{"id":77908,"date":"2004-02-01T10:40:00","date_gmt":"2004-02-01T12:40:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2004\/02\/01\/por-la-minima-diferencia-2\/"},"modified":"2015-07-20T12:50:21","modified_gmt":"2015-07-20T15:50:21","slug":"por-la-minima-diferencia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/por-la-minima-diferencia-2\/","title":{"rendered":"Por la m\u00ednima diferencia"},"content":{"rendered":"<p>Era una paradoja perturbadora. Dos tumores derivados de tejidos conectivos del cerebro ten\u00edan grados de agresividad diametralmente opuestos -uno era casi benigno, de crecimiento lento y restringido, y el otro muy invasivo, de r\u00e1pida y generalizada expansi\u00f3n. Pero el patr\u00f3n de expresi\u00f3n (de actuaci\u00f3n) de sus genes, en lugar de ser bastante diferente, tal como podr\u00eda en un principio pensarse, era sumamente parecido. Este dato pod\u00eda ser un indicio de que la capacidad de se esparcirse por tejidos sanos, tan significativa en las formas m\u00e1s malignas de c\u00e1ncer, estaba vinculada al funcionamiento de un n\u00famero reducido de genes. Para corroborar tal hip\u00f3tesis, investigadores del programa Genoma Cl\u00ednico del C\u00e1ncer, financiado por la FAPESP y el Instituto Ludwig de Investigaciones sobre el C\u00e1ncer, chequearon aproximadamente 20 mil genes humanos, y las dos terceras partes del total de la especie reaccionaban al entrar en contacto con los dos tipos de tumor. El comportamiento de este conjunto de genes, quese encontraba depositado en una l\u00e1mina especial de vidrio denominada t\u00e9cnicamente\u00a0<em>microarray<\/em>, fue monitoreado en nueve comparaciones distintas entre los dos tipos de tumores.<\/p>\n<p>Los resultados de este experimento -llevado a cabo en un laboratorio del Instituto de Ense\u00f1anza e Investigaci\u00f3n Albert Einstein, dependiente del Hospital Albert Einstein de S\u00e3o Paulo, que recientemente se asoci\u00f3 al Genoma Cl\u00ednico aportando recursos propios- reforzaron la sospecha inicial de los cient\u00edficos. Solamente 110 genes funcionaron de manera significativamente diferente en los dos tumores: 45 se expresaron m\u00e1s en los astrocitomas de grado I, el tipo m\u00e1s leve de c\u00e1ncer, y 65 en los gliobastomas (astrocitomas de grado IV), la forma m\u00e1s devastadora de tumor. Curiosamente, el 27% de los genes m\u00e1s activos en los tumores m\u00e1s graves est\u00e1n \u00edntimamente relacionados con la capacidad de las c\u00e9lulas se reproducirse, un mecanismo imprescindible para la propagaci\u00f3n de la enfermedad. &#8220;Ahora necesitamos confirmar estos datos mediante el empleo de otras metodolog\u00edas&#8221;, dice Marco Antonio Zago, de la Facultad de Medicina de Ribeir\u00e3o Preto de la Universidad de S\u00e3o Paulo, coordinador del Genona Cl\u00ednico del C\u00e1ncer. &#8220;Y distinguir en qu\u00e9 genes su mayor expresi\u00f3n es la causa y no una consecuencia de la gran invasividad de los gliobastomas.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Nueve tipos de tumores<br \/>\n<\/strong>Los an\u00e1lisis de expresi\u00f3n de genes realizados en tumores de cerebro forman parte de un estudio piloto del Genoma Cl\u00ednico. Su objetivo central era chequear las metodolog\u00edas que se emplear\u00e1n en el marco del programa. Para tal fin, tan solo tres de los nueve tipos de tumores que ser\u00e1n enfocados por el Genoma Cl\u00ednico fueron objeto de estos trabajos iniciales, realizados por una red de cinco laboratorios de biolog\u00eda molecular con el apoyo de dos centros de bioinform\u00e1tica. Al margen de trabajar con muestras de tumores de cerebro, el estudio piloto midi\u00f3 el funcionamiento de grupos de genes en c\u00e9lulas con c\u00e1ncer (y sanas) retiradas de la laringe y del colon. &#8220;Pero, por ahora, solamente hemos tenido resultados expresivos con tumores de cerebro&#8221;, afirma Zago. El Genoma Cl\u00ednico, que se inici\u00f3 hace dos a\u00f1os, trabaja con muestras de tumores que se forman en nueve \u00f3rganos o tejidos diferentes del cuerpo humano: el est\u00f3mago, el es\u00f3fago, los huesos y la medula \u00f3sea, adem\u00e1s del cerebro, la cabeza y el cuello y el colon-recto.