comunicaci\u00f3n social de la ciencia, la mayor\u00eda de los entrevistados en Argentina (un 80%), Brasil (un 71%) y Espa\u00f1a (un 67%) se consider\u00f3 &#8220;poco informado&#8221; y &#8220;no informado&#8221;. Solamente entre los uruguayos un alto porcentaje (un 50%) se consider\u00f3 &#8220;bastante informado&#8221;. El consumo de informaci\u00f3n cient\u00edficas, ya sea a trav\u00e9s de la televisi\u00f3n, de peri\u00f3dicos o de revistas de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica es mayoritariamente ocasional en Argentina, Brasil y Espa\u00f1a. En Uruguay, las respuestas acerca de la frecuencia del consumo en peri\u00f3dicos contemplaron equilibradamente las opciones &#8220;regular&#8221; y &#8220;nunca&#8221;. En Argentina llama la atenci\u00f3n la respuesta del 41% de los consultados, que contestaron nunca haber tenido ning\u00fan contacto con revistas de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica, ante un 23,5% de los brasile\u00f1os que escogieron esa opci\u00f3n, un 20,7% de los espa\u00f1oles y un 28,7% de los uruguayos.<\/p>\n<p>El cuestionario tambi\u00e9n tuvo por objeto identificar los valores que los entrevistados atribuyen a los cient\u00edficos y periodistas en su calidad de agentes relevantes de la comunicaci\u00f3n p\u00fablica de la ciencia. Al respecto de la claridad de la difusi\u00f3n, por ejemplo, la gran mayor\u00eda de las respuestas se inclin\u00f3 por sostener que solamente en algunas situaciones los cient\u00edficos &#8220;utilizan un lenguaje complicado y de dif\u00edcil comprensi\u00f3n&#8221; (esta opci\u00f3n fue seleccionada por un 74,1% de los argentinos, un 56,8% de los brasile\u00f1os, un 79,1% de los espa\u00f1oles y un 58,7% de los uruguayos). Sin embargo, cuando el tema es la biotecnolog\u00eda o la energ\u00eda nuclear, la confianza en la fuente de informaci\u00f3n se divide entre cient\u00edficos universitarios y organizaciones no gubernamentales (ONGs) de defensa del medio ambiente. Por cierto: los brasile\u00f1os conf\u00edan m\u00e1s en las ONGs ambientalistas. Una cuesti\u00f3n para pensar es la credibilidad de los periodistas, ubicada en un nivel muy secundario: solamente un 5,2% de los brasile\u00f1os los mencion\u00f3 como fuentes en las que se puede confiar para recibir informaci\u00f3n sobre energ\u00eda nuclear. Y peor es su credibilidad entre los argentinos (solamente un 1,9% los escogi\u00f3), los espa\u00f1oles (un 1,3%) y uruguayos (un 2% de la muestra). La confianza en los periodistas es menor todav\u00eda cuando la informaci\u00f3n se refiere a biotecnolog\u00eda: solamente el 0,9% de los argentinos, un 2% de los brasile\u00f1os, un 0,7% de los espa\u00f1oles y un 2,7% de los uruguayos los consideraron dignos de confianza.<\/p>\n<p>La encuesta comprendi\u00f3 situaciones controvertidas &#8211; como las cuestiones de los residuos nucleares, los organismos gen\u00e9ticamente modificados y la contaminaci\u00f3n industrial, entre otras &#8211; para detectar experiencias de participaci\u00f3n efectiva de la gente. Y constat\u00f3 que la mayor\u00eda absoluta de los entrevistados no tiene dudas al respecto de que es &#8220;importante&#8221; participar en esos debates, preferentemente en forma grupal. Pero gran parte de ellos revel\u00f3 haber participado \u00fanicamente en manifestaciones p\u00fablicas con relaci\u00f3n a estos temas, o para recabar firmas.<\/p>\n<p>El proyecto de la OEI y de la Rycit ingresa ahora en una nueva etapa, con la profundizaci\u00f3n de la evaluaci\u00f3n de los resultados de este estudio y de los instrumentos empleados para recabar las informaciones. La red iberoamericana tambi\u00e9n se ver\u00e1 reforzada con la incorporaci\u00f3n de nuevos grupos al proyecto de indicadores y de nuevos sondeos, que utilizar\u00e1n distintas estrategias, seg\u00fan adelantan Vogt y Polino.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Investigadores eval\u00faan la percepci\u00f3n p\u00fablica del conocimiento cient\u00edfico","protected":false},"author":95,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[],"coauthors":[397,124],"class_list":["post-77890","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77890","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/95"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77890"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77890\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77890"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77890"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77890"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=77890"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}