{"id":77900,"date":"2004-01-01T00:00:00","date_gmt":"2004-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/01\/01\/agua-que-has-de-beber-2\/"},"modified":"2015-05-05T12:33:36","modified_gmt":"2015-05-05T15:33:36","slug":"agua-que-has-de-beber-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/agua-que-has-de-beber-2\/","title":{"rendered":"Agua que has de beber&#8230;"},"content":{"rendered":"<p>La cuesti\u00f3n de contar con agua limpia para beber siempre ha sido un problema para las poblaciones de todo el mundo. En Brasil, durante el per\u00edodo colonial e imperial, no exist\u00edan sistemas eficientes de distribuci\u00f3n y tratamiento del agua para su distribuci\u00f3n domiciliaria. La gente usaba el agua de los r\u00edos, que llegaba canalizada a las fuentes y surtidores, distribuidos por algunos puntos de las ciudades. En la zona rural, el agua era captada en pozos, riachos o cisternas o algibes. Las vasijas de arcilla con el filtro en su interior, una presencia obligatoria en las residencias brasile\u00f1as hasta los a\u00f1os 1980, surgieron reci\u00e9n a comienzos del siglo XX. Hasta finales del siglo XIX, la observaci\u00f3n del color, el olor o la presencia visible de part\u00edculas cosntitu\u00eda una de las pocas maneras que los consumidores ten\u00edan para decidir si el agua estaba en condiciones de ser bebida.<\/p>\n<p>Uno de los m\u00e9todos de obtenci\u00f3n de agua m\u00e1s comunes era el de decantaci\u00f3n, es decir, dej\u00e1ndola &#8220;descansando&#8221; en recipientes, para que las impurezas se depositasen en el fondo por acci\u00f3n de la gravedad. As\u00ed, bastaba con valerse de un cuchar\u00f3n para extraer el agua &#8220;limpia&#8221; de arriba. La otra pr\u00e1ctica, m\u00e1s eficaz, si bien que poco usada, era hervir el agua. En algunas residencias se utilizaba una piedra porosa de 10 cent\u00edmetros de espesor en forma de cuba. Se vert\u00eda agua dentro de dicha cuba, que a su vez era absorbida por \u00e9sta y goteaba en una vasija de arcilla. Tambi\u00e9n a comienzos del siglo XX empezaron a llegar a Brasil los filtros Berkfeld y Pasteur.<\/p>\n<p>Elaborados en Alemania e Inglaterra con filtros huecos de porcelana porosa dispuestos en el interior de recipientes de metal, se instalaban en el sitio donde se ubicaba la entrada de agua de la casa. Pero gran innovaci\u00f3n en el filtrado de agua ocurri\u00f3 durante las dos primeras d\u00e9cadas del siglo pasado. &#8220;Empresas de cer\u00e1mica de S\u00e3o Paulo empezaron a introducir elementos filtrantes en las vasijas que fabricaban&#8221;, comenta el investigador de historia econ\u00f3mica Julio Cesar Bellingieri, de la Facultad de Ciencias y Letras de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) de Araraquara.<\/p>\n<p>Las vasijas de barro solamente almacenaban el agua y la manten\u00edan fresca para el consumo. A partir del momento en que se les acopl\u00f3 un filtro, los recipientes se dividieron en dos partes: la de arriba, con el filtro, y la de abajo, donde cae el agua que atraviesa el filtro. &#8220;Pese a que el principio del proceso de fabricaci\u00f3n de los filtros es conocido en otros pa\u00edses, y la vasija de barro como recept\u00e1culo de agua es una pr\u00e1ctica que remonta al inicio da civilizaci\u00f3n, estosdos elementos reci\u00e9n se combinar\u00edan a comienzos del siglo XX, y \u00fanicamente en Brasil, lo que dio origen a un nuevo producto&#8221;, explica Bellingieri.<\/p>\n<p>Estos primeros filtros estaban constituidos sencillamente por una masa achatada de arcilla, arena fina y carb\u00f3n, que era llevada al horno para su quema y luego pegada al fondo del recipiente superior de la vasija. Posteriormente se cre\u00f3 otro tipo, de forma cil\u00edndrica, compuesto en algunos casos de una mistura de caol\u00edn (arcilla blanca) y filita (un tipo de mineral). En la d\u00e9cada de 1930, las vasijas con filtro se difundieron en Brasil y ocuparon un lugar preponderante en todas las cocinas del pa\u00eds. En los \u00faltimos 20 a\u00f1os surgieron filtros m\u00e1s modernos con microfiltrado y elementos bactericidas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Hace cien a\u00f1os surg\u00edan los primeros filtros embutidos en vasijas cer\u00e1micas","protected":false},"author":151,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[],"coauthors":[465],"class_list":["post-77900","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77900","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/151"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77900"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77900\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77900"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77900"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77900"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=77900"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}