<\/p>\n<p>Con un presupuesto estimado en un mill\u00f3n de d\u00f3lares, solventado en porcentajes iguales por la FAPESP y el Instituto Ludwig, el programa investiga si diferencias significativas en el funcionamiento de un gen o de un conjunto de genes, en c\u00e9lulas con c\u00e1ncer y en los respectivos tejidos sanos pueden suministrar informaciones \u00fatiles para el diagn\u00f3stico o el tratamiento de la enfermedad. &#8220;Pretendemos investigar si estos cambios de expresi\u00f3n se correlacionan con ciertos par\u00e1metros cl\u00ednicos de los enfermos, tales como sobrevida, respuesta a los tratamientos y propensi\u00f3n a la met\u00e1stases (la propagaci\u00f3n del tumor hacia otros tejidos)&#8221;, explica Zago. No es que la meta del programa sea desarrollar dispendiosos an\u00e1lisis gen\u00e9ticos para su aplicaci\u00f3n directamente en los pacientes con c\u00e1ncer, para prever as\u00ed la evoluci\u00f3n de la enfermedad u orientar acerca de la mejor forma de tratamiento. El objetivo es relacionar el comportamiento de los genes en los tejidos tumorales con las alteraciones en los par\u00e1metros fisiol\u00f3gicos de los pacientes, tales como la producci\u00f3n de prote\u00ednas y ant\u00edgenos (aquellas sustancias reconocidas como potencialmente agresivas por parte del sistema inmunol\u00f3gico). La ventaja de este abordaje consiste en que pruebas sencillas y baratas podr\u00edan usarse para detectar esas alteraciones fisiol\u00f3gicas. En pa\u00edses como Brasil, de nada servir\u00eda desarrollar procedimientos demasiado caros y complejos, que dif\u00edcilmente entrar\u00edan en la rutina cl\u00ednica de los hospitales p\u00fablicos. Adem\u00e1s, esas prote\u00ednas y ant\u00edgenos constituyen potenciales blancos para el desarrollo de nuevos tratamientos.<\/p>\n<p>La forma en que el Genoma Cl\u00ednico estudia el comportamiento de genes de tumores es innovadora, puesto que re\u00fane a un variado equipo de especialistas e instituciones para lograr sus objetivos. Pese a su nombre, que remete al \u00e1rea de gen\u00e9tica, este programa no es llevado adelante \u00fanicamente por bi\u00f3logos moleculares. La mayor\u00eda de sus participantes son cl\u00ednicos, cirujanos, epidemi\u00f3logos y patol\u00f3gos, que est\u00e1n cotidianamente en contacto con pacientes con c\u00e1ncer. Estos m\u00e9dicos pertenecen a 19 grupos de investigaci\u00f3n cl\u00ednica de hospitales y universidades paulistas. Su papel es de fundamental importancia para el armado de una estructura de datos primarios que ser\u00e1n usados a lo largo de todo el programa en una serie de estudios. Esta estructura se asienta sobre dos pilares: muestras de buena calidad de los nueve tipos de tumores (y de sus respectivos tejidos sanos) y un detallado perfil epidemiol\u00f3gico de los pacientes y personas sanas que suministran esos tejidos. Hasta el pasado mes de diciembre, el Genoma Cl\u00ednico contabilizaba muestras de 1.124 pacientes con tumores y 793 de personas sanas, los llamados casos control.<\/p>\n<p>Este material biol\u00f3gico constituye la materia prima para la ejecuci\u00f3n de los estudios sobre expresi\u00f3n de genes en tumores que ahora empiezan a ser ejecutados por los bi\u00f3logos moleculares del programa. Asimismo, los cl\u00ednicos y los cirujanos son capaces de formular cuestiones relevantes sobre el comportamiento de las enfermedades, que pueden ser respondidas a trav\u00e9s de los an\u00e1lisis moleculares. &#8220;El Genoma Cl\u00ednico construy\u00f3 un puente entre los investigadores de laboratorio y los cl\u00ednicos y cirujanos que trabajan en los hospitales&#8221;, afirma Marcos Brasilino de Carvalho, onc\u00f3logo especializado en cirug\u00eda de cabeza y cuello del Hospital Heli\u00f3polis de la capital paulista. &#8220;Les presentamos a los enfermos de c\u00e1ncer y ellos nos muestran los genes y los cromosomas&#8221;. Carvalho, que es coordinador de uno de los 19 grupos que enviaron muestras de c\u00e9lulas con c\u00e1ncer y sanas al programa, juntamente con su equipo, han suministrado material celular retirado de alrededor de 150 pacientes con c\u00e1ncer de cabeza y cuello. &#8220;El Genoma Cl\u00ednico fue un aliciente para la investigaci\u00f3n en el \u00e1rea&#8221;, dice el neur\u00f3logo Alberto Alain Gabbai, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), cuyo grupo de investigaci\u00f3n ha suministrado muestras de 40 tumores de cerebro extra\u00eddos de pacientes.<\/p>\n<p>Para asegurar la calidad y la homogeneidad de las muestras de tejido sano y con c\u00e1ncer, el programa puso \u00e9nfasis en la estandarizaci\u00f3n de los procedimientos puestos en pr\u00e1ctica durante la colecta de material biol\u00f3gico. En las cirug\u00edas para la extirpaci\u00f3n de tumores, por ejemplo, hab\u00eda siempre un pat\u00f3logo en el quir\u00f3fano. Este especialista se encargaba de asegurar la pureza de la muestra del tumor que ser\u00eda enviada al Genoma Cl\u00ednico. Otra tarea del pat\u00f3logo consiste en clasificar las caracter\u00edsticas b\u00e1sicas de los tumores (tipo de c\u00e1ncer, su grado de evoluci\u00f3n y su invasividad). &#8220;A veces el cirujano retira unos 20 cent\u00edmetros de tejido, pero solamente unos 3 cent\u00edmetros son c\u00e9lulas de c\u00e1ncer adecuadas para su an\u00e1lisis&#8221;, explica Venancio Alves, de la Facultad de Medicina de la USP, coordinador de la parte de patolog\u00eda del programa. &#8220;Compete entonces a alguien de nuestra \u00e1rea separar los tejidos sanos de aqu\u00e9llos que realmente presentan el tumor.&#8221;<\/p>\n<p>En tanto, de nada servir\u00eda todo este esfuerzo para obtener un material biol\u00f3gico de calidad si no hubiera un banco de datos informatizado accesible para los participantes del programa, que asegure la obtenci\u00f3n de informaci\u00f3n actualizada y confiable sobre los pacientes (y casos control) que le han suministrado casi dos mil muestras de tejido al programa. De esta forma, es posible saber en detalle el perfil cl\u00ednico y los datos generales de todas estas personas. &#8220;Peri\u00f3dicamente realizamos chequeos en parte de nuestras informaciones&#8221;, afirma Victor W\u00fcnsch Filho, de la Facultad de Salud P\u00fablica de la USP, coordinador del sector de epidemiolog\u00eda del Genoma Cl\u00ednico.<\/p>\n<p>&#8220;Solo as\u00ed podremos llevar adelante grandes estudios epidemiol\u00f3gicos sobre el c\u00e1ncer.&#8221; Programas de computadora auxilian a los investigadores en esta tarea, apuntando autom\u00e1ticamente datos extra\u00f1os que puedan existir en las fichas de los pacientes. Por ejemplo: si en el formulario online de un enfermo de c\u00e1ncer consta la informaci\u00f3n de que \u00e9ste empez\u00f3 a fumar cuando ten\u00eda menos de 10 a\u00f1os de edad, el programa informa a los investigadores sobre el car\u00e1cter dudoso de tal dato. Con ese alerta, el grupo que entrevist\u00f3 a ese paciente se encarga de cerciorarse acerca de la veracidad de tal informaci\u00f3n. &#8220;Este sistema online constituye un gran avance&#8221;, comenta Wilson Silva Jr., uno de los responsables del \u00e1rea de bioinform\u00e1tica del programa. &#8220;Con \u00e9ste tambi\u00e9n disponemos de una herramienta poderosa para seguir la evoluci\u00f3n de los tumores y establecer relaciones entre el perfil de la enfermedad, la carga gen\u00e9tica y los factores ambientales y comportamentales de los pacientes.&#8221;<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\n<em>Genoma Cl\u00ednico del C\u00e1ncer<\/em><br \/>\n<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nPrograma Genoma Cl\u00ednico<br \/>\n<strong>Coordinador<\/strong><br \/>\nMarco Antonio Zago &#8211; FMRP<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nUS$ 1 mill\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Unos pocos genes ser\u00edan los responsables de la agresividad de determinados tipos de c\u00e1ncer","protected":false},"author":127,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[437],"class_list":["post-77908","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77908","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/127"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77908"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77908\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77908"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77908"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77908"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=77908"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}